EFECTOS DE LA TERAPIA DE SONIDO CON GONG COMO TRATAMIENTO COMPLEMENTARIO AL CANCER DE MAMA TRIPLE NEGATIVO EN PACIENTE DE 59 AÑOS

Autora: Magda Cristina Gómez Suárez

El sonido es la forma más poderosa de energía que existe. Cambia la
estructura del agua, de las células, de la mente… Cambia tu vibración, y cambiarás tu vida.
–  Yogi Bhajan


RESUMEN

El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales problemas de salud pública a nivel mundial, tanto por su alta incidencia como por el impacto integral que genera en la vida de las pacientes. Entre sus subtipos, el cáncer de mama triple negativo representa una de las variantes más agresivas y difíciles de tratar, lo que ha impulsado la búsqueda de estrategias complementarias que acompañen los tratamientos médicos convencionales y favorezcan una recuperación integral. Este trabajo explora los efectos de la terapia de sonido con gong como tratamiento complementario aplicado a una paciente de 59 años, diagnosticada en enero de 2024 con carcinoma mamario triple negativo (C509). Tras haber recibido quimioterapia, inmunoterapia, cirugía parcial de mama y radioterapia, la paciente inició un proceso de acompañamiento con sesiones quincenales de terapia de sonido con gong entre enero y mayo de 2025.

El objetivo general fue evaluar los efectos de esta intervención en tres dimensiones: la evolución de la cicatrización de las zonas intervenidas, la recuperación del cuerpo físico (movilidad, aspecto y elasticidad de la piel) y el estado anímico general. Se utilizaron instrumentos cuantitativos, cualitativos y subjetivos (encuestas pre y post sesión con escala de Likert, entrevistas estructuradas y observación directa durante las sesiones).

Los resultados muestran cambios positivos en las tres dimensiones evaluadas: la paciente reportó una mejora visible en la cicatrización de las zonas afectadas, una recuperación progresiva del cuerpo físico —especialmente en términos de movilidad, elasticidad y apariencia de la piel—, y un impacto significativo en su estado de ánimo, describiendo sensaciones de tranquilidad, alivio emocional y una mejor disposición frente a su proceso de sanación.

Entre las principales limitaciones del estudio se encuentran la falta de seguimiento posterior, el carácter no controlado de la intervención y el uso de escalas subjetivas. Se concluye que la terapia de sonido con gong puede constituir una herramienta complementaria eficaz para mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer, especialmente en la etapa postratamiento. Se sugiere continuar con investigaciones más amplias y sistemáticas que integren variables fisiológicas, comparaciones con grupos control y herramientas de evaluación clínica, con el fin de consolidar el papel de esta práctica dentro de los modelos de oncología integrativa.
Descriptores (palabras clave): Cáncer de mama – Terapias complementarias – Terapia de sonido con Gong – Bienestar emocional – Recuperación post tratamiento – Medicina integrativa.

ABSTRACT

Breast cancer remains one of the leading public health challenges worldwide due to its high incidence and the broad impact it has on patients’ lives. Among its subtypes, triple-negative breast cancer is one of the most aggressive and difficult to treat, which has led to the search for complementary strategies to support conventional medical treatments and promote holistic recovery. This study explores the effects of gong sound therapy as a complementary intervention for a 59-year-old patient diagnosed in January 2024 with triple-negative breast carcinoma (C509). After undergoing chemotherapy, immunotherapy, partial mastectomy, and radiotherapy, the patient began a process of biweekly gong sound therapy sessions from January to May 2025.

The general objective was to evaluate the effects of this intervention across three dimensions: wound healing in treated areas, physical recovery (mobility, skin appearance, and elasticity), and overall emotional well-being. Quantitative, qualitative, and subjective tools were used, including pre- and post-session Likert-scale surveys, structured interviews, and direct observation during sessions.

Results indicate positive changes in all three areas: the patient reported improvement in wound healing, progressive physical recovery—particularly in mobility, elasticity, and skin appearance—and a significant improvement in mood, describing feelings of calm, emotional relief, and a more optimistic attitude toward her healing process.

The main limitations include the lack of post-intervention follow-up, the non-controlled nature of the study, and the reliance on subjective measures. It is concluded that gong sound therapy may serve as an effective complementary tool to improve quality of life in cancer patients, particularly in the post-treatment phase. Further large-scale and systematic studies are recommended, incorporating physiological variables, control group comparisons, and clinical assessment tools, to strengthen the role of this practice within integrative oncology models.

Keywords: Breast cancer – Complementary therapies – Gong sound therapy – Emotional well-being – Post-treatment recovery – Integrative medicine

 

3. INTRODUCCIÓN

El cáncer de mama continúa siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel global, tanto por su elevada prevalencia como por el impacto multidimensional que genera en quienes lo padecen. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (2023)1, cada año se diagnostican más de 2,3 millones de casos nuevos de cáncer de mama en el mundo, siendo esta la neoplasia más frecuente entre las mujeres. En muchos países, representa además la principal causa de muerte oncológica femenina, lo que resalta su gravedad y la necesidad de fortalecer estrategias tanto preventivas como terapéuticas.

A pesar de los avances en el diagnóstico precoz, la personalización de los tratamientos y el aumento en las tasas de supervivencia, el proceso terapéutico sigue siendo altamente invasivo y prolongado. Las pacientes deben atravesar ciclos de quimioterapia, intervenciones quirúrgicas y radioterapia, con consecuencias físicas evidentes como el deterioro del sistema inmune, pérdida de energía, afectaciones cutáneas, disminución de movilidad y dolor crónico, así como un profundo impacto en su estado emocional y psicológico. Este desgaste global exige una atención integral que no se limite a la eliminación del tumor, sino que contemple el restablecimiento del equilibrio físico, mental y emocional.

En este contexto, el enfoque integrativo en oncología ha cobrado cada vez más relevancia. Las terapias complementarias como el yoga, la meditación, la acupuntura y la musicoterapia han sido incorporadas progresivamente como estrategias de apoyo dentro de los tratamientos médicos convencionales. Estas prácticas buscan aliviar síntomas secundarios, reducir el estrés y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Instituciones como la Society for Integrative Oncology (SIO) y la American Society of Clinical Oncology (ASCO) respaldan el uso de intervenciones mente-cuerpo basadas en evidencia como parte del tratamiento complementario del cáncer, especialmente en el caso de mujeres diagnosticadas con cáncer de mama (Greenlee et al., 2022)2.

Dentro del campo de las terapias sonoras, la terapia de sonido con gong ha ganado atención por su capacidad para inducir estados de profunda relajación, regular la actividad del sistema nervioso autónomo y generar un efecto restaurativo integral. El gong, al emitir frecuencias armónicas complejas, puede estimular tanto la respuesta parasimpática como el proceso de percepción interna del cuerpo, favoreciendo así una reconfiguración del estado de ánimo y del estado físico de la persona (Goldman & Gurin, 2021)3. Si bien su uso tiene raíces ancestrales en prácticas meditativas y rituales de sanación en Asia, su aplicación terapéutica contemporánea ha comenzado a ser explorada dentro de marcos clínicos, especialmente en procesos de manejo del estrés, ansiedad y dolor en pacientes oncológicos (Fundación de Musicoterapia y Salud, s.f.)4.

