ALIVIO DE LOS SÍNTOMAS DEL TEPT MEDIANTE LA APLICACIÓN DE TERAPIA DE SONIDO

Autora: Sonia Baratas Alves

When acting from a driven or triggered state, we are not free.
— Gabor Maté, In the Realm of Hungry Ghosts


RESUMEN

La evidencia actual, aunque con limitaciones metodológicas y muestras pequeñas, sugiere que la musicoterapia y la terapia de sonido pueden ser eficaces para reducir síntomas del Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT) y el TEPT Complejo (TEPT-C). Este estudio cuantitativo, descriptivo y longitudinal evaluó los efectos de la terapia de sonido con gong en cuatro personas de entre 26 y 62 años diagnosticadas con TEPT o TEPT-C. Se realizaron cinco sesiones individuales y dos grupales (éstas dos últimas añadidas en el apartado anexo para futuras investigaciones), utilizando el cuestionario “Beneficios Gong Vikrampal V22-01” antes y después de cada sesión. Los resultados mostraron mejoras significativas en la calidad del sueño, la regulación emocional, la presencia mental y la reducción de la tristeza, lo que sugiere que el gong puede ser una herramienta complementaria efectiva en el tratamiento de estos trastornos.

Descriptores (palabras clave): TEPT, TEPT-C, gong, terapia de sonido, estrés postraumático, trauma.

2.1.ABSTRACT

Although current evidence remains limited by methodological constraints and small sample sizes, it suggests that music therapy and sound healing may be effective in reducing symptoms of Post-Traumatic Stress Disorder (PTSD) and Complex PTSD (C-PTSD). This quantitative, descriptive, and longitudinal study evaluated the effects of gong sound therapy in four individuals aged between 26 and 62, all diagnosed with PTSD or C-PTSD. Five individual sessions and two group sessions were conducted (the latter two included in the appendix for future research considerations), using the “Gong Benefits Questionnaire Vikrampal V22-01” before and after each session. Results indicated significant improvements in sleep quality, emotional regulation, present-moment awareness, and reduction of sadness, suggesting that gong therapy may serve as an effective complementary tool in the treatment of these disorders.

Keywords: PTSD, C-PTSD, gong, sound therapy, post-traumatic stress, trauma.

 

3. INTRODUCCIÓN

En la actualidad, un número significativo de personas sufre TEPT (Trastorno por Estrés Postraumático), el cual puede desarrollarse después de que una persona experimente o presencie un evento traumático sin salida o posibilidad de escape, como: una agresión física o sexual, un accidente grave, la muerte de un ser querido, una catástrofe natural o una guerra o conflicto armado, o cualquier evento de índole traumática. Los síntomas se manifiestan durante al menos varias semanas y entre ellos destacan:

  • Revivir el trauma (flashbacks/pesadillas)
  • Evitar lugares, situaciones o personas que recuerden el trauma
  • Hiperactivación (alerta o sensación de amenaza constante)
  • Alteraciones emocionales (irritabilidad, explosiones de ira, ansiedad, tristeza, culpa)

«The disturbance results in significant impairment in personal, family, social, educational, occupational or other important areas of functioning. If functioning is maintained, it is only through significant additional effort». (World Health Organization. 2019, March) [1]

[La alteración provoca un deterioro significativo en áreas importantes del funcionamiento personal, familiar, social, educativo, laboral u otras. Si el funcionamiento se mantiene, es únicamente gracias a un esfuerzo adicional considerable].

Cuando el sujeto vive experiencias de naturaleza amenazante de manera repetida y continuada en el tiempo (como abuso en la infancia o situaciones de violencia prolongadas), puede llegar a desarrollar TEPT-C (Trastorno por Estrés Postraumático Complejo), donde estos síntomas acompañan a la persona durante una gran parte de su vida o en periodos clave de crecimiento como la infancia o la adolescencia. Las personas con TEPT-C presentan una falta de autoestima persistente, problemas en sus relaciones personales y un mayor riesgo a desarrollar enfermedades crónicas, tendencias suicidas y/o adicción a sustancias.

Si volvemos a la anterior cita de la Organización Mundial de la Salud, en la que se menciona cómo el TEPT provoca ya de por sí un deterioro considerable de todos los aspectos de la vida del sujeto, el TEPT-C puede generar síntomas más graves al sostenerse durante un largo periodo de tiempo (ansiedad/estrés crónico, aislamiento/soledad para la autorregulación, dificultad en relaciones sociales, depresión, adicción a sustancias, etc.) [1] [2]

En Europa, un 63.6% de sus habitantes han sufrido alguna vez un evento traumático [3], mientras que, en EE. UU., la cifra alcanza el 89%. Los países europeos con mayores porcentajes de adultos con TEPT son Croacia, seguido por Países Bajos (7.4% de los adultos) y Reino Unido. En Suecia, un 5.6% de adultos han presentado síntomas de TEPT alguna vez en sus vidas, donde las mujeres diagnosticadas con TEPT alcanzan un 7.4% en comparación con el 3.6% en los hombres. [4] Lo mismo ocurre en
los Países Bajos, con un 8.8% de mujeres con TEPT en comparación con un 4.3% de hombres. [5] Los porcentajes más bajos se dan en Suiza y España. [6]

«Nevertheless, identification of trauma/PTSD continues to be a neglected mental health system priority. In Spain, few investigations have examined the prevalence of trauma, particularly in persons with severe psychiatric conditions» (Psychiatr Rehabil J. 2018 Sep.) [7]

[A pesar de todo, la identificación del trauma y del TEPT sigue siendo una asignatura pendiente en el sistema de salud mental. En España, apenas se han realizado investigaciones que analicen la prevalencia del trauma, especialmente en personas con trastornos psiquiátricos graves].

