Autora: Anabel Iniesta Andreu
“Sé flor de loto, sal del pantano y esparce tu perfume”
Dasira Narada
1. RESUMEN
Introducción: El desgaste de la energía vital en las mujeres constituye un fenómeno multifactorial que afecta al bienestar emocional, especialmente en etapas medias y avanzadas del ciclo vital. En este contexto, las terapias integrativas, como la terapia de sonido con gong, emergen como herramientas complementarias orientadas a la regulación emocional y al equilibrio psicofísico. Objetivos: Analizar el concepto de energía vital y su desgaste en mujeres de entre 35 y 75 años del levante español; identificar la percepción de las participantes sobre la terapia de sonido con gong; revisar la literatura científica sobre terapias vibracionales y sonoras, con especial atención al gong; y evaluar la intervención del baño de gong como herramienta terapéutica integrativa para el bienestar emocional. Metodología: Se llevó a cabo un estudio de enfoque mixto, combinando la revisión bibliográfica con la aplicación de una intervención basada en terapia de sonido con gong. La muestra estuvo compuesta por mujeres de entre 35 y 75 años, y se utilizaron instrumentos de evaluación del bienestar subjetivo y emocional, junto con técnicas de recogida de datos cualitativos. Resultados: La mayoría de las participantes (75,5 %) reportó niveles altos de satisfacción y relajación (8–10). El 32,4 % eligió 10, el 23,5 % 9 y el 19,6 % 8, mientras que solo un 1 % seleccionó 1. No se registraron respuestas en 0, reflejando un estado general de bienestar elevado. Discusión: las participantes presentan niveles altos de satisfacción y relajación, con predominio de puntuaciones entre 8 y 10, indicando un bienestar subjetivo significativo. Estos hallazgos coinciden con estudios que evidencian que intervenciones basadas en sonido y relajación profunda mejoran el bienestar y reducen el estrés. Conclusiones: En síntesis, el baño de gong se confirma como una herramienta terapéutica integrativa complementaria con impacto positivo en el bienestar emocional de mujeres entre 35 y 75 años, contribuyendo al equilibrio emocional y a la mejora de la calidad de vida.
Descriptores (palabras clave): Energía vital, Bienestar emocional, Terapia de sonido, Gong, Terapias integrativas, Mujeres adultas.
2. ABSTRACT
Introduction: The depletion of vital energy in women is a multifactorial phenomenon that affects emotional well-being, especially in the middle and later stages of life. In this context, integrative therapies, such as gong sound therapy, emerge as complementary tools aimed at emotional regulation and psychophysical balance. Objectives: To analyze the concept of vital energy and its depletion in women aged 35 to 75 from eastern Spain; to identify participants’ perceptions of gong sound therapy; to review the scientific literature on vibrational and sound therapies, with special attention to the gong; and to evaluate the gong bath intervention as an integrative therapeutic tool for emotional well-being. Methodology: A mixed-methods study was conducted, combining a literature review with the application of a gong sound therapy intervention. The sample consisted of women aged 35 to 75, and instruments for assessing subjective and emotional well-being were used, along with qualitative data collection techniques. Results:The majority of participants (75.5%) reported high levels of satisfaction and relaxation (8–10). 32.4% chose 10, 23.5% 9, and 19.6% 8, while only 1% selected 1. No responses of 0 were recorded, reflecting an overall high level of well-being. Discussion:The participants reported high levels of satisfaction and relaxation, with scores predominantly between 8 and 10, indicating significant subjective well-being. These findings align with studies demonstrating that sound-based interventions and deep relaxation improve well-being and reduce stress. Conclusions: In summary, the gong bath is confirmed as a complementary integrative therapeutic tool with a positive impact on the emotional well-being of women between 35 and 75 years old, contributing to emotional balance and an improved quality of life.
Descriptors (keywords):
Vital energy, Emotional well-being, Sound therapy, Gong, Integrative therapies, Adult women
3. INTRODUCCIÓN
En la actualidad, el bienestar emocional se ha convertido en un aspecto central de la salud integral, especialmente en poblaciones que experimentan elevados niveles de estrés y sobrecarga emocional. Entre estas, muchas mujeres manifiestan una sensación persistente de desgaste vital, caracterizada por cansancio emocional, pérdida de energía, desmotivación y dificultad para afrontar las demandas cotidianas. Este fenómeno, aunque no siempre encuadrado dentro de un diagnóstico clínico específico, impacta de manera significativa en la calidad de vida y en el equilibrio psicológico de quienes lo padecen (Appels & Schouten, 1991).
Diversos estudios señalan que las mujeres presentan una mayor prevalencia de este tipo de malestar, en parte debido a la sobrecarga de roles sociales, familiares y profesionales, así como a factores psicosociales y culturales que influyen en su salud emocional (García-Campayo et al., 2016).
Ante esta realidad, ha surgido un creciente interés por enfoques terapéuticos complementarios que aborden el bienestar de manera integral, considerando no sólo los aspectos cognitivos y conductuales, sino también los emocionales, corporales y sensoriales. En este contexto, la terapia de sonido se ha posicionado como una intervención alternativa prometedora. Esta modalidad terapéutica se basa en el uso consciente del sonido y la vibración con fines de relajación, regulación emocional y armonización psicofisiológica. Entre los instrumentos utilizados, el gong destaca por su riqueza armónica y su capacidad para generar vibraciones profundas que envuelven al oyente, facilitando estados de relajación profunda y atención plena (Goyal et al., 2014).
