Autora: Alicia Ponce Valencia
«Los científicos de hoy piensan profundamente en lugar de claramente.
Uno debe estar cuerdo para pensar con claridad, pero uno puede pensar profundamente y estar completamente loco».
«No me importa que hayan robado mi idea … Me importa que no tengan nada propio».
Nikola Tesla.
RESUMEN
Introducción: La terapia de sonido, y en particular aquella aplicada mediante el uso de gong, ha ganado reconocimiento como práctica terapéutica para la regulación emocional y reducción del estrés, aspectos críticos en personas altamente sensibles (PAS). Objetivo: Este artículo profundiza sobre los mecanismos mediante los cuales el gong actúa sobre el sistema nervioso y presenta los beneficios en la salud mental y física de las PAS, incluyendo mejoras en las habilidades para la resolución de conflictos, reducción de sobrecarga sensorial y bienestar psicológico. Metodología: El estudio evaluó la influencia de la terapia de sonido con gong en (PAS) mediante el Cuestionario de Influencia de la Sensibilidad en la Musicoterapia y Ansiedad (CISMA). Resultados: Los resultados del estudio muestran que la terapia de sonido con gong produce efectos positivos significativos en personas altamente sensibles (PAS). Se observaron mejoras notables en la regulación emocional, una reducción de los niveles de ansiedad y una mayor capacidad para gestionar situaciones de sobrecarga sensorial. Además, los participantes reportaron un incremento en su bienestar psicológico general y una mejora en sus habilidades para la resolución de conflictos. Conclusión: Se exploran las perspectivas futuras de esta terapia en contextos enfermeros e integrativos, para mejorar la calidad de vida en personas con alta sensibilidad.
ABSTRACT
Introduction: Sound therapy, and particularly that applied through the use of gong, has gained recognition as a therapeutic practice for emotional regulation and stress reduction, critical aspects in highly sensitive people (HSP). Objective: This article delves into the mechanisms through which gong acts on the nervous system and presents the benefits on the mental and physical health of HSPs, including improvements in conflict resolution skills, reduction of sensory overload, and psychological well-being. Methodology: The study evaluated the influence of gong sound therapy on HSPs using the Questionnaire of Influence of Sensitivity in Music Therapy and Anxiety (CISMA). Results: The results of the study show that gong sound therapy produces significant positive effects in highly sensitive people (HSP). Notable improvements in emotional regulation, a reduction in anxiety levels, and an increased ability to manage situations of sensory overload were observed. In addition, participants reported an increase in their overall psychological well-being and an improvement in their conflict resolution skills. Conclusion: The future prospects of this therapy in nursing and integrative contexts are explored, to improve the quality of life in people with high sensitivity.
INTRODUCCIÓN
La alta sensibilidad, entendida como un rasgo de procesamiento sensorial profundo, se manifiesta en aproximadamente el 15-20% de la población. Este fenómeno se caracteriza por una respuesta amplificada a diversos estímulos emocionales, sensoriales y sociales, lo que puede tener un impacto significativo en la vida diaria de quienes lo experimentan. Las personas altamente sensibles (PAS) tienden a percibir el mundo de una manera más intensa que la mayoría, lo que implica que los estímulos que pueden parecer triviales para otros pueden resultar abrumadores para ellas (Aron et al., 2012).
Estudios sugieren que, estas personas presentan una actividad cerebral distinta que indica un procesamiento emocional más profundo. Esta peculiaridad en el funcionamiento cerebral se traduce en una mayor sensibilidad a las variaciones ambientales, ya sea en el ámbito de la luz, los sonidos, las texturas o las interacciones sociales. Como resultado, las PAS son más propensas a experimentar sobrecarga sensorial y emocional, lo que a menudo se manifiesta en síntomas como ansiedad, estrés crónico y dificultades para regular sus emociones (Acevedo et al., 2018).
Ante estos desafíos, se han buscado enfoques terapéuticos que puedan ofrecer alivio y apoyo a las PAS. En este contexto, la terapia de sonido ha emergido como una opción prometedora. Este tipo de terapia utiliza instrumentos vibracionales, como el gong, para generar sonidos que favorecen la relajación y la conexión emocional. La vibración y el sonido producidos por el gong pueden ayudar a las PAS a reducir la sobreestimulación, proporcionando un ambiente sonoro que promueve la calma y la introspección (Acevedo et al., 2016).
Además, la terapia de sonido puede facilitar la regulación emocional al permitir que las PAS se sumerjan en una experiencia sensorial que favorece la liberación de tensiones acumuladas. Al entrar en contacto con estas vibraciones, las personas altamente sensibles pueden encontrar un espacio seguro donde procesar sus emociones y aliviar el estrés, mejorando así su bienestar general (Acevedo, 2020).
Este enfoque terapéutico no solo aborda las dificultades inherentes a la alta sensibilidad, sino que también celebra la riqueza emocional que estas personas pueden aportar al mundo, ayudándolas a desarrollar estrategias para manejar su sensibilidad de manera más efectiva (Boyce & Ellis, 2005).
La terapia de sonido con gong es un recurso innovador dentro del arsenal terapéutico de la enfermería, siendo utilizada esta vez para ofrecer a las personas altamente sensibles (PAS), una opción de cuidado que sea innovadora, natural y económica. La musicoterapia se presenta como una intervención de enfermería NIC 4400 y puede fortalecer la relación entre los enfermeros y los PAS, utilizando esa conexión como un medio para abordar los miedos, problemas y necesidades (Boterberg & Warreyn, 2016).
