Efectos de la terapia de sonido con gong en el bienestar integral de adolescentes en situación de vulnerabilidad psicosocial

Autora: María Noelle Acosta Vásconez

Compassion is the only thing that helps. Compassion is therapeutic.
Compassion is the only therapy there is.
1977 | A Sudden Clash of Thunder | Osho


RESUMEN

La salud mental adolescente en América Latina enfrenta una crisis agudizada por desigualdad social, violencia estructural y baja inversión estatal. En este contexto, se vuelve urgente explorar alternativas terapéuticas innovadoras que amplíen las posibilidades de respuestas efectivas a la atención de problemas asociados a este campo de la salud. El presente estudio se propuso analizar los efectos de la terapia de sonido con gong en el bienestar integral de dos adolescentes de 14 años, residentes en el Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador, ambas expuestas a múltiples factores de riesgo psicosocial como violencia sexual, abandono paterno y precariedad económica. Las participantes recibieron atención psicológica clínica paralela al proceso investigativo.

Desde una metodología mixta, se aplicó el cuestionario “Beneficios Gong Vikrampal V22-01” antes y después de cinco sesiones grupales de terapia de sonido, complementado con entrevistas a la psicóloga tratante para recoger impresiones cualitativas. El objetivo fue explorar si esta intervención complementaria podía incidir positivamente en el proceso terapéutico y el bienestar de las adolescentes. Los resultados mostraron dos tendencias comunes: disminución del estrés y aumento en la percepción de energía física. Adicionalmente, una de las adolescentes evidenció mejoras significativas en todos los indicadores físicos y emocionales, mientras que la otra mostró un aumento en la tristeza y el dolor físico, interpretado como un desbloqueo emocional que facilitó la verbalización de experiencias traumáticas que antes no podía expresar. Se concluye que la terapia de sonido con gong puede ser una herramienta eficaz y no invasiva para complementar tratamientos psicológicos, especialmente en contextos de alta vulnerabilidad. Además de promover la regulación emocional y el bienestar físico, se infiere que puede catalizar procesos de apertura emocional profunda. Este estudio aporta evidencia empírica relevante sobre los efectos de la terapia de sonido con gong y destaca la necesidad de seguir investigando su uso combinado con terapias convencionales.

Palabras clave: Terapia de sonido, terapias complementarias, salud mental, riesgos psicosociales, adolescencia

ABSTRACT

Adolescent mental health in Latin America is facing a critical crisis, exacerbated by social inequality, structural violence, and insufficient public investment. In this context, it becomes essential to explore innovative therapeutic alternatives that expand the scope of interventions aimed at improving adolescent well-being. This study aimed to examine the effects of gong sound therapy on the integral wellbeing of two 14-year-old girls living in the Metropolitan District of Quito, Ecuador, both of whom were exposed to multiple psychosocial risk factors, including sexual violence, paternal abandonment, and socioeconomic hardship. The participants were also receiving ongoing psychological care throughout the research period.

A mixed-method approach was used. Quantitatively, the “Vikrampal Gong Benefits V22-01” questionnaire was administered before and after five group sound therapy sessions. Qualitatively, two interviews were conducted with the treating clinical psychologist to gather insights regarding behavioral and emotional changes observed throughout the process. The findings revealed two shared trends: a reduction in perceived stress levels and an increase in physical energy. Additionally, one participant showed notable improvement across all physical and emotional indicators, while the other experienced an increase in sadness and physical pain, interpreted as an emotional release that allowed her to access and verbalize traumatic memories that previously she couldn’t express. The study concludes that gong sound therapy may serve as an effective, noninvasive complementary approach to conventional psychological treatment, particularly in contexts of high psychosocial vulnerability. Beyond supporting emotional regulation and physical well-being, the therapy may also function as a catalyst for emotional openness and deeper therapeutic engagement. This research offers valuable empirical evidence on the therapeutic potential of gong sound therapy and underscores the importance of further studies exploring its integration with traditional mental health care approaches.

Keywords: Sound therapy, complementary therapies, mental health, psychosocial risks, adolescence.

3. INTRODUCCIÓN

La salud mental en adolescentes se encuentra en un estado crítico en la región latinoamericana, de acuerdo a un estudio de UNICEF (2021), el 15% de latinoamericanas/os de entre 10 a 19 años padecen un trastorno de salud mental, lo que les coloca dos puntos sobre la media a nivel global. Veillard y Romero (2025) señalan, además, que en América Latina y el Caribe diariamente se suicidan más de diez adolescentes, lo que estaría asociado con una falta de inversión en salud mental en esta región. Al respecto, Hernández (2025) aclara que, de acuerdo a estándares internacionales, los países de ingresos medios y bajos deberían invertir al menos el 5% de su presupuesto de salud en este ámbito; no obstante, el promedio de inversión pública en salud mental en la región es del 2%. Asimismo, apunta que, de acuerdo a cifras del Banco Mundial, en América Latina y el Caribe el 79% de personas que padecen trastornos mentales severos no cuentan con atención especializada.

En Ecuador, un estudio realizado por la Red Wamprakunapak Yuyaykuna y World Vision (2023), que contó con la participación de 274.000 niñas, niños y adolescentes de las 24 provincias del país, reveló que el 12 % manifestó sentirse estresado, el 6 % cansado y el 2 % triste. Además, el 20 % reportó dificultades para reconocer y gestionar sus emociones. Estos datos se complementan con cifras del Ministerio de Salud Pública, que indican que uno de cada cinco niños, niñas y adolescentes (NNA) presenta síntomas de ansiedad o depresión, y que el 10 % ha considerado o intentado suicidarse (Red Wamprakunapak Yuyaykuna y World Vision Ecuador, 2023). A pesar de la magnitud de este problema, Ecuador invierte nueve veces menos en salud mental que otros países de la región, según el diario La Hora (2022), lo que refleja una preocupante desatención a los malestares emocionales que afectan a la niñez y adolescencia en el país.

Teniendo en cuenta que la adolescencia constituye una etapa crucial en el desarrollo humano, caracterizada por intensos cambios biológicos, emocionales y sociales (Castro et al., 2023), la desatención a la salud mental en este periodo puede generar consecuencias significativas en el bienestar psicoemocional y en el desarrollo integral de las y los adolescentes. Esta etapa, de por sí compleja por la transición de la niñez a la adultez y las presiones asociadas a la misma, se vuelve aún más desafiante cuando se inserta en contextos estructuralmente desiguales como los de América Latina y el Caribe, la región más desigual del mundo, de acuerdo al Banco Interamericano de Desarrollo (2024). La prevalencia de la pobreza y las múltiples formas de exclusión social que esta conlleva, agravan los riesgos de que dicha población experimente trastornos mentales no tratados o incluso invisibilizados.

En esta línea, Sánchez et al. (2024) sostienen que la inequidad social constituye un factor de alto impacto en la salud mental de las y los adolescentes. Su estudio señala que las NNA que provienen de estratos socioeconómicos bajos y que enfrentan dificultades en sus entornos familiares presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar problemas de salud mental. En esta línea, el análisis documental realizado por las autoras sobre la relación entre inequidad social y salud mental en adolescentes latinoamericanos/as destaca, a partir de evidencia científica, que la desigualdad se manifiesta en la intersección de múltiples variables estructurales como la etnia, la racialización, el nivel socioeconómico, el género y la condición migratoria. Estas condiciones, sumadas a situaciones de vulnerabilidad social, profundizan los niveles de exclusión y afectan directamente el bienestar emocional de los y las adolescentes. Según dicho estudio, este escenario contribuye al desarrollo de sentimientos perjudiciales, disminución de la autoestima y mayores obstáculos para acceder a servicios adecuados de atención en salud mental.