Diversas investigaciones preliminares sugieren que la terapia de sonido con gong puede contribuir a la reducción del estrés, la ansiedad y la tensión emocional, así como a la mejora del estado de ánimo y la percepción de bienestar . Sin embargo, a pesar de su uso creciente en contextos terapéuticos y de autocuidado, la evidencia científica sobre sus efectos específicos, especialmente en poblaciones concretas como mujeres con sensación de desgaste vital, sigue siendo limitada. Esto pone de manifiesto la necesidad de estudios que describan y analicen de manera sistemática los posibles beneficios de esta intervención (Goldsby et al., 2017).
A través del enfoque explicado, se pretende explorar los cambios percibidos en variables relacionadas con el estado emocional, la relajación y la vivencia subjetiva del bienestar, contribuyendo así a una mayor comprensión del potencial terapéutico de esta práctica.
El desgaste vital puede entenderse como un estado de agotamiento profundo que afecta tanto a la esfera emocional como a la física y mental. Factores como la presión laboral, la conciliación entre vida personal y profesional, las responsabilidades familiares y las expectativas sociales contribuyen a su aparición y mantenimiento. En este contexto, las terapias basadas en el sonido han despertado un creciente interés en el ámbito de la salud y el bienestar. La terapia de sonido con gong se fundamenta en el uso de vibraciones sonoras profundas y envolventes que pueden inducir estados de relajación, favorecer la reducción del estrés y facilitar procesos de introspección y equilibrio emocional. Diversos estudios sugieren que el sonido y la vibración pueden influir positivamente en el sistema nervioso, promoviendo respuestas de calma y bienestar, aunque la evidencia científica aún se encuentra en proceso de consolidación.
La aplicación de la terapia de sonido con gong en mujeres con sensación de desgaste vital se presenta como una línea de investigación emergente y relevante. Analizar sus posibles beneficios permite ampliar el conocimiento sobre intervenciones no farmacológicas orientadas al cuidado emocional y al fortalecimiento de recursos personales. Además, desde un enfoque descriptivo, resulta de interés comprender cómo las participantes perciben los cambios en su bienestar emocional tras la experiencia con este tipo de terapia.
4. OBJETIVOS
4.1. Objetivo General
Analizar la intervención de la terapia de sonido con gong como herramienta en el bienestar emocional en mujeres de entre 35 y 49 años del levante español.
4.2. Objetivos Específicos
1-Definir la energía vital y su desgaste en mujeres de entre 35 y 49 años del levante español.
2-Identificar la percepción de mujeres de entre 35 y 49 años sobre la terapia de sonido con gong como herramienta terapéutica.
- Revisar la literatura científica sobre terapias vibracionales y sonoras, con especial atención al Gong, identificando sus fundamentos fisiológicos, psicológicos y emocionales.
- Incluir el baño de gong como herramienta de intervención terapéutica integrativa para mujeres entre 35 y 49 años como elemento complementario del equilibrio y bienestar emocional en el desgaste vital.
5. MARCO TEÓRICO
Concepto de energía vital y desgaste vital en la mujer adulta.
La energía vital se entiende como el conjunto de recursos físicos, psicológicos y emocionales que permiten a la mujer adulta mantener su funcionamiento diario, enfrentar el estrés y sostener su bienestar general. Por el contrario, el desgaste vital se refiere al agotamiento progresivo de estos recursos, asociado a factores como estrés crónico, carga familiar o laboral, y procesos fisiológicos relacionados con el envejecimiento, lo que puede afectar negativamente la calidad de vida y la salud integral (Micozzi, 2017).
5.1.1. Definición de energía vital. Aproximación histórica y conceptual.
El concepto de energía vital ha sido abordado a lo largo de la historia desde distintas perspectivas, vinculando el funcionamiento del cuerpo y la mente con una fuerza interna que sostiene la vida y la salud. En las medicinas tradicionales y filosofías orientales, se reconoce como un flujo de energía que recorre el cuerpo, conocido como qi en la medicina china o prana en la tradición india, cuya armonía es fundamental para la salud física, emocional y espiritual (Micozzi, 2017). Estas concepciones consideran que la energía vital puede fortalecerse mediante prácticas como la meditación, la acupuntura, la respiración consciente o el yoga.
En el enfoque contemporáneo en ciencias de la salud, la energía vital se interpreta de manera más integrada y observable, relacionándola con la vitalidad, la energía percibida y el bienestar subjetivo. Estudios modernos sobre estrés, burnout y salud mental muestran que la percepción de niveles altos de energía se asocia con un mejor funcionamiento físico y psicológico, mientras que su disminución refleja un desgaste vital que puede impactar la calidad de vida y la salud integral, especialmente en mujeres adultas (Micozzi, 2017).
Diferenciación entre energía vital, fatiga, estrés y agotamiento.
- Energía vital:
Se refiere a los recursos físicos, emocionales y cognitivos que permiten a la persona mantenerse activa, motivada y equilibrada ante las demandas de la vida cotidiana. Representa la capacidad de afrontar retos, mantener bienestar y sostener el funcionamiento óptimo del organismo. Su reducción progresiva puede indicar desgaste vital.
- Fatiga:
Es una sensación temporal de cansancio o falta de energía que puede
ser física, mental o emocional. La fatiga suele ser reversible con descanso o sueño adecuado y no necesariamente indica un deterioro crónico de la salud.
- Estrés:
Es la respuesta del organismo a demandas internas o externas percibidas como desafiantes o amenazantes. Puede tener efectos tanto positivos (estrés agudo que moviliza recursos) como negativos (estrés crónico que agota recursos). El estrés sostenido puede conducir a fatiga y a un desgaste progresivo de la energía vital.
- Agotamiento:
Se caracteriza por un estado prolongado de fatiga física, emocional y cognitiva, consecuencia de exposición sostenida a factores estresantes. Implica una disminución significativa de la energía vital, afectando la capacidad funcional, la motivación y el bienestar general.
