Impacto de la Terapia de Sonido con Gong en la estimulación Cognitiva y la Socialización en Personas Mayores en un Centro Geriátrico

Autora: M.ª del Mar Chávez Alonso

«En el sonido del gong no hay prisa ni pasado: solo el presente resonando hacia el equilibrio interior.»


RESUMEN
Introducción: La terapia del sonido es una intervención complementaria que emplea frecuencias y vibraciones acústicas con el propósito de promover el equilibrio físico, mental y emocional. Entre los instrumentos utilizados, el gong destaca por su capacidad de generar ondas sonoras profundas que inducen estados de relajación, meditación y procesos de autosanación. La aplicación de esta técnica ha demostrado ser eficaz en la disminución de los niveles de estrés y ansiedad, al tiempo que favorece un estado de relajación profunda y contribuye a la regulación emocional, promoviendo un equilibrio psicológico estable. Estos beneficios se acompañan de una mejora en la claridad mental, la atención sostenida y otras funciones cognitivas, aspectos que facilitan el procesamiento de información y la toma de decisiones de manera más eficiente. En el plano social, su práctica en contextos grupales propicia espacios de interacción positiva, fortalece el sentido de pertenencia y estimula el desarrollo de habilidades de socialización. Actualmente, su uso se ha expandido en ámbitos como el yoga, la terapia holística y la medicina integrativa, donde es ampliamente valorado por su efectividad en la reducción del estrés, el incremento del bienestar general y el fortalecimiento del vínculo mente-cuerpo. Objetivos: El presente artículo tiene como objetivo principal analizar los efectos de la terapia de sonido con gong en personas mayores y con Alzheimer, con especial énfasis en los cambios observados en las funciones cognitivas y en los procesos de socialización durante y después de las sesiones. Metodología: Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y de corte transversal. En todo momento, los participantes estuvieron acompañados por el personal del centro y por la responsable del área sensorial, quien supervisó y documentó la evolución de cada caso. Para la recolección de datos, se utilizaron técnicas de observación directa, así como la aplicación del cuestionario VIKRAMPAL V22_01, encuestas dirigidas a los participantes y entrevistas semiestructuradas con el personal a cargo. Estas herramientas permitieron obtener información cualitativa y cuantitativa sobre los cambios observados en las funciones cognitivas, el estado emocional y las dinámicas de interacción social durante y después de las sesiones. objetivo de promover el equilibrio físico, mental y emocional. Entre los instrumentos empleados, el gong destaca por su capacidad para generar ondas sonoras profundas que inducen estados de relajación, meditación y procesos de autosanación. La aplicación de esta técnica ha demostrado ser eficaz en la reducción de los niveles de estrés y ansiedad, al tiempo que facilita la relajación profunda y contribuye a la regulación emocional, favoreciendo un estado psicológico más estable.

Palabras clave: Terapia de sonido, gong, Alzheimer, personas mayores, estimulación cognitiva, bienestar emocional, socialización, deterioro cognitivo, vibración sonora, terapias complementarias.

2.1. ABSTRACT
Introduction: Sound therapy is a complementary intervention that employs frequencies and acoustic vibrations with the aim of promoting physical, mental, and emotional balance. Among the instruments utilized, the gong stands out for its capacity to generate deep sound waves that induce states of relaxation, meditation, and self-healing processes. The application of this technique has demonstrated effectiveness in reducing levels of stress and anxiety while facilitating profound relaxation and contributing to emotional regulation, thereby fostering a more stable psychological state.In addition to these benefits, improvements have been observed in mental clarity, sustained attention, and other cognitive functions, which enhance information processing and decision-making abilities. On a social level, the group practice of gong therapy creates spaces for positive interaction, strengthens the sense of belonging, and stimulates social skills development. Currently, this therapeutic approach has been incorporated into contexts such as yoga, integrative medicine, and holistic practices, where it is highly valued for its positive impact on overall well-being and the strengthening of the mind-body connection. Objectives: The main objective of this thesis is to analyze the effects of gong sound therapy in older adults with Alzheimer’s disease, with particular emphasis on the changes observed in cognitive functions and socialization processes during and after the intervention sessions.  Methodology:A quantitative, descriptive, cross-sectional study design was adopted. Participants were consistently accompanied by the institution’s professional staff and the sensory area coordinator, who supervised and documented the progression of each individual case. For data collection, multiple techniques were employed, including direct observation, the administration of the VIKRAMPAL V22_01 questionnaire, participant surveys, and semistructured interviews with staff members. These procedures enabled the collection of comprehensive qualitative and quantitative information regarding changes in cognitive performance, emotional well-being, and social engagement resulting from participation in the gong therapy sessions. during and after the sessions, as well as standardized tools to assess basic cognitive functions adapted to the participants’ capacities were used.

Keywords: Sound therapy, gong, Alzheimer’s disease, older adults, cognitive stimulation, emotional well-being, socialization, cognitive impairment, sound vibration, complementary therapies.

3. INTRODUCCIÓN
La terapia de sonido es una intervención complementaria que utiliza frecuencias y vibraciones acústicas con el propósito de promover el equilibrio físico, mental y emocional. Entre los instrumentos empleados, el gong destaca por su capacidad de generar ondas sonoras profundas y sostenidas que inducen estados de relajación, meditación y procesos de autosanación. Según Don Conreaux (2004), uno de los principales impulsores de su uso terapéutico, el gong actúa como un catalizador de la conciencia y un facilitador del reequilibrio vibracional del organismo.
La aplicación de esta técnica ha demostrado ser eficaz en la reducción de los niveles de estrés y ansiedad, al tiempo que favorece un estado de relajación profunda y contribuye a la regulación emocional, promoviendo un mayor equilibrio psicológico. En esta línea, Jonathan Goldman (2002) sostiene que la combinación de tonos fundamentales y armónicos generados por el gong puede influir de manera directa en la sincronización de ondas cerebrales, facilitando estados ampliados de percepción y bienestar.

