Autora: Cristina Alejandra Acosta
Si quieres descubrir los secretos del universo
tienes que pensar en términos de energía, frecuencia y vibración.
Nikola tesla
RESUMEN
El estudio buscó mejorar la calidad de vida de personas con asma mediante terapia del sonido con gong, reduciendo la frecuencia y gravedad de los síntomas. Se destaca la influencia del estrés emocional en esta enfermedad crónica, donde ansiedad y depresión pueden intensificar las crisis. La terapia del sonido, una terapia complementaria, utiliza vibraciones para reducir el estrés y mejorar el bienestar físico y emocional, basándose en el principio de resonancia. La metodología consistió en un estudio cuantitativo y longitudinal con una paciente de 60 años con asma crónica y crisis emocionales, a la que se le aplicaron 10 sesiones semanales utilizando diversos instrumentos sonoros, incluyendo un gong sinfónico. Los resultados mostraron una evolución favorable, con un aumento en la sensación de energía y una disminución significativa del estrés, la ansiedad y la tristeza. En conclusión, la terapia sonora demostró un impacto beneficioso en el estado emocional y el bienestar general de la paciente, respaldando su uso como terapia complementaria para el asma, especialmente cuando los síntomas están vinculados al estrés emocional, y sugiriendo que estas intervenciones pueden mejorar la calidad de vida en pacientes con enfermedades respiratorias crónicas al abordar la dimensión emocional.
Descriptores (palabras clave): Asma, Terapia de sonido, Gong, Estrés, Ansiedad, Calidad de vida.
2.1. ABSTRACT
This This study aimed to enhance the quality of life for individuals with asthma by reducing symptom frequency and severity through gong sound therapy, seeking to identify changes and demonstrate the positive effect of specific frequencies. The theoretical framework contextualizes asthma as a globally prevalent chronic respiratory disease, exacerbated by factors like allergens, irritants, physical activity, and, crucially, emotional burden, highlighting the undeniable link between asthma and the mind, where anxiety and depression can increase symptoms and activate shared brain regions. Sound therapy is introduced as a complementary approach using vibrations to influence the body and mind, thereby reducing stress, improving mood, and promoting physical health, based on Jonathan Goldman’s principle of resonance, which posits that harmonic vibrations can modify inharmonic states. The methodology involved a quantitative, descriptive, and longitudinal study, applying a Likert-scale questionnaire to a 60-year-old female patient with chronic asthma whose crises were primarily triggered by intense emotional situations, over 10 individual weekly 45-minute sessions from February to April 2025 in a specially prepared therapeutic setting, utilizing instruments such as ocarinas, tingshas, Tibetan bowls, a 22-inch Paiste symphonic gong, a shanti bell, and a shamanic drum. The results revealed a favorable evolution in the patient, showing a progressive increase in perceived energy and a significant decrease in stress, anxiety, and sadness levels, while physical pain and feelings of illness remained low or non-existent. The conclusions suggest that the frequency patterns employed during sound therapy had a beneficial impact on the patient’s emotional state and overall well-being, supporting the use of sound as a complementary therapeutic stimulus for asthma, especially when symptoms are linked to emotional stress; this case study, while limited, indicates that systematic sound-based interventions can effectively improve the quality of life in patients with chronic respiratory diseases by addressing the emotional dimension.
Keywords: Asthma, Sound therapy, Gong, Stress, Anxiety, Quality of life.
3. INTRODUCCIÓN
El asma bronquial es una enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones globalmente, generando un gran impacto en la salud pública y la calidad de vida. Se caracteriza por sibilancias, disnea, opresión torácica y tos, debido al estrechamiento e inflamación de las vías respiratorias. Aunque reconocida hace siglos, nuestra comprensión de su fisiopatología ha evolucionado rápidamente, reconociendo la inflamación y los cambios estructurales como fundamentales. El asma sigue siendo una de las enfermedades no transmisibles más importantes, causando discapacidad y muertes a nivel mundial.
Su prevalencia global en adultos menores de 45 años es del 4.3%, variando significativamente entre países, desde el 0.2% en China hasta el 21% en Australia. En Sudamérica, oscila entre el 6.8% en Paraguay y el 13% en Brasil, con Argentina reportando un 6.4%. (Fuente: BMC public health – Global asthma prevalence in adults: https://bmcpublichealth.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2458-12-204)
Los síntomas del asma son variables, desde ataques esporádicos hasta dificultad respiratoria prolongada, e incluyen tos, tiraje intercostal, dificultad para respirar con el ejercicio, sibilancias, dolor o rigidez en el pecho y alteraciones del sueño. Los ataques pueden durar minutos o días y, en casos graves, causar cianosis, disminución de la lucidez, pulso rápido, ansiedad extrema y dificultad para hablar, requiriendo atención médica urgente.
Los desencadenantes son diversos: alérgenos, irritantes, infecciones respiratorias, actividad física, exposición laboral, cambios climáticos y contaminación. Un factor crucial es el «peso emocional», que incluye cargas psicológicas como experiencias pasadas o traumas, cuyas emociones no gestionadas pueden somatizarse en problemas respiratorios como el asma, el estrés, la ansiedad y los miedos.