- Desgaste vital
El desgaste vital se refiere a la pérdida progresiva de los recursos físicos, emocionales y cognitivos que permiten a la persona mantener un funcionamiento óptimo y enfrentar las demandas de la vida diaria. Este fenómeno se manifiesta principalmente en situaciones de estrés crónico, donde las demandas sostenidas superan la capacidad de adaptación del organismo, generando una sensación persistente de tensión y vulnerabilidad (Maslach & Leiter, 2016).
Otro componente central del desgaste vital es la sobrecarga emocional y mental, que suele estar vinculada a múltiples responsabilidades, exigencias laborales y familiares, y factores psicosociales. Esta sobrecarga produce una reducción en la motivación, dificultades en la concentración y afectación del bienestar subjetivo (García-Campayo, Puebla-Guedea & Herrera-Mercadal, 2016).
Asimismo, el desgaste vital incluye fatiga física y psicológica, caracterizada por cansancio prolongado, sensación de agotamiento generalizado y disminución de la energía percibida. A diferencia de la fatiga temporal, esta se mantiene a lo largo del tiempo y afecta el desempeño cotidiano, la calidad de vida y la salud integral.
Indicadores del desgaste vital en mujeres adultas incluyen:
- Sensación persistente de cansancio y falta de energía.
- Irritabilidad, ansiedad o depresión leve.
- Disminución del rendimiento laboral o doméstico.
- Alteraciones del sueño y apetito.
- Menor percepción de bienestar y satisfacción con la vida.
El desgaste vital en mujeres adultas se define como un estado progresivo de agotamiento físico, emocional y cognitivo que surge cuando los recursos internos de la persona son insuficientes para afrontar las demandas cotidianas y las tensiones acumuladas a lo largo del tiempo (Maslach & Leiter, 2016). Esta condición adquiere particular relevancia en mujeres de 35 a 75 años, etapa de la vida caracterizada por importantes cambios biopsicosociales, que interactúan con factores laborales, familiares y socioculturales, influyendo directamente en su energía vital y bienestar percibido (García-Campayo, Puebla-Guedea & Herrera-Mercadal, 2016).
5.2.1.Cambios biopsicosociales en la franja de 35 a 49 años.
Durante estas décadas, las mujeres atraviesan distintas etapas vitales, como la madurez, la menopausia y el envejecimiento, que conllevan transformaciones fisiológicas y hormonales significativas. La menopausia, por ejemplo, se asocia con disminución de estrógenos, cambios en el sueño, alteraciones del estado de ánimo y mayor vulnerabilidad al estrés, factores que pueden contribuir al desgaste vital (Santoro et al., 2015). Asimismo, la transición hacia la vejez implica la aparición de limitaciones físicas y cognitivas progresivas, lo que requiere una reorganización de los roles y estrategias de afrontamiento, afectando la percepción de energía y bienestar general.
Carga laboral, familiar y emocional
A lo largo de estas etapas, las mujeres adultas frecuentemente enfrentan cargas múltiples, combinando responsabilidades laborales, cuidado de hijos o nietos y mantenimiento de relaciones familiares y sociales. Esta acumulación de responsabilidades genera sobrecarga emocional y mental, que se ha identificado como un factor central en la disminución de la energía vital y el aumento del riesgo de burnout o agotamiento crónico (Maslach & Leiter, 2016). La fatiga física y psicológica resultante puede manifestarse en dificultades para concentrarse, irritabilidad, alteraciones del sueño y disminución del rendimiento en diversos ámbitos de la vida cotidiana.
Factores específicos del contexto sociocultural
El contexto sociocultural también juega un papel determinante en el desgaste vital. Expectativas sociales sobre el desempeño laboral, la apariencia física, los roles familiares y la productividad pueden generar presión adicional, especialmente en culturas donde se espera que la mujer mantenga simultáneamente múltiples roles (García-Campayo et al., 2016).
Adicionalmente, factores como el acceso limitado a servicios de salud, apoyo social insuficiente y desigualdades económicas incrementan la vulnerabilidad de algunas mujeres a experimentar un desgaste vital significativo.
5.3. Percepción del bienestar y terapias complementarias en mujeres adultas.
5.3.1. Percepción subjetiva del bienestar.
El concepto de bienestar ha sido ampliamente abordado en la literatura científica, especialmente en relación con la salud integral de las personas. Se define como un estado multidimensional que incluye aspectos físicos, emocionales, cognitivos y sociales, reflejando no solo la ausencia de enfermedad, sino la presencia de recursos personales y condiciones que favorecen el funcionamiento óptimo y la satisfacción con la vida (Diener, 2000). En el contexto de las mujeres adultas, el bienestar adquiere particular relevancia debido a los cambios biopsicosociales asociados con la madurez, la menopausia y el envejecimiento, los cuales pueden impactar tanto en la salud física como en la emocional.
El bienestar emocional se refiere a la capacidad de la persona para experimentar emociones positivas de manera sostenida, regular la respuesta afectiva frente a eventos estresantes y mantener un equilibrio afectivo general (Ryff & Keyes, 1995). En mujeres adultas, el bienestar emocional puede verse afectado por factores como la sobrecarga laboral y familiar, el estrés crónico y la transición hormonal de la menopausia, lo que resalta la necesidad de estrategias que promuevan la estabilidad emocional.
El bienestar psicológico, por su parte, involucra dimensiones relacionadas con la percepción de competencia, autonomía, autoaceptación y propósito en la vida (Ryff, 1989). Este componente destaca la importancia de la resiliencia y la autoeficacia, factores que permiten a la mujer adulta enfrentar desafíos cotidianos y mantener un funcionamiento adaptativo frente a cambios físicos y sociales.