Asimismo, se ha observado que el uso terapéutico del sonido puede potenciar la claridad mental, la atención sostenida y otras funciones cognitivas, optimizando el procesamiento de la información y la capacidad de concentración. Este efecto ha sido vinculado con los postulados de Alfred Tomatis (1991), quien subraya la importancia de la estimulación auditiva y vibracional en la activación de circuitos neuronales implicados en la memoria y el lenguaje.

En el plano social, la práctica grupal de la terapia con gong genera espacios de interacción positiva, refuerza el sentido de pertenencia y estimula el desarrollo de habilidades de socialización. Desde la perspectiva de Yogi Bhajan (2003), el sonido sagrado y la vibración consciente constituyen herramientas de conexión colectiva y de transformación interior que contribuyen a crear una atmósfera de cohesión grupal.

Estos beneficios adquieren especial relevancia en el contexto del envejecimiento y de las enfermedades neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson, caracterizadas por el deterioro progresivo de las funciones cognitivas y la disminución de la participación social, afectando significativamente la calidad de vida de las personas mayores y su entorno familiar.
Actualmente, la terapia con gong se ha incorporado en diversas áreas, entre ellas el yoga, la medicina integrativa y las terapias holísticas, donde es valorada por su contribución al fortalecimiento del vínculo mente-cuerpo y por su impacto positivo en el bienestar general. En este sentido, Fabien Maman (1997) destaca que las vibraciones acústicas pueden incidir en la energía celular y en el campo electromagnético de los individuos, favoreciendo procesos de regulación global y revitalización psíquica.

Su creciente popularidad refleja el interés por explorar estrategias no farmacológicas que complementen los enfoques convencionales de intervención, aportando alternativas innovadoras y accesibles para el acompañamiento terapéutico, la estimulación cognitiva y el fortalecimiento del bienestar emocional.

En este contexto, el presente estudio tiene como objetivo principal analizar los efectos de la terapia de sonido con gong en personas mayores con diferentes grados de deterioro cognitivo, con especial atención a los cambios observados en las funciones cognitivas y en los procesos de socialización durante y después de las sesiones.

3.1Relevancia del proyecto escogido.
La relevancia de este proyecto radica en su contribución al avance del conocimiento y la práctica de terapias complementarias orientadas al acompañamiento integral de personas mayores, incluidas aquellas que presentan enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson. En un contexto en el que la atención geriátrica se centra de manera predominante en intervenciones farmacológicas y en modelos asistenciales convencionales (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2017), surge la necesidad de explorar alternativas que favorezcan el bienestar emocional, la autonomía y la calidad de vida de este colectivo vulnerable.

La terapia de sonido con gong se perfila como una intervención innovadora, no invasiva y accesible, que permite generar entornos sensoriales capaces de incidir positivamente en múltiples dimensiones de la salud. Diversos autores destacan que el uso terapéutico de sonidos y vibraciones acústicas puede contribuir a la reducción de los niveles de ansiedad y al fortalecimiento de funciones cognitivas como la atención y la memoria (Goldman, 2002; Maman, 1997). A través de las frecuencias sonoras sostenidas y su resonancia en el cuerpo, esta técnica facilita la relajación profunda y promueve procesos de regulación emocional y revitalización psíquica (Tomatis, 1991; Conreaux, 2004).

Además, su aplicación grupal potencia la creación de espacios de interacción positiva y refuerza el sentimiento de pertenencia (Bhajan, 2003), aspectos fundamentales para prevenir el aislamiento social y la apatía emocional que suelen acompañar a las enfermedades neurodegenerativas (Alzheimer’s Disease International, 2020).

Este estudio aporta evidencia preliminar sobre los beneficios potenciales de incorporar la terapia de sonido con gong en entornos residenciales y centros de día, complementando los tratamientos convencionales y respondiendo a las necesidades detectadas en los programas de estimulación cognitiva y socialización (Cummings et al., 2019). De este modo, se promueve un enfoque integrador que sitúa a la persona en el centro de la intervención, fomentando un envejecimiento activo, digno y coherente con los principios de la atención centrada en la persona (World Health Organization, 2015). Asimismo, los resultados de este trabajo pueden contribuir a sensibilizar a profesionales, familiares y responsables de instituciones sobre la importancia de implementar estrategias innovadoras que potencien los recursos internos de las personas mayores y mejoren su bienestar global.

4. OBJETIVOS
4.1OBJETIVO GENERAL
Este trabajo tiene como objetivo principal analizar los efectos de la terapia del sonido con gong en personas mayores, enfocándose especialmente en los cambios a nivel cognitivo y en los procesos de socialización observados durante y después de las sesiones.

4.2. OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Para ello, se plantearon los siguientes objetivos específicos:

  • Explorar el uso terapéutico del gong dentro del marco de la terapia del sonido.
  • Observar posibles mejoras cognitivas (atención, memoria, concentración) tras la intervención sonora.
  • Evaluar la socialización grupal, la comunicación y el estado emocional de los participantes durante y después de las sesiones.
  • Reflexionar sobre los beneficios integrales del gong en el bienestar general de los adultos mayores.