Las terapias complementarias o naturales constituyen un conjunto diverso de enfoques terapéuticos. En el contexto de la Enfermería, estas modalidades han sido designadas con varios nombres, como enfermería tradicional, enfermería natural, enfermería alternativa y enfermería complementaria; sin embargo, todas están relacionadas con la potenciación de la salud a través de métodos naturales. Estas técnicas se centran en la promoción y prevención de enfermedades, así como en la utilización de los recursos personales. Dado que la terapia de sonido forma parte de este conjunto de enfoques conocidos como terapias complementarias y naturales, resulta pertinente dar un pequeño matiz sobre estas terapias (Muñoz, 2023).
El sonido ha sido empleado durante milenios como herramienta terapéutica en diversas culturas. En particular, el gong es un instrumento ancestral utilizado en tradiciones asiáticas, en las cuales se cree que sus resonancias armonizan el cuerpo y la mente. Los gongs, al emitir un espectro amplio de tonos y vibraciones prolongadas, crean una especie de «pared de sonido» que puede inducir estados profundos de relajación. La terapia de sonido actúa sobre el sistema nervioso autónomo, promoviendo la activación del sistema parasimpático y facilitando el proceso de relajación y sanación (Carrasco García et al., 2020).
Las neuronas se comunican entre ellas a través de pequeños impulsos eléctricos que se pueden medir. A esto le llamamos ondas cerebrales. Estas ondas tienen diferentes tipos de frecuencia, unas son más rápidas y otras más lentas. Si se separan a través de filtros, las podemos observar con más claridad. Si el Sistema Nervioso Central tiene un desequilibrio, se podrá observar que estas ondas están alteradas y esto, se verá reflejado en el mapa cerebral. El desequilibrio conlleva malestar e incluso a alguna patología, que afectará a la calidad de vida. El mapa cerebral dará información de la proporción de estas ondas, la velocidad de conducción y la intensidad de comunicación. Si lo anteriormente citado no estuviera bien regulado, el tratamiento con gong será de gran ayuda, ya que se enseñará al cerebro a autorregularse sin la necesidad de medicación (López-Ruiz, 2021)
La resonancia del gong afecta al cuerpo en múltiples niveles: la frecuencia del sonido estimula el sistema nervioso, altera las ondas cerebrales y modula los ritmos biológicos. Estas frecuencias se han relacionado con la relajación profunda y la sincronización de las ondas cerebrales, especialmente en los estados alfa y theta, vinculados a una calma psicológica significativa y a la disminución de la ansiedad (Martín-Torea, 2022).
Según Dossey (2023), en el prólogo del libro Terapias complementarias y alternativas en enfermería, los enfermeros deben involucrarse activamente en el desarrollo de una conciencia de curación personal y profesional que abarque los aspectos físicos, psicológicos y sociales de las personas, resaltando el concepto del individuo como sanador. Esta autora sugiere que es fundamental que los enfermeros hayan experimentado en su propia vida el uso de estas terapias antes de aplicarlas. Es crucial comprender la perspectiva del paciente para identificar sus necesidades y preferencias, las cuales son parte integral de la tradición de curación del individuo o grupo en cuestión (Muñoz, 2023).
Los principios del cuidado enfermero respaldan el uso de estas terapias naturales como complemento al exceso de técnicas que puede conducir a la deshumanización de la práctica asistencial. Los cuidados enfermeros se caracterizan por un enfoque holístico centrado en la persona. En este proceso, el enfermero busca soluciones en colaboración con el usuario del servicio de salud y su familia (Gella-Jarne, 2015).
El NIC 4400 corresponde a la intervención enfermera denominada «Musicoterapia» (“Music Therapy”), definida como: «Uso de la música para ayudar a lograr un resultado específico, como la disminución de la ansiedad, la relajación, la distracción del dolor o la mejora del estado de ánimo.»
Aunque el término «música» puede parecer limitado, la musicoterapia entra perfectamente en esta categoría. Esto lo alinea directamente con las actividades del NIC 4400, especialmente en contextos donde el foco está en la regulación emocional, la ansiedad y el bienestar psicológico (Wagner et al., 2024).
1.1. Relevancia del proyecto escogido.
Este trabajo, aborda la evaluación del estado emocional, el dolor y la relajación en las Personas Altamente Sensibles. Son aspectos fundamentales para comprender el bienestar integral de los PAS. En contextos clínicos y psicosociales, estos factores influyen directamente en la calidad de vida, el afrontamiento del estrés y la resolución de conflictos. Además, este tipo de estudios favorece el diseño de estrategias preventivas y de promoción de la salud mental y física. La alta participación observada también refleja interés y necesidad de espacios de autoevaluación. Por tanto, el trabajo no solo es pertinente en términos científicos, sino también socialmente relevante al contribuir a la construcción de intervenciones de enfermería más enfocadas al rasgo PAS y basadas en evidencia.
2. OBJETIVOS
2.1 Objetivo General
Explorar a las personas altamente sensibles adultas y su reacción con la terapia de sonido como intervención en los cuidados enfermeros.
2.2 Objetivos específicos
Los objetivos específicos son:
- Definir a las personas altamente sensibles y sus características.