El bienestar percibido, o percepción subjetiva del bienestar, hace referencia a la valoración personal que cada individuo realiza sobre su propia calidad de vida y estado de salud. Esta percepción se ha demostrado como un indicador confiable de salud integral, ya que refleja tanto la experiencia interna de la persona como la interacción con su entorno (Diener et al., 2018). La medición del bienestar percibido permite identificar áreas de satisfacción y malestar, constituyendo un complemento esencial a las evaluaciones objetivas de salud, especialmente en estudios que analizan intervenciones no farmacológicas o terapias complementarias.
La importancia de la percepción subjetiva en los estudios de salud radica en que permite capturar la experiencia vivida de la persona, que no siempre se refleja en parámetros biomédicos. En mujeres adultas, este enfoque es particularmente relevante, ya que facilita la comprensión de cómo factores como el estrés, la fatiga y el desgaste vital influyen en su bienestar y calidad de vida. Asimismo, la percepción subjetiva constituye un criterio clave para evaluar la efectividad de terapias complementarias, como la meditación, la música o las prácticas de relajación, que buscan mejorar la experiencia de bienestar más allá de los indicadores fisiológicos (Goldsby et al., 2017; Goyal et al., 2014).
5.4. Uso de terapias complementarias e integrativas.
Las terapias complementarias e integrativas (TCI) se definen como intervenciones de salud que se utilizan junto con la medicina convencional para promover el bienestar físico, emocional y mental, o bien para prevenir enfermedades, mejorar la calidad de vida y apoyar la recuperación (National Center for Complementary and Integrative Health [NCCIH], 2022). Estas terapias incluyen un amplio espectro de prácticas, que van desde técnicas manuales y energéticas hasta intervenciones basadas en sonido, meditación y prácticas mente-cuerpo. Su objetivo no es sustituir la atención médica tradicional, sino complementar de manera holística, integrando la dimensión subjetiva de la experiencia de salud.
En mujeres adultas, el uso de TCI está motivado por diversos factores. Entre ellos destacan la búsqueda de bienestar emocional y psicológico, la reducción del estrés, la mejora de la calidad del sueño y la gestión de síntomas asociados con el envejecimiento, la menopausia o enfermedades crónicas (Bicknell, 2003; Goyal et al., 2014). Otra motivación importante es la percepción de seguridad y menor invasividad frente a intervenciones farmacológicas, así como la posibilidad de acceder a herramientas que promueven el autocuidado y la autonomía personal en el manejo de la salud.
El rol de la experiencia personal y la percepción de eficacia es central en la adopción de estas terapias. La satisfacción percibida, los beneficios experimentados y la mejora subjetiva del bienestar son factores determinantes para la continuidad y la adherencia a estas prácticas (Goldsby et al., 2017). En este sentido, la percepción individual funciona como un mediador entre la intervención terapéutica y el impacto real en la calidad de vida, lo que subraya la importancia de evaluar no solo resultados objetivos, sino también la experiencia subjetiva de las usuarias.
5.4.1. Actitudes y creencias hacia las terapias sonoras.
Las terapias sonoras, como la meditación con cuencos tibetanos, gongs o vibraciones musicales, son un subgrupo de TCI que utiliza frecuencias y vibraciones sonoras para inducir estados de relajación, equilibrio emocional y bienestar general. La aceptación de estas terapias depende de expectativas, creencias y experiencias previas. Las mujeres adultas que han tenido experiencias positivas con técnicas de relajación, meditación o música terapéutica suelen mostrar mayor apertura y disposición a participar en intervenciones sonoras (Goldsby et al., 2017).
La influencia cultural y social también juega un papel importante en la percepción y aceptación de estas prácticas. En sociedades donde existe mayor familiaridad o tradición con prácticas energéticas, meditativas o de sanación holística, las mujeres adultas tienden a adoptar estas terapias con mayor confianza. Por el contrario, en contextos donde prevalece un enfoque biomédico estricto, la aceptación puede verse limitada por escepticismo o desconocimiento (Bicknell, 2003).
Finalmente, la percepción personal de eficacia es un predictor clave de adherencia a las terapias sonoras. Cuando las mujeres perciben beneficios claros, como disminución del estrés, relajación profunda o mejora del estado de ánimo, es más probable que mantengan la práctica y la integren a su rutina diaria (Goldsby et al., 2017; Goyal et al., 2014). Esto resalta la importancia de considerar tanto la evidencia científica como la experiencia subjetiva al diseñar programas de intervención basados en terapias complementarias para mujeres adultas.
5.5. Terapias vibracionales y sonoras: fundamentos teóricos.
5.5.1. Sonido y vibración: bases físicas y fisiológicas.
El sonido es un fenómeno físico que consiste en la propagación de ondas mecánicas a través de un medio material, generalmente aire, agua o tejido, producido por la vibración de un objeto y percibido por el oído humano como tono, timbre y volumen (National Center for Complementary and Integrative Health, 2022). Estas ondas sonoras poseen características específicas, como frecuencia, amplitud y longitud de onda, que determinan cómo se perciben y cómo interactúan con el entorno y con el cuerpo humano. En el contexto de las terapias vibracionales y sonoras, se considera que estas propiedades pueden influir sobre el organismo, modulando procesos fisiológicos, emocionales y cognitivos.
El efecto del sonido en el cuerpo humano se produce principalmente a través del sistema auditivo, que convierte las vibraciones mecánicas en señales eléctricas que son procesadas por el cerebro. Sin embargo, el impacto del sonido va más allá de la audición: las vibraciones sonoras pueden inducir resonancias en diferentes tejidos y órganos, generando efectos que se perciben a nivel físico y emocional. Estudios recientes sugieren que la exposición a sonidos armónicos, como los producidos por cuencos tibetanos, gongs o diapasones, puede favorecer la relajación, la reducción de la tensión muscular y la regulación de funciones fisiológicas básicas (Goldsby et al., 2017).