Desde las neurociencias, la relación entre el asma y la mente es innegable. La ansiedad y la depresión incrementan los síntomas y activan las mismas regiones cerebrales. Estudios han demostrado que hasta el 50% de los asmáticos presentan síntomas depresivos, lo que lleva a más ataques (Fuente: estudio observacional prospectivo sobre alteraciones psicopatológicas en pacientes asmáticos – https://www.rev-esp-patol-torac.com/files/publicaciones/Revistas/2025/37.2/5%C2%BA%20original.pdf). La derivación a especialistas en salud mental y la implementación de antidepresivos pueden disminuir las crisis. Investigaciones han conectado el asma con áreas cerebrales emocionales como la corteza cingulada anterior y la ínsula. La ansiedad influye generando episodios de hiperventilación y aumentando la broncoconstricción ante eventos emocionales fuertes, mientras que los pacientes asmáticos suelen tener altos niveles de depresión, tristeza e ira debido a las limitaciones impuestas por la enfermedad.
3.1. Relevancia del proyecto escogido.
Este proyecto busca demostrar la eficacia de la terapia de sonido con gong como herramienta complementaria para mejorar la calidad de vida de personas con asma. Esta elección se basa en la profunda conexión entre el estado emocional y las enfermedades crónicas, donde el estrés, la ansiedad y la tristeza actúan como desencadenantes del asma. El objetivo general es reducir la frecuencia y gravedad de los síntomas del asma mediante la aplicación de sonidos con frecuencias específicas. Los objetivos específicos son identificar los cambios en los participantes y demostrar el efecto beneficioso de los patrones de frecuencia utilizados.
La relevancia de este proyecto radica en varios pilares. Primero, la terapia de sonido ofrece un enfoque no farmacológico para abordar la dimensión emocional del asma. Las emociones no gestionadas pueden somatizarse en problemas respiratorios; la terapia del sonido induce una relajación profunda al activar el sistema parasimpático, reduciendo el cortisol y la frecuencia cardíaca, lo que es directamente beneficioso para el control del asma, ya que el estrés es un conocido desencadenante. (Fuente: estudio observacional prospectivo sobre alteraciones psicopatológicas en pacientes asmáticos – https://www.rev-esp-patoltorac.com/files/publicaciones/Revistas/2025/37.2/5%C2%BA%20original.pdf).
Segundo, la terapia del sonido se posiciona como una intervención complementaria que no excluye el tratamiento convencional. Esto es crucial para un manejo integral de una enfermedad crónica. Organizaciones como la OMS y la ONU respaldan la incorporación de medicinas tradicionales y terapias complementarias con base científica y aplicación ética, impulsando una visión holística de la salud que integra cuerpo, mente y entorno. La terapia del sonido, reconocida por la ONU, ya utiliza la música con fines terapéuticos. El sonido, con su capacidad vibracional, ha sido una herramienta ancestral de creación y sanación, promoviendo el bienestar físico, mental y emocional. (Fuente: Organización Mundial de la Salud. (2013). Estrategia de la OMS sobre medicina tradicional 2014-2023. Ginebra: OMS.)
Tercero, el principio de resonancia de Jonathan Goldman («una vibración armónica y saludable contagia a una vibración inarmónica o débil») proporciona la base teórica para la terapia de sonido. Cuando la frecuencia vibracional de una célula u órgano se altera, se rompe la armonía y aparece la enfermedad. El sonido, mediante la resonancia, puede modificar estas frecuencias alteradas, restableciendo el equilibrio físico, emocional, mental y espiritual. Los beneficios reportados incluyen la reducción del estrés y la ansiedad, mejora del estado de ánimo, aumento de la concentración, promoción de la salud física (reducción del dolor, mejora de la circulación) y mejora de la calidad del sueño. Estudios previos ya han mostrado la eficacia de la terapia con gong en la reducción del estrés y la ansiedad, con mejoras subjetivas y fisiológicas.
Finalmente, desde una perspectiva social, el asma no solo compromete la salud física, sino que también afecta la calidad de vida de los pacientes, generando ausentismo, limitaciones físicas, aislamiento social y malestar emocional. Factores como la contaminación, el estrés, la ansiedad y la falta de acceso a terapias complementarias pueden agravar los síntomas. La incorporación de la terapia de sonido ofrece herramientas innovadoras que mejoran el bienestar general al promover la autorregulación emocional, la relajación y la disminución del estrés, elementos clave en la prevención de crisis asmáticas. El marco legal en Argentina, a través de resoluciones y leyes como la de Salud Mental 26.657 (Fuente: https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26657-175977/texto), respalda la inclusión de enfoques interdisciplinarios y terapias complementarias. Este proyecto, por lo tanto, no solo ofrece una alternativa terapéutica, sino que contribuye a un enfoque más holístico e integrador en el manejo del asma, reconociendo la interconexión entre el cuerpo, la mente y el entorno.
4. OBJETIVOS
4.1. Objetivo General
El objetivo general de este estudio es mejorar la calidad de vida de las personas con asma mediante la terapia del sonido con gong, buscando disminuir la frecuencia y gravedad de sus síntomas. Asimismo, pretende abordar la influencia del estrés emocional en esta enfermedad respiratoria crónica, considerando que la ansiedad y la depresión pueden agravar las manifestaciones asmáticas, además observar cambios físicos y emocionales.