Este trabajo se sitúa en la intersección entre la terapia de sonido con gong y el acompañamiento de procesos oncológicos, proponiendo una mirada cuantitativa y cualitativa sobre los efectos de esta herramienta en una paciente de 59 años diagnosticada con cáncer de mama triple negativo. Esta forma de cáncer, que representa aproximadamente entre el 10 % y el 15 % de los casos, se caracteriza por no expresar receptores hormonales ni HER2, lo que limita las opciones terapéuticas y la hace más agresiva y difícil de tratar (American Cancer Society, 2023)5. La paciente fue tratada entre marzo de 2024 y enero de 2025 con quimioterapia, inmunoterapia, cirugía parcial de mama y radioterapia, y comenzó su proceso de acompañamiento con gong tras finalizar la primera parte de su tratamiento médico, cuando enfrentaba secuelas físicas y emocionales significativas de esta etapa cumplida.

La relevancia de este estudio radica en explorar, desde una perspectiva centrada en la experiencia subjetiva de la paciente, el potencial restaurador de la terapia con gong en tres dimensiones clave: la evolución de la cicatrización de zonas intervenidas, la recuperación del cuerpo físico (incluyendo aspectos como elasticidad de la piel y movilidad) y el estado anímico general.

Utilizando instrumentos como entrevistas estructuradas y encuestas pre y post tratamiento, se busca observar cambios percibidos en el bienestar de la paciente durante un ciclo de sesiones quincenales de 33 minutos durante cuatro meses.

Aunque se trata de un estudio de caso único, sus resultados pueden aportar indicios relevantes para futuras investigaciones más amplias, así como abrir el camino para la integración de esta terapia en modelos de atención complementaria dirigidos a personas con diagnóstico de cáncer. El presente trabajo contribuye así a una visión más humanista, sensible y completa del proceso de recuperación oncológica, reconociendo que sanar no solo implica eliminar la enfermedad, sino también reconstruir la relación con el cuerpo, la mente y la vida cotidiana.

 

4. OBJETIVOS
4.1. Objetivo General

Evaluar los efectos de la terapia de sonido con gong en una paciente de 59 años diagnosticada con cáncer de mama triple negativo, tras haber recibido tratamiento médico convencional (quimioterapia, mastectomía parcial y radioterapia), mediante entrevistas estructuradas y encuestas pre y post tratamiento, con el fin de observar su evolución en la cicatrización, la recuperación física y el estado anímico.

4.2. Objetivos Específicos

  1. Observar la evolución en la cicatrización de las zonas intervenidas tras la aplicación de la terapia de sonido con gong.
  2. Evaluar la recuperación del cuerpo físico, en términos de aspecto, elasticidad, apariencia de la piel y movilidad general en la zona quirúrgica.
  3. Analizar los cambios en el estado anímico general de la paciente durante el proceso de intervención con el gong.

 

5. MARCO TEÓRICO
Contexto teórico

a. Efectos de la terapia de sonido con gong como tratamiento complementario al cáncer de mama

Las terapias complementarias como la meditación, el yoga o la musicoterapia no tienen como fin curar el cáncer, pero sí aliviar síntomas físicos, emocionales y psicológicos asociados al proceso oncológico, tales como ansiedad, fatiga, dolor o problemas cognitivos. Diversas instituciones médicas reconocidas, como la Society for Integrative Oncology y la American Society of Clinical Oncology (ASCO)6, respaldan el uso de estas terapias dentro del cuidado integral de pacientes con cáncer de mama, especialmente para el manejo del estrés y el apoyo emocional.

En particular, se ha observado que la musicoterapia puede contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer. Cuando se aplica antes o durante tratamientos como la quimioterapia, ayuda a reducir la ansiedad, la depresión, las náuseas y la fatiga. Incluso en pacientes con cáncer de mama metastásico, la musicoterapia individual ha mostrado resultados positivos en la promoción del bienestar, la relajación y la regulación del ritmo cardíaco7. Además, prácticas como la meditación Kirtan Kriya o la escucha activa de música8 han demostrado efectos favorables sobre la función cognitiva, el estrés y la salud emocional en este tipo de pacientes. Estos hallazgos subrayan el valor del trabajo con frecuencias y sonido como una vía terapéutica con efectos medibles en variables fisiológicas y psicosociales.

b. El gong y la terapia de sonido

Aunque el uso específico del gong ha sido menos explorado en contextos clínicos formales, existen fundamentos teóricos y experienciales que avalan sus beneficios. El gong, como instrumento ancestral de percusión, genera una gran riqueza armónica y una vibración envolvente que puede inducir estados de relajación profunda y meditación. Esta vibración tiene efectos potenciales sobre el sistema nervioso autónomo, pudiendo reducir el estrés, aliviar la tensión muscular y mejorar la sensación de bienestar general. Estas propiedades son comparables a las observadas en intervenciones como la musicoterapia, la sanación sonora chamánica (Shamanic Sound Healing) o la meditación guiada con sonido9.

En el contexto oncológico, este tipo de estimulación sonora puede traducirse en un mejor afrontamiento emocional del tratamiento, mayor tolerancia al dolor y recuperación de recursos internos que potencian la resiliencia del paciente. A nivel global, muchos practicantes enfatizan que el gong no cura el cáncer, pero sí puede «reducir el estrés y el dolor, apoyando el proceso de sanación» mediante su capacidad para inducir estados de calma y conexión interna.

En línea con estos enfoques, un estudio reciente exploró específicamente los efectos de la musicoterapia receptiva con sonidos de gong en mujeres diagnosticadas con cáncer de mama. En esta investigación participaron tres mujeres que recibieron cuatro sesiones individuales con gong en vivo. Los resultados mostraron mejoras estadísticamente significativas (p = 0,043) en diversas dimensiones del bienestar percibido, evaluadas a través del cuestionario FACT-B y entrevistas cualitativas. Las autoras concluyeron que esta intervención favorece el bienestar integral y puede ser considerada dentro de las estrategias complementarias de atención oncológica. También subrayaron la necesidad de continuar investigando con muestras más amplias y seguimientos prolongados (Estudio «Terapia de sonido con gong para bienestar en mujeres con cáncer de mama», s.f.)10.

c. La terapia de sonido con gong en contextos oncológicos complejos

Entre los casos que respaldan la efectividad del gong como herramienta terapéutica complementaria, destaca el trabajo titulado “Efectos del Baño de Gong en el acompañamiento al tratamiento médico Oncológico” 11. En este estudio se documenta el acompañamiento de una paciente diagnosticada con cáncer cerebral en tratamiento activo de quimioterapia y radioterapia. Durante dos meses, la paciente recibió sesiones semanales de terapia de sonido con gong, con el objetivo de observar los efectos a nivel físico y emocional. Los resultados reportados fueron altamente positivos en variables como energía vital, percepción de enfermedad, estrés, tristeza y ansiedad. En particular, se observaron mejoras sustanciales en los estados de equilibrio, calma, serenidad y armonía, considerados esenciales para la resiliencia emocional ante procesos médicos agresivos. Este estudio cualitativo refuerza la visión de la terapia de sonido con gong como una práctica complementaria que no sustituye la medicina convencional, pero sí la acompaña de forma significativa, generando un impacto positivo en la calidad de vida y en la percepción subjetiva de bienestar de pacientes oncológicos. Su utilidad se ve especialmente marcada en contextos complejos donde el estrés físico y emocional pueden ser determinantes en la experiencia del tratamiento.