La complejidad de este contexto, mismo que plantea grandes desafíos a la salud mental y a la promoción del bienestar integral de las personas, plantea la necesidad de explorar alternativas que den respuesta a las urgentes demandas en este campo de la salud, con énfasis en la población adolescente expuesta a diversidad de riesgos psicosociales. En este marco, además de las respuestas de terapias convencionales como la psicología clínica, tanto en el país, como en la región se han venido expandiendo diversos tipos de terapias alternativas y complementarias, tendencia que responde a la búsqueda de respuestas holísticas, menos invasivas que la medicina alopática y en las que, las y los pacientes tienen la posibilidad de involucrarse activamente en su proceso de sanación (Saizar et al., 2013).

Nguyen y Lavretsky (2020) sostienen que el uso de medicina complementaria e integrativa está creciendo especialmente a partir de la generación denominada Baby Boomers (nacidas entre 1946 y 1964) en adelante y plantea que estos tipos de medicina comparten la noción de que el bienestar es el resultado de un estado de balance en las esferas: espiritual, física, mental y emocional, adoptando, por lo tanto, una mirada centrada en la persona en su conjunto y no, únicamente, en un sistema u órgano específico. Al referirse concretamente a la medicina o terapia complementaria, que es a la que aludirá esta investigación, define a la misma como prácticas no convencionales que se complementan con las alopáticas o medicina convencional (Nguyen y Lavretsky, 2020) para favorecer el bienestar integral de los individuos.

A pesar de la creciente incorporación de terapias complementarias en el abordaje de la salud mental e integral, todavía existe una limitada producción científica en torno a algunas de ellas, como es el caso de la terapia de sonido, eje central de esta investigación. La National Association for Music Therapy, citada por Camacho (2006), define a la musicoterapia como “el uso de la música en la consecución de objetivos terapéuticos: la restauración, el mantenimiento y el acrecentamiento de la salud tanto física como mental” (p. 158). La terapia de sonido, entendida como una práctica afín a la musicoterapia, se fundamenta en el uso intencionado de vibraciones producidas por instrumentos como el gong, los cuencos tibetanos, entre otros, con el propósito de favorecer la sanación o el restablecimiento del equilibrio espiritual y emocional (Goldsby et al., 2022). Por su parte, el Webster’s New Encyclopedic Dictionary (1993) describe la terapia de sonido como un tratamiento basado en el hallazgo de que las células sanguíneas humanas responden a ciertas frecuencias sonoras modificando su forma y color, y parte de la hipótesis de que dichas frecuencias podrían armonizar o sanar células alteradas. En consecuencia, la literatura sobre la terapia de sonido sugiere que ésta actúa en diversos niveles: físico, emocional, mental y espiritual, es decir, constituye una terapia holística y por ende, capaz de favorecer el bienestar humano de manera integral. Como se ha subrayado previamente, esta es considerada como una terapia complementaria, lo que sugiere que puede potenciarse al combinarse con otras intervenciones, contribuyendo a la consecución de procesos de recuperación y bienestar más completos y efectivos.

En este contexto, la presente investigación se propone analizar los efectos de la terapia de sonido con gong en dos adolescentes mujeres que viven en el Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador, y que se encuentran expuestas a diversos factores de riesgo psicosocial. Ambas provienen de entornos familiares marcados por la precariedad económica, han experimentado situaciones de violencia sexual y de género, así como el abandono paterno desde edades tempranas. Estas experiencias han impactado de manera significativa su salud mental, manifestándose en signos de autolesión, en dificultades en la regulación emocional, menoscabo de su autoestima, entre otros aspectos. Por ello, ambas adolescentes se encuentran en proceso de atención psicológica clínica.

El objetivo de este estudio es explorar el impacto de la terapia de sonido con gong como estrategia complementaria que apoye y potencie los efectos del tratamiento psicológico convencional. Con este fin, se llevaron a cabo cinco sesiones grupales de terapia de sonido con gong durante un periodo de seis semanas. A lo largo de este proceso, se evaluó la percepción de las adolescentes respecto a posibles cambios en dimensiones emocionales como la tristeza, el estrés y la ansiedad, así como en aspectos físicos como los niveles de energía, la presencia de dolor y la sensación de enfermedad. Además, el estudio incorporó los criterios clínicos de la psicóloga tratante, a través de dos entrevistas que recogieron tanto las verbalizaciones espontáneas de las adolescentes durante el proceso terapéutico, como sus propias observaciones sobre la evolución conductual y emocional de ambas participantes tras recibir las sesiones de terapia de sonido.

Los hallazgos de esta investigación evidencian que las terapias de sonido grupales pueden generar efectos comunes en las personas que las reciben, y que dichos efectos se manifiestan tanto en el plano emocional (disminuyendo la percepción del estrés); como en el plano físico mediante el aumento de la percepción de la energía. Sin embargo, también muestran respuestas particulares que se relacionan con la historia personal, el estado emocional y el contexto psicosocial de cada participante. Aunque se trata de un estudio con una muestra reducida, los resultados permiten identificar impactos significativos y prometedores de la terapia de sonido con gong, no solamente en la reducción de malestares emocionales como el estrés, sino también en su capacidad de actuar como catalizador de emociones reprimidas, lo cual facilita procesos de liberación emocional y de sanación psicoafectiva. Del mismo modo, los hallazgos subrayan el valor de integrar esta terapia complementaria con la psicoterapia clínica, ya que ambas, desde sus metodologías específicas, pueden potenciar mutuamente sus efectos y contribuir de manera más integral al bienestar emocional de adolescentes en contextos de vulnerabilidad.

En definitiva, la presente investigación busca ampliar la literatura científica en torno a un campo poco explorado: la terapia de sonido con gong, como un medio para atender los problemas de salud mental y favorecer el bienestar integral en adolescentes. Esta propuesta cobra especial relevancia en contextos marcados por la desigualdad social y por una alta prevalencia de trastornos psicoemocionales no atendidos. Asimismo, el estudio pretende evidenciar, a partir de datos empíricos, el potencial de combinar la terapia de sonido con la psicoterapia clínica convencional, especialmente en la atención de adolescentes en situación de vulnerabilidad psicosocial. En esta línea, se propone visibilizar una alternativa terapéutica no invasiva, centrada en el bienestar holístico, que puede enriquecer los enfoques actuales en salud mental desde una mirada más integral.

 

4. OBJETIVOS
4.1. Objetivo General

Explorar el impacto de la terapia de sonido con gong en la salud mental y el bienestar integral de dos adolescentes en situación de vulnerabilidad psicosocial, a través de un proceso grupal de cinco sesiones realizadas en el cantón Quito (Ecuador).

4.2. Objetivos Específicos

  • Describir los cambios percibidos en niveles físicos y emocionales de dos adolescentes al participar en sesiones grupales de terapia de sonido con gong.
  • Analizar el rol del gong como herramienta de intervención terapéutica en adolescentes en riesgo, con antecedentes de violencia.
  • Explorar la percepción subjetiva de las participantes sobre su experiencia con la terapia de sonido y el impacto en su situación emocional, a partir del acompañamiento clínico y las observaciones de la psicóloga tratante.

 

5. MARCO TEÓRICO

5.1 Adolescentes en situación de vulnerabilidad psicosocial.
La adolescencia constituye una etapa crucial del desarrollo humano, situada entre la infancia y la adultez, y abarca el rango de edad entre los 10 y los 19 años, según lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS). En este período se suscitan cambios psicológicos, físicos y sociales y constituye el inicio de la búsqueda de independencia, lo que, a su vez, incide en la autopercepción y autoestima (Castro et al., 2023).

Ésta resulta, además, una fase determinante para la adquisición de hábitos que favorecen el bienestar emocional y mental, tales como el sueño reparador, la actividad física regular, la resolución de conflictos, las habilidades sociales y la autorregulación emocional (OMS, 2024). No obstante, durante la adolescencia aumentan las responsabilidades y presiones, mismas que combinadas con la inexperiencia pueden generar sensaciones de frustración y angustia. En este periodo se producen además cambios fisiológicos, psicológicos y en las relaciones interpersonales que suponen desafíos, los cuales en ocasiones pueden generar comportamientos riesgosos y autolesivos. En este sentido, resulta importante prestar atención a la salud mental de las personas que atraviesan por esta etapa vital, entendiendo que la salud mental no refiere únicamente a la ausencia de enfermedad, sino que abarca un espectro más amplio que incluye condiciones individuales y sociales, teniendo en cuenta el bienestar psicológico, factores del contexto y la interacción de la persona con su entorno. De acuerdo a la OMS, una persona con salud mental es aquella consciente de sus capacidades, capaz de afrontar las presiones comunes de la vida y aportar a su comunidad (Castro et al., 2023).