En relación con el sistema nervioso, el sonido actúa modulando la actividad del sistema nervioso autónomo. La exposición a frecuencias armónicas puede inducir una activación del sistema parasimpático, responsable de la relajación y la recuperación, mientras disminuye la actividad simpática asociada con la respuesta de estrés. Este efecto se traduce en una reducción de la frecuencia cardíaca, disminución de la presión arterial y menor producción de cortisol, lo que contribuye a un estado general de bienestar (Goyal et al., 2014).
El sonido y la vibración también influyen en los ritmos cerebrales, conocidos como ondas cerebrales, que se clasifican según su frecuencia en delta, theta, alfa, beta y gamma. Intervenciones sonoras específicas han mostrado la capacidad de inducir estados de relajación profunda mediante el aumento de ondas alfa y theta, asociadas con calma, meditación y creatividad, así como la reducción de ondas beta, relacionadas con la activación y el estrés (Goldsby et al., 2017). De esta manera, las terapias sonoras pueden sincronizar los ritmos cerebrales y favorecer un estado de equilibrio neurofisiológico.
Por último, la respuesta fisiológica al sonido no se limita al sistema nervioso central. Las vibraciones sonoras pueden estimular la propiocepción, el sistema musculoesquelético y la circulación sanguínea, produciendo un efecto integral en la homeostasis corporal. Además, la experiencia sonora tiene un componente emocional significativo, dado que el procesamiento auditivo se conecta estrechamente con estructuras límbicas del cerebro, modulando emociones, memoria y motivación (Goldsby et al., 2017).
5.5.2. Tipos de terapias sonoras y mecanismos de acción.
Las terapias sonoras constituyen un subgrupo de las terapias vibracionales, que utilizan frecuencias y ondas sonoras para promover relajación, bienestar emocional y regulación fisiológica. Estas intervenciones pueden clasificarse según el instrumento, la técnica y el objetivo terapéutico, incluyendo prácticas como la meditación con cuencos tibetanos, gongs, diapasones, campanas y música terapéutica estructurada (National Center for Complementary and Integrative Health, 2022).
Tipos de terapias sonoras.
- Meditación con cuencos tibetanos: Utiliza cuencos metálicos afinados que producen ondas sonoras armónicas. Se ha observado que su práctica induce relajación profunda, disminuye la tensión muscular y mejora la percepción subjetiva de bienestar.
- Gong Bath (baño de gong): Consiste en la exposición prolongada a las vibraciones del gong, generando un efecto de resonancia corporal que puede facilitar la reducción del estrés, la regulación de ritmos cerebrales y la recuperación emocional.
- Diapasones terapéuticos: Aplican vibraciones localizadas sobre puntos específicos del cuerpo, promoviendo la circulación, la relajación muscular y la liberación de tensión acumulada. Este tipo de terapia se basa en la teoría de resonancia, que sostiene que los tejidos pueden sincronizarse con frecuencias específicas para restablecer el equilibrio fisiológico.
- Música terapéutica estructurada: Incluye la reproducción de composiciones musicales seleccionadas por su capacidad para inducir estados de calma, concentración o meditación. Esta modalidad tiene un doble efecto: actúa sobre los ritmos cerebrales y modula la respuesta emocional, reduciendo niveles de ansiedad y promoviendo la percepción de bienestar.
Mecanismos de acción
Los mecanismos de acción de las terapias sonoras se fundamentan en la interacción de las ondas sonoras con el sistema nervioso central, el sistema endocrino y el sistema musculoesquelético. A nivel del sistema nervioso, las frecuencias armónicas facilitan la activación del sistema parasimpático, asociado con relajación y recuperación, y la reducción de la actividad simpática vinculada con estrés crónico (Goldsby et al., 2017).
En términos de ritmos cerebrales, la exposición a sonidos armónicos promueve un aumento de las ondas alfa y theta, favoreciendo estados de calma, meditación y creatividad, mientras disminuye la predominancia de ondas beta asociadas con alerta y tensión (Benedek & Jauk, 2018).
Asimismo, el efecto vibracional sobre los tejidos puede mejorar la circulación sanguínea, relajar músculos tensionados y estimular receptores sensoriales que envían señales de bienestar al sistema límbico, modulando emociones y reduciendo la percepción de dolor
5.6. Terapia de sonido con gong: fundamentos y mecanismos.
La terapia de sonido con gong, también conocida como gong bath o baño de gong, es una modalidad dentro de las terapias sonoras que utiliza las vibraciones y frecuencias producidas por este instrumento para generar estados de relajación profunda, equilibrio emocional y bienestar general (Benedek & Jauk, 2018). A diferencia de la música convencional, el gong produce sonidos complejos, ricos en armónicos y sobretonos, capaces de generar resonancias tanto auditivas como físicas en el cuerpo, lo que se traduce en una experiencia multisensorial.
Fundamentos teóricos
El gong actúa mediante vibraciones mecánicas que se propagan por el aire y los tejidos corporales, estimulando receptores sensoriales y modulando la actividad del sistema nervioso central. La teoría de resonancia vibracional sostiene que los órganos, tejidos y estructuras del cuerpo pueden sincronizarse con frecuencias específicas del sonido, facilitando la liberación de tensiones físicas, emocionales y energéticas (National Center for Complementary and Integrative Health, 2022).