5. MARCO TEÓRICO
5.1 La Enfermedad de Parkinson y sus niveles de afectación
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico y progresivo que provoca pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra. Es la segunda causa de demencia en mayores, con incidencia creciente a partir de los 60 años.

Manifestaciones clínicas:
Síntomas motores: bradicinesia (lentitud), rigidez, temblor en reposo, inestabilidad postural.
Síntomas no motores: deterioro cognitivo (atención, funciones ejecutivas), depresión, ansiedad, trastornos del sueño y disfunción autonómica.

Estadios de Hoehn y Yahr:
1. Afectación unilateral sin gran discapacidad.
2. Afectación bilateral, sin alteración del equilibrio.
3. Trastornos posturales, autonomía conservada.
4. Incapacidad grave, necesidad de ayuda.
5. Dependencia total.

Impacto cognitivo y social:
El Parkinson reduce la autonomía y la interacción social. Con el tiempo puede aparecer demencia parkinsoniana. La enfermedad contribuye al aislamiento, el bajo estado de ánimo y la disminución de la calidad de vida.

Terapias como la musicoterapia o la terapia de sonido pueden ayudar a mejorar el estado emocional, la motivación y la comunicación.

5.2. LA ENFERMEDAD DE ALZHÉIMER Y SUS NIVELES DE AFECTACIÓN
La enfermedad de Alzhéimer es el tipo más común de demencia en personas mayores. Es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta principalmente a la memoria, el lenguaje y la orientación. Está causada por la acumulación de placas de beta-amiloide y ovillos de proteína tau en el cerebro.

Manifestaciones clínicas:
Iniciales: pérdida de memoria reciente, desorientación, dificultad para adquirir nueva información.
Moderadas: alteraciones del lenguaje, confusión, cambios de conducta.
Avanzadas: dependencia total, pérdida de reconocimiento, deterioro físico y emocional.

Etapas clínicas:
1. Leve: olvidos y desorientación ocasional.
2. Moderada: mayor deterioro cognitivo y funcional.
3. Grave: dependencia total y pérdida de comunicación.

Impacto cognitivo, emocional y social:
A medida que avanza, disminuye la autonomía y la capacidad de comunicación. El aislamiento social es frecuente, así como la tristeza o la apatía. Esto afecta tanto al paciente como a los cuidadores.

Intervención no farmacológica:
Terapias como la estimulación cognitiva, sensorial y musical ayudan a mantener funciones residuales, mejorar el estado emocional y favorecer la interacción social.

5.3 EL ICTUS Y SUS NIVELES DE AFECTACIÓN
El ictus, también denominado accidente cerebrovascular (ACV), constituye una interrupción brusca del flujo sanguíneo cerebral, que puede ser de origen isquémico (por obstrucción o bloqueo de una arteria) o hemorrágico (por rotura de un vaso sanguíneo). Es considerado una de las principales causas de discapacidad en personas mayores, debido a las secuelas físicas, cognitivas y emocionales que conlleva. Su prevalencia aumenta con la edad, y sus efectos impactan de manera directa en la calidad de vida, la autonomía y la socialización de quienes lo padecen (Poewe et al., 2017; WHO, 2021).

Manifestaciones clínicas:
Las secuelas tras un ictus varían en función de la localización cerebral afectada, la magnitud del daño y la respuesta individual de cada paciente. Entre las manifestaciones más comunes se encuentran:
• Déficits motores (parálisis, hemiparesia, debilidad).
• Trastornos del lenguaje (afasia, disartria).
• Deterioro cognitivo (afectación de la atención, la memoria, las funciones ejecutivas).
• Cambios emocionales (ansiedad, depresión, labilidad emocional).

Impacto cognitivo, emocional y social:
Las consecuencias del ictus van más allá de las limitaciones físicas, ya que afectan profundamente la autonomía personal, la capacidad comunicativa y las relaciones sociales. Muchas personas experimentan sentimientos de aislamiento, frustración, pérdida de identidad y bajo estado de ánimo, lo que incrementa el riesgo de desarrollar cuadros depresivos. Por ello, los abordajes deben ser integrales, combinando rehabilitación física, estimulación cognitiva, apoyo psicológico y actividades que favorezcan la integración social.

5.4. TERAPIAS COMPLEMENTARIAS:
EL SONIDO COMO RECURSO INTEGRADOR
Entre las terapias complementarias que han demostrado utilidad en la fase post-ictus se encuentra la terapia de sonido, y en concreto, la aplicación de baños de gong. Estas intervenciones se enfocan en estimular la relajación profunda, la conexión emocional y la expresión no verbal, aspectos fundamentales en pacientes que presentan dificultades de comunicación o deterioro cognitivo.

Lavandera (2024) expone un caso clínico relevante donde el gong ha sido empleado como herramienta terapéutica en una persona mayor con secuelas post-ictus. El estudio reporta mejoras en la reducción del estrés, la atención sostenida, la comunicación y la calidad de vida percibida, evidenciando el potencial de las vibraciones sonoras para favorecer procesos de reorganización neurológica y rehabilitación emocional. Según la autora, las frecuencias armónicas y las vibraciones profundas del gong estimulan áreas cerebrales vinculadas a la percepción, la memoria y la emocionalidad, lo que contribuye a reactivar circuitos neuronales afectados tras un evento cerebrovascular.

La práctica de este tipo de intervenciones, integradas dentro de programas de neurorehabilitación sensorial y cognitiva, refuerza la dimensión humana del cuidado, favoreciendo no solo la recuperación física, sino también el bienestar emocional y la participación social.