De acuerdo con este estudio, aunque España sea uno de los países con menor prevalencia de TEPT, lo cierto es que la detección del trauma es insuficiente en la práctica clínica habitual, ya que el trauma no es aún una prioridad real del sistema público de salud mental de España. En el estudio se evaluaron a 323 personas con trastornos psiquiátricos graves. El 84 % de los pacientes había vivido al menos un evento traumático y el 38,4 % reunía los criterios para un diagnóstico de TEPT, aunque este no figuraba de forma oficial en su historial clínico.

El estudio señala varios factores que explican la situación actual en torno al trauma y su abordaje clínico en España:

  • La formación en trauma es aún muy limitada en los planes de estudio de Psicología y Medicina.
  • Existen pocas unidades clínicas especializadas en trauma complejo
  • Predomina un enfoque cognitivo-conductual, no incluyendo la dimensión corporal y emocional del trauma.
  • Muchos casos no se identifican o se diagnostican de manera errónea, por presentar síntomas similares a otros trastornos.

Otros países como Noruega o Países bajos cuentan con una mayor variedad de servicios e investigación, dejando atrás el modelo cognitivo-conductual predominante en España, pero todos los países comparten las mismas barreras, entre ellas, la falta de financiación y las largas listas de espera.

Musicoterapia y Terapia de sonido en casos de TEPT
«La Federación Mundial de Musicoterapia (WFMT) define la musicoterapia como la aplicación profesional de la música y sus diferentes elementos en situaciones médicas, educacionales y del día a día con individuos, grupos, familias y comunidades que busquen mejorar su calidad de vida y su salud y bienestar físico, social, comunicacional, emocional, intelectual y espiritual». (World Federation of Music Therapy – traducción propia) [2] [8]

Las investigaciones de numerosos estudios sobre los elementos de la musicoterapia y sus efectos en el bienestar físico, emocional y mental sostienen que es efectiva en el tratamiento de síntomas como: ansiedad, estrés, depresión, insomnio, enfermedades mentales graves, demencia, hipertensión y dolor físico, entre otros. En la última década, también se han estudiado sus beneficios en pacientes con TEPT y se ha demostrado empíricamente su eficacia en el alivio de síntomas característicos de este trastorno. Sin embargo, las muestras utilizadas en muchos casos son pequeñas, por lo que aún es necesario realizar estudios con muestras más grandes para comprobar su eficacia y así evitar caer en riesgo de sesgo. [2]

Aunque hasta la fecha no se han realizado ensayos clínicos sobre los efectos del gong en personas con TEPT, sí se han realizado estudios con cuencos tibetanos, no solo para tratar síntomas de TEPT, sino también para TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), cuyos síntomas principales son: hiperactividad, dificultad para concentrarse e impulsividad.

Un ensayo clínico realizado por Gerber y colaboradores en 2017 examinó los efectos examinó los efectos de un protocolo de tratamiento grupal basado en estimulación rítmica de luz y sonido —cuencos tibetanos— en veteranos de guerra con TEPT. En el estudio participaron 17 personas dos veces por semana durante ocho semanas. Al finalizar el tratamiento, los resultados mostraron una mejora significativa en la gravedad de los síntomas de TEPT, así como en las puntuaciones de ansiedad y depresión. Los autores sugieren que la combinación de luz rítmica y estimulación sonora con cuencos tibetanos puede tener un efecto calmante sobre el sistema nervioso, lo que contribuiría a reducir los síntomas asociados al trauma. [9]

Sin embargo, al igual que con los estudios sobre los efectos de la musicoterapia, es necesario seguir investigando para poder comprender los beneficios potenciales de la terapia de sonido en el alivio de los síntomas de TEPT. Por el momento, podemos decir que la terapia de sonido ofrece un tratamiento opcional no invasivo y de bajo riesgo para aquellas personas que estén buscando terapias complementarias.

 

4. OBJETIVOS

4.1. Objetivo General
El objetivo general de este estudio es analizar y evaluar los efectos terapéuticos de la terapia de sonido con gong (y otros instrumentos como el tambor, cuencos, etc.) en personas con TEPT y TEPT-C, observando la evolución de sus síntomas, adaptando las intervenciones a sus necesidades individuales y promoviendo su uso como tratamiento complementario.

4.2. Objetivos Específicos

  • Analizar la evolución de los síntomas asociados generalmente a este trastorno, como hipervigilancia, ansiedad/estrés, sensación de fatiga, insomnio, alteraciones emocionales o dificultad a la hora de relacionarse.
  • Evaluar los beneficios y posibles cambios en la vida de cada paciente durante las sesiones individuales, ajustando los instrumentos y la estructura de los baños de sonido de acuerdo con las necesidades de cada individuo.
  • Explorar los beneficios de la terapia de sonido con gong y promover su difusión como terapia complementaria en casos de pacientes con TEPT y TEPT-C.

 

5. MARCO TEÓRICO
«Una premisa fundamental en los diagnósticos psiquiátricos es que una enfermedad tiene una existencia objetiva en el mundo, haya sido descubierta o no, y existe independientemente de la mirada de los psiquiatras o de cualquier otra persona. Es decir, las personas del Neolítico padecían trastorno de estrés postraumático (TEPT), al igual que quienes han vivido en todas las épocas posteriores. Sin embargo, la historia del TEPT es un ejemplo revelador del papel que desempeñan la sociedad y la política en el proceso de invención de los trastornos, más que en su descubrimiento». (Summerfield D., Ene 2021 – traducción propia) [10]

Aunque la primera aparición del diagnóstico por TEPT tuvo lugar en 1980, el concepto de este trastorno tiene una larga historia, con su primera aparición en la Segunda Guerra Mundial con el nombre de «shell shock» y más tarde en 1952 bajo el nombre de «reacción grave al estrés». Sin embargo, fue a mediados de 1980, tras el final de la guerra de Vietnam, cuando se realizó un estudio en profundidad de este trastorno. Aquí es cuando aparece la primera definición de este trastorno, el cual puede darse como resultado de distintos tipos de experiencias traumáticas, tanto en contextos de guerra como civiles. [11]