Descripción del colectivo: mujeres con cáncer de mama

Las mujeres con esta enfermedad enfrentan tratamientos agresivos (quimioterapia, cirugía, radioterapia) que generan síntomas físicos (fatiga, dolor, disfunciones cognitivas), que genera un impacto emocional caracterizado por altos niveles de ansiedad (hasta 80 %), depresión, miedo a la recidiva. Con dificultades en la autonomía personal y social por la pérdida de autonomía debido al tratamiento; aislamiento, problemas para reintegrarse laboral/socialmente.

Necesidades detectadas

➢ Alivio del estrés y ansiedad, especialmente durante tratamientos invasivos.

➢ Mejoras en calidad del sueño, cognición, estado de ánimo.

➢ Reinserción social y sentido de control, promoviendo agencia personal .

Estas necesidades justifican la intervención complementaria con terapia de sonido, buscando dar soporte a la autonomía y bienestar integral.

5.1 Marco legal (Colombia)

Ley 1164 de 200712

Esta ley define las MTAC como prácticas terapéuticas que utilizan la estimulación de los procesos naturales del cuerpo para promover salud, prevenir, tratar y rehabilitar enfermedades. Establece que profesionales del área de la salud, debidamente formados, pueden integrarlas en su práctica clínica.

La Ley 1164 también crea instancias como el comité de MTAC y el Observatorio de Talento Humano, que asesoran y acompañan la implementación, regulación y formación de profesionales capacitados en estas prácticas.

Resolución 2927 de 199813

Reglamenta la prestación de las terapias alternativas dentro del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), estableciendo estándares técnicos, científicos y administrativos. Precisa que estas terapias pueden ser ofrecidas por instituciones y profesionales habilitados, quienes deben garantizar el consentimiento informado y la calidad del servicio.

Inclusión en el SGSSS14

Las MTAC están incorporadas en el Plan Obligatorio de Salud (POS), lo que permite su prestación dentro del sistema formal de salud, siempre que se cumplan los criterios de formación y habilitación profesional .

Posiciones del Consejo de Estado15

En 2022, el Consejo de Estado suspendió la exigencia de que sólo especialistas con posgrado ejerzan MTAC, reafirmando que basta la certificación profesional pertinente, sin necesidad de títulos adicionales.

5.2 Marco social

Antecedentes

  • En décadas recientes, aumenta el uso de terapias complementarias para aliviar efectos secundarios del cáncer.16
  • En países occidentales, un 33% y 80 % de pacientes oncológicos emplean CAM.17
  • Musicoterapia, meditación o acupuntura están siendo incorporadas en centros oncológicos de referencia.18

Situación actual

  • Demanda creciente: pacientes buscan apoyo más allá de tratamientos médicos.19
  • Espacios como hospitales integrativos, clínicas y centros de bienestar están incorporando música, sonido o meditación20.
  • Una notable brecha: escasa oferta específica para terapia de sonido con gong para cáncer de mama — apertura de oportunidad para formación profesional y certificación en España/Europa, México y Sur América.

5.3 Marco clínico del caso:
Contexto clínico y terapéutico del acompañamiento con Gong

Con el fin de preservar la privacidad y confidencialidad de la información personal, a la participante principal de este estudio se le hará referencia únicamente como la paciente. Esta decisión responde al principio ético de respeto por la intimidad, en concordancia con los lineamientos establecidos para investigaciones en salud.

La paciente es una mujer diagnosticada con carcinoma mamario triple negativo, quien accedió voluntariamente a participar en este proceso terapéutico complementario basado en sesiones individuales de sonido con gong. Su participación fue autorizada mediante la firma de un consentimiento informado, el cual se encuentra adjunto como Anexo 1 de este documento.

La paciente es una mujer de 59 años que, en febrero de 2024, fue diagnosticada con carcinoma mamario triple negativo, tipo no especial, moderadamente diferenciado, grado 2, con un índice de proliferación Ki67 del 30%. El tumor se localizó en el cuadrante superior externo de la mama izquierda, sin invasión linfovascular y sin expresión de receptores hormonales (RE y RP negativos) ni HER2. Presentaba además ganglios axilares clínicamente positivos por imágenes, aunque no confirmados por biopsia en esa fase. La estadificación clínica fue CT2CN1CM0, correspondiente al estadio anatómico IIB y de pronóstico IIIB. En ese momento, no se identificaron comorbilidades asociadas. (Datos extraídos de la Historia Clínica de la paciente, la cual será suministrada si es requerida por el Director de la presente certificación).

El plan terapéutico se formuló con intención curativa y consistió en quimio-inmunoterapia neoadyuvante iniciada en marzo de 2024, seguida de cirugía conservadora de la mama con vaciamiento axilar en octubre del mismo año. Posteriormente, recibió radioterapia de consolidación. Debido a que la respuesta patológica a la quimioterapia no fue completa, el equipo médico recomendó la administración de inmunoterapia adyuvante y capecitabina oral por ocho ciclos como tratamiento complementario. Sin embargo, la capecitabina fue diferida temporalmente debido a leucopenia secundaria a la radioterapia. Durante el proceso, la paciente presentó fatiga persistente y neuropatía como efectos adversos del tratamiento, lo que motivó su ingreso al servicio de medicina integrativa para una atención complementaria centrada en el alivio sintomático y la mejora de la calidad de vida.

En este contexto clínico y emocional, y a solicitud de la paciente, se inició un proceso de acompañamiento con terapia de sonido con Gong como intervención complementaria no farmacológica, desde enero hasta mayo de 2025. Las sesiones se realizaron con una frecuencia quincenal aproximadamente21, con una duración de 33 minutos cada una. Esta intervención se enmarcó en un enfoque terapéutico de cuidado integral, orientado a apoyar el proceso de recuperación física, la regulación del sistema nervioso autónomo y el bienestar emocional y energético de la paciente durante una etapa crítica de su tratamiento oncológico.

La propuesta terapéutica se diseñó como un espacio de contención y relajación profunda, ofreciendo un entorno seguro en el que la paciente pudiera conectar con su respiración, liberar tensiones acumuladas y reconectar con su vitalidad interna. Desde los principios de la terapia de sonido, se buscó facilitar un estado de calma profunda, armonización vibracional y restauración del equilibrio interno, respetando en todo momento los límites físicos y emocionales de la paciente. El acompañamiento se ajustó a su estado particular en cada sesión, integrando también elementos de escucha empática y presencia terapéutica para sostener su experiencia.

Este proceso se desarrolló en paralelo al tratamiento convencional, sin intención de reemplazarlo, sino de acompañar y fortalecer los recursos internos de la paciente frente a los desafíos físicos y psicoemocionales derivados de su diagnóstico y tratamiento. La continuidad de las sesiones permitió observar una evolución favorable en términos de percepción subjetiva de bienestar, calidad del descanso, mejora en los niveles de dolor y regulación emocional.