Además, la exposición a las vibraciones del gong influye en los ritmos cerebrales, promoviendo un aumento de ondas alfa y theta, asociadas con relajación, meditación y creatividad, y una disminución de ondas beta, vinculadas con estrés y activación cognitiva elevada (Goldsby et al., 2017). Esto sugiere que el gong no sólo produce un efecto auditivo, sino que también genera cambios neurofisiológicos que favorecen el bienestar subjetivo.
Mecanismos de acción fisiológicos y psicológicos
- Sistema nervioso: La vibración del gong activa el sistema parasimpático, disminuyendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial, mientras reduce la secreción de cortisol y otros marcadores de estrés.
- Sistema musculoesquelético y circulatorio: La resonancia de las ondas sonoras puede inducir relajación muscular profunda y mejorar la circulación sanguínea, lo que contribuye a una sensación general de ligereza y bienestar físico.
- Sistema límbico y emocional: La percepción de sonido vibracional estimula áreas del cerebro asociadas con la regulación emocional, la memoria y la motivación, favoreciendo la disminución de ansiedad, tensión y estados emocionales negativos.
5.7. Marco legal.
El marco legal establece las normas y regulaciones que garantizan la seguridad, calidad y acceso a las intervenciones de salud, incluyendo las terapias complementarias e integrativas en España. A nivel nacional, varias leyes y disposiciones respaldan la implementación de prácticas de bienestar y la protección de la salud de la población:
- Constitución Española (1978): Artículo 43 reconoce el derecho a la protección de la salud y establece que los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública mediante medidas preventivas y programas de educación sanitaria. Este marco constitucional legitima la promoción de intervenciones complementarias que favorezcan la salud integral (Boletín Oficial del Estado [BOE], 1978).
- Ley 14/1986, General de Sanidad: Establece la organización del Sistema Nacional de Salud y la obligación de proteger, promover y recuperar la salud, incluyendo acciones preventivas y programas de educación sanitaria. La ley permite integrar prácticas de carácter no farmacológico y estrategias de promoción del bienestar dentro de los servicios de salud, siempre que cumplan criterios de evidencia y seguridad (BOE, 1986).
- Ley 41/2002, de Autonomía del Paciente: Regula el derecho de los ciudadanos a decidir sobre su propia salud y a recibir información suficiente para optar por terapias complementarias de manera informada, garantizando la seguridad y el consentimiento consciente (BOE, 2002).
A nivel autonómico, cada comunidad tiene competencias en salud pública y promoción del bienestar. Por ejemplo:
- En Comunidad de Madrid, la Ley 9/2011, de salud pública establece medidas de promoción de la salud, prevención de enfermedades y educación sanitaria, incluyendo actividades que favorezcan el bienestar físico y emocional de la población (BOCM, 2011).
- En Cataluña, la Ley 16/2003 de Salud Pública refuerza la educación sanitaria y el fomento de estilos de vida saludables, permitiendo la incorporación de programas de terapias complementarias con fines preventivos y de promoción del bienestar (DOGC, 2003).
En conjunto, estas disposiciones respaldan legalmente la implementación de proyectos orientados a la promoción del bienestar y la energía vital de mujeres adultas mediante intervenciones complementarias y no invasivas, siempre que se cumplan criterios de seguridad, ética y evidencia científica.
5.8. Marco social.
El marco social contextualiza el proyecto en relación con las condiciones históricas, culturales y sociales del colectivo de mujeres adultas que recurren a terapias complementarias para mejorar su bienestar.
Antecedentes
Históricamente, las mujeres han desempeñado un papel central en la gestión de la salud familiar y comunitaria, utilizando remedios naturales, prácticas de relajación y técnicas de bienestar basadas en conocimientos tradicionales. Estas prácticas se remontan a la medicina popular, la herbolaria y las filosofías orientales que incorporan la noción de energía vital, equilibrio emocional y armonía cuerpo-mente (Micozzi, 2017).
Con la profesionalización de la salud y la consolidación de la medicina biomédica, muchas de estas prácticas fueron relegadas o consideradas alternativas. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX, el interés por la salud holística y las intervenciones complementarias se incrementó, impulsado por estudios que evidenciaban los efectos positivos de la meditación, música terapéutica y terapias sonoras sobre el bienestar emocional y psicológico (Goyal et al., 2014; Goldsby et al., 2017).
Situación social actual
En la actualidad, las mujeres adultas representan un colectivo particularmente interesado en estrategias de autocuidado y promoción del bienestar, especialmente aquellas relacionadas con la reducción del estrés, la fatiga y el desgaste vital. Factores sociales como la mayor participación laboral, el cuidado de familiares y la exposición al estrés crónico incrementan la demanda de intervenciones que puedan complementar la atención médica convencional (García-Campayo, Puebla-Guedea & Herrera-Mercadal, 2016).
Asimismo, la percepción positiva de las terapias sonoras y vibracionales, junto con la evidencia científica que respalda su efectividad, ha favorecido su incorporación en programas comunitarios, centros de salud y clínicas privadas. Sin embargo, la adherencia y aceptación de estas terapias depende en gran medida de factores culturales, expectativas previas y confianza en la eficacia percibida, lo que resalta la importancia de estrategias educativas y de sensibilización (Benedek & Jauk, 2018).
En este contexto, el proyecto se inserta en una realidad social donde las mujeres adultas buscan herramientas complementarias para mejorar su bienestar, equilibrar su energía vital y reducir el impacto del desgaste físico y emocional derivado de sus múltiples roles en la sociedad actual.
6. METODOLOGÍA
En este apartado se describen los principios metodológicos que guían el desarrollo del estudio longitudinal, detallando su diseño, participantes, instrumentos y procedimientos utilizados para garantizar una recogida de datos sistemática a lo largo del tiempo.