La salud mental de las y los adolescentes puede verse significativamente comprometida por diversos factores de riesgo, cuya acumulación incrementa la vulnerabilidad psicológica. Entre estos factores se encuentran la presión social, la influencia de los medios de comunicación, los estereotipos de género que perpetúan desigualdades, las dinámicas familiares conflictivas, las relaciones escolares, la violencia en cualquiera de sus formas (incluida la violencia sexual), el acoso escolar, los modelos de crianza basados en el castigo o la negligencia y las condiciones socioeconómicas adversas (OMS, 2024).

En este sentido, y considerando las características de la población abordada en este estudio, resulta fundamental analizar cómo la situación de escasez económica contribuye al aumento de la vulnerabilidad en adolescentes. Durante esta etapa suelen ser conscientes de las dificultades económicas de sus familias, lo cual impacta directamente en su bienestar emocional y en la percepción del entorno. Esta conciencia puede generar sentimientos de impotencia, vergüenza y/o inferioridad (Dashiff et al., 2009). Además, la pobreza actúa como un factor que potencia conductas de riesgo, como el consumo de sustancias, prácticas sexuales a edad temprana o síntomas depresivos. La angustia económica de las personas cuidadoras (derivada del desempleo, subempleo o condiciones laborales precarias) puede afectar la calidad del vínculo con los y las adolescentes, disminuir el apoyo familiar y aumentar los conflictos en el hogar. Esto, a su vez, puede reforzar un ciclo de consecuencias negativas. No obstante, algunas familias logran mitigar estos efectos adversos gracias a factores protectores como la resiliencia y la cohesión familiar (Dashiff et al., 2009).

Es fundamental considerar que este estudio se centra en dos adolescentes mujeres que, además de provenir de contextos de escasos recursos económicos, han vivido experiencias de violencia sexual, lo que representa un factor de riesgo psicosocial adicional y significativo. En este sentido, conviene destacar que, debido a las desigualdades estructurales de género, el hecho de ser mujer constituye de por sí un riesgo para la salud integral. Cuando el género se cruza con otros factores de vulnerabilidad, como la precariedad económica o las violencias vividas, el nivel de riesgo y exposición a daños se incrementa notablemente (Vidal et al., 2024).

Al respecto, Bentivegna y Patalay (2022) plantean que, desde la adolescencia en adelante, las niñas y mujeres presentan tasas más altas de depresión, ansiedad y conductas autolesivas en comparación con sus pares hombres. Además, advierten que la violencia sexual afecta de manera desproporcionada a niñas y adolescentes mujeres frente a los hombres. Por su parte, Clarke et al. (2021), en un estudio con adolescentes de entre 13 y 17 años que han sido víctimas de violencia sexual, señalan que esta experiencia conlleva un riesgo elevado de desarrollar trastornos de salud mental, así como malestares físicos frecuentes (dolores de cabeza, estómago, insomnio, alteraciones del apetito), conductas autolesivas y dificultades escolares, como bajo rendimiento y riesgo de deserción. Además, Caballero et al. (2021) enfatiza en el incremento de estrés postraumático, en la distorsión del autoconcepto, de la perspectiva o visión de la realidad y en las capacidades afectivas de quien ha experimentado este tipo de violencia.

En los últimos años, especialmente tras la pandemia por SARS-CoV-2, se ha observado un deterioro significativo en la salud mental de adolescentes, reflejado en un aumento de conductas autolesivas, síntomas depresivos y pensamientos suicidas (Vázquez et al., 2022). Las autolesiones constituyen “conductas autoinfligidas con la intención de realizarse algún daño físico” (Vázquez et al., 2022, p. 206), al respecto es importante tener en consideración que no todas estas conductas están asociadas directamente con intentos suicidas. Las autolesiones no suicidas suelen estar vinculadas a intentos de regular emociones intensas o perturbadoras, como la angustia o la ansiedad, mediante el reemplazo del dolor emocional por dolor físico. Estas acciones también pueden funcionar como formas de auto castigo frente a sentimientos de culpa, como una vía para evitar enfrentar situaciones difíciles, o incluso como una manera de solicitar atención del entorno. Diversas investigaciones coinciden en que este tipo de conductas es más prevalente en adolescentes de género femenino, y en aproximadamente la mitad de los casos se presenta junto con ideación suicida.

Otro factor de riesgo común en ambas adolescentes es el abandono paterno en etapas tempranas y, por tanto, su ausencia durante la crianza. Esta condición puede tener repercusiones significativas en la salud emocional. En este sentido, Culpin et al. (2022) evidencian que la ausencia del padre durante la infancia se asocia con una mayor probabilidad de presentar síntomas depresivos en la adolescencia y la adultez. Por su parte, East et al. (2006), en un estudio documental sobre la ausencia paterna y el desarrollo adolescente, señalan que dicha ausencia puede contribuir a la aparición de factores adversos como baja autoestima, conductas de riesgo y bajo rendimiento escolar. Si bien la literatura científica sobre este tema aún es limitada, su inclusión resulta fundamental para comprender la complejidad de los factores de riesgo presentes en la población analizada.

De cara al contexto ecuatoriano, los factores de riesgo antes mencionados tienen una alta prevalencia en la niñez y la adolescencia. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos -INEC- (2025), el 49,4% de niñas y niños en el país viven en situación de pobreza por necesidades básicas insatisfechas. UNICEF (2024) afirma, asimismo, que el 26,2% de hogares con niñas y niños a nivel nacional se encuentran en situación de pobreza por ingresos y el 37,9% en situación de pobreza multidimensional. En cuanto a la prevalencia de la violencia sexual en NNA en edad escolar, el Ministerio de Educación de Ecuador (2024) advierte que entre enero de 2014 y abril de 2024 se receptaron 23.787 casos de violencia sexual en el Sistema Nacional de Educación, de los cuales el 90% de las víctimas fueron mujeres y el 98% de los supuestos infractores fueron hombres, poniendo en evidencia el factor de riesgo que supone la condición de género. Finalmente, en relación a las lesiones autoinfligidas, de acuerdo al INEC (2024) en el año 2023 éstas constituyen la tercera causa de muerte en NNA de entre 5 a 17 años. Además, el diario El Comercio (2024) informa que la ansiedad, la depresión, las autolesiones y los trastornos somatoformes representan los principales motivos de consulta en salud mental en el país, concentrando en conjunto el 42 % de las atenciones registradas.

Ante este escenario cabe tener en cuenta que la Constitución de la república de Ecuador, así como el marco legal del país garantiza el derecho de las NNA a la salud integral, contemplando tanto la salud física como la salud mental. En este sentido, el artículo 44 de la Constitución señala que el Estado, la sociedad y la familia promoverán el desarrollo integral de NNA, atendiendo a su derecho de interés superior; el artículo 45 puntualiza que las NNA tiene derecho a la integridad física y psíquica, así como a la salud integral; asimismo, el artículo 46 en su inciso 4 especifica que el Estado adoptará medidas dirigidas a NNA relativas a la protección y atención contra todo tipo de violencia, maltrato, explotación sexual o de otra índole o contra la negligencia que provoque estas situaciones. Por su parte, el Código de la Niñez y la Adolescencia, documento que establece el marco normativo de protección integral a esta población, señala en su artículo 27 que las niñas y niños tienen derecho al más alto nivel de salud física, mental, psicológica y sexual. Al respecto, es importante subrayar que en el año 2024 Ecuador promulgó la Ley Orgánica de Salud Mental, misma que estipula desde su artículo 1 que la salud mental constituye un derecho y determina en el artículo 8 que las NNA deberán recibir atención integral e integrada en salud mental, teniendo en cuenta su detección temprana y atención oportuna.