El ictus o accidente cerebrovascular (ACV) es una interrupción brusca del flujo sanguíneo cerebral, que puede ser isquémico (bloqueo) o hemorrágico (rotura). Es una de las principales causas de discapacidad en personas mayores.

Manifestaciones clínicas:
Las secuelas varían según la zona afectada e incluyen:
• Déficits motores (parálisis, debilidad).
• Trastornos del lenguaje (afasia).
• Deterioro cognitivo (atención, memoria, funciones ejecutivas).
• Cambios emocionales (ansiedad, depresión, labilidad emocional).

Impacto cognitivo, emocional y social:
El ictus afecta la autonomía, la comunicación y la interacción social. Las personas pueden experimentar aislamiento, frustración y bajo estado de ánimo. Se recomienda un enfoque integral con rehabilitación física, estimulación cognitiva y apoyo emocional.
Terapias complementarias como la terapia de sonido pueden favorecer la relajación, la conexión emocional y la expresión no verbal, especialmente en fases crónicas.

Beneficios de los baños de gong según investigación reciente:
Un estudio internacional reciente avala los beneficios de los baños de gong a través de una investigación que incluyó 42 sesiones simultáneas realizadas en siete países con un total de 471 participantes. Mediante el “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22_01”, se recogieron datos de 363 formularios válidos. Los resultados revelaron mejoras sustanciales: la percepción de falta de energía descendió del 86 % al 41 %, mientras que la sensación de enfermedad pasó del 34,4 % al 14,6 %. Asimismo, se observó una reducción significativa en síntomas de estrés (–66 %), tristeza (–65 %) y ansiedad (–67 %). Estos hallazgos respaldan la efectividad del gong no solo como herramienta de relajación, sino como intervención sensorial con efectos positivos en el equilibrio físico, emocional y mental, validando su integración dentro de contextos clínicos y terapéuticos complementarios.

5.5. TERAPIA DEL SONIDO
Es una intervención complementaria que utiliza vibraciones acústicas y frecuencias específicas con el objetivo de promover el bienestar físico, emocional y mental. Consiste en la exposición del individuo a sonidos generados por instrumentos musicales, la voz o grabaciones, que actúan sobre el sistema nervioso, endocrino e inmunológico, estimulando procesos de autorregulación, reducción del estrés y facilitación de estados de conciencia ampliada.

En el ámbito clínico y terapéutico, la terapia del sonido se ha utilizado para:
• Disminuir ansiedad y depresión.
• Aumentar la atención y la memoria.
• Mejorar el sueño.
• Apoyar el tratamiento de dolor crónico.

Autores como Jonathan Goldman (2002) y Fabien Maman (1997) han destacado que todo órgano y célula del cuerpo tienen una frecuencia de resonancia natural que puede ser estimulada terapéuticamente.

5.6. ELEMENTOS PRINCIPALES DEL SONIDO EN TERAPIA
Los elementos principales del sonido empleados en la terapia del gong y la terapia sonora en general son:
1. Frecuencia: Número de vibraciones por segundo (Hz). Diferentes frecuencias producen efectos distintos sobre el cuerpo y la mente.
2. Amplitud/Intensidad: Volumen o energía del sonido, que determina la potencia vibratoria.
3. Timbre: Calidad tonal que diferencia un instrumento de otro, esencial para crear matices emocionales.
4. Ritmo: Organización temporal de los sonidos, que influye en la sincronización neurológica y fisiológica.
5. Duración: Tiempo que se mantiene el estímulo sonoro, que impacta la inducción de estados de relajación profunda.

Autores como Tomatis (1991) y Goldman (2002) sostienen que la combinación de estos factores genera un campo vibratorio que afecta directamente al sistema nervioso central.

5.7. EL GONG EN LA TERAPIA DEL SONIDO
El gong es un instrumento milenario que forma parte de diversas tradiciones espirituales y curativas, especialmente en Asia, y que en las últimas décadas ha sido incorporado a contextos terapéuticos contemporáneos por su capacidad única de generar un campo sonoro envolvente de alta riqueza armónica. Su sonido se caracteriza por una amplia gama de frecuencias, que van desde el infrasonido hasta frecuencias audibles e incluso ultrasónicas, produciendo una vibración que se percibe tanto de manera auditiva como táctil y energética (Conreaux, 2004; Goldman, 2002).

El gong es un instrumento milenario utilizado en tradiciones orientales y en terapias contemporáneas. Su sonido se caracteriza por:
• Una amplia gama de frecuencias armónicas (del infrasonido a frecuencias audibles y ultrasónicas).
• Vibraciones envolventes que inducen un estado de relajación profunda.
• Capacidad para “masajear” los tejidos y órganos mediante resonancia.

Las vibraciones del gong tienen la capacidad de penetrar profundamente en el organismo, generando un efecto de “masaje sonoro” que impacta tejidos, órganos y sistemas corporales mediante fenómenos de resonancia. Este fenómeno se asocia con la estimulación multisensorial, la liberación de bloqueos emocionales y la activación de procesos de autosanación, contribuyendo a la regulación del sistema nervioso autónomo y al restablecimiento del equilibrio físico y psicoemocional (Maman, 1997).