 

6. METODOLOGÍA Y ESTRUCTURA DE LAS SESIONES

El acompañamiento terapéutico con Gong se desarrolló entre enero y mayo de 2025 con una frecuencia quincenal aproximadamente, completando un total de 9 sesiones -incluyendo la luna wesak-, de 45 minutos cada una, con toques de gong de 33 minutos cada una. Estas sesiones se diseñaron como una intervención complementaria al tratamiento médico de una paciente con diagnóstico confirmado de carcinoma mamario triple negativo (C509), quien ya había completado quimioterapia, inmunoterapia y radioterapia entre marzo de 2024 y enero de 2025.

La metodología utilizada combinó principios de la terapia de sonido con Gong, el enfoque terapéutico centrado en la persona y el diseño de experiencias de relajación profunda. Cada sesión siguió una estructura establecida:

  1. Recepción y conversación inicial (5 min): Se escuchaba brevemente a la paciente, se tomaban notas sobre su estado general y se registraban sus respuestas a una encuesta estructurada que evaluaba estado físico general y emocional. La paciente calificaba ítems como energía, dolor, sensación de enfermedad, tristeza, estrés y ansiedad en una escala de 0 a 4 antes de comenzar la sesión.
  2. Explicación breve del proceso (1-2 min): Se le recordaba a la paciente el objetivo de la sesión, el tipo de instrumentos que se usarían y se le invitaba a recostarse en una posición cómoda.
  3. Sesión de sonido (33 min): La sesión se realizaba con el gong Maitreya de 24” afiando en Re#3 – 158 HZ, como instrumento principal, combinado en ocasiones con sonidos sutiles de otros instrumentos armónicos como cuencos tibetanos, palo de lluvia y sonajeros de semillas. Se trabajaba en ciclos, alternando frecuencias, intensidades y técnicas para promover relajación, estimulación vibracional interna, alineación de chakras y equilibrio del sistema nervioso autónomo.
  4. Cierre y registro post-sesión (5 min): Tras un breve silencio, se invitaba a la paciente a compartir sus sensaciones. Se aplicaba nuevamente el instrumento de evaluación, registrando su percepción del cambio físico y emocional. También se tomaban notas abiertas sobre la experiencia: si fue física, emocional, mental o espiritual, y cualquier observación relevante.

Este instrumento aplicado antes y después de cada sesión permitió llevar un seguimiento sistemático de las transformaciones percibidas por la paciente en cada encuentro, además de brindar elementos cuantitativos y cualitativos relevantes para el análisis posterior.

6.1. Diseño
Definir el estudio de caso:

Se realizó un estudio de caso de tipo cualitativo, cuyo objetivo fue analizar las percepciones subjetivas de bienestar físico y emocional de la paciente a lo largo de un proceso de acompañamiento con Terapia de Sonido con Gong como tratamiento complementario a su diagnóstico de cáncer de mama triple negativo.

Este estudio tuvo como propósito observar posibles transformaciones en su estado físico y emocional antes y después de cada sesión, recopilando datos que reflejan su experiencia personal durante este periodo. Se utilizaron herramientas de recolección de datos diseñadas para evaluar cuantitativamente su percepción subjetiva, permitiendo así sistematizar los efectos inmediatos que la intervención sonora pudo generar en cada encuentro.

6.2. Sujeto del estudio

La población estuvo compuesta por una persona diagnosticada con una enfermedad crónica que busca apoyo complementario a través de la Terapia de Sonido con Gong. La muestra fue seleccionada mediante muestreo intencional, conformada por una sola paciente, quien aceptó participar voluntariamente en el proceso terapéutico, brindando su consentimiento informado y compartiendo sus datos personales y clínicos para efectos de este estudio de caso.

La paciente de 59 años actualmente reside en Bogotá – Colombia. Es arquitecta y se desempeña también como profesora. Está casada desde hace 40 años y tiene una hija de 23 años. Es la menor de diez hermanos, su madre vive, y desde el mes de febrero de 2024 enfrenta un proceso de salud relacionado con el diagnóstico de cáncer de mama (seno izquierdo), subtipo triple negativo (C509).

La participante manifestó que el área que más atención requiere en su vida actualmente es la salud, y sus principales preocupaciones están centradas en su recuperación física y el bienestar de su familia. En cuanto a los motivos que la llevaron a iniciar el proceso con sonido terapéutico, expresó: “Quiero aprender sobre la marcha”, mostrando apertura y disposición hacia una experiencia vivencial.

El análisis inicial de la situación identificó los siguientes problemas físicos relevantes: dolor en el seno izquierdo, inflamación postquirúrgica, insensibilidad en los pies (neuropatía periférica), dolor en las manos (también asociado a neuropatía). Con base en esta información, la participante manifiesta que desea que se le diseñe un plan terapéutico individualizado con un enfoque integral orientado a cuidado del cuerpo físico, gestión emocional, fomento del autoconocimiento y el reencuentro con la realidad del momento presente.

Objetivos terapéuticos que manifiesta desea:
A largo plazo: sanar, recobrar las fuerzas, animarse y restaurar la alegría.
A corto plazo: desinflamar la zona de la cirugía, recuperar la sensibilidad en manos y pies y fortalecer el cuerpo para retomar la actividad física.
Se planteó que la frecuencia de las sesiones fuera de una sesión quincenal, con una duración total de 45 minutos, de los cuales 33 minutos se dedicaron al toque terapéutico de gong.

6.3. Ámbito y periodo del estudio

El estudio se llevó a cabo en un contexto de acompañamiento terapéutico individual mediante la aplicación de Terapia de Sonido con Gong como intervención complementaria al tratamiento médico convencional de cáncer de mama triple negativo. Las sesiones se desarrollaron en un ámbito privado, seguro y familiar, específicamente en la casa de la paciente, ubicada en un entorno tranquilo y propicio para la relajación. Algunas sesiones se realizaron en el interior de su hogar, y otras, cuando el clima lo permitió, se llevaron a cabo en el patio trasero, al aire libre, rodeadas de naturaleza y en conexión con el entorno y sus animales. El periodo de intervención se extendió desde el 11 de febrero hasta el 23 de mayo de 2025, durante el cual se realizaron un total de nueve sesiones – incluyendo la luna wesak- con una frecuencia quincenal, aproximadamente.

La paciente se recostaba sobre el suelo, adoptando una postura cómoda y receptiva para recibir la vibración sonora. En algunas ocasiones, su fiel amiga perruna la acompañó, generando una atmósfera de armonía, contención emocional y bienestar. Las sesiones transcurrieron sin distracciones auditivas ni visuales, en completa privacidad, favoreciendo un estado profundo de relajación.

6.4. Recogida de información

La recolección de datos se realizó mediante la aplicación de una encuesta estructurada con escala tipo Likert, completada por la participante antes y después de cada sesión. Para medir los efectos de la Terapia de Sonido con Gong en la percepción del estado físico y emocional de la participante, se diseñó y aplicó un instrumento tipo encuesta de evaluación subjetiva, elaborado por el Instituto Internacional de Terapia de Sonido (ITS) bajo el método Vikrampal.