En este sentido, la atención integral a la salud mental NNA no sólo responde a una obligación legal del Estado, sino que constituye un medio efectivo para garantizar el ejercicio pleno de sus derechos y enfrentar las múltiples formas de vulneración que afectan a una parte significativa de esta población en el contexto ecuatoriano, a fin de reducir la brecha existente entre los derechos reconocidos legalmente y su cumplimiento real en la vida cotidiana de las NNA.

5.2 Musicoterapia y terapia de sonido
En los últimos años, han cobrado especial relevancia las terapias complementarias como medio para potenciar los efectos de la psicoterapia tradicional. Al respecto la OMS (2021) sostiene que la medicina tradicional y complementaria contribuye a un enfoque holístico centrado en las personas para favorecer su salud y bienestar, mejorando así su calidad de vida. De cara a la salud integral de las y los adolescentes la OMS (2024) reconoce la importancia de evitar la excesiva institucionalización y medicalización y sugiere optar por alternativas no farmacológicas. En esta línea, la terapia de sonido, como práctica complementaria, representa una alternativa valiosa que, combinada con métodos clínicos convencionales, puede potenciar el bienestar emocional de NNA y contribuir a la disminución de síntomas que afectan su salud mental e integral.

La musicoterapia, disciplina afín a la terapia de sonido por su uso intencionado de elementos sonoros y musicales (como el ritmo, la armonía, la melodía y el volumen) para abordar distintas disfunciones, ha demostrado efectos positivos en el reconocimiento, acceso y expresión de las emociones, así como en la mejora de la comunicación emocional. Diversos estudios también han evidenciado su eficacia en la reducción de síntomas relacionados con el estrés, la ansiedad, la depresión, entre otros (Carrizo, 2024). En el marco del presente estudio, se han explorado investigaciones sobre los beneficios de la musicoterapia en mujeres víctimas de violencia de género y violencia sexual, así como en personas que presentan conductas autolesivas, con el propósito de aproximarse a los posibles impactos en situaciones similares a las que aquí se aborda.

Siguiendo esta línea, se ha observado los impactos positivos de la musicoterapia en mujeres de diversas edades que han vivido situaciones de violencia de género y violencia sexual. Gasco (2020), en una revisión de estudios centrados en mujeres sobrevivientes de violencia de género, identifica varios beneficios terapéuticos asociados a la musicoterapia, entre ellos: la facilitación del reconocimiento y expresión emocional, el fortalecimiento de la expresión individual, una mayor relajación, disminución del estrés y la ansiedad, así como mejoras en la interacción social. De igual forma, una investigación realizada en Estados Unidos con mujeres jóvenes víctimas de violencia sexual señala que la musicoterapia favoreció la mejora del sueño y redujo síntomas de depresión y ansiedad (Fedor, 2020). En la misma línea, un estudio más temprano centrado específicamente en adolescentes mujeres sobrevivientes de violencia sexual evidenció que esta terapia contribuyó a disminuir la hostilidad y a facilitar su participación constructiva en el proceso terapéutico (Clendenon, 1993).

Asimismo, diversas investigaciones han demostrado el potencial terapéutico de la musicoterapia en adolescentes que presentan conductas autolesivas. Esta forma de intervención favorece la regulación emocional, contribuye a la disminución de síntomas depresivos y puede inhibir los impulsos autolesivos (Plener et al., 2010). Un estudio desarrollado en Alemania con adolescentes entre 13 y 18 años que presentaban autolesiones no suicidas en los tres meses previos a la intervención, evidenció mejoras significativas en la autorregulación afectiva y una reducción de dichas conductas (Plener et al., 2010). De igual forma, otro estudio en el mismo país, que combinó la terapia dialéctica conductual con musicoterapia en cinco adolescentes de entre 14 y 16 años, mostró que al finalizar el proceso cuatro de las cinco participantes dejaron de autolesionarse y presentaron una disminución en los niveles de depresión (Stegemann et al., 2010). Estos hallazgos sugieren que la combinación de enfoques terapéuticos puede potenciar los efectos de cada intervención, brindando alternativas más integrales y efectivas para el acompañamiento de adolescentes en situación de vulnerabilidad emocional.

La terapia de sonido es un tipo de terapia receptiva centrada en la experiencia subjetiva del impacto de las vibraciones de los instrumentos (como el gong y los cuencos tibetanos) a nivel físico, cognitivo y emocional (Fernández et al., 2024). Estudios han documentado que la meditación con gong permite que el cerebro se relaje, llevando el patrón de ondas cerebrales a alfa o theta, lo que produce mayor calma y felicidad. Dado que los sonidos que emite el gong pueden ser potentes y ricos en armónicos, estos tienen la capacidad de estimular los dermatomas del cuerpo a medida que las vibraciones se propagan por el mismo (Hsieh et al., 2022). Este tipo de terapia ha venido extendiéndose en occidente, lo que ha motivado que se realicen estudios sobre su impacto en la salud y bienestar integral de las personas.

Algunos estudios revelan que la terapia de sonido puede reducir significativamente los niveles de tensión, ansiedad, síntomas depresivos e incluso dolores físicos (Goldsby y Goldsby, 2020). En este sentido sostienen la efectividad de dicha práctica para tratar desórdenes emocionales y problemas físicos (Hsieh et al., 2022), sabiendo que los beneficios más conocidos son: la reducción del estrés, el incremento de la relajación, la regeneración del sistema nervioso y la mejora de la calidad del sueño (Sánchez y Hardeep, 2025).

Estudios similares al que aquí se propone, demuestran los beneficios del gong en población adolescente y en mujeres víctimas de violencia de género. Al respecto, una investigación dirigida a una adolescente de 14 años con cuadros de ansiedad, quien recibió 4 sesiones de terapia de sonido con gong en el periodo de un mes, muestra una reducción en los niveles de tristeza, ansiedad, estrés, preocupación, entre otros aspectos, logrando mejoras en su estado emocional (Nolasco, 2022). Asimismo, un estudio reciente realizado con cuatro adolescentes mujeres de entre 16 y 18 años, quienes participaron en cinco sesiones terapéuticas con sonidos emitidos por diferentes tipos de gongs, combinados con cuencos de cuarzo, evidenció una reducción significativa en los niveles de estrés, tristeza y ansiedad, así como una disminución en la percepción de malestares físicos como el dolor y la sensación de enfermedad (Gonzales, 2025). De forma complementaria, una investigación desarrollada con cuatro mujeres que habían atravesado situaciones de violencia de género mostró también mejoras en indicadores emocionales como la tristeza, el estrés y la ansiedad (Rodríguez, 2023), lo que refuerza los beneficios observados de la terapia de sonido como medio para facilitar la regulación emocional y favorecer el bienestar integral.

Por lo tanto, la evidencia revisada respalda el potencial terapéutico de la terapia de sonido con gong como una herramienta complementaria eficaz en el abordaje de la salud mental. Asimismo, resulta relevante reiterar el potencial de esta terapia combinada con otras intervenciones que favorezcan la salud física y/o mental, para lograr una atención integral, ampliar las posibilidades de mejora y las percepciones de bienestar de las personas.

 

6. METODOLOGÍA

La presente investigación es un estudio de tipo descriptivo y de corte transversal, que adopta una metodología mixta, integrando los enfoques cuantitativo y cualitativo. La dimensión cuantitativa se abordó mediante la aplicación de un cuestionario estructurado a dos adolescentes participantes, con el fin de registrar percepciones relacionadas con su bienestar físico y emocional antes y después de cada una de las cinco sesiones grupales de terapia de sonido con gong. La dimensión cualitativa, por su parte, se desarrolló a través de entrevistas semiestructuradas realizadas a la psicóloga que brinda atención clínica a ambas adolescentes, con el objetivo de recoger su valoración profesional sobre los cambios observados a lo largo del proceso. En tanto estudio descriptivo, la finalidad fue observar, registrar y detallar las manifestaciones percibidas en las participantes. Por su carácter transversal, el estudio se enfocó en analizar los efectos percibidos dentro de un periodo de tiempo determinado y acotado.