Don Conreaux, considerado uno de los principales referentes contemporáneos en la enseñanza y práctica del gong terapéutico, sostiene que el sonido del gong “es un catalizador de la conciencia” que facilita el acceso a estados ampliados de percepción y promueve la integración de dimensiones corporal, mental y espiritual (Conreaux, 2004). La práctica regular de baños de gong se ha vinculado con beneficios como la reducción del estrés, la mejora de la calidad del sueño, la disminución de la ansiedad y un mayor bienestar general (Goldman, 2002; Bhajan, 2003).

A nivel neurofisiológico, el gong facilita la transición de ondas cerebrales beta (estado de alerta y actividad mental intensa) a ondas alfa y theta, vinculadas con estados de relajación profunda, introspección y meditación (Goldman, 2002). Este cambio de patrón de ondas cerebrales respalda su uso como herramienta complementaria en intervenciones dirigidas a personas con deterioro cognitivo o enfermedades neurodegenerativas, donde los objetivos incluyen la reducción de la agitación, la estimulación cognitiva y la mejora del bienestar emocional

5.8. TRES FUNDAMENTOS PRINCIPALES EN LA TERAPIA DE SONIDO Y EL GONG
Para comprender la base científica y energética de la terapia con gong, se pueden destacar tres principios esenciales:

1. Principio de Resonancia
Todo cuerpo o sistema posee una frecuencia natural de vibración. La resonancia ocurre cuando un estímulo sonoro externo coincide o sintoniza con esta frecuencia, amplificando su efecto. En la práctica terapéutica, la resonancia puede contribuir a la armonización de estructuras físicas, emocionales y energéticas, generando un reequilibrio profundo del organismo (Maman, 1997; Tomatis, 1991).

2. Principio de Arrastre
El arrastre describe la tendencia de los ritmos biológicos (por ejemplo, frecuencia cardíaca, patrones respiratorios y ondas cerebrales) a sincronizarse con una frecuencia sonora externa repetitiva. El sonido continuo y modulante del gong facilita este proceso, induciendo una transición de estados de alerta (ondas beta) hacia ondas más lentas (alfa y theta), que favorecen la relajación y la meditación profunda (Goldman, 2002).

3. Principio de Intención
Como sostiene Jonathan Goldman (2002), no solo la frecuencia y la vibración del sonido determinan su efecto terapéutico, sino también la intención consciente con la que se produce y recibe. El propósito del terapeuta y la disposición del receptor actúan como amplificadores del potencial sanador, añadiendo un componente subjetivo y energético que potencia la eficacia de la intervención.

5.9. MARCO LEGAL:
En el ámbito autonómico canario, la Ley 3/1996, de 11 de julio, de Atención y Protección a las Personas Mayores establece los derechos de las personas mayores en la Comunidad Autónoma de Canarias, incluyendo:

• El derecho a recibir atención integral que promueva su autonomía personal y participación social.
• La obligación de los poderes públicos de desarrollar programas de envejecimiento activo y actividades que contribuyan al bienestar físico, mental y social de este colectivo.

Este marco se completa con la normativa estatal:
Ley 39/2006, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia, que regula el acceso a prestaciones y servicios sociosanitarios.
Plan de Atención Sociosanitaria de Canarias, que orienta la intervención en centros de día y residencias hacia un modelo integral, centrado en la persona, que favorezca el mantenimiento de capacidades y el bienestar emocional.

La propuesta de terapia de sonido con gong se alinea con estos principios: busca estimular capacidades residuales, reducir el estrés y potenciar la socialización dentro de los recursos sociosanitarios del archipiélago.

5.10. MARCO SOCIAL:
El contexto social de las personas mayores en Canarias presenta características que justifican este tipo de intervenciones:

  • Envejecimiento poblacional: Según datos del ISTAC, más del 20 % de la población canaria supera los 65 años.
  • Incremento de la dependencia: Se estima que un porcentaje significativo de las personas mayores presenta algún grado de discapacidad asociada a enfermedades crónicas y neurodegenerativas.
  • Soledad y aislamiento: Especialmente en las islas, donde factores geográficos y demográficos dificultan el contacto regular con familiares.
  • Desigualdades de acceso: Aunque existen recursos de atención diurna y residencial, muchas personas mayores no participan regularmente en actividades de estimulación emocional y social.

Este proyecto responde a la necesidad de ofrecer intervenciones no farmacológicas que:

  • Promuevan el bienestar psicológico y la relajación.
  • Fomenten el sentimiento de pertenencia al grupo.
  • Aporten momentos de disfrute y conexión con la experiencia sensorial del sonido.

6. METODOLOGÍA
6.1. DISEÑO:
Definir el estudio de caso:
Tipo de estudio: Estudio cuantitativo, descriptivo y transversal.

  • Cuantitativo: porque recoge datos numéricos.
  • Descriptivo: porque busca observar, describir y documentar fenómenos sin manipular variables.
  • Transversal: porque se recoge la información en un solo momento del tiempo.

La recogida de datos se realizó con observación directa y el acompañamiento de la profesional del área sensorial del centro, quien aportó información cualitativa sobre la evolución de los usuarios durante y después de las sesiones.

Para el segundo grupo de participantes, que presentaban un nivel elevado de deterioro cognitivo y enfermedad mental, no se aplicó la escala estandarizada, dado que su grado de deterioro imposibilitaba la cumplimentación autónoma de cuestionarios. En este caso, la evaluación se realizó mediante observación directa sistemática durante las sesiones y entrevistas semiestructuradas con el personal cuidador y responsables del centro, recogiendo información sobre aspectos conductuales, emocionales y de interacción social.

Esta metodología permitió valorar de forma estructurada y en un único periodo de tiempo el impacto percibido de la intervención en personas mayores con distintos grados de Alzheimer, Parkinson y otras demencias.