5.1 Comorbilidad del TEPT y la disfunción del sistema inmunitario
Si bien el TEPT es considerado un trastorno psicológico, los pacientes con este trastorno suelen mostrar «una desregulación en los sistemas que regulan la respuesta al estrés, incluyendo el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HPA), y el desarrollo de un estado con propensión a la inflamación. Además, las enfermedades y trastornos somáticos autoinmunes e inflamatorios presentan una alta tasa de comorbilidad con el TEPT». (Neigh GN, Ali FF. Ago 2016) [12]

Un estudio reciente realizado a 666.269 veteranos de la guerra de Irak y Afganistán mostró cómo los individuos con TEPT presentaban un mayor riesgo de contraer enfermedades autoinmunes, más del doble que aquellos sin ninguna enfermedad psiquiátrica, y un 51% más que aquellos con alguna enfermedad psiquiátrica. [13]

En conclusión, se ha descubierto que el TEPT y en especial el TEPT-C— al persistir los síntomas durante un largo periodo de tiempo—, siempre coexiste con enfermedades somáticas y puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes.

5.2 El impacto del TEPT en la sociedad

  1. Consecuencias en la salud mental y física: además de síntomas como flashbacks, insomnio, ansiedad, disociación, las personas con TEPT pueden desarrollar enfermedades cardiovasculares, dolor crónico o trastornos autoinmunes, como artritis y lupus.
  2. Deterioro del funcionamiento diario: el TEPT puede afectar gravemente la vida laboral, familiar y social de aquellos que lo padecen, ya que puede dificultar sus relaciones personales y su capacidad para mantener un empleo o cursar estudios.
  3. Falta de diagnóstico: en muchas ocasiones el TEPT no se diagnostica correctamente o es confundido con otros trastornos. Es evidente la falta de formación especializada, sobre todo en lo que se refiere a trauma complejo, y la escasa sensibilización social sobre el trauma y sus consecuencias en el colectivo.

5.3 Tratamientos terapéuticos para individuos con TEPT y TEPT-C
Según las recomendaciones establecidas en la guía clínica de la International Society for Traumatic Stress Studies (ISTSS), la «medicina personalizable» está dando resultados muy positivos en casos de problemas de salud físicos, por lo que sugiere su aplicación en el tratamiento de TEPT-C, ya que los individuos con un diagnóstico complejo presentan un mayor número de síntomas que pueden variar dependiendo del tipo de evento traumático (prisionero de guerra, víctima de violencia o abuso sexual, refugiado, etc.), de cuándo sucedió (infancia, adolescencia, etapa adulta) y de las condiciones de su entorno (si recibió apoyo familiar y/o de amigos, ayuda profesional, etc) después del evento. [14]

La organización internacional sostiene entonces que, dado que hay un mayor número de síntomas a tratar en casos de TEPT-C, los tratamientos también deben ser variados y/o prolongados en el tiempo para ajustarse a las necesidades del paciente.

Los análisis de resultados de diferentes estudios revisados por la ISTSS concluyen que las terapias cognitivo-conductuales y el EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento por Movimiento Ocular) «ofrecían resultados significativamente superiores en comparación con el tratamiento habitual». Sin embargo, los resultados del tratamiento variaban según «el momento de aparición del trauma: el trauma infantil se asoció con una menor efectividad del tratamiento», por lo que sería necesario mejorar el enfoque terapéutico para personas que han vivido trauma en la infancia. «Además, dado que estas personas son representativas de los casos de TEPT-C, los datos sugieren que las personas con TEPT-C podrían beneficiarse menos de los tratamientos tradicionales que quienes presentan TEPT, lo que refuerza la necesidad de intervenciones adaptadas o novedosas».

Otro ejemplo lo constituye la guía del Nice (National Institute for Health and Care Excellence), la cual incluye recomendaciones para el reconocimiento, evaluación y tratamiento del TEPT y TEPT-C. A lo largo de esta guía, el comité expone las diferentes
pautas a llevar a cabo según se trate de un caso TEPT o TEPT-C, y subraya la importancia de adaptar las intervenciones terapéuticas a las necesidades específicas de los casos complejos. Entre las recomendaciones se incluye la posibilidad de ampliar el número de sesiones terapéuticas y facilitar el acceso a grupos de apoyo, evitando así interrupciones abruptas del tratamiento que puedan resultar contraproducentes. [15]

El comité también observó que las personas con TEPT, por lo general, presentan reticencias a ponerse en contacto con los servicios de salud y, a menudo, desconocen las opciones terapéuticas disponibles. Por ello, se recomienda proporcionar información clara y apoyo personalizado, ajustado a las circunstancias y nivel de comprensión de cada paciente, con el objetivo de fomentar una mayor adherencia al tratamiento y mejorar los resultados clínicos.

5.4 La terapia de sonido y el gong como intervención complementaria
La terapia de sonido es una práctica emergente dentro de las intervenciones complementarias utilizadas en salud mental, que se basa en la aplicación de sonidos y vibraciones para inducir estados de relajación, aliviar síntomas de ansiedad y modular la respuesta al estrés. A través del uso de instrumentos como cuencos tibetanos, diapasones, tambores y, especialmente, el gong, esta técnica busca facilitar la regulación emocional y fisiológica del sistema nervioso, siendo considerada especialmente útil en contextos de trauma psicológico, disociación y trastornos de ansiedad (Wahbeh et al., 2007; Goldsby et al., 2017). [16] [17]

«I don’t know of any other instrument that you can actually go up to and feel absolutely secure that, whatever you do, the sound is going to be heavenly. The sound is going to have a kind of spiritual presence». (Don Ayerdon Conreaux en una entrevista con Mike Thorne de Stereo Society, 2003)

Conreaux, el maestro de gong más conocido del mundo, explica cómo los gongs más primitivos llegaron alrededor de la Edad de Bronce (3500 AC) como una herramienta iniciática para alcanzar una mayor iluminación y proyección etérica, además de para exorcizar espíritus negativos. El gong se utilizaba para sanar a los enfermos, ayudar a transitar a las almas después de la muerte del cuerpo físico y se teoriza que también se utilizó en la levitación de piedras muy pesadas.