Concretamente, el estudio se llevó a cabo durante un periodo de seis semanas, en el cual se realizaron cinco sesiones grupales de terapia de sonido con gong, cada una con una duración aproximada de una hora. Cada sesión siguió una estructura común que incluyó tres momentos: una fase inicial de relajación guiada con la voz, acompañada por el sonido de un cuenco tibetano; una fase central de emisión continua de sonidos terapéuticos con gong durante 45 minutos; y una fase final de integración en silencio, con una duración de entre 10 a 15 minutos. Los instrumentos utilizados fueron un gong sinfónico de 28 pulgadas, con una frecuencia de 90,6 Hz y cuya nota fundamental es Fa#4, y un cuenco tibetano de 15 centímetros de diámetro con una frecuencia de 289 Hz y cuya nota fundamental es Re4.

La población objeto de este estudio estuvo conformada por dos adolescentes mujeres de 14 años de edad, que viven en el Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador. La selección de las participantes respondió a criterios intencionados, centrados en la identificación de características comunes en su contexto psicosocial. Ambas adolescentes reciben atención psicológica por parte de la misma profesional y comparten condiciones de vulnerabilidad asociadas a múltiples factores de riesgo: provienen de familias con recursos económicos limitados, han sido víctimas de violencia de género y violencia sexual, presentan conductas autolesivas y han experimentado abandono paterno desde edades tempranas. Estos elementos en común permitieron delimitar un perfil específico de participantes, facilitando una exploración más profunda sobre los posibles efectos de la intervención de terapia de sonido.

A continuación, se detallan los perfiles individuales de las adolescentes participantes en el estudio, a fin de contextualizar su situación psicoemocional:

Adolescente A

  • Condición psicoemocional: Presenta una autoestima deteriorada, marcada inseguridad personal, síntomas de ansiedad y dificultades en la regulación emocional. Ha manifestado conductas de autolesión y ha expresado ideas autolíticas. Se presume, además, que ha sido víctima de acoso sexual.

Adolescente B

  • Condición psicoemocional: Presenta dificultades para expresar sus emociones y verbalizar experiencias dolorosas. Se observan conductas hipersexualizadas, autolesiones y un historial de abuso sexual sufrido durante la infancia.

Instrumentos de recolección de datos:
A continuación, se detallan los dos instrumentos utilizados para recabar la información del presente estudio.

Entrevistas: se realizó dos entrevistas semi estructuradas a la psicóloga que brinda atención clínica a ambas adolescentes; la primera aplicada al inicio del proceso terapéutico en modalidad virtual y la segunda al finalizar las cinco sesiones en modalidad presencial, con la finalidad de evaluar el impacto del proceso en las adolescentes.

Cuestionario: Para la recolección de datos cuantitativos se aplicó presencialmente el cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01, el cual consta de seis ítems organizados en una escala tipo Likert. Tres de las preguntas están orientadas al ámbito físico (nivel de energía, presencia de dolor y sensación de enfermedad), y las otras tres al ámbito emocional (niveles de tristeza, estrés y ansiedad). Las participantes debían valorar cada ítem eligiendo entre cinco opciones de respuesta: nada (0), un poco (1), algo (2), mucho (3) o muchísimo (4). Este instrumento fue aplicado antes y después de cada sesión de terapia de sonido, con el objetivo de observar posibles variaciones inmediatas en su estado físico y emocional. Para el análisis de los datos, se utilizaron tablas dinámicas en Microsoft Excel, lo que permitió identificar tendencias tanto individuales como comunes entre las dos participantes. Cabe destacar que el estudio garantiza en todo momento la confidencialidad y el resguardo de la identidad de las adolescentes involucradas.

 

7. RESULTADOS

Como se ha mencionado previamente, la población participante de este estudio estuvo conformada por dos adolescentes mujeres de 14 años, ambas expuestas a diversos factores de riesgo psicosocial. A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos a partir del análisis de los ítems del cuestionario tipo Likert aplicado antes y después de cada sesión de terapia de sonido con gong. Posteriormente, se incorporarán los hallazgos cualitativos provenientes de las entrevistas realizadas a la psicóloga que atiende clínicamente a ambas participantes, con el propósito de establecer un contraste entre los datos cuantitativos y la perspectiva profesional.

Del análisis de los cuestionarios, se identificaron dos tendencias coincidentes en ambas adolescentes: un incremento en la percepción de energía física y una disminución en el nivel de estrés emocional. En lo que respecta al ítem relacionado con el nivel de energía, los resultados muestran una mejora posterior a las sesiones, lo cual sugiere un efecto revitalizante asociado a la experiencia sonora. Por otro lado, en relación al nivel de estrés, se observa una tendencia consistente a la disminución de dicha emoción después de cada intervención, lo que da cuenta de un posible efecto regulador del gong a nivel emocional. Estas observaciones permiten inferir que la terapia de sonido con gong puede tener un impacto favorable tanto en el plano físico como en el emocional de adolescentes en situación de vulnerabilidad. A continuación, se presentan las gráficas que ilustran estas tendencias.


Los resultados obtenidos a través de los cuestionarios coinciden con las percepciones expresadas por ambas adolescentes durante sus sesiones de terapia psicológica. En este sentido, la psicóloga tratante señala que los comentarios realizados por las participantes reflejan una experiencia positiva con la terapia de sonido. Respecto a la Adolescente A, la terapeuta indica: “Me dijo que le gustaron los espacios, que le parecieron súper relajantes (…) que se logró desconectar de sus problemas.” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 11 de junio de 2025). En cuanto a la Adolescente B, señala que: “le gustaban [las sesiones], que se logró calmar mucho (…) en sus palabras me dijo: ‘es que me calma mucho’.” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 11 de junio de 2025).

Los resultados, por lo tanto, muestran patrones comunes en relación al impacto de la terapia de sonido con gong en ambas adolescentes. No obstante, fue posible visibilizar también aspectos particulares en los procesos de cada participante a lo largo de las cinco intervenciones. En el caso de la adolescente A se evidencia una marcada reducción de todos los criterios del ámbito emocional (tristeza, estrés y ansiedad), así como una mejora en todos los criterios del ámbito físico (energía, dolor y sensación de enfermedad). En contraste, la Adolescente B mostró un comportamiento menos lineal: se observaron aumentos puntuales en ciertos ítems físicos y emocionales, lo cual podría interpretarse como un proceso de desbloqueo o acceso a sensaciones previamente contenidas, facilitado por las vibraciones del gong. Estas respuestas diferenciadas sugieren que los efectos de la terapia no solo dependen del estímulo sonoro, sino también del estado emocional y la historia personal de cada participante.

A continuación, se presentan las gráficas que expresan los resultados de la adolescente A en los criterios físicos y emocionales en función de los cuestionarios aplicados en el estudio: Al concluir las cinco sesiones de terapia de sonido con gong la psicóloga tratante tuvo una percepción positiva sobre el efecto de las mismas en la adolescente A señalando lo siguiente: “está más regulada, más tranquila, teníamos un tema de sobre pensar mucha las cosas, con estas terapias pudo calmar más su mente” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 11 de junio de 2025).

En lo que respecta a la Adolescente B, tanto en los cuestionarios previos, como posteriores a las sesiones de terapia de sonido manifiesta no sentir ansiedad (criterio emocional) y expresa, asimismo, no sentir sensación de enfermedad (criterio físico). Existen, sin embargo, dos aspectos en los que experimenta un incremento notable tras las sesiones de terapia de sonido, uno de ellos es el aumento de la sensación de dolor físico y el otro corresponde al incremento de la tristeza. A continuación, se presentan las gráficas que reflejan estos resultados.