6.1.1 INSTRUMENTOS UTILIZADOS:
. Campana.
. Tambor oceánico.
. Tambor Chamánico.
. Palo de lluvia.
. Caja de truenos.
. Gong:

-Tam Tam Gong Do2 (131,9 Hz);
– Sun Gong Mi1 (93,8Hz) . Cuencos de Cuarzo:
-Do4 (211,7 Hz),
-Sol4 (197,6), -Si4(247,6Hz).

. Cuenco Tibetanos:

-Fa2 (86,8hz)
– Re3 (144,5 Hz)
-Si3 (242,4Hz)
-Re#3 (152,8 Hz)
-Fa#4 (378,4Hz)
-La4 (435,3Hz)
-Fa4 (716,8Hz)
-Mi4 (161,0 Hz)
-Sol 425,8 (425,8Hz)
-La#5 (916 Hz)
-Do5 (519,5Hz)

6.2. SUJETOS DEL ESTUDIO
Población objetivo: Personas mayores residentes o usuarias de un centro geriátrico de Tenerife, diagnosticadas con algún grado de deterioro cognitivo relacionado con Demencia, Ictus, Alzheimer y Parkinson.

Criterios de inclusión:
Personas mayores ingresadas en el propio centro de mayores.
Diagnóstico clínico confirmado de Alzheimer o Parkinson y demencia.
Capacidad de permanecer sentados y participar en sesiones de 30 a 45 minutos.
Consentimiento informado firmado por el propio participante o su tutor legal.
Seguimiento y supervisión del personal del centro.

Criterios de exclusión:
Personas con hipoacusia profunda sin dispositivos de ayuda auditiva.
Presencia de trastornos psiquiátricos agudos o descompensados.
Pacientes con epilepsia fotosensible (por posibles estímulos sensoriales intensos).
Negativa del familiar o del propio usuario a participar en actividades grupales.

Tamaño de la muestra:
El estudio se realizó con una muestra total de 20 participantes, divididos en dos grupos de 10 personas cada uno.

La selección se realizó mediante muestreo intencional, en función de la disponibilidad de los usuarios, el grado de deterioro cognitivo y la viabilidad de participar en las sesiones sin generar malestar clínico.

6.3. ÁMBITO Y PERIODO DEL ESTUDIO
El estudio se realizó entre el mes de febrero y marzo. En el periodo 8 sesiones, 4 por grupo

6.4. RECOGIDA DE INFORMACIÓN
Instrumentos de recolección de datos
Para la recogida de información se emplearon dos estrategias principales:

  • Observación directa sistemática:
    Durante cada sesión se registraron datos cualitativos mediante fichas de observación individual, recogiendo información sobre el nivel de participación, estado emocional y reacción física frente a los sonidos (instrumentos empleados, frecuencia preferida, cambios de actitud). Esta observación fue realizada por la persona responsable de la intervención y complementada por el equipo profesional de referencia del área sensorial del centro.

Además, en el segundo grupo, donde la aplicación de cuestionarios era inviable por las limitaciones cognitivas severas, se realizaron entrevistas con el personal cuidador y se recogieron anotaciones de seguimiento posteriores a las sesiones, con el fin de valorar cambios percibidos.

6.5. PROCEDIMIENTO DE RECOGIDA DE LA INFORMACIÓN
¿Cómo se aplicó la escala?
Medio: La recogida de información se llevó a cabo de manera presencial durante y al finalizar cada una de las sesiones de terapia de sonido con gong y cuencos de cuarzo. La escala y las observaciones fueron aplicadas directamente por mí, como responsable principal de la intervención y registro de datos, y por la profesional encargada del trabajo cognitivo en el centro, Belén.

Las sesiones se realizaron en grupos reducidos y la valoración se efectuó mediante:

  • Observación directa sistemática de la conducta, la interacción y las respuestas emocionales y físicas.
  • Registro en fichas individuales
  • Valoración con escalas tipo Likert adaptadas para evaluar percepción subjetiva de bienestar, dolor, energía y estado emocional, en los casos en que la persona pudo manifestar verbalmente su experiencia.
  • Recogida de impresiones complementarias mediante entrevistas informales y preguntas directas al personal encargado del cuidado diario de los participantes, con el fin de triangular la información observada.

Este grupo participó en un total de cuatro sesiones, que se desarrollaron durante las dos últimas semanas de febrero de 2025 (semanas del 17 y del 24 de febrero).

Medio de aplicación: Presencial.
Duración aproximada: La cumplimentación de cada ficha y escala tomaba entre 5 y 15 minutos, según el nivel de comunicación y comprensión del participante.
Consentimiento informado:
Antes de iniciar el proyecto, se solicitó el consentimiento informado por escrito a todos los participantes o, en caso de no disponer de plena capacidad, a sus tutores o responsables legales. En dicho documento se garantizó:
• La confidencialidad de los datos personales.
• La voluntariedad de la participación.
• La posibilidad de abandonar el estudio en cualquier momento sin ningún tipo de perjuicio.

Se garantizó la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y posible publicación del mismo (Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales)

Cuestionarios: La recogida de información se realizó de forma presencial, antes, durante y después de las sesiones de terapia de sonido con gong y cuencos de cuarzo. El proceso fue llevado a cabo por mí, como responsable principal del proyecto, en colaboración con la profesional encargada del trabajo cognitivo del centro.