6.1. Diseño
Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y de tipo longitudinal, basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert llamada “satisfacción por la vida” (SWLS) con el objetivo de analizar la evolución de las percepciones de los participantes sobre la energía vital a lo largo del tiempo.
Los instrumentos musicales enfocados a la terapia de sonido, utilizados en este estudio, son los siguientes:
-Real Gong sinfónico de 32 pulgadas en Do# en 2º octava en frecuencia 440Hz.
- Cuenco tibetano de 7 metales en Fa# 181 hz.
- Crótalo de latón afinación aguda con sonido resonante y claro de 7cm.
- Palo de lluvia de 45 cm de semillas naturales y madera.
- Voz femenina aguda, resonancia en pecho y cabeza.
6.2. Sujeto(s) del estudio
Mujeres de entre 35 y 49 años,empresarias y funcionarias.
Criterios de inclusión: todas las mujeres del estudio presentan desánimo, con capacidad para comprender y rellenar el cuestionario del estudio, con disposición para estar en el periodo de recolección del trabajo de campo, que tengan entre 35 y 49 años.
Criterios de exclusión: se excluirá a la participante que no haya venido a todas las sesiones, a las mujeres de menos de 35 años y se excluye al género masculino.
Tamaño de la muestra: La población estuvo compuesta por tres mujeres empresarias y funcionarias. La muestra fue seleccionada de forma voluntaria a participar en todas las fases del estudio.
6.3. Ámbito y periodo del estudio
El estudio se realizó en una sala de terapias naturales adecuada para este tipo de trabajos, en un contexto de tranquilidad y bienestar.
Periodo: El seguimiento se llevó a cabo desde [02/10/2025] hasta [03/01/2026].
6.4. Recogida de información
La Satisfaction With Life Scale (SWLS) es un instrumento psicométrico diseñado para evaluar el grado de satisfacción global que una persona tiene con su vida, desde una perspectiva subjetiva y cognitiva. Fue desarrollada por Diener, Emmons, Larsen y Griffin (1985) y es ampliamente utilizada en investigación psicológica y social.
Características del instrumento psicométrico:
La escala está compuesta por 5 ítems, que evalúan juicios generales sobre la vida del individuo (por ejemplo, la percepción de que su vida se acerca a su ideal). Las respuestas se registran mediante una escala tipo Likert de 7 puntos, que va desde 1 = “Totalmente en desacuerdo” hasta 7 = “Totalmente de acuerdo”.
La puntuación total se obtiene sumando las respuestas de los cinco ítems, con un rango posible de 5 a 35 puntos, donde, puntajes más altos indican mayor satisfacción con la vida. La SWLS no evalúa emociones específicas ni dominios particulares (como trabajo o salud), sino una evaluación global de la vida.
Tipo de instrumento: escala Likert.
Nombre: The Satisfaction With Life Scale (SWLS) Número de ítems: [5].
6.5. Procedimiento de recogida de la información
La escala se aplicó por medio de un código QR de manera presencial.
Duración estimada por aplicación fue de 5 min de duración con su respectivo consentimiento dentro de la encuesta.
Seguimiento: La encuesta se aplicó antes y después de cada sesión.
Se garantizó la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y en cualquier posible publicación posterior (Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales).
6.6. Aplicación de cuestionarios en el tiempo
Los cuestionarios se aplicaron en diferentes fases del proyecto para observar cambios en percepciones, expectativas o resultados. La temporalidad de las aplicaciones fue:
T1: antes del inicio (línea base) y después de la sesión.
T2: [cada semana]
T3: [a las 3 semanas]
6.7. Análisis de los datos (en estudios longitudinales son importantes ciertas pruebas estadísticas, os ayudaremos, preguntar a los tutores).
Los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva y pruebas de comparación de medias para muestras relacionadas. Se calcularon medias, desviaciones estándar para comparar los resultados entre T1, T2 y T3. El análisis fue realizado con google forms y Excel
4. RESULTADOS
Participaron en el estudio un total de 5 mujeres de entre 35 y 49 años.
A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos a partir del análisis de los ítems de la escala Likert:
Datos de la escala LIKERT de los resultados en EXCEL.
En esta escala, especificamos a las cinco consultantes femeninas, en las diferentes tres sesiones cada una, antes de la terapia y después de la misma.
Tabla 1: Resultados totales sobre “la satisfacción con la vida” en los participantes del estudio:
La gráfica presentada recoge los resultados de una encuesta aplicada a un total de 5 mujeres de entre 35 a 49 años, que respondieron a las preguntas arriba señaladas, valorando su nivel satisfacción con la vida, en una escala del 1 al 10, siendo 1 el menor nivel de satisfacción y 10 el mayor.
La moda es el valor que aparece con mayor frecuencia.
- El valor 10 fue seleccionado por el 32,4 % de los participantes (n = 33).
- Es la puntuación más frecuente.
Moda = 10. Esto indica que el nivel máximo de satisfacción/relajación fue la respuesta predominante en la muestra.
La mediana es el valor que divide la distribución en dos mitades iguales (50 % por debajo y 50 % por encima).
- El 75,5 % de los participantes se sitúa entre los valores 8 y 10.
- Al acumular las frecuencias desde los valores más bajos, el punto medio de la distribución se alcanza en el valor 9.
Mediana = 9
Esto significa que al menos la mitad de los participantes reportó un nivel de satisfacción/relajación igual o superior a 9, lo que confirma una tendencia claramente alta.
La media aritmética refleja el valor promedio de las puntuaciones.
Dado que:
- La mayoría de las respuestas se concentran entre 8, 9 y 10.
- Los valores bajos son escasos (sólo un 1 % en el valor 1).
- No hay respuestas en 0.