4.2. Objetivos Específicos
- identificar los cambios que experimentan durante todo el proceso
- demostrar que los patrones de frecuencias utilizados favorecen como estímulo de mejora en personas con padecimiento de asma
5. MARCO TEÓRICO
La Organización Mundial de la Salud define el asma como una enfermedad respiratoria crónica, caracterizada por la presencia de episodios recurrentes de sibilancias (ronquidos del pecho) al expirar y, a veces, al inspirar; disnea (dificultades para respirar), incluso durante el reposo; opresión torácica; y tos (persistente, sobre todo en la noche), no permitiendo respirar profundamente. Esto se debe al estrechamiento e inflamación de las vías respiratorias. Es una enfermedad prevalente a nivel mundial y afecta a personas de todas las edades, aunque es más común en niños. (OMS y GINA, 1998)
Historia
Durante gran parte del siglo XX, los investigadores creían que la constricción del músculo liso de las vías respiratorias, debida a la excesiva sensibilidad de estas a los estímulos externos (hiperreactividad), era la característica clave del asma. En la década de 1980 se reconoció que la inflamación de las vías respiratorias era una característica fundamental, con cambios estructurales en las vías respiratorias (remodelación) presentes en las primeras etapas del desarrollo de la enfermedad. (Informe Mundial sobre el Asma 2022, Global Asthma Network)
Aunque los médicos reconocieron el asma por primera vez hace más de 1800 años, durante las últimas cuatro décadas nuestra comprensión de la fisiopatología subyacente y las diferentes presentaciones clínicas ha evolucionado rápidamente. El asma sigue siendo una de las enfermedades no transmisibles más importantes, causa importantes discapacidades y muertes en todo el mundo, por ello requiere atención y compromiso a nivel mundial para reducir su incidencia.
Prevalencia
Una encuesta internacional determinó una prevalencia global de asma en adultos menores de 45 años de 4.3 % (IC de 95 % = 4.2-4.4), con valores que variaron ampliamente: desde 0.2 % en China hasta 21 % en Australia; y en América del Sur, de 13 % en Brasil a 6.8 % en Paraguay. Nuestro trabajo reportó una prevalencia similar a la de los países desarrollados, como la de Estados Unidos (7.5 %). Este resultado fue concordante con el trabajo de Arias et al. en Argentina, en el que la prevalencia fue 6.4 %, pero limitado a un rango de edad entre 20 y 44 años. (Parisi CAS et al., 2020)
Factores desencadenantes
- Alérgenos (como polvo, polen, caspa de animales)
- Irritantes (como humo de tabaco, contaminación)
- Infecciones respiratorias (resfrío común u otros virus)
- Actividad física
- Exposición laboral (ciertos trabajos pueden exponer a las personas a sustancias que lo desencadenan como polvos, químicos o incluso materiales de construcción)
- Peso emocional: cargas psicológicas como experiencias pasadas, pensamientos negativos, relaciones tóxicas o traumas no resueltos
- Emociones no gestionadas: pueden somatizarse manifestándose en el cuerpo, como los problemas respiratorios (asma, estrés, ansiedad y miedos)
- Cambios climáticos
- Contaminación atmosférica
Síntomas
Los síntomas del asma varían de una persona a otra. Por ejemplo, una persona puede tener síntomas todo el tiempo o mayormente durante la actividad física. La mayoría de las personas con asma tienen ataques separados por períodos sin síntomas. Algunas personas tienen dificultad prolongada para respirar, con episodios de aumento de la falta de aliento. Las sibilancias o la tos pueden ser el síntoma principal. Los ataques de asma pueden durar de minutos a días, y volverse peligrosos si el flujo de aire se bloquea considerablemente.
Síntomas generales:
- Tos con o sin producción de esputo (flema)
- Retracción de la piel entre las costillas al respirar (tiraje intercostal)
- Dificultad para respirar que empeora con el ejercicio o la actividad
- Silbidos o sibilancias al respirar
- Dolor o rigidez en el pecho
- Dificultad para dormir
- Patrón de respiración anormal (la expiración dura el doble de tiempo que la inhalación)
Síntomas de emergencia que requieren atención médica:
- Labios y cara de color azulado (cianosis)
- Disminución del nivel de lucidez mental (somnolencia intensa o confusión)
- Dificultad respiratoria extrema
- Pulso rápido
- Ansiedad intensa por dificultad respiratoria
- Sudoración
- Dificultad para hablar
- Pausas en la respiración (Fuente: MedlinePlus.gov)
Desde las neurociencias
MD. PhD. Marta Elsa Suárez Merialdo
Se sabe que los estados de ansiedad y depresión incrementan los síntomas de la enfermedad. El asma y algunas emociones activan las mismas regiones del cerebro. Estudios como el del Dr. Zofel Marx han mostrado que los pacientes asmáticos presentan actitudes más hostiles, mayores sentimientos de impotencia y más expresiones de tristeza que los pacientes sanos. También se halló que las diferencias emocionales se encontraban en el efecto, no en la causa.