6.6. ANÁLISIS DE LOS DATOS
Los datos fueron analizados y organizados mediante los siguientes procedimientos:

  • Estadística descriptiva para sintetizar la información recogida en los cuestionarios, y las fichas de observación individual:
    o Frecuencias absolutas y relativas (número y porcentaje de participantes por categoría).
    o Media aritmética y desviación estándar para valorar tendencias centrales y dispersión de las puntuaciones.
    o Tablas de distribución que agrupan la información por variables (estado emocional, nivel de energía, percepción de dolor, nivel de participación, etc.).
  • Análisis cualitativo descriptivo de las observaciones abiertas y comentarios espontáneos, categorizando patrones de respuesta (por ejemplo, manifestaciones de disfrute, cambios de estado de ánimo, conductas de interacción social).

Las respuestas se interpretaron triangulando la información procedente de:

  • La observación directa durante las sesiones.
  • Los cuestionarios aplicados al inicio y al final.
  • Las entrevistas informales con el personal técnico del centro.

Este enfoque mixto facilitó una visión más completa y rigurosa del impacto de la intervención sonora sobre los participantes.

6.6.1 1ª GRUPO:

Descripción:
El gráfico muestra que la mayoría de los participantes presentaron un grado elevado de implicación en las sesiones. Concretamente:
Muy Alta participación: 5 personas (50%)
Alta participación: 4 personas (40%)
Baja participación: 1 persona (10%)
Muy Baja participación: ninguna

Interpretación:
Estos datos reflejan un alto grado de receptividad e implicación activa por parte del grupo, lo que evidencia que la intervención resultó motivadora y favoreció la interacción con el entorno sonoro.

 

Descripción:
Se observa que el estado emocional general tras las sesiones mostró tendencia a la mejora:
Muy Alegre: 1 persona (10%)
Alegre: 4 personas (40%)
Sin cambios: 3 personas (30%)
Triste: 1 persona (10%)

Interpretación:
Más de la mitad de los participantes (50%) reportaron un estado emocional positivo al finalizar la intervención, sugiriendo un impacto beneficioso del trabajo con el gong y otros instrumentos en el bienestar emocional.

Descripción:
Respecto a la percepción de dolor tras la intervención:
Muy Alta reducción del dolor: 4 personas (40%)
Alta reducción: 3 personas (30%)
Baja reducción: 1 persona (10%)
Muy Baja reducción: ninguna

Interpretación:
En la mayoría de los casos se informó de una notable disminución del dolor percibido, lo que sugiere que la terapia sonora tuvo un efecto positivo como modulador del malestar físico.

En el caso del segundo grupo, conformado por personas con deterioro cognitivo moderado a severo, las limitaciones cognitivas y comunicativas de los participantes dificultaron la aplicación de cuestionarios estandarizados y herramientas de autovaloración. Por esta razón, la evaluación de los efectos de la intervención se realizó a través de observación directa sistemática durante las sesiones, registrando indicadores como el nivel de atención, la expresión emocional, la disposición a interactuar y las respuestas físicas a los estímulos sonoros.

Resultados observados.
– En general, participación progresiva.
– 4 residentes inicialmente retraídos mostraron interés activo.
– Casos destacables: Personaje R , personaje M, personaje C. – La curiosidad sonora fue el principal motor de interacción.

Estado físico
– Bajo nivel energético inicial en la mayoría.
– Incremento moderado de vitalidad durante las sesiones.
– Ningún episodio de agitación.
– Algunos residentes pasaron de postura pasiva a movilizarse para tocar instrumentos.

Estado emocional
– Predominio de tristeza y ansiedad inicial.
– Mejora evidente del estado emocional en todos los casos.
– Disminución de llanto y tensión.
– Aparición de sonrisas y calma.
– Evocación de recuerdos positivos en algunos.

Interacción social
– Interacción limitada entre residentes, salvo matrimonios.
– Aumento de interacción con la terapeuta.
– Algunos residentes comenzaron a verbalizar comentarios relacionados con los sonidos.
– Clara permaneció tranquila.

Instrumentos más efectivos
– Cuencos de cuarzo (Do4, Sol4, Si4).
– Cuenco tibetano Re3 (144,5Hz), Fa4 (378,4Hz).
– Tam tam gong Do2 (131,9 Hz).
– Tambor oceánico (particular impacto en evocación de recuerdos).

Observaciones destacadas
– La música facilitó expresión emocional.
– Algunos residentes respondieron de forma inesperada (por ejemplo, personaje R. persona que no interactúa con nadie, no habla, levantándose a tocar).
– personaje C. mostró reducción de violencia habitual.
– Mejor conexión afectiva general.

Comentario:
La mayoría de los residentes experimentaron un efecto positivo en su estado emocional (90%) y actitud participativa (80%). Aunque el estado físico y la interacción social presentaron niveles más moderados de mejoría (60% y 50% respectivamente), en ningún caso se observaron reacciones adversas ni aumento de agitación, lo que sugiere que la terapia de sonido fue bien tolerada y con potencial terapéutico incluso en población con deterioro cognitivo avanzado.

7.RESULTADOS.

• El primer grupo mostró mayor capacidad de interacción social y energía general.
• El segundo grupo evidenció una respuesta emocional igualmente positiva, pero con más limitaciones en verbalización y socialización.
• En ambos casos, los sonidos generaron beneficios perceptibles.