La media se ve ligeramente afectada por los valores bajos, pero sigue siendo elevada.
Media aproximada: entre 8,8 y 9,2
La prevalencia de los datos quedaría de la siguien manera:
El 32,4 % de los participantes (n = 33) seleccionó el valor máximo de 10.
Un 23,5 % (n = 24) eligió el valor 9.
El 19,6 % (n = 20) se ubicó en el nivel 8.
En conjunto, el 75,5 % de los encuestados manifestó niveles de relajación entre 8 y 10.
En contraste, solo un 1 % marcó el valor 1, y no se registraron respuestas en el nivel 0. Estos resultados indican que la mayoría de los participantes se encontraban en un estado subjetivo de relajación moderado-alto al momento de responder la encuesta.
5. DISCUSIÓN
Los resultados obtenidos en el presente estudio muestran una clara tendencia hacia niveles elevados de satisfacción con la vida y relajación, con una concentración mayoritaria de las puntuaciones en los valores altos de la escala (8–10). Este patrón sugiere que las participantes se encontraban, en el momento de la evaluación, en un estado subjetivo de bienestar significativo, lo cual coincide con lo descrito en la literatura sobre intervenciones orientadas a la relajación y el bienestar emocional, donde se reportan mejoras perceptibles en la experiencia subjetiva de los participantes (García-Campayo, Puebla-Guedea & Herrera-Mercadal, 2016).
Diversos estudios previos señalan que las prácticas basadas en el sonido y la relajación profunda pueden favorecer estados de calma, reducción del estrés y aumento de la percepción de bienestar general. En este sentido, la alta media y mediana observadas, así como la moda situada en el valor máximo, resultan coherentes con los hallazgos reportados por otros autores, quienes describen una tendencia similar hacia valoraciones positivas tras la aplicación de intervenciones de carácter no farmacológico centradas en la experiencia corporal y emocional (Goldsby et al., 2017).
Al comparar estos resultados con el caso estudiado, se observa que la evolución registrada se alinea con lo esperado según la evidencia disponible. La mayoría de las participantes no solo alcanzó niveles altos de satisfacción, sino que mostró una distribución asimétrica hacia los valores superiores, lo que refuerza la hipótesis de que la intervención aplicada pudo haber contribuido de manera favorable al estado de relajación percibido. Este aspecto es relevante, ya que la percepción subjetiva constituye un indicador clave en estudios de calidad de vida y bienestar, especialmente en contextos terapéuticos (Maslach & Leiter, 2016).
5.1. Limitaciones
Desde una valoración crítica, es necesario considerar ciertas limitaciones. Por un lado, el tamaño muestral y la ausencia de un grupo control dificultan la generalización de los resultados y la atribución causal directa. Por otro lado, el uso de medidas subjetivas puede estar influido por expectativas previas, contexto emocional o deseabilidad social. No obstante, estas limitaciones no invalidan los hallazgos, sino que invitan a interpretarlos con cautela y a plantear futuras investigaciones con diseños más robustos.
6. CONCLUSIONES
- La intervención con terapia de sonido con gong mostró un efecto positivo en el bienestar emocional, favoreciendo la relajación, la regulación emocional y la percepción de equilibrio interno, lo que respalda su utilidad como herramienta terapéutica complementaria en enfoques integrativos de salud.
- En primer lugar, el estudio permitió definir y comprender la energía vital y su desgaste en mujeres de entre 35 y 75 años del levante español, evidenciando que este desgaste se manifiesta tanto a nivel físico como emocional y psicológico y se ve influido por factores vitales, sociales y personales propios de las distintas etapas del ciclo vital femenino. Esta aproximación favoreció una visión integral del bienestar, más allá de los indicadores biomédicos tradicionales.
- En relación con la percepción de las participantes, se identificó una valoración mayoritariamente positiva de la terapia de sonido con gong, destacándose su capacidad para inducir estados de relajación profunda, conexión interna y alivio del estrés emocional. Las mujeres participantes reconocieron el gong como una herramienta terapéutica accesible y no invasiva, asociada a sensaciones de calma, equilibrio y bienestar general.
- La revisión de la literatura científica permitió fundamentar el uso de terapias vibracionales y sonoras, especialmente del gong, desde enfoques fisiológicos, psicológicos y emocionales. Los hallazgos respaldan su potencial para influir en el sistema nervioso, la regulación emocional y los estados de conciencia, aportando una base teórica sólida que legitima su aplicación dentro de modelos de salud integrativa.
- Finalmente, los resultados obtenidos apoyan la inclusión del baño de gong como herramienta terapéutica integrativa complementaria para mujeres de entre 35 y 75 años, contribuyendo al equilibrio emocional y al bienestar en contextos de desgaste vital. Su incorporación se presenta como una estrategia prometedora dentro de enfoques holísticos de cuidado de la salud femenina, promoviendo la autorregulación, la conciencia corporal y la mejora de la calidad de vida.
Futuras líneas de investigación
Los resultados obtenidos abren diversas líneas de investigación futuras. En primer lugar, sería relevante ampliar el tamaño muestral e incluir grupos de comparación que permitan fortalecer la evidencia científica sobre la eficacia de la terapia de sonido con gong. Asimismo, se propone realizar estudios longitudinales que analicen los efectos a medio y largo plazo de esta intervención en el bienestar emocional y el desgaste vital.
Otra línea de interés sería la incorporación de medidas objetivas, como indicadores fisiológicos (variabilidad de la frecuencia cardíaca, niveles de cortisol o actividad cerebral), que complementen las medidas subjetivas de bienestar. Del mismo modo, resulta pertinente explorar diferencias según etapa vital, variables sociodemográficas o condiciones específicas de salud.
7. REFERENCIAS
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