- Identificar la percepción de las personas altamente sensibles adultas sobre la terapia de sonido con gong como herramienta terapéutica.
- Explorar los efectos de la terapia de sonido con gong en el bienestar físico y emocional de las personas altamente sensibles adultas.
- Describir el papel del profesional de enfermería en la implementación de la terapia de sonido con gong utilizando el NIC (4400) Musicoterapia, para personas altamente sensibles adultas.
3 MARCO TEORICO
3.1 Definición de alta sensibilidad.
El concepto de alta sensibilidad fue introducido en la década de 1990 por la psicóloga Elaine Aron, quien describió a las PAS como individuos con una mayor sensibilidad del sistema nervioso central a los estímulos físicos, emocionales y sociales. Este rasgo, presente en aproximadamente el 20-30% de la población, se caracteriza por una profunda reactividad emocional, empatía y una tendencia a la sobreestimulación. Dado que la prevalencia de la SPS en la población general se estima entre el 20% y el 30%, es crucial reconocer y abordar las necesidades específicas de este grupo. Además, la sensibilidad, no solo influye en la calidad de vida o la felicidad, sino que también afecta aspectos funcionales y fisiológicos (Aron et al., 2012).
La alta sensibilidad, puede predisponer a los individuos a experimentar niveles más altos de estrés y sobrecarga emocional, especialmente en entornos clínicos. Los profesionales de enfermería, al conocer y comprender estas características, pueden adaptar sus intervenciones para proporcionar un cuidado más empático y personalizado. Según Aron, es un rasgo de doble filo que conlleva tanto ventajas como desafíos. Las personas altamente sensibles (PAS) presentan una sensibilidad aumentada a estímulos sensoriales, una profunda reactividad emocional y una notable empatía. Estas características les permiten experimentar el mundo con una intensidad particular, apreciando detalles sutiles y mostrando una gran capacidad de introspección. Sin embargo, esta misma sensibilidad puede hacer que se sientan fácilmente abrumadas en entornos altamente estimulantes o ante situaciones de estrés (Aron et al., 2005).
La sensibilidad sensorial es una característica individual que influye en la percepción y procesamiento de estímulos ambientales. El estudio de Ponce-Valencia et al. (2022) en el que adaptó y validó la versión reducida de la Escala de Persona Altamente Sensible (r-HSP) en estudiantes de enfermería españoles, destaca la importancia de reconocer y atender las necesidades específicas de este grupo (Ponce-Valencia et al., 2022).
3.2 Alta sensibilidad y enfermería.
Las personas con alta sensibilidad pueden mostrar emociones más positivas y una mayor capacidad de respuesta tanto a experiencias agradables como adversas. Esta sensibilidad especial hacia el entorno tiene implicaciones significativas en áreas como la salud, la educación y el ámbito laboral. Aron y colaboradores destacan que la SPS está asociada biológicamente con una mayor conciencia y capacidad de respuesta a estímulos ambientales y sociales. Estas personas suelen ser observadoras, creativas e intuitivas, pero también pueden ser introvertidas y susceptibles al estrés. Por ello, a veces, presentan dificultades en la resolución de conflictos en diversos contextos (Aron et al., 2012).
Identificar el rasgo de sensibilidad, en el ámbito de la enfermería, como se puede observar, es de gran relevancia e importancia, especialmente desde una perspectiva individualizada, lo que puede facilitar intervenciones destinadas a promover los aspectos positivos de este rasgo, lo que llamamos, diagnósticos de disposición para la salud, pudiendo ser interceptado en la fase de valoración enfermera (Pérez- Chacón et al., 2023).
De acuerdo con la Clasificación de Intervenciones de Enfermería (Nursing Interventions Classification, NIC), se entiende por intervención “cualquier tratamiento basado en el juicio y conocimiento clínico que realiza un profesional de enfermería con el objetivo de mejorar los resultados del paciente”. Dentro de esta clasificación, la NIC reconoce la musicoterapia como una intervención de enfermería, definiéndola como la “utilización de la música para facilitar un cambio específico de tipo fisiológico, conductual y/o emocional”. En este sentido, la musicoterapia se posiciona como una herramienta terapéutica válida dentro del ámbito del cuidado enfermero, susceptible de ser incorporada en la práctica clínica diaria para promover el bienestar del paciente.
La musicoterapia, es aplicada por un musicoterapeuta profesional acreditado en un entorno hospitalario o no hospitalario. Sin embargo, el profesional sanitario o el cuidador pueden realizar una intervención musical (terapéutica) sin necesidad de la presencia de un musicoterapeuta, facilitando la aplicación de esta terapia. Por ello, la musicoterapia (NIC- 4400) está incluida en la Taxonomía NANDA Internacional de Diagnósticos Enfermeros como una intervención propia de enfermería (Wagner et al., 2024).
Schmid & Ostermann (2010), demostró en uno de sus estudios que la mayoría de los pacientes que se benefician de los efectos de la música están representados por aquellos que se encuentran en casa y en hospitales, y que tienen necesidad de cuidados paliativos. Además, observó que, aunque los escenarios de aplicación eran heterogéneos, la musicoterapia resultaba beneficiosa para mejorar el dolor, la depresión, la calidad de vida y la relación entre pacientes y cuidadores.