El término «baño de gong» se refiere a cualquier lugar donde uno o más individuos toca uno o más gongs para uno o más individuos. Para Don Conreaux, «el gong es un motor de poder que libera resonancia tonal y armónicos complejos transmitidos al receptor. Es un flujo etérico de plenitud… simula experiencias paranormales como el samadhi, la levitación, la atemporalidad, el éxtasis y la revitalización. Alivia el estrés vital y revitaliza el sistema inmunológico y nervioso». [18] [19]

En su tesis, Cómo impacta la terapia de sonido con gong en la variabilidad de la VFC y el estrés, Alessandro Mea llegaba a la siguiente conclusión tras haber trabajado con una paciente con estrés y ansiedad crónicos: «la terapia de sonido con gong tiene un impacto beneficioso en la reducción del estrés y la ansiedad, evidenciado por mejoras fisiológicas como la variabilidad de la frecuencia cardíaca y la presión arterial, así como por reportes subjetivos de bienestar de la participante». [20]

En un estudio realizado por A. Pesek y T. Bratina, Gong and Its Therapeutic Meaning (El gong y su significado terapéutico), todos los participantes afirmaron que las vibraciones del sonido eran sanadoras y relajantes. De los 129 participantes, muchos de ellos testificaron haber encontrado una mayor paz interior que perduraba en el tiempo o un mejor estado de salud tanto mental como físico, además de sentirse más motivados en el trabajo y en seguir dando los pasos necesarios para su crecimiento personal, entre otros efectos positivos. [21]

Aparte de sus beneficios en el tratamiento del estrés y la ansiedad, se ha demostrado que también ayuda con otros factores como el insomnio, un síntoma también característico de personas que sufren este trastorno. En una tesis publicada por Santiago Martín Sosa Barreiro en la que participaron 7 mujeres adultas con problemas de insomnio, «el análisis mostró un aumento progresivo y sostenido en la cantidad de horas de sueño reportadas por las participantes a lo largo del proceso: de valores iniciales bajos (en torno a 3–4 horas), a promedios significativamente mayores tras la cuarta sesión (5–6 horas)». [22]

Otro estudio llevado a cabo por Peter Hess [23], fue el primero en Occidente en presentar resultados sobre el uso terapéutico de los cuencos tibetanos del Himalaya. En él, Hess explora las señales fisiológicas de relajación que se producen durante una sesión de terapia de sonido y enumera las siguientes:

Impacto en el sistema neuromuscular con la disminución de movimientos reflejo y la señal EMG (electromiografía), la cual mide la actividad eléctrica de los músculos y nervios que los controlan.

  • Disminución en la frecuencia cardíaca y en la presión arterial y expansión de los vasos periféricos.
  • Mejora del sistema respiratorio, con menores niveles de consumo de oxígeno y producción de dióxido de carbono.
  • Los niveles de colesterol y cortisol disminuyen mientras se produce un aumento en el nivel de la glucosa en sangre.
  • Incremento de las ondas Alpha y Theta.
  • También se ha observado cómo áreas del cerebro como la amígdala, el hipocampo, el hipotálamo y el córtex prefrontal se activan durante estos estados de meditación inducidos por el sonido.

Por último, es importante mencionar el estudio publicado por Vikrampal (2022), en el que se analizaron 42 sesiones de baño de gong realizadas de forma simultánea en siete países y con un total de 363 participantes y que coincidieron con la celebración de la
Luna Wesak. En dichas sesiones, los terapeutas entregaron el mismo cuestionario aplicado en esta tesis para medir los indicadores físicos —nivel de energía, dolor y sensación de enfermedad— y emocionales —estrés, ansiedad y tristeza— antes y después de cada sesión. Los resultados evidenciaron mejoras notables en todos los parámetros, lo que apunta a que la vibración del gong puede promover la relajación y equilibrar el sistema energético, favoreciendo así un mayor bienestar integral. [24]

5.4.5 Ondas cerebrales y mejora de la salud mental
El electroencefalograma (EEG), una prueba médica utilizada para registrar la actividad cerebral, ofrece una medición efectiva de las ondas cerebrales. En un estudio incorporaron la tecnología de EEG para examinar las diferentes bandas de frecuencia de los cuencos tibetanos y sus efectos en el cerebro de los participantes. Se descubrió que las frecuencias graves y agudas emitidas por los cuencos producían niveles diferentes de energía y estados de relajación en los participantes. [25]

A pesar de que todavía se desconoce por qué los cuencos tibetanos tienen estos efectos positivos en el ser humano, algunas hipótesis mantienen lo siguiente:

Las ondas cerebrales pueden alterarse durante una sesión de terapia de sonido. Por ejemplo, de una onda Beta, donde la persona se encuentra en un estado de excitación normal o incluso alterado, a un patrón de onda Tetha, donde el cerebro se encuentra en un estado de relajación. Esto tiene una explicación denominada principio de arrastre, por el cual las ondas cerebrales tienden a sincronizarse con estímulos rítmicos externos. En este caso, por la acción del gong.

Descubierto por primera vez por el físico Christiaan Huygens (siglo XVII), este fenómeno demuestra cómo las vibraciones de un objeto pueden afectar a otro y llegar a sincronizar sus frecuencias. En el caso del cuerpo humano, este principio tiene lugar en la sincronización de la respiración, los latidos del corazón y las ondas cerebrales, y puede moldearse a través del sonido.