En el caso de la Adolescente B, como se ha señalado, los resultados del cuestionario muestran un aumento en los niveles de dolor físico y tristeza después de las sesiones de terapia de sonido con gong. Esta tendencia sugiere la apertura hacia emociones y sensaciones reprimidas y un posible desbloqueo emocional que coincide con cambios observados en el proceso terapéutico psicológico paralelo. La exposición a las vibraciones sonoras habría facilitado el acceso a sensaciones físicas y emocionales asociadas a vivencias dolorosas, promoviendo una mayor disposición a expresarlas verbalmente.

Este proceso de apertura emocional fue corroborado por la psicóloga tratante, quien en la entrevista inicial señaló que la adolescente presentaba una fuerte resistencia a hablar de sus experiencias traumáticas. En sus palabras: “No es una chica que de una te cuenta todo lo que le está pasando” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 6 de mayo de 2025), y agregó: “Me dijo: cuando yo me quedaba sola me tocaban. Ahí fue cuando yo quise indagar un poco más, y me dijo: no, no quiero hablar del tema todavía.” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 6 de mayo de 2025). Esta dificultad para hablar de lo vivido marcó el inicio del proceso.

embargo, tras la finalización de las cinco sesiones de terapia de sonido, la terapeuta observó un cambio significativo en la sensibilidad emocional de la adolescente y en su capacidad para compartir lo vivido. En la entrevista posterior, relató que la adolescente no solo logró verbalizar el nombre de quien presuntamente abusó de ella, sino que también pudo señalar su parentesco con el agresor y detallar cómo ocurrieron los hechos. En relación con este proceso de apertura, la psicóloga manifestó: “Las terapias que le diste le ayudaron a sensibilizar algo. Yo la veo más abierta a un proceso, antes no. De lo que yo le conozco a lo que le veo ahora, hay una apertura de un 80% a un 90% (…) de un tiempo acá que empieza [el proceso de terapia de sonido] ella se abre totalmente” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 11 de junio de 2025). Además, agregó: “Es la primera vez que la veo tan sensible. Ayer me demoré más de dos horas, porque no dejaba de llorar, necesitaba desahogarse y contarlo todo” (Psicóloga tratante, comunicación personal, 11 de junio de 2025).

Resulta importante subrayar que, además de los testimonios mencionados, la psicóloga tratante señaló no haber percibido una continuidad en las conductas autolesivas de ambas adolescentes. Estos testimonios cualitativos refuerzan la hipótesis de que la terapia de sonido con gong puede favorecer no solo la regulación emocional, sino también la conexión profunda con experiencias internas que, al salir a la luz, facilitan el avance en procesos psicoterapéuticos complejos, especialmente en adolescentes víctimas de violencia sexual.

 

8. DISCUSIÓN

En cuanto a las tendencias coincidentes observadas en ambas adolescentes, específicamente la reducción del estrés y el aumento de la energía física percibida tras las sesiones de terapia de sonido con gong, es importante señalar que estos hallazgos se alinean con investigaciones previas sobre los beneficios de la musicoterapia. Diversos estudios han evidenciado la efectividad de esta práctica en la disminución de los niveles de estrés. Por ejemplo, la investigación de Bancalari y Oliva (2012), realizada con pacientes en una clínica odontológica, mostró una reducción significativa del estrés tras sesiones de musicoterapia aplicadas durante una semana. Asimismo, investigaciones citadas previamente como la de Gasco (2020), centrada en mujeres que han sufrido violencia sexual, y la de Carrizo (2024), confirman este efecto terapéutico en la regulación emocional. En ese sentido, el presente estudio complementa y refuerza la literatura existente, aportando evidencia sobre los beneficios de la terapia de sonido con gong en la disminución del estrés en adolescentes mujeres en condiciones de alta vulnerabilidad psicosocial.

Respecto al aumento de energía reportado por ambas adolescentes a lo largo de las cinco sesiones, aunque existe menos literatura sobre este efecto en comparación con el impacto en el estrés, sí se han documentado hallazgos relevantes. El estudio de Rumball (2010) señala mejoras sustanciales en la vitalidad de pacientes psiquiátricos después de intervenciones grupales de musicoterapia. Por su parte, Fernández et al. (2024), en una investigación con mujeres diagnosticadas con cáncer de mama, reportan un aumento de la energía física percibida luego de sesiones de musicoterapia receptiva con sonidos de gong. Estos antecedentes permiten situar el presente estudio dentro de una línea emergente que sugiere que los estímulos sonoros pueden tener un efecto revitalizante, y que estos se manifiestan también en contextos de vulnerabilidad emocional, como el vivido por las participantes. En ese sentido, el impacto físico observado aquí reafirma el potencial de la terapia de sonido como una herramienta complementaria en el fortalecimiento del bienestar integral de adolescentes.

El presente estudio también permitió identificar reacciones diferenciadas entre las dos adolescentes expuestas a las mismas sesiones grupales de terapia de sonido con gong. Esta diversidad de respuestas puede explicarse a partir de hallazgos previos que evidencian cómo el impacto de intervenciones con música y sonido está fuertemente influenciado por el perfil psicológico, el contexto personal y la historia de vida de cada persona. Bradshaw et al. (2011), por ejemplo, encontraron que la percepción del dolor físico durante la musicoterapia varía significativamente en función de factores como la ansiedad y la capacidad de absorción emocional, lo que indica que el estado interno de cada persona modula su respuesta al estímulo sonoro. Por su parte, Saskovets (2025), en un análisis documental de treinta y cuatro estudios sobre intervenciones sonoras y estrés emocional, concluyó que la heterogeneidad de los efectos se relaciona con variables contextuales, preferencias personales y con elementos culturales. Estas investigaciones respaldan la idea de que, aun en contextos terapéuticos grupales, los efectos de la terapia de sonido no son uniformes, sino que responden a patrones subjetivos y particulares de cada individuo, lo que permite comprender las diferencias entre las reacciones de las dos participantes de este estudio.

Las respuestas tanto emocionales como físicas de la Adolescente A frente a la exposición a los sonidos terapéuticos del gong permiten inferir el potencial regulador de esta terapia complementaria sobre el bienestar integral. Se evidenció una disminución de emociones como la tristeza, el estrés y la ansiedad, así como una mejora en indicadores físicos como el nivel de energía, la percepción de dolor y de la sensación de enfermedad. Estas mejoras se alinean con las observaciones de la psicóloga tratante, quien notó un mayor estado de calma y relajación mental en la adolescente tras las sesiones. En esta línea, el estudio de Fernández et al. (2024) también documenta mejoras significativas en la percepción del bienestar físico y emocional luego de intervenciones con sonidos de gong, lo cual respalda el uso de la terapia de sonido como herramienta de apoyo en procesos terapéuticos. De este modo, los hallazgos del presente estudio no solamente amplían la literatura existente sobre los beneficios del gong como instrumento terapéutico, sino que también refuerzan su aplicabilidad desde etapas tempranas como la adolescencia.

Por su parte, el aumento en la percepción de dolor físico y tristeza reportado por la Adolescente B, junto con los testimonios de la psicóloga tratante, quien evidenció un avance significativo en su capacidad para expresar emociones y narrar experiencias traumáticas de su infancia, sugiere que las vibraciones del gong pudieron actuar como un catalizador para acceder a emociones y sensaciones previamente reprimidas. Esta apertura emocional facilitó una mayor disposición para abordar sus heridas psicoemocionales y, en consecuencia, avanzar en su proceso terapéutico.