Esta encuesta fue diligenciada por la participante antes y después de cada sesión. Su objetivo fue recolectar información cuantitativa sobre los cambios percibidos en seis dimensiones clave relacionadas con el bienestar físico y emocional, usando una escala tipo Likert de 5 niveles. Esta metodología permitió identificar variaciones en su percepción de bienestar a lo largo de nueve sesiones realizadas de manera consecutiva. A continuación se detalla los estados analizados y las dimensiones evaluadas.

Dimensiones evaluadas:
1.Estado físico general: se valoraron tres dimensiones:

  • Nivel de energía
  • Presencia de dolor
  • Sensación de enfermedad

Para estas variables, se empleó una escala de cinco puntos (0 a 4), donde:

  • 0 = Nada
  • 1 = Un poco
  • 2 = Algo
  • 3 = Mucho
  • 4 = Muchísimo

2. Estado emocional: se evaluaron otras tres dimensiones:

  • Tristeza
  • Estrés
  • Ansiedad

En este caso, aunque la encuesta se aplicó utilizando la misma escala (0 a 4), para efectos de visualización gráfica los valores fueron recodificados para facilitar su interpretación. La equivalencia empleada fue:

  • Valor 1 en la encuesta = 0 en la gráfica
  • Valor 2 = 1
  • Valor 3 = 2
  • Valor 4 = 3
  • Valor 5 = 4

Adicionalmente, la encuesta incluye:

  • Una pregunta sobre el tipo de experiencia vivida durante la sesión, con opciones: física, emocional, mental y espiritual.
  • Campos abiertos para registrar observaciones y resultados generales, así como comentarios del paciente antes y después de la sesión, que aportan información cualitativa complementaria y enriquecen la interpretación de los datos. (Ver Anexo 1: formato sesiones individuales terapia de sonido).

6.5. Procedimiento de recogida de la información

  • La escala fue aplicada de forma presencial durante cada una de las sesiones individuales de Terapia de Sonido con Gong. En cada encuentro, la paciente respondió verbalmente su estado físico y emocional en dos momentos: al inicio y al final de la sesión, según los ítems incluidos en el cuestionario diseñado bajo una escala tipo Likert de 0 a 4. La terapeuta en formación fue la encargada de completar el formulario físico con base en las respuestas dadas por la paciente.
  • El proceso de diligenciamiento del cuestionario tuvo una duración promedio de 3 a 5 minutos por sesión, divididos en dos momentos breves: uno antes y otro después del uso del Gong. En total, se realizaron nueve sesiones, todas siguiendo el mismo procedimiento.
  • La paciente firmó un consentimiento informado antes de iniciar el estudio, en el cual se explicaba el objetivo del acompañamiento terapéutico, su finalidad académica, la metodología empleada y su derecho a retirarse en cualquier momento.
  • Se garantizó la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y en la posible publicación de este, de acuerdo con la Ley 1581 de 2012 y el Decreto 1377 de 2013, que regulan la protección de datos personales en Colombia.

6.6. Análisis de los datos

A continuación, se presenta el análisis detallado de los resultados obtenidos tanto en las seis categorías, divididas en dos bloques: estado físico (energía, dolor, sentirse enferma) y estado emocional (tristeza, estrés, ansiedad), como en las preguntas abiertas. Cada variable de la escala Likert fue valorada antes y después de las nueve sesiones de terapia de sonido con Gong, permitiendo observar la evolución de la percepción subjetiva de bienestar de la paciente.

Estado físico

Energía
En el 100% de las sesiones se registró un aumento en la percepción de energía al finalizar la terapia. La mayoría de las sesiones comenzaron con una calificación baja (valor 1: “poca energía”), lo cual indica un estado inicial de fatiga o debilidad. El incremento promedio fue de +1.44 puntos por sesión, alcanzando frecuentemente niveles de energía percibida de 3 (“mucha energía”). Cuatro sesiones (3, 5, 8 y 9) mostraron un incremento de +2 puntos, reflejando mejoras significativas. Esta tendencia consistente sugiere un efecto restaurador inmediato asociado a la terapia, lo que respalda el uso del Gong como herramienta complementaria para recuperar la vitalidad física en personas en procesos de enfermedad o tratamiento médico intensivo.

Dolor
El dolor fue evaluado en una escala del 1 al 3. Antes de las sesiones, la percepción osciló entre 1 y 3, siendo más frecuente el nivel 2 (dolor moderado). Después de las sesiones, se evidenció una disminución sistemática del dolor en todos los casos. En siete de las nueve sesiones, el dolor descendió a nivel 1. En dos sesiones donde el nivel inicial fue 3, bajó a 2. No se reportaron aumentos ni estancamientos. La media inicial fue de 2.2 y la media final fue de 1.2, lo que representa una reducción promedio de un punto completo. Estos resultados refuerzan la utilidad del Gong como intervención no farmacológica efectiva para el manejo del dolor en contextos clínicos.

Sentirse enferma
Las puntuaciones iniciales variaron entre 1 y 4, con una media de 2.0, lo que refleja una sensación moderada de enfermedad. Tras las sesiones, la media disminuyó a 1.0. En todas las sesiones se evidenció una reducción en esta percepción, excepto en la sesión 8, donde se mantuvo estable (valor 1). La primera sesión pasó de 4 a 3 y la quinta de 1 a 0, alcanzando el mínimo posible. En general, siete de las nueve sesiones mostraron una disminución directa de al menos un punto. Esta mejora progresiva refleja el impacto positivo de las sesiones de Gong en la autopercepción del estado de salud, facilitando una experiencia subjetiva de recuperación física y emocional.

Estado emocional
Tristeza
La tristeza percibida mostró una media inicial de 1.7, que disminuyó a 1.2 al final de las sesiones. En seis de las nueve sesiones hubo una reducción, mientras que en las tres restantes se mantuvo estable. No se registraron aumentos. Las disminuciones más notables ocurrieron en las sesiones 1 y 2. Desde la sesión 4 en adelante, la tristeza se mantuvo en valores mínimos o estables, lo que indica una mejora sostenida en el estado emocional.

Estrés
El estrés mostró el patrón más uniforme de todos los indicadores. Antes de cada sesión, la paciente reportó un nivel constante de 2 (media 2.0), y después de todas las sesiones el nivel descendió a 1 (media 1.0). Esta reducción sin fluctuaciones sugiere una respuesta positiva inmediata y consistente al tratamiento, lo cual destaca la efectividad del Gong como herramienta para la regulación emocional.

Ansiedad
La ansiedad presentó valores iniciales entre 2 y 3, con una media de 2.1. Tras las sesiones, la media descendió a 1.1. En ocho de las nueve sesiones se observó una disminución en la ansiedad; la única sesión donde se mantuvo estable fue la primera (valor 2 antes y después). A partir de la segunda sesión, la ansiedad se redujo y permaneció en su valor mínimo (1) durante las últimas seis sesiones. Estos resultados reflejan una evolución positiva y sostenida, atribuible a la intervención con Gong.

En conjunto, los datos muestran una mejora significativa y consistente en todos los indicadores evaluados. Las sesiones de terapia de sonido con Gong produjeron una disminución en los niveles de malestar físico y emocional reportados por la paciente, lo cual sugiere un efecto terapéutico perceptible desde la primera sesión, con resultados aún más consolidados a lo largo del proceso. Si bien se trata de un estudio de caso único, la coherencia y profundidad de las mejoras reportadas respaldan la utilidad del Gong como intervención complementaria en contextos clínicos y de recuperación integral, especialmente en pacientes con enfermedades crónicas como el cáncer de mama.