Todavía no hay estudios empíricos que hablen de los efectos del gong en la salud física/mental, pero sí hay un estudio realizado por la Musicoterapia de los cinco elementos dentro de la medicina tradicional china que examinó los efectos fisiológicos producidos por el gong y otros instrumentos en ratas. [26] Descubrieron que cuando se tocaba el gong, los niveles de GABA—neurotransmisor inhibitorio clave en el sistema nervioso central—aumentaban. Este neutransmisor es esencial en el funcionamiento cerebral normal y ayuda a prevenir la sobreexcitación, reduciendo la ansiedad y el estrés. Si bien esto son buenas noticias, todavía es necesario continuar estudiando los efectos fisiológicos de este instrumento en humanos. [25]

Tipos de ondas:

  • Ondas gamma (30-100Hz): estados de alta concentración, aprendizaje, resolución de problemas y procesos cognitivos complejos.
  • Ondas beta (13-30Hz): estados de alerta, la persona se encuentra despierta y puede desarrollar tareas que requieren razonamiento y lógica.
  • Ondas alpha (8-13Hz): relajación mental y física, estado de calma.
  • Ondas theta (4-8Hz): estado profundo de relajación, estados meditativos o creativos. Es común en estados de ensoñación.
  • Ondas delta (1-4Hz): sueño profundo sin sueños, se pierde la conciencia corporal y se asocia con la reparación celular.

Conclusión
Numerosos estudios han evidenciado los beneficios de la terapia de sonido y del uso del gong en el tratamiento de diversas dolencias, tanto físicas como psicológicas. Por este motivo, resulta relevante incorporar los baños de sonido como parte de programas de relajación en contextos educativos, sanitarios, empresariales y otros entornos laborales.

Vivimos en una sociedad marcada por elevados niveles de estrés, lo que con frecuencia deriva en desequilibrios psicofisiológicos a lo largo del tiempo. Promover el uso de baños de sonido podría ser una estrategia eficaz para fomentar la relajación, mejorar el bienestar general y favorecer una gestión más saludable de las relaciones sociales y las demandas del entorno laboral.

 

6. METODOLOGÍA
6.1. Diseño
Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y longitudinal, basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert (basado en el cuestionario sobre los beneficios del gong de Vikrampal V22-01, incluido en el anexo) con el objetivo de analizar la evolución de las percepciones de los participantes sobre el efecto de la terapia de sonido con gong en el alivio de los síntomas de TEPT y TEPT-C a lo largo de un periodo de tiempo.

1.Instrumentos utilizados

  • Gong planetario Quirón de 27.5” afinado en D# (75Hz – 37.85 Hz)
  • Handpan en D menor afinado en A 440hz en escala Dkurd:
    D3 – 146Hz (nota central)
    D4 – 293Hz
    A3 – 220Hz
    Bb – 234Hz
    C5 – 520Hz
    E4 – 330Hz
    F4 – 350Hz
    G4 – 394Hz
    A4 – 443Hz
    C4 – 263Hz
    G3 – 195Hz (nota extra en la parte inferior)
    F3 – 174Hz (nota extra en la parte inferior)
  • Flauta nativa doble con escala pentatónica
  • Cuencos tibetanos (220Hz, 475Hz, 625Hz)
  • Tambor chamánico en F2 (85Hz)
  • Palo de lluvia
  • Tambor oceánico
  • Campanas planas en 528Hz y 741hz
  • 7 armonizadores de chakras, uno planetario (Júpiter) y otro afinado a 4160Hz
    • C8 – 4160Hz
    • D7 – 2348Hz
    • E7 – 2634Hz
    • F7 -2780Hz
    • G7 – 3130Hz
    • G#7 – 3393Hz
    • C7 – 2096Hz
    • B6 – 1970Hz
    • F#7 -2928H
  • Cuenco cuarzo afinado en MI (326Hz)
  • Cuenco delfín – D#3 – 152Hz
  • Tubos wah (576Hz y 768Hz)
  • Shruti box afinado en 432Hz en C3-C4
  • Maracas chamánicas – A8 (6800Hz) y C9 (8700Hz)
  • Shanti bell afinación aria: La – Do – Mi – La – Si – Do – Mi – Si (Octavas 4 y 5)
  • Tambor trueno – Elemento tierra – G4 – 360Hz

Dependiendo del paciente y su estado antes de cada sesión, apliqué diferentes instrumentos de esta lista utilizando diferentes combinaciones, a excepción del gong planetario, que estuvo presente en todas las sesiones.

6.2. Sujeto(s) del estudio
En primer lugar, se llevó a cabo un estudio individual con cuatro pacientes, dos hombres y dos mujeres, que presentaban síntomas de TEPT y TEPT-C, a lo largo de un periodo de seis meses. Cada uno de ellos participó en cinco sesiones, realizadas en diferentes fechas, permitiendo así observar su evolución de manera longitudinal.

Las edades de los pacientes oscilaban entre los 26 y los 63 años. Cabe señalar que una de las participantes cumplió años durante el transcurso del estudio, por lo que en los registros aparece dos veces con edades distintas (25 y 26 años), aunque se trata de la misma persona.

En las sesiones la terapia de sonido fue adaptada específicamente a las necesidades de cada persona. La muestra fue seleccionada mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia, integrando exclusivamente a individuos que manifestaron interés voluntario en participar en la intervención y que cumplían con los criterios de inclusión, enumerados a continuación:

  • Presentar síntomas de TEPT o TEPT-C. No era necesario un diagnóstico formal, ya que muchas personas con TEPT suelen presentar reticencias a pedir ayuda profesional o han sido diagnosticadas erróneamente, datos mencionados en el apartado anterior.
  • Ser mayor de 18 años.
  • No estar en crisis aguda en el momento de recibir la sesión.

El análisis de los datos se realizó mediante un cuestionario con escala tipo Likert y para la recolección de datos, se utilizó el cuestionario “Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, con el fin de medir el estado de los pacientes antes y después de cada sesión y el impacto de las sesiones en su calidad de vida y bienestar mental, físico y emocional.

6.3. Ámbito y periodo del estudio
Las sesiones individuales se realizaron en mi domicilio y en el domicilio de uno de los pacientes al presentar necesidades especiales. Las sesiones tuvieron lugar entre los meses de enero y junio y tuvieron una duración de entre 60 y 90 minutos. Los pacientes se comprometieron a realizar cinco sesiones durante este tiempo, intentando no dejar más de un mes entre una sesión y la siguiente. Algunos de estos pacientes también acudieron a mis baños de sonido grupales, por lo que en algunos casos dejaron más tiempo entre sesión y sesión.