Dichos hallazgos guardan coherencia con estudios como el de Gasco (2020), que destaca el potencial de la musicoterapia para favorecer el reconocimiento y expresión emocional, y el de Carrizo (2024), quien subraya su utilidad para facilitar el reconocimiento, acceso y expresión de las emociones. Asimismo, concuerda con el trabajo de Clendenon (1993), que muestra cómo la musicoterapia puede propiciar una participación más constructiva en los procesos terapéuticos. En este sentido, el presente estudio aporta evidencia empírica sobre el potencial terapéutico del gong, particularmente en el acceso a emociones reprimidas, un aspecto aún poco explorado en la literatura especializada en terapia de sonido. Así, se refuerza la importancia de seguir investigando sobre los efectos específicos de los instrumentos utilizados en la terapia de sonido, especialmente el gong, cuyo impacto aún cuenta con escasa documentación académica pero muestra resultados prometedores en el abordaje complementario de la salud mental adolescente.

Finalmente, es fundamental reconocer las limitaciones de este estudio. En primer lugar, la muestra es reducida, ya que participaron únicamente dos adolescentes, lo que restringe la posibilidad de generalizar los resultados. Por ello, se recomienda que futuras investigaciones amplíen el tamaño de la muestra, permitiendo así contrastar los hallazgos. Además, el estudio se desarrolló en un periodo breve de seis semanas, lo cual impide realizar un seguimiento longitudinal que permita observar la evolución de los efectos terapéuticos a mediano y largo plazo. En este sentido, se sugiere complementar esta investigación con estudios longitudinales y con poblaciones más numerosas, que permitan evaluar de forma más profunda y sostenida los efectos de la terapia de sonido con gong en adolescentes que atraviesan situaciones de vulnerabilidad psicoemocional.

 

9. CONCLUSIONES

El presente estudio, en definitiva, pone en evidencia que la terapia de sonido con gong puede generar efectos significativos tanto en el plano físico como emocional de adolescentes en situación de vulnerabilidad. Los resultados comunes observados en ambas participantes: un aumento en la percepción de energía física y una disminución del nivel de estrés, se tradujeron en sensaciones subjetivas de mayor vitalidad y calma, mostrando así el potencial regulador de esta herramienta terapéutica. A pesar de haberse tratado de sesiones grupales, el estudio también evidenció respuestas divergentes entre las participantes, lo cual sugiere que las reacciones individuales están fuertemente condicionadas por factores personales como el estado emocional previo, las experiencias de vida y el contexto de cada participante. En esta línea, el estudio demuestra que una misma intervención puede generar impactos comunes y a su vez divergentes, destacando la necesidad de un enfoque centrado en la persona que atienda y acompañe la diversidad de necesidades y reacciones que puedan surgir en los procesos.

Adicionalmente, los hallazgos evidencian la capacidad terapéutica de las vibraciones del gong dada la posibilidad de alcanzar una mejora integral, misma que se puso de manifiesto tanto en cambios emocionales, mejorando los niveles de tristeza, ansiedad y estrés, como en percepciones físicas relacionadas con la energía, el dolor y la sensación de enfermedad. Particularmente relevante fue el caso de una de las adolescentes, en quien la exposición a las vibraciones del gong pareció actuar como catalizador para el acceso a emociones reprimidas, lo que a su vez facilitó una mayor apertura en su proceso de terapia psicológica. Este aspecto subraya el valor de la terapia de sonido con gong no solamente como medio de relajación y mecanismo para reducir el estrés, sino como un método complementario que puede contribuir a desbloquear procesos emocionales profundos y favorecer avances terapéuticos en tiempos relativamente breves.

El acompañamiento paralelo del proceso de terapia psicológica clínica permitió una comprensión más profunda de los efectos de la terapia de sonido con gong. Esta complementariedad permitió que las adolescentes pudieran poner en palabras sus sensaciones y vivencias tras las sesiones sonoras, mientras que la psicóloga tratante aportó una mirada profesional sobre los cambios conductuales y emocionales observados en cada una. Ambas adolescentes manifestaron experimentar una sensación de mayor calma luego de las sesiones, y en uno de los casos, se evidenció un avance notable en la capacidad de expresar emociones y hablar abiertamente sobre las experiencias de abuso sexual vividas en la infancia. Estos hallazgos revelan el valor de combinar la terapia de sonido con tratamientos psicológicos convencionales, pues su articulación puede potenciar los efectos terapéuticos de ambos enfoques y contribuir al bienestar integral de adolescentes en contextos de vulnerabilidad.

En este sentido, se recomienda promover estudios futuros de carácter longitudinal que integren la terapia de sonido con gong y la terapia psicológica clínica en poblaciones adolescentes en riesgo psicosocial. Contar con investigaciones de mayor duración y con muestras más amplias permitiría profundizar y contrastar los hallazgos de este estudio, generar evidencia más robusta sobre la efectividad de esta intervención complementaria y aportar al diseño de estrategias integrales de atención en salud mental.