3.3 La terapia de sonido con Gong.
Paralelamente, la terapia de sonido con gong tiene sus raíces en prácticas ancestrales de Asia, donde se utilizaba en rituales y ceremonias para inducir estados meditativos y de sanación. En las últimas décadas, esta terapia ha sido incorporada en Occidente como una herramienta para reducir el estrés, la ansiedad y mejorar el bienestar general, utilizando las vibraciones sonoras producidas para inducir estados de relajación profunda. Estas vibraciones pueden ayudar a equilibrar el sistema nervioso, reducir la ansiedad y promover un estado de bienestar general. Estudios han demostrado que las sesiones de musicoterapia pueden disminuir los niveles de estrés y mejorar la calidad del sueño, lo cual es particularmente beneficioso para personas con alta sensibilidad sensorial (Poch & Resumen, 2001).
En 1846, el médico Héctor Chomet, escribe el tratado “La Influencia de la música sobre la salud y la vida”, donde analiza el efecto de esta para prevenir y tratar algunas enfermedades (Pérez Martínez, 2020).
En 1859, Florence Nightingale en su obra Notas de Enfermería, destaca los beneficios de la voz y los sonidos de la flauta sobre el dolor, en soldados de la guerra de Crimea (Yáñez Amorós, 2011).
En los últimos años, se ha observado un incremento mundial del uso de la medicina tradicional complementaria (MTC) y, específicamente, de la musicoterapia. A tal efecto, la OMS consciente de la importancia de estas disciplinas, emitió un documento titulado Estrategias de Medicina Tradicional 2014-2023, señalando el rumbo para la MTC, en el que insta a la enfermería mundial a trabajar con las terapias naturales y complementarias, hoy día está en borrador la siguiente estrategia 2025- 2034, y quedó el 2024 en prorroga (Organización Mundial de la Salud, 2013).
La terapia de sonido es una forma de terapia complementaria, que utiliza frecuencias, vibraciones y sonidos (como cuencos tibetanos, gongs, diapasones…) para influir en el cuerpo y la mente. La música de culturas orientales contiene estructuras en tono y timbres muy diferentes, que pueden resultar extraños al receptor occidental. De igual forma, quienes provienen de una cultura no occidentalizada pueden encontrar que la música clásica de Mozart o Beethoven, como un sonido extraño e irritante. Estas diferencias estructurales en cuanto a lo que las culturas consideran música conforman un elemento crucial a evaluar cuando se implementan las intervenciones con música. En cinco estudios para intervención en pacientes con dolor, los de origen caucásico prefirieron la música de orquesta, los afroamericanos prefirieron el jazz y los taiwaneses, la música con arpa (Lacárcel Moreno, 1990).
Desde el punto de vista psico-enfermero, la música modula la emoción (evocación de sentimientos, recuerdos y emociones) y la conducta, mejora la ansiedad, la depresión y el ánimo, la cognición (distracción, evasión del sufrimiento, afrontamiento, sensación de control, reformulación y reestructuración de situaciones), la concentración y la autoestima (López Núñez et al., 2019)
Alvin (1975), describió los cinco elementos principales del sonido (Begonya & Tajafuerce, 2024):
- Frecuencia o tono: Deriva del número de vibraciones del sonido –lo alto o bajo de un tono musical, que se designa utilizando las letras A, B, C, D, E, F y G (notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si). Las vibraciones rápidas tienden a actuar de forma estimulante, en tanto las lentas se relacionan con relajación.
- Intensidad: Produce el volumen del sonido y se relaciona con la amplitud de las vibraciones. El gusto o rechazo que una persona muestra por ciertos tipos de música depende en parte de su intensidad, que puede utilizarse para producir un sentido de intimidad (volumen bajo) o poder(volumen alto).
- Timbre: Es una propiedad subjetiva que deriva de la armonía. La relevancia psicológica deriva del timbre del sonido, debido a que existen asociaciones con eventos o sentimientos pasados.
- Intervalo: Es la distancia entre dos notas en cuanto al tono, crea la melodía y la armonía. La primera deriva de la forma en que se ordena la secuencia de tonos musicales y el intervalo entre ellos. La segunda es el resultado de la forma donde los tonos suenan al tocarse juntos, lo que el receptor describe como consonante (aporta un sentido de descanso) o disonante (causa un sentido de tensión). Las normas culturales determinan lo que el receptor califica como disfrutable y agradable.
- Duración: Crea el ritmo y el tiempo. La duración se refiere a la prevalencia en tiempo de los sonidos, y el ritmo corresponde a un patrón temporal que se ajusta a cierta velocidad. El ritmo es lo que influye para que, a una persona, puede darle un sentido de paz o seguridad, en tanto los ritmos repetitivos pueden desencadenar sentimientos de tristeza. Los sonidos continuos que se repiten a velocidad lenta y se enlentecen cada vez más reducen los niveles de respuesta. Los ritmos intensos pueden despertar sentimientos de poder y control.
Desde el enfoque neurofisiológico, se postula que la música puede inducir modificaciones en parámetros fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la saturación de oxígeno y la presión arterial sistólica y diastólica. Estos efectos se producen mediante la estimulación de neuronas noradrenérgicas localizadas en el tronco encefálico y el mesencéfalo, lo que desencadena la activación del sistema colinérgico y una acción sinérgica mediada por la dopamina. Asimismo, la música influye en la actividad eléctrica cerebral, generando un aumento en la amplitud de las ondas alfa, lo cual se asocia con estados de relajación y una mejora del estado de ánimo (Burrai et al., 2014).