 

7. RESULTADOS

Los resultados del presente estudio se resumen en dos grandes bloques: el estado físico y el estado emocional de la paciente, evaluados antes y después de cada sesión de terapia de sonido con Gong a través de escala Likert de percepción subjetiva. En ambos bloques, se observaron mejoras sistemáticas que refuerzan el potencial terapéutico del Gong como herramienta complementaria.

A continuación se presentan de forma esquemática y visual las variaciones registradas en cada categoría, lo que permitirá apreciar de manera clara la evolución experimentada por la paciente durante el proceso:

  • Gráficas comparativas “antes” y “después” para cada una de las seis variables.
  • Promedios iniciales y finales por categoría.
  • Evolución por sesión.

Los resultados obtenidos muestran una mejora consistente en el estado físico y emocional de la paciente después de cada sesión de terapia de sonido con Gong.

Aumento de la energía de hasta 2 puntos en varias sesiones; tendencia clara de mejora.

Descenso generalizado del dolor, sin incrementos. Mejora evidente en sesiones 4, y 9.

Reducciones sostenidas de la sensación de enfermedad. En la sesión 5 y 7, la paciente se reporta niveles bajos de sensación de enfermedad, lo que se refleja en nada al final de la sesión.

Descensos notables de la tristeza al inicio del proceso, con estabilización emocional en fases posteriores.

Reducción uniforme del estrés en todas las sesiones. Resultado más consistente del estudio.

Disminución sostenida de la ansiedad desde la sesión 2. Valores finales estables en el mínimo (1).

Observaciones y resultados
A lo largo de las nueve sesiones de terapia de sonido con gong, se evidenció una evolución progresiva en la percepción de bienestar físico, mental, emocional y espiritual de la paciente. En la primera sesión, expresó una alta preocupación por su estado físico, calificándolo con un 2 en una escala de 1 a 5, mientras que los aspectos emocional y espiritual mostraban una puntuación más elevada (4 y 3.5 respectivamente). A partir de la segunda sesión, se comenzaron a reportar mejoras en la energía y una disminución del dolor. Desde la tercera hasta la sexta sesión, predominó una percepción de bienestar asociado a la potencia del sonido, la relajación profunda y una mayor conexión con las secuencias sonoras, incluso hasta el punto de quedarse dormida. En la séptima sesión se registró una sensación de paz, y en la octava un grado mayor de involucramiento con el sonido, describiendo una experiencia de concentración y conexión con su propósito personal. Finalmente, en la novena sesión, la paciente manifestó una experiencia sensorial profundamente transformadora: reportó una percepción intensa de las vibraciones, del movimiento del gong y del uso de otros instrumentos como el sonajero, lo cual describió como «fascinante» y «muy importante», concluyendo que al finalizar la sesión ya no sentía el dolor físico que tenía previamente. Esta evolución narrativa sugiere un impacto significativo del tratamiento en su estado de bienestar integral.

Comentarios antes y después de cada sesión

Durante el proceso de acompañamiento con terapia de sonido con gong, se recogieron comentarios de la paciente antes y después de cada una de las nueve sesiones realizadas. Estos testimonios permitieron observar una evolución tanto a nivel físico como emocional, evidenciando cambios significativos en el estado general de bienestar de la participante.

Antes de las sesiones, la pacnte expresaba predominantemente síntomas físicos intensos, incluyendo dolor agudo en los pies, manos, y área del seno izquierdo (zona afectada por el cáncer). En la primera sesión, manifestó también una bronquitis severa y un conteo muy bajo de leucocitos (1.800), lo cual condicionaba su estado general. A lo largo de las sesiones, persistieron los comentarios relacionados con el cansancio físico, el insomnio, la fatiga y la sobrecarga mental, aunque en algunas sesiones el estado de ánimo permanecía relativamente estable.

Después de cada sesión, se observaron cambios progresivos hacia un mayor bienestar. Desde la primera experiencia, la paciente relató sensaciones físicas sutiles y placenteras vinculadas a la vibración del sonido, como el recorrido del sonido desde los pies hacia el seno afectado, acompañado de una profunda calma.
En sesiones posteriores, se reportaron mejoras notables como la disminución del dolor en los pies, alivio de la cojera, y una sensación creciente de relajación, tranquilidad y conexión corporal. A partir de la sesión 4, los comentarios resaltan un impacto positivo no solo físico, sino también emocional y energético, incluyendo frases como “me siento aliviada”, “muy bien, tranquila y relajada” y “atravesada por ondas que van más allá de lo que se ve”.

Frente a los objetivos planteados por la paciente para las sesiones de la terapia de sonidos con gong, ella señala en cuanto a la cicatrización, una mejora visible en las zonas intervenidas, indicando que desde que inició la terapia con gong, notó su piel más tranquila y las cicatrices más claras y calmadas. También mencionó una sensación de vibración que percibía en el cuerpo durante las sesiones, que parecía movilizarse desde los pies hasta el área de la herida. Respecto a la recuperación del cuerpo físico, expresó que la terapia ayudó a recuperar la elasticidad de la piel y a mejorar su movilidad y fuerza. Indicó que sentía los beneficios incluso después de las sesiones, describiéndolos como una vibración interna que le daba más energía y capacidad de movimiento. Finalmente, sobre el estado anímico, compartió que las sesiones le generaban una profunda emoción, gratitud y una sensación de amor recibido. Relató que lograba ponerse en una disposición más neutra, pensar en positivo y encontrar un espacio de conexión personal. También reconoció que, a pesar de sentirse en ocasiones triste o deprimida por su situación, la terapia le ayudó a resignificar su proceso, abordándolo desde una perspectiva más esperanzadora y con sentido.

En términos generales, se evidenció un tránsito desde el malestar físico y la fatiga emocional hacia estados de mayor bienestar, calma y presencia. Las sesiones parecieron brindar alivio tangible del dolor, además de facilitar una experiencia sensorial profunda que la paciente describió como reconfortante y restauradora.

 

8. DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos en este estudio muestran una evolución positiva sostenida en el estado físico y emocional de la paciente después de cada sesión de terapia de sonido con Gong. Este hallazgo es coherente con la literatura existente sobre el uso de terapias complementarias en el tratamiento oncológico. Como afirma la American Society of Clinical Oncology (ASCO), “las terapias complementarias como la musicoterapia, el yoga o la meditación pueden aliviar síntomas como la ansiedad, la fatiga, el dolor y los problemas cognitivos” (ASCO, citado en Society for Integrative Oncology, s.f.)22.

La mejora sistemática en variables como energía, dolor, tristeza, estrés y ansiedad observada en esta investigación respalda la afirmación de que “la musicoterapia puede contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida de pacientes con cáncer” (Society for Integrative Oncology, s.f.). En nuestro estudio, la percepción de energía aumentó hasta dos puntos en varias sesiones, y el dolor disminuyó en todas las sesiones evaluadas, con especial impacto en la cuarta, sexta, séptima y novena.