Otros estudios han demostrado que hasta el 50 % de las personas asmáticas tienen síntomas depresivos. Estos síntomas o manifestaciones de ansiedad provocan más ataques y mayor frecuencia de consultas médicas. La indicación de antidepresivos disminuye las crisis asmáticas, siendo importante derivar al paciente a un especialista en salud mental para un tratamiento conjunto. Esto sugiere la necesidad de un abordaje multidisciplinar.
Un estudio realizado en la Universidad de Wisconsin-Madison concluyó que los procesos asmáticos están relacionados con áreas cerebrales vinculadas con las emociones: la corteza cingulada anterior y la ínsula. El Dr. Antonio Cano Vindel (UCM) señala que la ansiedad incide en el asma generando hiperventilación ante emociones como llanto, miedo o estrés, y aumentando la broncoconstricción. Además, los pacientes con asma suelen presentar elevados niveles de depresión, tristeza e ira, generados por las limitaciones impuestas por la enfermedad. (Fuente: aaiba.org.ar – https://www.aaiba.org.ar/links/DESDE%20LAS%20NEUROCIENCIAS.pdf)
Terapia de sonido y manejo emocional
En diversas tesis dirigidas por Vikrampal, se presenta evidencia sobre la eficacia de terapias de sonido con gong en la reducción del estrés y la ansiedad. En adultos con estrés laboral, Matiasevich (M. Rosana Matasevich, (2025), Efectividad de la terapia con gong para reducir el estrés laboral en adultos; https://iiterapiadesonido.es/efectividad-terapia-con-gong-para-reducir-estres-laboral-en-adultos/ ) aplicó cuatro sesiones estructuradas, observándose reducciones tanto subjetivas (Privado, J; & Sandnes, V. (2025). Short Quality Of Life Scale For Physcal And Metal. Unpublished Manuscript) como fisiológicas (frecuencia cardíaca). En adolescentes en transición a la adultez, Gonzales Atahualpa (Soledad Gonzales Atahualpa, (2025), terapia de gong para la gestion del estrés en adolescentes en transicion a la adultez; https://iiterapiadesonido.es/terapeutico-del-gong-para-manejo-estres-en-adolescentes/) documentó mejoras tras cinco sesiones semanales. Por su parte, el estudio de Kaur y Piqué (Saranpal Kaur (Silvia Díaz) y Vador Piqué, (2021), El uso del gong como terapia para el tratamiento del estrés, https://iiterapiadesonido.es/el-uso-del-gong-como-terapia-para-el-tratamiento-del-estres/), dirigido por Vikrampal, evidenció una reducción promedio del 50 % del estrés utilizando el método Bio Well.
El sonido como herramienta terapéutica
La terapia de sonido no reemplaza tratamientos convencionales, pero puede complementarlos. Utiliza sonidos y vibraciones con fines sanadores, mediante instrumentos como cuencos, gongs, campanas, flautas o la voz. La terapia del sonido, reconocida por la ONU, emplea la música (ritmo, melodía, armonía, silencio) para alcanzar objetivos terapéuticos.
Impacto del sonido en el cuerpo y el cerebro
El sonido influye en la actividad cerebral y corporal, activando el sistema parasimpático, reduciendo el cortisol, bajando la frecuencia cardíaca y promoviendo calma. Esto puede ayudar a controlar el asma, ya que el estrés es un desencadenante.
Principio de resonancia
Jonathan Goldman afirma que una vibración armónica puede contagiar a otra inarmónica. Establece que:
“Frecuencia (sonido) + Intención = Sanación”.
Cada órgano vibra a una frecuencia específica. Cuando esta armonía se rompe, aparece la enfermedad. El sonido puede restaurar la frecuencia alterada, promoviendo equilibrio físico, emocional, mental y espiritual.
¿Qué es la terapia de sonido?
La terapia de sonido es una terapia alternativa que emplea vibraciones a través de instrumentos musicales o cánticos para desbloquear energía estancada. Las ondas vibracionales recorren el cuerpo, mejorando la circulación, equilibrando la energía y activando respuestas cerebrales que generan bienestar.
Beneficios de la terapia de sonido
- Reducción del estrés y la ansiedad
- Mejora del estado de ánimo
- Liberación emocional y conexión con los sentimientos
- Aumento de la concentración y claridad mental
- Promoción de la salud física (mejora circulación, alivia dolor)
- Mejora de la calidad del sueño
Situaciones en las que puede ser útil
- Estrés y ansiedad
- Depresión
- Trauma
- Dolor crónico
- Dificultades en la comunicación
5.1. Marco legal: En Argentina, el marco normativo respalda el uso de terapias complementarias dentro de un enfoque integral de la salud, especialmente en el campo de la terapia del sonido y musicoterapia:
- La Ley Nacional 27.153 (sancionada en 2015)( https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-27153-248823/texto) regula el ejercicio profesional de la terapia del sonido en todo el territorio argentino. Esta norma:
Reconoce a la terapia del sonido como una disciplina autónoma dentro del ámbito de la salud.
Establece que los musicoterapeutas pueden ejercer su profesión en forma independiente o como parte de equipos interdisciplinarios, tanto en instituciones públicas como privadas.
Define requisitos para el ejercicio profesional, exigiendo título habilitante y matrícula. - Su Decreto reglamentario 603/2016 (https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/decreto-603-2016-260629/texto) establece que el Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación y podrá dictar las normas complementarias necesarias.