Cuando el sonido impacta en el cuerpo humano, actúa como un estímulo multisensorial que modula funciones neurológicas, hormonales, cardiovasculares y emocionales. Esta acción integrada explica por qué la terapia de sonido puede inducir relajación, aliviar el dolor, mejorar el estado de ánimo, contribuir al bienestar general o incluso a ayudar en enfermedades como el cáncer de mama (Fernández-Company et al., 2024).
Tabla 1. Mecanismos neurofisiológicos, fisiológicos y emocionales involucrados en la acción de la terapia de sonido sobre el cuerpo humano.
La terapia de sonido también puede inducir distintos estados mentales (Carrasco García et al., 2020):
Ondas alfa (8–12 Hz): asociadas con relajación.
Ondas theta (4–8 Hz): vinculadas con estados meditativos y creativos.
Ondas delta (0.5–4 Hz): relacionadas con el sueño profundo y la reparación.
3.4 Marco legal y Legislación nacional.
El siguiente conjunto normativo, proporciona un respaldo legal sólido para la implementación de intervenciones innovadoras en el ámbito de la enfermería, como la musicoterapia, en la que se puede usar la terapia de sonido con gong, siempre que se alineen con los principios de calidad, seguridad y respeto a la autonomía del paciente.
Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica: Garantiza el derecho del paciente a recibir información comprensible y a decidir libremente sobre su atención sanitaria, aspectos fundamentales en la aplicación de terapias complementarias.(BOE-A-2002-22188 Ley 41/2002, de 14 de Noviembre, Básica Reguladora de La Autonomía Del Paciente y de Derechos y Obligaciones En Materia de Información y Documentación Clínica., 2002)
Ley 55/2003, de 16 de diciembre, del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud: Define los derechos y deberes del personal sanitario, proporcionando un marco para la implementación de nuevas prácticas asistenciales (BOE-A-2003-21340 Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de Las Profesiones Sanitarias., 2003).
3.5 Marco social
En el contexto actual, las PAS enfrentan desafíos significativos en entornos altamente estimulantes, como el ámbito sanitario. Además, el sistema sanitario español enfrenta un déficit de aproximadamente 100.000 enfermeras, lo que incrementa la carga laboral y emocional del personal existente. Este entorno puede ser particularmente desafiante para las PAS, quienes son más susceptibles a la sobreestimulación y al agotamiento emocional. En este contexto, la integración de terapias complementarias, pueden ofrecer beneficios significativos para el bienestar de las PAS en el ámbito de la enfermería. Estas terapias pueden ayudar a reducir el estrés, mejorar la regulación emocional y fomentar un entorno más saludable y sostenible (Ponce-Valencia et al., 2024).
4 METODOLOGÍA
4.1 Diseño
El presente trabajo, es un estudio de caso cuantitativo, descriptivo y longitudinal, se realizó en varias sedes nacionales de la Asociación de Psicología de Profesionales de Alta Sensibilidad (PAS España), con n.º de registro nacional 614062, en las cuidades de Jerez de la Frontera, León, A Coruña y Murcia, donde acudieron PAS a las dos sesiones diseñadas para el estudio. Basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert (cuestionario CISMA) con el objetivo de analizar la evolución de las percepciones de los participantes, sobre el efecto de la terapia de sonido con gong, con una duración de mes y medio. Este enfoque permite una comprensión detallada y holística del impacto de la terapia en diferentes aspectos del bienestar.
El estudio evaluó la influencia de la terapia de sonido con gong en personas altamente sensibles (PAS) mediante el Cuestionario de Influencia de la Sensibilidad en la Musicoterapia y Ansiedad (CISMA). La evaluación pre y post-intervención se realizó con la prueba CISMA, que mide la percepción emocional, la sensibilidad auditiva y la reducción de la ansiedad en contextos de musicoterapia. La muestra inicial fue de 143, que tras la aplicación de los criterios de inclusión y exclusión se redujo a 133 personas, las cuales, fueron identificadas previamente como PAS, según el cuestionario de Alta Sensibilidad (r- HSPS). Criterios de inclusión: Personas adultas, mayores de 18 años, identificadas como PAS mediante r-HSPS y que participaran en las dos sesiones de terapia de sonido con gong programadas. Criterios de exclusión: Menores de 18 años, participantes que cumpliendo criterios de inclusión no rellenen correctamente el cuestionario CISMA.
Los participantes fueron informados y se garantizó la confidencialidad y el anonimato de los datos durante todo el periodo del estudio y en publicaciones posteriores basándonos en la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, 2018).
Además de las características del estudio, así como la finalidad de los datos obtenidos. La realización del cuestionario otorga el consentimiento. El proceso de recogida de datos se realizó indistintamente por la mañana o por la tarde, según acuerdos y duró 10 min. y la decisión de participar fue libre y voluntaria, sin pacto de compensación.