El patrón de reducción del estrés fue particularmente constante: en las nueve sesiones, el nivel inicial fue siempre 2 y el nivel final siempre 1. Esta consistencia parece reflejar los efectos inmediatos del Gong sobre la activación del sistema nervioso parasimpático. De hecho, en estudios similares se ha observado que “la vibración envolvente del Gong puede inducir estados de relajación profunda y tener efectos sobre el sistema nervioso autónomo, reduciendo el estrés y mejorando la sensación de bienestar” (Terapia de sonido con gong para bienestar en mujeres con cáncer de mama, s.f.).

La disminución progresiva en los niveles de ansiedad y tristeza también coincide con los resultados de investigaciones previas. En particular, se ha señalado que “la musicoterapia individual ha mostrado resultados positivos en la promoción del bienestar, la relajación y la regulación del ritmo cardíaco, incluso en pacientes con cáncer de mama metastásico” (Society for Integrative Oncology, s.f.).

Además, el presente estudio se alinea directamente con los hallazgos del estudio exploratorio realizado con tres mujeres con cáncer de mama, quienes también recibieron sesiones individuales de Gong. Según las autoras, “los resultados mostraron mejoras estadísticamente significativas (p = 0,043) en diversas dimensiones del bienestar percibido” (Terapia de sonido con gong para bienestar en mujeres con cáncer de mama, s.f.).

Desde una perspectiva crítica, si bien estos resultados no permiten generalizaciones debido al carácter cualitativo del estudio y la muestra única, sí proporcionan evidencia valiosa que refuerza el potencial del Gong como herramienta terapéutica complementaria en procesos oncológicos. Tal como sostiene otro estudio de caso, “la terapia de sonido con Gong no sustituye la medicina convencional, pero sí la acompaña de forma significativa, generando un impacto positivo en la calidad de vida” (Efectos del Baño de Gong en el acompañamiento al tratamiento médico Oncológico, s.f.).

Desde mi punto de vista como terapeuta en formación, la evolución observada en este caso está en concordancia con la experiencia práctica documentada por otros profesionales del campo. Los efectos positivos sobre la vitalidad, la reducción del dolor y la mejora emocional validan la hipótesis de que la vibración sonora puede apoyar el afrontamiento del tratamiento médico, al facilitar estados de calma y reconexión interna. No obstante, considero fundamental continuar generando evidencia sistemática con grupos control y escalas de seguimiento longitudinal que permitan valorar la sostenibilidad de los beneficios en el tiempo.

En resumen, los hallazgos de este estudio se alinean con las tendencias actuales en cuidados integrativos y respaldan el uso del Gong como una intervención complementaria con efectos tangibles en la experiencia de pacientes oncológicos. La consistencia de las mejoras en múltiples dimensiones refuerza la necesidad de seguir explorando esta vía terapéutica como parte del acompañamiento emocional y físico en tratamientos complejos como el cáncer de mama.

Evidencia científica

Diversas investigaciones respaldan el uso de terapias complementarias, como la musicoterapia, la meditación y el yoga, para el manejo de síntomas físicos, emocionales y psicológicos en pacientes oncológicos. Instituciones como las que ya se han mencionado avalan estas prácticas por su eficacia en el tratamiento del estrés, la ansiedad, la fatiga, el dolor y los trastornos cognitivos derivados del cáncer y sus tratamientos.

En cuanto al sonido como herramienta terapéutica, existe creciente evidencia que señala beneficios concretos en la calidad de vida de pacientes con cáncer de mama como también ya se ha mencionado. Incluso en pacientes con diagnósticos avanzados, se han documentado efectos positivos sobre el ritmo cardíaco, el estado de ánimo y la percepción del dolor.

Aunque el uso específico del Gong ha sido menos estudiado que otras formas de musicoterapia, también existen experiencias documentadas de las que ya se ha hablado en este documento que refuerzan su utilidad en contextos clínicos complejos. Su capacidad de inducir estados de relajación profunda, gracias a la riqueza de frecuencias armónicas que genera, tiene efectos sobre el sistema nervioso autónomo, reduciendo el estrés y apoyando procesos de autorregulación emocional.

Comparación con el caso
Los resultados del estudio de caso realizado muestran una coherencia sustancial con la evidencia científica disponible. En las nueve sesiones individuales de terapia de sonido con Gong, la paciente experimentó mejoras consistentes en energía vital, dolor, estado físico general, tristeza, estrés y ansiedad. Estas mejoras fueron percibidas inmediatamente después de cada sesión, y en algunas variables, como el estrés y la ansiedad, se observó una reducción estable y mantenida.

Estas observaciones concuerdan con el estudio exploratorio que documentó beneficios estadísticamente significativos en mujeres con cáncer de mama tras recibir sesiones individuales de Gong y que se menciona dentro del marco teórico de este documento. Asimismo, los resultados coinciden con el caso clínico documentado en pacientes con cáncer cerebral, donde se reportó “una mejora en estados de equilibrio, calma, serenidad y armonía” luego de sesiones regulares con Gong (Efectos del Baño de Gong en el acompañamiento al tratamiento médico Oncológico, s.f.).

Sin embargo, a diferencia de otros estudios que incluyen múltiples pacientes o grupos de control, este caso fue individual y cualitativo, por lo que si bien los resultados son altamente prometedores, requieren replicación en muestras más amplias para confirmar su aplicabilidad general.

Análisis del alumno
Desde mi rol como alumna en formación en Terapia de Sonido con Gong, esta experiencia ha sido reveladora. En primer lugar, me permitió aplicar de manera práctica los conocimientos adquiridos sobre la potencia vibracional del Gong y su capacidad de actuar como catalizador de estados de calma, conexión y alivio en contextos de alta carga emocional y física. A lo largo de las sesiones, fui testigo de cómo los cambios en la expresión corporal, la voz, el nivel de atención y el estado anímico de la paciente evidenciaban una transformación real y tangible, aunque subjetiva.

Uno de los aprendizajes más valiosos fue desarrollar la capacidad de observar sin intervenir, confiando en que el sonido por sí mismo puede generar un espacio de contención y sanación. También entendí la importancia de la escucha empática, tanto del sonido como del proceso emocional de la paciente, para ofrecer una experiencia de acompañamiento genuino y respetuoso.

Este estudio me permitió reflexionar críticamente sobre el rol del terapeuta: no como alguien que «cura», sino como facilitador de procesos internos que promueven la autorregulación, la resiliencia y el bienestar. Considero que la terapia de sonido con Gong representa una herramienta poderosa dentro del abordaje integral del cáncer, y que su aplicación requiere no solo dominio técnico del instrumento, sino también una presencia consciente, compasiva y ética.

Finalmente, este trabajo fortalece mi compromiso con la profundización teórica y la formación continua, así como con el diseño de futuras intervenciones que integren el Gong en el contexto hospitalario y en protocolos clínicos complementarios, siempre desde una postura informada y respetuosa de la medicina convencional.

Limitaciones

Este estudio presenta varias limitaciones relevantes que deben ser consideradas al interpretar sus resultados. En primer lugar, se trata de un estudio de caso único, centrado en una sola paciente, lo que limita la posibilidad de generalizar los hallazgos a otras personas con diagnóstico similar. Aunque el análisis de un solo caso permite captar matices importantes, no se pueden establecer conclusiones amplias ni estadísticamente significativas a partir de esta metodología.