Las sesiones realizadas en mi domicilio se desarrollaron en un ambiente tranquilo y tratado acústicamente, ya que dispongo de un estudio para producir música, por lo que la calidad del sonido durante las sesiones era muy alta.

Fechas según el paciente en el estudio:

Estructura de las sesiones:

  • En la primera sesión, dediqué un tiempo a hablar con cada paciente, además de cumplimentar el cuestionario «Plantilla sesiones individuales (CTS)-V.03» con el fin de determinar los objetivos a conseguir por el paciente. Este cuestionario incluía la escala Likert al final, donde el paciente pudo cumplimentar cómo se sentía antes de la sesión.
  • Después introduje el concepto de pensamiento semilla y cada paciente eligió el suyo interiormente. En todo momento desconocí cuál era el pensamiento semilla elegido para mantener su intimidad. Cada paciente encendió una vela al principio de cada sesión para dar establecer su intención.
  • Meditación guiada para inducir al paciente a la relajación.
  • Introducción breve con cuencos, armonizadores, diapasones, campanas planas, handpan, etc.
  • 25-45 minutos de gong ininterrumpido dependiendo de la sesión y necesidades del paciente.
  • Silencio de integración y cumplimentar el cuestionario de la escala de Likert (después de la sesión).

6.4. Recogida de información

Instrumento de recolección de datos:
Para la recolección de datos se utilizó el “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, tipo Likert de 0 a 4 puntos. Las opciones iban desde 0 para indicar «nada» hasta 4 para indicar «muchísimo». El cuestionario cuenta con validación previa para población similar y los ítems que evalúa son los siguientes:

-Estado físico general
1. Tengo energía
2. Tengo dolor
3. Me siento enfermo

-Estado emocional
1. Me siento triste
2. Nivel de estrés
3. Nivel de ansiedad

6.5. Procedimiento de recogida de la información
El estudio se realizó de manera presencial en mi domicilio a tres de los pacientes y en el domicilio de uno de los pacientes por presentar necesidades especiales. La primera sesión con cada paciente tuvo una duración de 120 minutos, compuesta por la presentación de un cuestionario y la escala tipo Likert, con nombre «Plantilla sesiones individuales (CTS)-V.03».

En dicho cuestionario hay una serie de preguntas para entender los objetivos a corto y largo plazo del paciente, su estado actual y otras preguntas personales. Las subsiguientes sesiones tuvieron una duración de 90 minutos, que constaban de una breve conversación al principio, el baño de sonido de 60 minutos y otra breve conversación para finalizar y despedir al paciente.

Cada participante dio su consentimiento para introducir los datos en el estudio y observar su evolución. Recibieron toda la información referente a los objetivos del estudio y la confidencialidad de sus datos, prosiguiendo a confirmar su voluntad de participación.

Los participantes completaron el cuestionario de la escala de Likert en formato papel antes y después de cada sesión. Previamente a la primera aplicación, firmaron un consentimiento informado. Se garantizó la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y en cualquier posible publicación posterior (Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales).

6.6. Aplicación de cuestionarios en el tiempo
Los cuestionarios se aplicaron antes y después de cada sesión, para observar posibles cambios fisiológicos, físicos y emocionales inmediatos después de la sesión. La temporalidad de las aplicaciones fue:

6.7. Análisis de los datos
Los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva, utilizando los gráficos de Googleforms. Los pacientes cumplimentaron los cuestionarios en formato papel, por lo que la información proporcionada fue luego volcada manualmente en Googleforms. Se calcularon promedios, desviaciones estándar y porcentajes y se generaron gráficos comparativos de antes y después de la sesión.

 

7. RESULTADOS
7.1 Descripción general de la muestra
Participaron en el estudio un total de 4 pacientes, de los cuales el 50% fueron mujeres y el 50% hombres. La edad media de los participantes fue de 45 años (dos personas con 26 y 29 años y dos personas con 62 y 63 años)

A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos a partir del análisis de los ítems de la escala Likert.

Tabla 1: Resultados sobre el estado emocional general en los participantes antes de la sesión

 

 

 

 

 

 

La gráfica presentada recoge los resultados de una encuesta aplicada a un total de 4 participantes y su estado emocional, con una escala del 0 al 4, dónde 0 representa «nada» y 4 «muchísimo».

En el caso de la pregunta «Me siento triste», se registraron 5 respuestas con valor 3 (Mucho), que provenían de los 4 pacientes en diferentes momentos del estudio según la evolución de cada uno a lo largo de las sesiones. Dos de los pacientes se encontraban en periodos de duelo, pero todos marcaron este valor al menos en una ocasión antes de la sesión. También se registraron 13 respuestas con el valor 2 (Algo).

En el caso de la pregunta «Nivel de ansiedad», se registraron 10 respuestas con valor 3 (Mucho) y 3 respuestas con valor 4 (Muchísimo), datos que indican el nivel alto de ansiedad al que se encuentran expuestos los pacientes con TEPT. Todos los pacientes reportaban altos niveles de ansiedad antes de la sesión.

Lo mismo ocurrió con la pregunta «Nivel de estrés», con 10 respuestas con valor 3 (Mucho) y 9 respuestas con valor 2 (Algo), un factor común en casos de TEPT. Todos los pacientes reportaban altos niveles de ansiedad antes de la sesión.

Aparte de la información proporcionada por las gráficas, se recogieron testimonios de pacientes para entender su nivel de ansiedad/estrés y posibles circunstancias que les estuvieran afectando. Dos pacientes, ambas mujeres de 26 y 62 años informaron que sufrían ansiedad y estrés desde una edad muy temprana debido a una serie de eventos traumáticos vividos en la infancia. Otro paciente, varón, de 29 años, comentó que le costaba conciliar el sueño y estar en quietud debido a la ansiedad que experimenta al estar tumbado/sentado en su hogar.