En esta sesión se utilizó un gong planetario de 32 pulgadas afinado en la nota Mi3, correspondiente a una frecuencia de 161,26 Hz, basado en el patrón de afinación planetaria de Hans Cousto, que basó sus cálculos en el trabajo del matemático y musicólogo suizo Hans Kayser, y se usaron para percutir el gong dos mazas de las medidas M4 y M5. Además, se incorporaron unos crótalos de 7,5 pulgadas afinados en 4096 Hz. Los crótalos se tocaron al inicio y cierre de la sesión para abrir y sellar el espacio sonoro. El gong se utilizó en la fase intermedia durante 45 minutos. El patrón que se tocó fueron tres bloques de 15 minutos cada bloque, respetando las pausas de integración.
4.2 Sujetos del estudio
El estudio se realizó con 133 personas altamente sensibles adultas. La recolección de datos se llevó a cabo durante los meses de diciembre del año 2024 y febrero y marzo del año 2025.
4.3 Instrumentos.
En este trabajo, se utiliza el cuestionario CISMA (Cuestionario del Impacto de la Sesión de Musicoterapia en el bienestar de Adultos). Es una herramienta de evaluación autoadministrada pre y post sesión. Ofrece dos modalidades, el CISMA numérico (escalas visuales numéricas de 0 a 10) y el CISMA categórico (con cinco categorías de respuesta -Escala Likert-). Las variables refieren al ámbito físico, emocional y social. El cuestionario CISMA está diseñado para evaluar el impacto percibido por el paciente en su bienestar general durante las sesiones de musicoterapia, observando los cambios en su bienestar físico, emocional y en su funcionamiento social. El contenido del cuestionario se organiza en tres dimensiones principales: física, emocional y social. Este cuestionario es autoadministrado, breve y de fácil comprensión, lo cual permite su aplicación en una población amplia. Su enfoque facilita una visión general del impacto que la sesión de musicoterapia tiene sobre la persona, identificando específicamente las áreas de bienestar general donde esta intervención tiene mayor efecto.
4.4 Procedimiento de recogida de información
Las sesiones de terapia de sonido con gong se llevan a cabo en un entorno tranquilo y acogedor, en las sedes de las asociaciones PAS, donde los participantes pudieron acostarse o sentarse cómodamente para la sesión. La intervención constó de 2 sesiones de musicoterapia 45 minutos de duración cada una, con un intervalo de mes y medio entre sesiones, junto con 10 minutos extra para completar los cuestionarios (pre y post).
El cuestionario se presentó en formato digital mediante la plataforma Google Forms. Se realizó un código QR para facilitar el acceso al mismo. Cada participante completó el formulario desde sus dispositivos electrónicos. Un investigador estuvo presente para indicar las instrucciones pertinentes para la realización de las pruebas
4.5 Aplicación de cuestionarios en el tiempo
Los cuestionarios (pre y post) se aplicaron en ambas sesiones para observar cambios en percepciones, expectativas o resultados, de esta forma:
4.6 Análisis de datos
Se llevaron a cabo un análisis estadístico descriptivo básico con Google Forms, que genera automáticamente gráficos de barras y porcentajes. A partir de estos datos se puede hacer una descripción de lo ocurrido en este estudio, dado el tamaño muestral considerable. El uso de Google Forms, permitió recopilar datos de forma ágil y organizada, facilitando el análisis descriptivo de las respuestas.
5 RESULTADOS
5.1 Distribución por sexo de la muestra.
De un total de 133 participantes, la mayoría se identificó con el sexo femenino, representando el 81,8 % de la muestra (n = 112). Por otro lado, el 18,2 % (n = 25) se identificó con el sexo masculino. Ninguna persona seleccionó la opción «Prefiero no decirlo».
5.2 T1-T3. Antes de la sesión.

Un total de 133 participantes respondieron a la pregunta “¿Cómo se encuentra ahora?”, evaluando su estado en una escala del 1 (muy mal) al 10 (muy bien). Los resultados revelan una tendencia hacia niveles medios y altos de bienestar percibido.
El puntaje más frecuente fue 7, con 38 respuestas, lo que representa el 27,7 % del total de participantes. Le siguen el puntaje 6 con 25 respuestas (18,2 %) y el puntaje 8 con 26 respuestas (19,0 %). Estas tres categorías concentran el 64,9 % de las respuestas, lo que sugiere una percepción predominantemente moderada a positiva del estado actual. En conjunto, los datos muestran que la mayoría de los participantes se autoevalúan en un estado intermedio o favorable, lo que puede tener implicancias relevantes según el objetivo de la intervención o investigación realizada.
Gráfico 3. En este momento, ¿Cuánto dolor tengo?
En cuanto a la valoración del dolor en el momento de la evaluación, utilizaron una escala numérica de 1 (sin dolor) a 10 (máximo dolor imaginable). Los resultados muestran una concentración en los niveles bajos a intermedios de dolor, con una distribución asimétrica hacia los valores inferiores.
El valor más frecuente fue 4, con 28 respuestas, lo que representa el 20,4 % del total. Le siguen:
1: 25 respuestas (18,2 %)
2 y 7: 18 respuestas cada uno (13,1 %)
3: 17 respuestas (12,4 %)
6: 16 respuestas (11,7 %)
5: 13 respuestas (9,5 %)
Los valores más altos de dolor (8, 9 y 10) fueron seleccionados por una minoría: 8: 6 respuestas (4,4 %) 9 y 10: 1 respuesta cada uno (0,7 %).