10. REFERENCIAS

  • Agencia EFE. (17 de septiembre de 2024). Ansiedad, depresión y autolesiones, entre los trastornos mentales más comunes en Ecuador. El Comercio.
  • Bancalari, L. y Oliva, P.. (2012). Efecto de la Musicoterapia sobre los Niveles de Estrés de los Usuarios Internos de la Clínica de Odontología de la Universidad del Desarrollo. International journal of odontostomatology, 6(2), 189-193. https://dx.doi.org/10.4067/S0718-381X2012000200012
  • Banco Mundial. (23 de mayo de 2025). Invertir en salud mental es un imperativo económico y social para América Latina y el Caribe.
    https://blogs.worldbank.org/es/latinamerica/invertir-salud-mentalamerica-latina-caribe
  • Bentivegna, F., & Patalay, P. (2022). The impact of sexual violence in midadolescence on mental health: a UK population-based longitudinal study. The Lancet Psychiatry, 9(11), 874-883.
  • Bradshaw, D. H., Donaldson, G. W., Jacobson, R. C., Nakamura, Y., & Chapman, C. R. (2011). Individual differences in the effects of music engagement on responses to painful stimulation. The journal of pain, 12(12), 1262-1273.
  • Castro, A., Matute, G., Morales, N. y Zambrano, P. (2023). Problemas emergentes de salud mental en adolescentes ecuatorianos: una revisión bibliográfica. Polo del Conocimiento: Revista científico-profesional, 8(9), 976-1020.
  • Caballero, C., Espitia, J. y Campo, A. (2022). Asociación entre abuso sexual y distrés psicológico en adolescentes escolarizados de Santa Marta, Colombia. Psicología desde el Caribe, 39(2), 116-137.
  • Carrizo, J. (2024). Abordaje Musicoterapéutico de los Factores de Riesgo y Factores Protectores para el Comportamiento Suicida. ECOS. Revista Científica de Musicoterapia y Disciplinas Afines, 9, 041-041.
  • Clarke, V., Goddard, A., Wellings, K., Hirve, R., Casanovas, M., Bewley, S., Viner, R., Kramer, T., & Khadr, S. (2023). Medium-term health and social outcomes in adolescents following sexual assault: A prospective mixedmethods cohort study. Social psychiatry and psychiatric epidemiology, 58(12), 1777-1793.
  • Clendenon, J. (1993). The use of music therapy to influence the self-confidence and hostility of adolescents who are sexually abused. Western Michigan University.
    Código de la niñez y adolescencia. Ley No. 2002-100. 3 de enero de 2003. (Ecuador).
  • Constitución de la República del Ecuador. (2008). (Ecuador) chromeextension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.asambleanacional.gob.ec/sites/default/files/documents/old/constitucion_de_bolsillo.pdf
  • Culpin, I., Heuvelman, H. Rai, D., Pearson, R., Joinson, C., Heron, J., Evans, J.& Kwong, A. (2022). Father absence and trajectories of offspring mental health across adolescence and young adulthood: Findings from a UK-birth cohort. Journal of affective disorders, 314, 150-159.
  • Dashiff, C., DiMicco, W., Myers, B., & Sheppard, K. (2009). Poverty and adolescent mental health. Journal of Child and Adolescent Psychiatric Nursing, 22(1), 23-32.
  • East, L., Jackson, D., & O’Brien, L. (2006). Father absence and adolescent development: a review of the literature. Journal of Child Health Care, 10(4), 283-295.
  • Fedor, M. (2020). Group music therapy for college-aged survivors of sexual violence: a mixed methods evaluation of participant perceptions and symptom reduction (Master’s thesis, Colorado State University).
  • Fernández, J., Quintela, M., Sandes, V., & García, M. (2024). Influence of Music Therapy on the Improvement of Perceived Well-Being Indices in Women with Breast Cancer Undergoing Hormonal Treatment. American Journal of Health Education, 55(5), 315–326. https://doi.org/10.1080/19325037.2024.2338458
  • Gasco, A. (2020). Musicoterapia para mujeres supervivientes de violencia de género y sus hijas e hijos. Revista de Investigación en Musicoterapia. 4, 21-43. https://doi.org/10.15366/rim2020.4.002
  • Goldsby, T., & Goldsby, M. (2020). Eastern integrative medicine and ancient sound healing treatments for stress: Recent research advances. Integrative Medicine: A Clinician’s Journal, 19(6), 24.
  • Goldsby, T., Goldsby, M., McWalters, M., & Mills, P. (2022). Sound healing: Mood, emotional, and spiritual well-being interrelationships. Religions, 13(2), 123.
  • Gonzales, S. (2025). Terapia de gong para la gestión del estrés en adolescentes en transición a la adultez.
  • Hérnández, E. (13 de junio de 2025). Razones para invertir en salud mental en América Latina. El País. https://elpais.com/america/termometrosocial/2025-06-13/razones-para-invertir-en-salud-mental-en-americalatina.html?utm_source=chatgpt.com
  • Hsieh, H., Huang, Y., Ma, S., & Wang, Y. (2022). Occupational burnout and stress of nurses in Taiwan regarding COVID‐19: An intervention with gong medication. Journal of nursing management, 30(8), 3909-3917.
  • Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). Estadísticas vitales: Registro Estadístico de Defunciones Generales de 2023. chromeextension://efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.ecuador encifras.gob.ec/documentos/web-inec/Poblacion_y_Demografia/Defunciones_Generales/2023/Principales_resultados_EDG_2023.pdf
  • Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC). (29 de mayo de 2025). Día del niño: más de 3.5 millones de razones para construir un mejor futuro. https://www.ecuadorencifras.gob.ec/institucional/dia-del-nino-mas-de-3-5-millones-de-razones-para-construir-un-mejorfuturo/#:~:text=El%2049.4%25%20de%20ni%C3%B1os%20y,lo%20que %20representa%20el%2060.7%25
  • Inter-American Development Bank. (March 6, 2024). The Complexities of Inequality in Latin America and the Caribbean.
    https://www.iadb.org/en/news/complexities-inequality-latin-america-andcaribbean?utm_source=chatgpt.com
  • Organización Mundial de la Salud. (10 de octubre de 2024). La salud mental de los adolescentes. https://www.who.int/es/news-room/factsheets/detail/adolescent-mental-health?utm_source=chatgpt.com
  • Ministerio de Educación de Ecuador. (2024). Víctimas de violencia sexual (Enero 2014 – Abril 2024). https://educacion.gob.ec/wp-content/uploads/downloads/2024/05/Infografia-Casos-de-Violencia-Sexual.pdf
  • Nguyen, S. & Lavretsky, H. (2020). Emerging complementary and integrative therapies for geriatric mental health. Current treatment options in psychiatry, 7(4), 447-470.
  • Nolasco, R. (2022). Efecto del Baño de Gong en una Adolescente con Ansiedad.
  • Plener, P. L., Sukale, T., Ludolph, A. G., & Stegemann, T. (2010). ‘‘Stop Cutting—Rock!’’: A Pilot Study of a Music Therapeutic Program for Self-Injuring Adolescents. Music and Medicine, 2(1), 59-65.
  • Redacción La Hora. (3 de febrero de 2022). Ecuador invierte nueve veces menos en salud mental que otros países de la región. La Hora.
  • Registro Oficial – Suplemento Nº 471. Publicación de la Ley Orgánica de Salud Mental al Registro Oficial. 5 de enero de 2024. Nro. AN-SG-2024-0004O.
  • Rodríguez, S. (2023). Tratamiento en mujeres tras vivir relaciones de pareja insanas, con síntomas disociativos, depresión y ansiedad.
  • Rumball, K. (2010). The Effects of Group Musical Activity on Psychiatric Patients in India. In Voices: A World Forum for Music Therapy, 10 (2).
  • Saizar, M., Sarudiansky, M., y Korman, G. (2013). Salud mental y nuevas complementariedades terapéuticas. La experiencia en dos hospitales públicos de Buenos Aires, Argentina. Psicologia & Sociedade, 25, 451460.
  • Sánchez, F. y Hardeep, K. (2025). Los efectos de la Terapia del Sonido en el Tratamiento de Cáncer de Peritoneo.
  • Sánchez-Castro, J., Pilz González, L., Arias, S., Mahecha, V., Stock, C., & Heinrichs, K. (2024). Mental health among adolescents exposed to social inequality in Latin America and the Caribbean: a scoping review. Frontiers in Public Health, 12, 1342361.
  • Sánchez, P. (2006). Musicoterapia: culto al cuerpo y la mente. Envejecimiento activo, envejecimiento en positivo (p. 155 – p.188). Universidad de La Rioja.
  • Saskovets, M., Saponkova, I., & Liang, Z. (2025). Effects of Sound Interventions on the Mental Stress Response in Adults: Scoping Review. JMIR Mental Health, 12(1), e69120.
  • Stegemann, T., Brüggemann-Etchart, A., Badorrek-Hinkelmann, A., & Romer, G. (2010). The function of music in the context of non-suicidal self injury. Praxis der Kinderpsychologie und Kinderpsychiatrie, 59(10), 810-830.
  • UNICEF Ecuador. (2021). Más de US$30 mil millones se pierden en las economías de América Latina y el Caribe cada año debido a los trastornos de salud mental de los jóvenes.
    https://www.unicef.org/ecuador/comunicados-prensa/m%C3%A1s-deus30-mil-millones-se-pierden-en-las-econom%C3%ADas-deam%C3%A9rica-latina-y-el
  • UNICEF Ecuador. (2024). Inclusión social: O invertimos ahora en los niños y niñas, o el presente y futuro del país estarán en riesgo.
    https://www.unicef.org/ecuador/inclusi%C3%B3nsocial?utm_source=chatgpt.com
  • Vázquez, P., Armero, P., Martínez, L., García, J., Bonet, C., Notario, F., Sánchez, A., Rodríguez, P., Díez, A., Grupo de trabajo de Salud Mental en la Infancia de la AEP, Sociedad de Psiquiatría infantil (SPI), Sociedad Española de Urgencias Pediátricas (SEUP), Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), Sociedad Española de Pediatría Social (SEPS) y Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia(SEMA). (2023). Autolesiones y conducta suicida en niños y adolescentes. Lo que la pandemia nos ha desvelado. Anales de pediatría, 98, (3), 204212.
  • Vidal, P., Ares, S., Gómez, R., Fernández, M., Romero, M. y Fernández, M. C. (2024). Impacto de la violencia de género en las niñas y las adolescentes. Atención primaria, 56(11), 102972.
  • Wamprakunapak Yuyaykuna y World Vision. (2023). Tu Voz, Tus Derechos: 2da Edición. Salud mental de niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
  • Webster’s New Encyclopedic Dictionary. (1993). Webster’s New Encyclopedic Dictionary. Black Dog & Leventhal Publishers.
  • World Health Organization. (October 28, 2021). Regional health leaders agree on actions to promote health through schools, harness traditional and complementary medicine. https://www.who.int/westernpacific/news/item/28-10-2021-regionalhealth-leaders-agree-actions-to-promote-health-through-schoolsharness-traditional-and-complementarymedicine?utm_source=chatgpt.com
  • World Health Organization. (October 10, 2024). Mental health of adolescents. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/adolescent-mentalhealth?utm_source=chatgpt.com
Instituto Internacional Terapia de Sonido
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.