Tabla 2: Resultados sobre el estado emocional general en los participantes después de la sesión

En esta gráfica que muestra los valores después de la sesión, se observa cómo los niveles de tristeza, estrés y ansiedad disminuyen considerablemente, con 16 respuestas con el valor 0 (Nada) en cuanto al «Nivel de ansiedad», 13 respuestas con el mismo valor 0 en el parámetro «Me siento triste» y 12 respuestas en el «Nivel de estrés». Como se puede observar, ningún paciente marcó el valor 3 (Mucho) y solo se observan respuestas en el valor 1 (Algo), con 7 respuestas en «Me siento triste», 8 en «Nivel de estrés» y 4 en «Nivel de ansiedad».

Conclusiones generales:

  • Reducción generalizada del malestar emocional: todos los parámetros muestran una mejoría significativa después de la sesión.
  • Ansiedad: antes de la sesión, todos los participantes indicaron tener ansiedad, con un 80% en valores altos (13 respuestas entre valores 3 y 4). Después de la sesión, un 80% indicaron no sentir nada de ansiedad (16 respuestas marcan nada o 0) y solo un 20% indicaron sentir algo de ansiedad.
  • Tristeza: antes de la sesión todos los pacientes indicaron sentir algo de tristeza —se registran 5 respuestas con valor 3 y 13 con valor 2—. Después de la sesión, un 65% reportaron no sentir nada de tristeza —13 respuestas bajan del valor 2 al 0 y desaparecen las respuestas con valor 3—.
  • Estrés: todos los participantes reportaron sentir algo de estrés antes de la sesión —con 20 respuestas en valores altos (2, 3 y 4)—. Después de la sesión, un 60% reportaron no sentir nada de estrés —con 12 respuestas en valor 0 — y un 40% indicaron sentir un poco de estrés (valor 1). Desaparecen los valores altos (3 y 4), con una reducción de un 55%.

 

8. DISCUSIÓN
Si utilizamos el estudio de Hao J [24] —el cual descubrió que cuando se tocaba el gong, los niveles de GABA aumentaban, un neurotransmisor que ayuda a reducir la ansiedad y el estrés— y lo comparamos con los resultados obtenidos en este estudio —en el que los niveles de estrés y ansiedad disminuyeron un 55% y 65% respectivamente en todos los pacientes con TEPT—, podemos observar que la teoría de Hao J es cierta y respalda lo observado en este estudio. Es un indicativo de que el uso de gong en los baños de sonido resulta imprescindible para alcanzar dichos estados de relajación.

Los pacientes con TEPT tienen dificultades para entrar en estados de relajación, pues en la mayoría de los casos, no se sienten seguros cuando no están activos. Esto es debido a la hipervigilancia que experimentan en su día a día y una sensación de constante amenaza. En muchos casos hay una creencia inconsciente: «si me relajo, estoy en peligro. Tengo que mantenerme alerta».

Después de una primera sesión con una paciente con TEPT, la paciente aseguró que venía con la intención de ir al gimnasio tras finalizar la sesión, pero el gong le había enseñado que no necesitaba ir a hacer ejercicio, sino conectar con la naturaleza y relajarse. Indicó que el gong le había abrazado y acunado —aparte de desbloquearle emociones que desconocía en su cuerpo—, y agradeció haberse podido relajar porque las vibraciones del gong le habían proporcionado la seguridad necesaria para permitírselo.

Otro paciente con TEPT-C y necesidades especiales, expresó cómo su dolor muscular se había reducido considerablemente después de solo dos sesiones. Este paciente tiene una enfermedad degenerativa de nacimiento que afecta a su cerebelo y dos operaciones de hernia discal, con fuertes dolores musculares en algunos periodos, sobre todo durante la época de invierno, ya que el frío le afecta. Se mostró muy agradecido tras la segunda sesión y también añadió que la tristeza que sentía algunos días debido a un periodo de duelo que está transitando, se había vuelto mucho más leve.

Lo expuesto por este paciente está apoyado por el estudio llevado a cabo por Wahbeh y Goldsby [16] [17], que descubrieron que la terapia de sonido facilita la regulación emocional y fisiológica del sistema nervioso, siendo considerada especialmente útil en contextos de trauma psicológico, disociación y trastornos de ansiedad (Wahbeh et al., 2007; Goldsby et al., 2017).

Otro participante, varón y con una marcada resistencia inicial a recibir tratamiento psicológico, decidió comenzar sesiones con una terapeuta especializada en terapia Gestalt tras finalizar el estudio. Este cambio de actitud coincide con lo señalado en diversos estudios [2][26], que indican que las personas con TEPT suelen mostrar mayores niveles de reticencia a buscar ayuda terapéutica, especialmente en las fases iniciales del proceso, ya sea por desconfianza, miedo a revivir el trauma o por experiencias previas negativas. Sin embargo, se ha observado que, al introducir intervenciones no invasivas como la terapia de sonido, los pacientes se sientes más cómodos y receptivos. Al no requerir

exposición verbal al trauma, genera un espacio seguro y accesible que favorece la apertura emocional. En muchos casos, tras experimentar dicha apertura emocional a través de la terapia de sonido, los pacientes se muestran más dispuestos a iniciar o retomar procesos terapéuticos convencionales.

Limitaciones del estudio
Las limitaciones encontradas a lo largo del desarrollo de este estudio fueron las siguientes:

  • El estudio se realizó a cabo con una muestra pequeña de tan solo cuatro pacientes, una limitación también expuesta en los estudios incluidos en el marco teórico, con muestras de individuos reducidas. Aún no existen estudios que demuestren empíricamente los efectos de la terapia de sonido en los casos de TEPT y TEPT-C, porque el mismo trastorno se descubrió y comenzó a investigar en profundidad en la década de los 80.
  • El estudio es descriptivo y observacional, basado en la percepción de cada paciente y su evolución a lo largo del periodo del estudio, por lo que los resultados también se componen de una cierta subjetividad.
  • No se contó con técnicas de medición científicas durante el periodo de estudio, como EGG o EGM para medir la actividad cerebral u otros elementos fisiológicos.
  • No existen hasta la fecha estudios empíricos sobre la efectividad de la terapia de sonido en pacientes con TEPT, sino que se trata de estudios de meta analíticos con grupos de muestra reducidos, por lo que la evidencia científica es aún escasa y es necesario una investigación futura en profundidad.