Por tanto, la mayoría de los participantes experimentan niveles bajos o moderados de dolor, siendo infrecuente la presencia de dolor intenso. En conjunto, el 62,8 % de los participantes (niveles 1 a 4) reportaron dolor leve, mientras que solo el 5,8 % reportó niveles de dolor severo (valores 8 a 10).
Gráfico 4. En este momento me siento relajado/a.
Un total de 133 participantes respondieron a la pregunta “En este momento me siento relajado/a”, utilizando una escala del 1 (nada relajado/a) al 10 (completamente relajado/a). Los resultados revelan una tendencia hacia niveles intermedios y altos de relajación, con una distribución ligeramente sesgada hacia valores positivos.
Los valores más frecuentes fueron:
7: 30 respuestas (21,9 %)
6: 25 respuestas (18,2 %)
8: 22 respuestas (16,1 %)
En conjunto, estos tres niveles concentran 56,2 % del total de respuestas, lo que representa que más de la mitad de los participantes se perciben moderada o altamente relajados en el momento de la evaluación.
En contraste, los niveles bajos de relajación (valores de 1 a 3) fueron menos frecuentes:
1: 3 respuestas (2,2 %)
2: 5 respuestas (3,6 %)
3: 8 respuestas (5,8 %)
Gráfico 5. En este momento me siento animado/a.
La mayoría de las personas (más del 55 %) se sienten con un estado de ánimo medio-alto (puntuaciones de 6 a 8), siendo la puntuación 7 la más común (aproximadamente 28 personas). Un grupo más pequeño (puntuaciones de 1 a 4, aproximadamente 22 personas) se siente desanimado. Un número moderado (puntuaciones de 9 y 10, aproximadamente 19-20 personas) se siente muy animado. Solo un pequeño porcentaje (aproximadamente 4-5 %) se siente muy desanimado (puntuaciones de 1 y 2). La mayoría de los encuestados se sienten relativamente bien o de buen ánimo, con una clara concentración en un rango medio-alto. Solo una pequeña minoría se encuentra poco o nada animado, lo que indica un ambiente generalmente positivo.
Gráfico 6. En este momento me encuentro acompañado/a.
El valor más frecuente fue el 8, elegido por aproximadamente 26 personas (19,5 %), seguido por el 6, con unas 23 personas (17,3 %), y el 5, con alrededor de 20 personas (15 %). El valor 10 fue seleccionado por cerca de 19 personas (14,3 %), mientras que el 7 fue elegido por aproximadamente 17 personas (12,8 %), y el 9 por unas 11 personas (8,3 %). En los valores bajos, el 1 y el 2 fueron elegidos por aproximadamente 3 personas cada uno (2,3 %). El 3 fue seleccionado por unas 6 personas (4,5 %), y el 4, por aproximadamente 4 personas (3 %). La mayor concentración de respuestas se encuentra entre los valores 5 y 10, especialmente en los niveles 6 a 8, que agrupan más del 50 % de las respuestas. Los valores más bajos (1 a 4) representan una fracción menor del grupo, con porcentajes individuales que no superan el 5 %.
5.3 T2-T4. Después de la sesión
Los valores más frecuentes fueron el 9, con 34 personas (25,6%), seguido del 8, con 30 personas (22,6%), y los valores 7 y 10, cada uno con 23 personas (17,3%). El valor 6 fue seleccionado por 14 personas (10,5%) y el 5, por 7 personas (5,3%). Los valores 3 y 4 fueron seleccionados por una persona cada uno (0,8%), mientras que los valores 1 y 2 no fueron seleccionados por nadie (0%). La gran mayoría de las respuestas se sitúan entre 6 y 10, lo que representa un claro predominio de estados positivos o favorables en la actualidad. Los valores bajos (1 a 4) son prácticamente inexistentes en esta muestra.
La mayoría (casi el 50%) reportó un nivel bajo de dolor (1 o 2). Solo un pequeño porcentaje (menos del 4%) experimentó dolor intenso (8 o 9), y nadie reportó el nivel máximo (10). Esto sugiere que el dolor percibido en el momento de la encuesta era, en general, de leve a moderado.

La mayoría (casi el 76 %) afirma sentirse “muy relajada” (niveles 8 a 10), siendo el nivel más alto el 10. Solo una minoría (menos del 10 %) reporta niveles bajos de relajación (1 a 4). Esto sugiere que, en general, el grupo se encontraba en un “estado de calma o bienestar emocional” al momento de su respuesta.
La mayoría de los encuestados (casi el 58 %) se siente “bastante animado”, especialmente en los niveles 8, 9 y 10. Solo un pequeño grupo (menos del 7 %) reporta un estado de ánimo bajo (niveles 1 a 3). Esto indica un estado de ánimo general “positivo o enérgico” en el grupo al momento de la encuesta.

La mayoría del grupo (más del 65 %) se siente “muy apoyado”, especialmente en los niveles 8, 9 y 10. Solo un pequeño grupo (menos del 5 %) afirma sentirse poco apoyado (niveles 1 a 3). Esto indica una percepción general de “presencia, apoyo o conexión social” entre los encuestados en ese momento.