Prohíbe el ejercicio ilegal de la profesión y estipula sanciones al respecto.
Ha sido adoptada también por algunas provincias, como Santa Fe, extendiendo su implementación en sistemas públicos y obras sociales. - La Ley Nacional de Salud Mental 26.657 (https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26657-175977) promueve el abordaje integral de la salud, contemplando el uso de tratamientos interdisciplinarios y terapias complementarias en beneficio del bienestar mental, emocional y social.
- La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) respaldan oficialmente la incorporación de medicinas tradicionales y terapias complementarias en los sistemas de salud pública, siempre que se basen en evidencia científica, sean aplicadas de manera segura, ética y respetando los derechos humanos. Este enfoque impulsa una visión holística de la salud, integrando cuerpo, mente y entorno.
5.2. Marco social: El asma es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, con una alta prevalencia especialmente en niños y adultos jóvenes. Esta afección no solo compromete la salud física de quienes la padecen, sino que también tiene un fuerte impacto en su calidad de vida, sus vínculos sociales y su desempeño diario. En muchos casos, las crisis asmáticas pueden generar ausentismo escolar o laboral, limitaciones físicas, aislamiento social y malestar emocional, lo que refuerza la importancia de un abordaje integral de la enfermedad.
Desde una perspectiva social, el entorno, las condiciones de vida y las emociones juegan un papel fundamental en el desarrollo y control del asma. Factores como la contaminación ambiental, el estrés, la ansiedad, el ritmo de vida acelerado y la falta de acceso a servicios de salud mental o terapias complementarias pueden agravar los síntomas. Esto resalta la necesidad de implementar políticas públicas inclusivas que contemplen no solo el tratamiento médico, sino también el acompañamiento emocional y psicosocial del paciente.
La incorporación de terapias complementarias, como la terapia de sonido o musicoterapia, ofrece herramientas innovadoras que permiten mejorar el bienestar general de las personas con asma, promoviendo la autorregulación emocional, la relajación y la disminución del estrés, todos ellos elementos clave en la prevención de crisis asmáticas.
6. METODOLOGÍA
Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y de tipo longitudinal, basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert (Privado, J; & Sandnes, V. (2025). Short Quality Of Life Scale For Physcal And Metal. Unpublished Manuscript) con el objetivo de analizar la evolución del participante a lo largo del tiempo.
6.1. Diseño
El trabajo se llevó a cabo de la siguiente manera: en la primera sesión se comenzó con una breve introducción teórica sobre la terapia de sonido, sus beneficios terapéuticos y el propósito de su aplicación en el proceso. Se explicó a la participante en qué consistía la experiencia sonora, haciendo énfasis en la importancia de la intención personal como canal de transformación durante la práctica.
En esa primera instancia, y en cada una de las sesiones siguientes, se inició con una serie de respiraciones profundas y conscientes, guiadas cuidadosamente para promover una conexión interna y preparar al cuerpo y a la mente para el trabajo posterior. Luego, se realizó una breve meditación con el objetivo de centrar la atención en el momento presente y permitir que la intención emergiera con claridad, induciendo así un estado de relajación profunda.
Una vez logrado ese estado inicial de calma, se incorporaron sonidos suaves como los de las tingshas, cuencos tibetanos y ocarinas. Estos instrumentos fueron utilizados de forma gradual para introducir a la participante en una experiencia sensorial rica, con el fin de abrir la percepción y la receptividad al sonido. A continuación, se dio paso al uso del gong, utilizando secuencias específicas y planificadas, diseñadas para provocar distintas respuestas vibracionales a nivel físico, emocional y energético.
Para finalizar cada sesión, se realizó un cierre cuidadoso que incluyó un periodo de silencio de aproximadamente cinco minutos, permitiendo que el cuerpo integre lo vivido. Posteriormente, se introdujo el pensamiento semilla —una afirmación breve y positiva— mientras se hacía sonar el shanti-bell en alineación con los centros energéticos (chakras), rodeando también la cabeza de la participante para reforzar la intención sembrada. Luego, se dispuso un nuevo espacio de silencio de cinco minutos para una integración más profunda, y finalmente se invitó a la participante a reconectar con su cuerpo a través de movimientos suaves y conscientes, favoreciendo el retorno progresivo al estado de vigilia plena.
Instrumentos utilizados
- Ocarinas (Nota: Sol4) (Nota: La#4)
- Tingshas ( Frecuencia: 1007,7 Hz / Nota: SI-2 ) (Frecuencia: 1480 Hz / Nota: SI-5)
- Cuencos tibetanos: (Frecuencia: 39.9Hz / Nota: sol# ) (Frecuencia: 199Hz / Nota: SOL# ) (Frecuencia: 199Hz / Nota: RE# )
- Gong paiste sinfónico 22” (Frecuencia: 109.9Hz / Nota: LA-2 )
- Shanti bell (Júpiter 9)
6.2. Sujeto(s) del estudio
El presente estudio se llevó a cabo con una paciente de 60 años de edad, de sexo femenino, jubilada, diagnosticada con asma crónica desde hace varios años. La elección de la paciente como sujeto de análisis se debió a que presenta crisis asmáticas recurrentes que se desencadenan principalmente por situaciones emocionales intensas, tales como momentos de angustia, ansiedad y estrés, especialmente vinculados al ámbito familiar y a las dinámicas afectivas del entorno cercano.