 

9. CONCLUSIONES

  1. Analizar la evolución de los síntomas asociados generalmente a este trastorno, como hipervigilancia, ansiedad/estrés, alteraciones emocionales.
    Este objetivo fue alcanzado en su totalidad gracias a la aplicación del cuestionario “Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, que valoró los niveles de estrés y ansiedad presentados por los pacientes. Como se indicó en el apartado de resultados, todos los pacientes experimentaron un descenso considerable en dichos niveles y algunos de sus testimonios indicaron que habían podido relajarse y reducir su hipervigilancia gracias a sentirse sostenidos por las vibraciones del gong.
  2. Evaluar los beneficios y posibles cambios en la vida de cada paciente durante las sesiones individuales, ajustando los instrumentos y la estructura de los baños de sonido de acuerdo con las necesidades de cada individuo.
    La aplicación de la escala de Likert en el cuestionario permitió detectar una evolución positiva en aspectos como los niveles de energía, el dolor físico, la tristeza y la percepción de malestar general. Estos resultados reflejan una mejora en el bienestar emocional y físico de los participantes, así como una disminución de los síntomas característicos del TEPT y TEPT-C a medida que avanzaba la intervención.
  3. Explorar los beneficios de la terapia de sonido con gong y promover su difusión como terapia complementaria en casos de pacientes con TEPT y TEPT-C.
    Todos los pacientes que acudieron a sesiones individuales también asistieron a sesiones grupales cuando sentían que era necesario, ya que se sorprendieron ante los efectos positivos producidos por las vibraciones de los instrumentos, especialmente con el gong. No se identificaron efectos secundarios, y todos mostraron interés en seguir explorando este tipo de prácticas, lo cual refuerza su aplicabilidad en otros entornos terapéuticos, laborales, sociales, etc.A pesar de tratarse de un estudio con una muestra pequeña de pacientes, los resultados son alentadores, ya que evidencian el valor terapéutico del sonido como herramienta de autorregulación emocional y bienestar integral.

Futuras líneas de investigación
Sería interesante replicar este estudio en un grupo de muestra más amplio y en diferentes contextos, como centros de ayuda psicológica u otros tratamientos terapéuticos y realizar un seguimiento longitudinal con un grupo de control e instrumentos de medición de elementos como, por ejemplo, la actividad cerebral de los pacientes durante una sesión con terapia de sonido. Así se podría analizar el impacto de la terapia de sonido en pacientes con TEPT con resultados más objetivos/empíricos y determinar los beneficios de esta terapia en el alivio de los síntomas característicos de este trastorno.

También sería muy relevante investigar si las vibraciones del gong pueden contribuir a desbloquear patrones emocionales y traumas almacenados en la memoria corporal y celular. Esto cobra especial importancia en pacientes con TEPT, quienes suelen experimentar flashbacks o revivir eventos traumáticos en diversos contextos que actúan como desencadenantes de dichas memorias. Esta reactivación interfiere notablemente en sus actividades cotidianas y en sus relaciones sociales.

 

10. REFERENCIAS
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[2] TY – JOUR, AU – Ma, Yi-Ming, AU – Yuan, Meng-Di, AU – Zhong, Bao-Liang, PY – 2024/04/22, SP – 2342739 – Efficacy and acceptability of music therapy for post-traumatic stress disorder: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled tr

[3] Darves‐Bornoz, J. M., Alonso, J., de Girolamo, G., Graaf, R. D., Haro, J. M., Kovess‐Masfety, V., … & Gasquet, I. (2008). Main traumatic events in Europe: PTSD in the European study of the epidemiology of mental disorders survey. Journal of traumatic stress, 21, 455-462.

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[6] Burri, A., & Maercker, A. (2014). Differences in prevalence rates of PTSD in various European countries explained by war exposure, other trauma and cultural value orientation. BMC Research Notes, 7, 407.

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[14] International Society for Traumatic Stress Studies (ISTSS). (2018). ISTSS guidelines for the prevention and treatment of PTSD. https://istss.org/clinical-resources/treating-trauma

[15] National Institute for Health and Care Excellence (NICE). (2025). Post-traumatic stress disorder (NG116): Recognition, assessment and treatment. NICE guideline. https://www.nice.org.uk/guidance/ng116

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[22] https://iiterapiadesonido.es/efectos-de-la-terapia-de-sonido-en-personas-con-insomnio/

[23] Hess, Peter. Singing Bowls for Health and Inner Harmony. Uenzen: Verlag Peter Hess, 2008.

[24] https://iiterapiadesonido.es/bano-de-gong-investigacion-sobre-sus-beneficios/

[25] Goldsby, Tamara & Goldsby, Michael. (2020). Eastern Integrative Medicine and Ancient Sound Healing Treatments for Stress: Recent Research Advances. Integrative medicine (Encinitas, Calif.). 19. 24-30.

[26] Hao J, Jiang K, Wu M, Yu J, Zhang X. The effects of music therapy on amino acid neurotransmitters: Insights from an animal study. Physiol Behav. 2020 Oct
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[27] Carr C, d’Ardenne P, Sloboda A, Scott C, Wang D, Priebe S. Group music therapy for patients with persistent post-traumatic stress disorder–an exploratory randomized controlled trial with mixed methods evaluation. Psychol Psychother. 2012 Jun;85(2):179-202. doi: 10.1111/j.2044-8341.2011.02026.x. Epub 2011 Jun 20. PMID: 22903909.

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