En segundo lugar, los resultados se basan principalmente en escalas subjetivas de autoevaluación, que si bien fueron aplicadas de forma sistemática y mostraron patrones consistentes de evolución positiva, no cuentan con un respaldo objetivo a través de mediciones fisiológicas o pruebas clínicas cuantificables. Esto introduce un sesgo de percepción que podría influir en la interpretación de los datos.

Otra limitación importante es la ausencia de un seguimiento posterior al periodo de intervención. No se cuenta con datos que permitan evaluar la durabilidad de los efectos observados en el tiempo, lo cual sería clave para determinar la estabilidad de los beneficios percibidos.

Asimismo, el diseño del estudio no controló otros factores contextuales que pudieron haber influido en el bienestar de la paciente, como el apoyo emocional de familiares y amigos, el tratamiento médico recibido, su estado espiritual, su nivel de resiliencia o cambios en sus hábitos personales. Esto hace difícil establecer una relación causal directa entre la terapia de sonido con gong y los efectos observados.

Finalmente, debe mencionarse que la formación y experiencia del terapeuta (en este caso, el alumno en proceso de certificación) puede influir tanto en la calidad de la intervención como en la percepción de la paciente, lo cual constituye una variable difícil de estandarizar en estudios de este tipo.

 

9. CONCLUSIONES

Los resultados obtenidos a lo largo de las nueve sesiones de terapia de sonido con gong sugieren una mejora gradual en la cicatrización y percepción física de la paciente, especialmente en la zona intervenida quirúrgicamente. Aunque no se utilizó una medición clínica o dermatológica directa, la paciente reportó, a través de entrevistas estructuradas, una mejora en la sensación de tensión, dolor localizado y movilidad general en la región afectada. Para la última sesión los niveles de malestar físico reportados eran mínimos (valor 1 o 0 en escalas subjetivas). Estos hallazgos están en línea con estudios previos que sugieren que las terapias de sonido, en particular el gong, pueden contribuir a la relajación muscular, reducción del estrés fisiológico y mejora de procesos de recuperación tisular al activar respuestas del sistema nervioso parasimpático (Bonny & Savary, 1990; Warth et al., 2015)23.

Durante el proceso de intervención, se observó una percepción positiva sostenida de recuperación física, reflejada en los valores decrecientes de dolor, fatiga y percepción general del cuerpo. La paciente expresó mejoras visibles en su apariencia física, sensación de vitalidad y elasticidad de la piel en la zona intervenida. La energía vital aumentó después de cada sesión, alcanzando valores promedio de 3 en sesiones donde inicialmente se reportaban 1 o 2 puntos. Esta mejoría progresiva en la vitalidad y autoimagen corporal sugiere que el gong puede actuar como un facilitador en el proceso de reconexión con el cuerpo, ayudando al paciente a restablecer una relación positiva con su imagen tras el proceso oncológico, coincidiendo con lo señalado por López et al. (s.f.) sobre los beneficios del sonido en la percepción de bienestar físico.

La dimensión emocional mostró una evolución altamente significativa. Variables como estrés, ansiedad y tristeza disminuyeron sistemáticamente después de cada sesión. La variable de estrés presentó una mejoría estable en todas las sesiones, pasando consistentemente de un valor inicial de 2 a un valor final de 1. En las últimas sesiones (6 a 9), los niveles de ansiedad también se mantuvieron en 1 de forma sostenida, lo que sugiere una respuesta emocional positiva y mantenida al estímulo sonoro del gong. Esta evolución está completamente alineada con los hallazgos de la literatura científica, como el estudio de Warth et al. (2015), donde la musicoterapia receptiva mostró reducción en síntomas como ansiedad, miedo y depresión en pacientes oncológicos. Asimismo, se refuerza lo reportado por la Society for Integrative Oncology (2022), que respalda el uso de terapias complementarias como el sonido para la regulación emocional y la mejora del afrontamiento psicológico ante el cáncer. El caso aquí presentado ofrece un testimonio claro del impacto inmediato y acumulativo de la terapia de sonido con gong sobre la salud emocional de una paciente en etapa de recuperación.

Globalmente se puede decir que este estudio de caso evidencia que la terapia de sonido con gong puede ser una herramienta terapéutica complementaria efectiva para apoyar la recuperación integral de pacientes con cáncer de mama. A pesar de las limitaciones metodológicas inherentes a un estudio de caso único, los resultados son coherentes con la literatura científica disponible y aportan evidencia cualitativa y cuantitativa sobre la eficacia del gong en dimensiones clave: recuperación física, alivio del dolor, cicatrización y regulación emocional. En consecuencia, esta intervención merece mayor exploración en contextos clínicos formales mediante estudios con muestras más amplias y protocolos de evaluación más robustos.

Futuras líneas de investigación

A partir de los hallazgos obtenidos en este estudio de caso, se abren diversas posibilidades para ampliar el conocimiento sobre la aplicación de la terapia de sonido con gong en contextos oncológicos. Entre las líneas de investigación futuras que podrían explorarse, destacan las siguientes:

  1. Estudios con muestras más amplias y diversidad de perfiles clínicos que lleven a diseñar investigaciones con un mayor número de participantes y distintos tipos de cáncer, para evaluar la replicabilidad de los efectos observados y aumentar la validez externa de los resultados.
  2. Diseños metodológicos mixtos o experimentales que incorporen diseños cuasiexperimentales o con grupo control lo que permitiría comparar los efectos de la terapia de sonido con gong frente a otros enfoques complementarios o frente a grupos sin intervención, contribuyendo a delimitar con mayor precisión su impacto terapéutico.
  3. Evaluación de efectos fisiológicos mediante biomarcadores incluyendo indicadores objetivos como niveles de cortisol, frecuencia cardíaca, presión arterial o actividad cerebral lo que podría proporcionar evidencia cuantificable sobre los efectos fisiológicos del gong y su relación con estados de relajación o regulación emocional.
  4. Estudios longitudinales con seguimiento post intervención lo que resultaría relevante realizar investigaciones con seguimiento a mediano y largo plazo para valorar la persistencia de los efectos observados, especialmente en cuanto al manejo del estrés, la percepción del dolor y el bienestar emocional.
  5. Análisis comparativo entre distintos tipos de instrumentos sonoros terapéuticos. Otra línea posible sería la comparación entre el gong y otros instrumentos empleados en terapias de sonido —como cuencos tibetanos, diapasones, tambores chamánicos o música grabada— para identificar diferencias en sus efectos según el tipo de sonido y modo de aplicación.
  6. Integración de la terapia de sonido con otros abordajes complementarios que podrían explorarse sinergias entre el gong y otras prácticas como el yoga, la meditación guiada, el reiki o la visualización, evaluando protocolos integrados para el acompañamiento de pacientes oncológicos.

Estas posibles líneas de investigación no solo permitirían profundizar en la comprensión de los mecanismos de acción del gong, sino también consolidar su lugar como herramienta complementaria dentro de un enfoque integral de salud, especialmente en el ámbito de los cuidados paliativos y el apoyo emocional en procesos de enfermedad crónica.

 

10. REFERENCIAS

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