Debido a la intensidad y frecuencia de los síntomas, la paciente depende del uso regular del inhalador para lograr un alivio inmediato en situaciones críticas. Además, sigue un tratamiento médico con medicación permanente como medida preventiva para evitar la aparición de nuevas crisis asmáticas. Esta condición afecta significativamente su calidad de vida, limitando su bienestar tanto físico como emocional, razón por la cual se consideró relevante explorar alternativas complementarias como la terapia de sonido en el abordaje integral de su estado de salud.
6.3. Ámbito y periodo del estudio
El estudio se desarrolló en un gabinete especialmente preparado para garantizar un entorno cómodo, acogedor y adecuado al trabajo terapéutico. Se cuidaron todos los detalles del espacio físico: desde una ambientación cálida con iluminación suave, buena acústica y temperatura agradable, hasta la disposición de los elementos necesarios para generar un ambiente de contención y tranquilidad que favoreciera el estado de relajación del paciente durante cada sesión.
La intervención constó de un total de 10 encuentros individuales, programados con una frecuencia semanal. Cada sesión tuvo una duración aproximada de 45 minutos, llevándose a cabo durante un período total de tres meses, desde febrero hasta abril de 2025. Esta organización permitió que el paciente pudiera transitar el proceso de forma progresiva, con tiempo suficiente entre sesiones para observar cambios y permitir que los efectos del abordaje sonoro se asienten, tanto a nivel físico como emocional y energético.
6.4. Recogida de información
Se empleó un cuestionario con formato de escala Likert de 5 niveles, que asigna valores del 0 al 4. El instrumento está conformado por 6 ítems orientados a evaluar [tema específico]. Las alternativas de respuesta se encontraban graduadas desde 0 (“nada”) hasta 4 (“muchísimo”). Este ah sido previamente validado y pudiendo ser usado en casos similares
6.5. Procedimiento de recogida de la información
La participante completó su cuestionario en formato papel al inicio y al final de cada sesión, previamente a la primera aplicación se hizo firmar un acta de acuerdo. Lo que se busca es dejar aclarado por escrito y firmado en conformidad del paciente el procedimiento que se realizara (terapia de sonido), como así también, se pide el compromiso de que no abandonara su tratamiento médico o psicológico convencional mientras duren las sesiones y que entiende que nuestro trabajo de ninguna manera presupone la sugerencia ni la posibilidad de modificar nada de lo que los profesionales médicos le indiquen al paciente, como asi también, el resguardo de sus datos personales durante todo el periodo de estudio y en cualquier posible publicación posterior.
Decretado por la ley de protección de datos argentina también conocida como ley 25.326
(Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales).
Respuestas de la paciente antes de las sesiones
El gráfico muestra la evolución semanal de seis variables emocionales y físicas autoevaluadas por la participante antes de recibir terapia, durante un período de 10 semanas.
Tengo energía
• La energía percibida por los pacientes con asma tiende a ser baja, con fluctuaciones que varían entre leve y moderada fatiga.
• No se observa una tendencia clara hacia la mejoría o el empeoramiento a lo largo de las semanas, indicando una posible influencia de los episodios asmáticos o la medicación.
• En semanas específicas, como la 1, 2, 3, 6 y 8, los niveles de energía son moderados, mientras que en otras (4, 5, 9 y 10) se registran niveles más bajos, lo cual puede estar relacionado con exacerbaciones o factores ambientales.
Tengo dolor
• El dolor no suele ser un síntoma predominante en el asma, lo que se refleja en los valores bajos durante la mayoría de las semanas.
• Sin embargo, en semanas como la 3, 4, 5, 7 y 10, se observa un leve aumento, posiblemente vinculado a molestias musculares o torácicas asociadas a la dificultad respiratoria.
• En general, el dolor no constituye un problema principal en el manejo del asma antes de las intervenciones terapéuticas.
Me siento enfermo
• Los pacientes generalmente no reportan una sensación marcada de enfermedad, manteniéndose los valores muy bajos la mayor parte del tiempo.
• La excepción ocurre en la semana 5, cuando se registra un aumento en la percepción de malestar, probablemente durante un episodio asmático o infección respiratoria.
• Este patrón indica que la sensación de enfermedad se mantiene controlada y estable en ausencia de crisis.
Me siento triste
• La tristeza o ánimo decaído se presenta en niveles bajos a moderados, con fluctuaciones a lo largo del tiempo.
• Durante la primer semana se percibio un gran porcentaje de esta sensación, mientras que a medida que pasaba el tiempo la misma fue fluctuando, posiblemente como reacción al impacto del asma en la calidad de vida.
• Luego, la tristeza desaparece temporalmente (5, 6, 7 y 9), reapareciendo de manera puntual (2, 3 y 10), lo que sugiere una fluctuación emocional relacionada con el control de la enfermedad y el apoyo recibido.
Nivel de estrés
• El estrés tiende a iniciar en niveles elevados, posiblemente debido a la incertidumbre o preocupación por el manejo del asma.