6. DISCUSIÓN
Los datos recopilados en la encuesta a 133 personas revelaron un estado mental generalmente positivo en cuanto a las sensaciones físicas y emocionales en el momento de la encuesta post-intervención. En primer lugar, el nivel de dolor percibido fue mayoritariamente bajo: el 49,6 % reportó valores de 1 o 2, lo que sugiere una buena condición física general o un manejo eficaz del dolor. Solo el 3,1 % reportó un dolor alto (niveles 8 o 9), y ningún participante seleccionó el nivel de dolor más alto (10). En cuanto a la sensación de relajación, los resultados muestran que el 76 % de los encuestados se sintió bastante o completamente relajado (niveles 8 a 10). Esto podría reflejar un entorno tranquilo o condiciones favorables en el contexto en el que se realizó la encuesta. En cuanto al estado de ánimo, el 57,9 % de los participantes reportó un estado de ánimo alto (niveles 8 a 10) y solo el 2,3 % reportó niveles bajos (niveles 1 a 3). Esto indica un predominio de emociones positivas en el grupo.
En general, los resultados indican que la mayoría de los encuestados reportaron bajos niveles de malestar físico y altos niveles de bienestar emocional y social, lo que puede interpretarse como un entorno favorable en términos de salud general y clima grupal. Además, el CISMA indicó que las PAS experimentaron una percepción emocional y auditiva más profunda durante las sesiones de terapia de sonido con gong. Las PAS reportaron una mayor sensibilidad a los cambios de tono y volumen y una respuesta emocional más marcada frente a los sonidos musicales suaves (Acevedo et al., 2018).
Este estudio sugiere que la terapia de sonido con gong es especialmente efectiva para reducir la ansiedad en personas altamente sensibles, y que el cuestionario CISMA es una herramienta útil para evaluar las respuestas emocionales y sensoriales específicas en esta población. Los hallazgos resaltan la importancia de personalizar las intervenciones de terapia de sonido, para atender las necesidades sensoriales y emocionales únicas de las PAS, proponiendo así la terapia de sonido con gong, como una intervención efectiva en enfermería para el bienestar de esta población (Vercher et al., 2023).
6.1 Limitaciones
Una de las principales limitaciones de este estudio radica en la escasa literatura científica existente, especialmente aquella desarrollada por profesionales de enfermería, sobre la aplicación de la terapia de sonido con gong en contextos clínicos o de cuidado. Si bien el interés por las terapias complementarias ha ido en aumento en los últimos años, la evidencia específica generada desde la disciplina enfermera sigue siendo limitada, lo que dificulta la comparación directa de resultados y la validación metodológica desde un enfoque propio del cuidado.
Asimismo, la falta de protocolos estandarizados en el uso del gong como herramienta terapéutica desde la perspectiva enfermera, limita la posibilidad de generalizar los resultados. Esta situación evidencia la necesidad de seguir investigando y documentando experiencias clínicas que fortalezcan el cuerpo de conocimiento enfermero en el ámbito de las terapias sonoras.
En conjunto, estas limitaciones invitan a considerar los hallazgos como una aproximación exploratoria, que pretende abrir nuevas líneas de investigación más rigurosas, cuantitativas y cualitativas, desde y para la práctica enfermera.
7. CONCLUSIONES
- La exploración de la reacción de las personas adultas altamente sensibles ante la terapia de sonido como intervención en los cuidados de enfermería permitió evidenciar respuestas positivas tanto a nivel físico como emocional. Se observó que esta población responde de manera favorable a la estimulación sonora, manifestando una disminución de la tensión y una mayor sensación de bienestar, lo que resalta la efectividad de esta técnica dentro del contexto del cuidado enfermero.
- Comprender las particularidades de las personas altamente sensibles es fundamental para desarrollar estrategias de cuidado y terapéuticas adecuadas, que reconozcan y respeten sus necesidades singulares. Este conocimiento contribuye a promover intervenciones más personalizadas y efectivas, así como a visibilizar una población frecuentemente poco considerada en contextos clínicos y sociales.
- La identificación de la percepción de las personas adultas altamente sensibles sobre la terapia de sonido con gong, evidenció una valoración positiva hacia esta herramienta terapéutica. Los participantes manifestaron una experiencia favorable, destacando la sensación de relajación, conexión emocional y bienestar durante y después de las sesiones. Asimismo, se reconoció la relevancia de esta terapia como un recurso que responde a sus particularidades emocionales y sensoriales.
- La exploración de los efectos de la terapia de sonido con gong sobre el bienestar físico y emocional de personas adultas altamente sensibles reveló resultados prometedores en la mejora integral de su estado. Se sugiere que, esta modalidad terapéutica contribuye a la reducción de síntomas relacionados con el estrés y la ansiedad, así como a la promoción de un mayor equilibrio emocional y bienestar corporal, favoreciendo una atención más adaptada.
- El papel del profesional de enfermería en la implementación de la terapia de sonido con gong, enmarcada dentro de la intervención estandarizada NIC (4400) Musicoterapia, dirigida a personas adultas altamente sensibles en este trabajo, evidenció que, la integración del gong como herramienta terapéutica, representa un recurso valioso dentro del ejercicio profesional de enfermería. Esta intervención favorece la provisión de cuidados más personalizados, holísticos e integradores, respondiendo de manera efectiva a las necesidades específicas de las personas altamente sensibles.
En este contexto, el gong no es simplemente un instrumento musical, sino una herramienta vibracional y sensorial que produce sonidos armónicos. La terapia de sonido con gong emerge como una intervención complementaria que puede ser integrada en la práctica de enfermería para mejorar el bienestar de las personas altamente sensibles.
8. REFERENCIAS
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