• Con el paso de las semanas, se observa una reducción significativa, lo que podría reflejar adaptación, mejoría en el control de los síntomas o eficacia del tratamiento.
• Pequeños aumentos puntuales de estrés pueden estar vinculados a eventos desencadenantes o preocupaciones temporales (4 y 5).
Nivel de ansiedad
• De manera similar al estrés, la ansiedad comienza en niveles altos, reflejando el temor a las crisis asmáticas o las limitaciones físicas.
• Posteriormente, se reduce notablemente y se mantiene estable, mostrando una tendencia favorable que puede estar relacionada con la intervención terapéutica y la educación sobre la enfermedad (5 al 10).
Respuestas de la paciente después de las sesiones
Nivel de energía
• Se observa una mejora general en los niveles de energía a lo largo del proceso, lo que podría reflejar una mejoría en la función respiratoria o un alivio del agotamiento asociado a los síntomas asmáticos.
• En la mayoría de las semanas, los pacientes reportan mayor vitalidad después de las sesiones, lo que sugiere un efecto beneficioso sobre el estado físico general.
• La semana 2 destaca con un nivel muy alto de energía (valor 4), posiblemente reflejando una semana sin síntomas respiratorios significativos.
• En semanas como la 5, 6, 8, 9 y 10, la energía se mantiene en niveles medios (2–3), lo cual indica una tendencia sostenida hacia el bienestar corporal.
Tengo dolor
• Se reporta un leve aumento del dolor en semanas como la 1 y 4, posiblemente asociado a tensión muscular torácica por el esfuerzo respiratorio.
• No obstante, los niveles generales de dolor se mantienen bajos, lo que confirma que el malestar físico no es una consecuencia directa de las sesiones terapéuticas.
• En muchas semanas (2, 3, 5, 6, 8, 9 y 10) el dolor se mantiene en 0 o 1, lo cual es indicativo de un buen manejo del componente físico del asma.
Me siento enfermo
• La percepción de sentirse enfermo permanece estable y en niveles mínimos, con valores cercanos a 0 durante casi todo el período.
• Solo en la semana 5 se registra un leve aumento (valor 2), que podría estar relacionado con una exacerbación leve o una comorbilidad transitoria.
• En términos generales, las sesiones no parecen haber influido negativamente en esta percepción, sino que contribuyen a mantenerla bajo control.
Me siento triste
• Se evidencia una tendencia a la disminución de la tristeza, lo cual puede reflejar una mejora en la adaptación emocional al asma y una mayor sensación de control sobre la enfermedad.
• Aunque en la semana 2 se registra un pico de tristeza (valor 3), en semanas posteriores (4, 5, 6, 8, 9 y 10) la tristeza desaparece por completo, lo que podría deberse a la acción terapéutica o a una mayor estabilidad emocional.
• Este patrón sugiere un impacto positivo de las sesiones en la salud mental de la persona asmática.
Nivel de estrés
• A diferencia del registro previo a las sesiones, el estrés se mantiene en niveles bajos y estables, oscilando entre 0 y 2.
• Esto sugiere que las sesiones pueden haber contribuido a la reducción de uno de los factores más relevantes en la exacerbación del asma: el estrés emocional.
• La estabilidad en este indicador fortalece la hipótesis de que el entorno terapéutico tiene un efecto regulador sobre la respuesta del sistema nervioso.
Nivel de ansiedad
• La ansiedad muestra una tendencia descendente, especialmente luego de la primera semana, lo cual es clave considerando la fuerte relación entre ansiedad y dificultad respiratoria en personas asmáticas.
• A partir de la semana 2, los niveles de ansiedad se estabilizan entre 0 y 1, reflejando una posible disminución del miedo a las crisis o a la sensación de falta de aire.
• Este cambio sugiere un efecto terapéutico favorable en la percepción del control y la seguridad corporal.
7. RESULTADOS
Los resultados obtenidos muestran una evolución favorable en distintos aspectos del bienestar físico y emocional de la persona con asma durante el periodo observado. En primer lugar, se destaca un incremento aproximado del 25% en los niveles de energía en comparación con las mediciones iniciales, lo cual es especialmente relevante considerando que el asma, al afectar la capacidad respiratoria, suele generar fatiga y sensación de agotamiento. Esta mejora sugiere una mayor vitalidad y posiblemente una disminución de la carga física asociada a la enfermedad.
Por otro lado, los niveles de dolor se redujeron en torno a un 15% y la percepción de enfermedad bajó cerca de un 20%, manteniéndose en valores bajos y estables, lo que indica una buena gestión de los síntomas físicos y la ausencia de crisis severas durante las semanas analizadas.
En el plano emocional, la tristeza disminuyó aproximadamente un 30%, mientras que los niveles de estrés y ansiedad bajaron en torno a un 25%, especialmente después de las primeras sesiones. Esto es importante, ya que el componente psicológico influye directamente en la aparición y gravedad de los episodios asmáticos, siendo el estrés y la ansiedad desencadenantes comunes de broncoconstricción. La disminución de estos factores emocionales podría estar asociada a una mayor sensación de control, tranquilidad y bienestar general, posiblemente influenciada por las intervenciones terapéuticas aplicadas.
En conjunto, los resultados sugieren que el proceso no solo ayudó a estabilizar el estado físico de la persona, sino también a mejorar su salud emocional, contribuyendo así a una mejor calidad de vida en el manejo del asma.
8. DISCUSIÓN
Diversos estudios han demostrado la relación entre los estados emocionales y enfermedades respiratorias crónicas como el asma. Investigaciones desde las neurociencias —como las de Marta Suárez Merialdo o Antonio Cano Vindel— señalan que emociones intensas como la ansiedad, el estrés o la tristeza no solo agravan los síntomas asmáticos, sino que también pueden desencadenarlos, dado que el sistema respiratorio responde a estímulos emocionales mediante mecanismos como la bronco constricción.
Los resultados del presente estudio muestran una evolución favorable tras la aplicación de la terapia de sonido, con una reducción significativa de la ansiedad, el estrés y la tristeza. Estos hallazgos coinciden con estudios como el de Zofel Marx, quien destaca que los tratamientos enfocados en la dimensión emocional mejoran el estado general de pacientes asmáticos.
Cabe destacar que los cambios observados no se deben únicamente al sonido, sino al contexto terapéutico integral: el ambiente cuidado, la respiración, la meditación y el acompañamiento emocional. Así, el sonido actúa como parte de un proceso que promueve la autorregulación emocional y reduce la activación simpática.
Finalmente, estos resultados son coherentes con el principio de resonancia de Jonathan Goldman, según el cual la vibración armónica puede modificar estados internos. El aumento de energía y la disminución del malestar emocional sugieren una respuesta positiva del cuerpo y la mente a esta intervención sonora, aportando evidencia sobre su utilidad en el manejo emocional del asma..
9. LIMITACIONES
Durante el desarrollo de este estudio se presentaron ciertas limitaciones que es importante considerar para una adecuada interpretación de los resultados. En primer lugar, la duración del seguimiento fue limitada, ya que se trabajó con un período de solo 10 semanas. Aunque esto permitió observar cambios significativos, un estudio a más largo plazo habría posibilitado analizar la estabilidad de los efectos terapéuticos en el tiempo. Por otro lado, al tratarse de un estudio de caso único, los resultados obtenidos no pueden ser generalizados a una población más amplia, dado que responden a una experiencia particular con una paciente específica. También se debe considerar que no fue posible controlar todas las variables externas que pudieron influir en los resultados, como el estado emocional previo, eventos personales, factores climáticos u otras condiciones no contempladas en el diseño. Asimismo, por cuestiones éticas y de confidencialidad, no se accedió a información clínica completa de la paciente, lo cual podría haber enriquecido el análisis. Otro aspecto a tener en cuenta es que el instrumento utilizado se basó en la percepción subjetiva de la paciente, lo que si bien es válido en este tipo de abordajes, puede estar condicionado por su estado anímico momentáneo o por sus expectativas frente al tratamiento. Finalmente, cabe mencionar que las sesiones se llevaron a cabo en un entorno cuidadosamente preparado para favorecer la relajación, lo cual puede haber potenciado los efectos terapéuticos, y no necesariamente replicarse en otros contextos menos controlados.
10. CONCLUSIONES
Diversos estudios han demostrado la relación entre los estados emocionales y enfermedades respiratorias crónicas como el asma. Investigaciones desde las neurociencias —como las de Marta Suárez Merialdo o Antonio Cano Vindel— señalan que emociones intensas como la ansiedad, el estrés o la tristeza no solo agravan los síntomas asmáticos, sino que también pueden desencadenarlos, ya que el sistema respiratorio responde a estímulos emocionales mediante mecanismos como la broncoconstricción.
- identificar los cambios que experimentan durante todo el proceso
En este contexto, los resultados del presente estudio permiten identificar cambios positivos en la paciente a lo largo del proceso terapéutico, especialmente en variables emocionales como la ansiedad, el estrés y la tristeza, que disminuyeron notablemente tras la implementación sistemática de sesiones de terapia sonora. También se registró una mejora sostenida en los niveles de energía, lo que sugiere un fortalecimiento del estado general. Estos hallazgos coinciden con estudios como el de Zofel Marx, que subraya la relevancia del abordaje emocional en pacientes con asma. - demostrar que los patrones de frecuencias utilizados favorecen como estímulo de mejora en personas con padecimiento de asma
Además, los resultados respaldan que los patrones de frecuencias utilizados durante la terapia actuaron como estímulos de mejora, favoreciendo una respuesta positiva tanto a nivel físico como emocional. Esto refuerza la idea de que la vibración sonora, aplicada con intención, puede facilitar procesos de autorregulación y disminuir la activación simpática, aspectos clave en el control del asma.
11. REFERENCIAS
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- Soledad Gonzales Atahualpa, (2025), terapia de gong para la gestion del estrés en adolescentes en transicion a la adultez; https://iiterapiadesonido.es/terapeutico-del-gong-para-manejo-estres-en-adolescentes
- Saranpal Kaur (Silvia Díaz) y Vador Piqué, (2021), El uso del gong como terapia para el tratamiento del estrés, https://iiterapiadesonido.es/el-uso-del-gong-como-terapia-para-el-tratamiento-del-estres