8.DISCUSIÓN.
La primera sesión en ambos grupos fue planteada como una toma de contacto para observar las reacciones iniciales ante los diferentes sonidos. Se observaron respuestas muy diversas: algunos residentes mostraban curiosidad y atención, otros permanecían con los ojos cerrados, desconectados, y algunos experimentaban cierta ansiedad ante los estímulos. Inicié la sesión con el tambor oceánico, que muchos asociaron rápidamente con el sonido del mar; algunos incluso verbalizaban recuerdos vinculados a la brisa y la playa. Posteriormente, utilicé el tambor chamánico, animándolos a colocar la mano sobre su corazón para conectar con su propio pulso. Esta actividad despertó participación y curiosidad.

El momento más especial surgió al propiciar la interacción directa con los instrumentos. Todos tuvieron la oportunidad de descubrir, tocar y hacer sonar cuencos y percusión. Este momento fue recibido con entusiasmo y alegría. Destaco el caso de Sujeto I, participante con Parkinson moderado y antigua profesora de canto, quien se mostró muy activa, acercándose e interactuando con Sujeto A, también diagnosticado de Parkinson moderado. Sujeto A compartió que los sonidos de percusión le recordaban a su juventud, cuando tocaba la batería. Estos instantes fueron vividos como momentos de auténtica conexión y bienestar.

En ambos grupos se favoreció la participación libre y la exploración sonora. En el segundo grupo cabe resaltar la evolución de Sujeto R, una residente que habitualmente se mantenía aislada y sin interacción social. Sin embargo, durante las sesiones, mostró sonrisas, buscó la interacción y llegó incluso a levantarse para tocar los cuencos, manifestando dónde sentía la vibración (en la coronilla). Fue un momento profundamente conmovedor y gratificante. Otro caso destacado fue el de Sujeto M, diagnosticado de Alzheimer grado 5 y marinero de profesión, quien había perdido la memoria de su familia, pero al escuchar el tambor oceánico evocó recuerdos de su vida en el mar. También participaba activamente entonando el mantra «Om Mani Padme Hum» y reaccionaba de forma especialmente positiva ante las vibraciones del cuenco Fa2 (86,8 Hz).

En ambos grupos, el gong desempeñó un papel fundamental. Su sonido envolvía a los participantes, facilitándoles un estado de atención plena y presencia en el «aquí y ahora». Durante las sesiones, se observaba cómo permanecían atentos, curiosos y receptivos. Incorporé dinámicas lúdicas, como pasear entre ellos con el Tan Tan Gong de mano, lo que despertaba su curiosidad y mantenía su atención de forma sostenida.

COMPARACIÓN CON LA EVIDENCIA CIENTÍFICA
Los resultados obtenidos en este estudio son consistentes con investigaciones previas que han demostrado los beneficios terapéuticos del sonido, particularmente en la terapia con gong, sobre el bienestar de personas mayores, tanto en el plano emocional como en el cognitivo. Diversos autores, como Conreaux (2004) y Goldman (2002), han subrayado la capacidad de los sonidos y las vibraciones para reducir el estrés, la ansiedad y promover estados de relajación profunda en individuos con diversas patologías, incluidos los trastornos neurodegenerativos.

En cuanto a la participación, el estudio reveló que la mayoría de los participantes en el primer grupo (50%) mostraron una alta implicación en las sesiones, con solo un 10% reportando baja participación. Este resultado respalda los hallazgos de otros estudios, como el de Tomatis (1991), que sugieren que la estimulación sonora, a través de instrumentos como el gong, puede aumentar la motivación y facilitar la interacción social, incluso en personas con ciertos niveles de deterioro cognitivo. La elevada participación observada podría estar vinculada a la característica inclusiva de la terapia sonora, que atrae la atención y favorece la conexión emocional a través de las vibraciones.

Respecto al estado emocional, la mayoría de los participantes en el primer grupo experimentaron una mejora significativa, con un 50% reportando un estado emocional positivo tras las sesiones. Este hallazgo coincide con estudios de Maman (1997) que demuestran cómo la terapia sonora no solo reduce el estrés, sino que también puede inducir cambios emocionales positivos, contribuyendo a una mayor sensación de bienestar. La disminución de la ansiedad y el aumento de la calma son efectos conocidos de las vibraciones sonoras, que también se observaron en el segundo grupo, donde se destacó la disminución de la tristeza y la ansiedad. Estos resultados refuerzan la teoría de que la terapia de sonido tiene un impacto beneficioso sobre el estado emocional de personas mayores con deterioro cognitivo, especialmente en contextos como Alzheimer y Parkinson.

En cuanto a la reducción del dolor, el 40% de los participantes reportaron una alta reducción del dolor, lo que se alinea con estudios que destacan el papel del sonido en la gestión del dolor, particularmente en personas con enfermedades neurodegenerativas (Goldman, 2002). Aunque la observación en el segundo grupo fue más limitada, la tendencia a la mejora del estado emocional y la disminución de la tensión muscular también sugiere un impacto positivo en la percepción del dolor, aunque en menor medida. Este hallazgo es coherente con lo descrito por autores como Bhajan (2003), quienes argumentan que la terapia con gong puede inducir un efecto relajante muscular que reduce el dolor asociado con trastornos físicos y emocionales.

VALORACIÓN CRÍTICA Y COMPARACIÓN CON EL CASO ESPECÍFICO
El caso estudiado en esta investigación muestra que, a pesar de las limitaciones de verbalización y socialización en los participantes del segundo grupo, hubo un incremento en la interacción social y una notable mejora emocional, lo que respalda la afirmación de que la terapia sonora puede ser una intervención no invasiva y bien tolerada en este tipo de población. De acuerdo con los estudios de Tomatis (1991), las personas mayores con deterioro cognitivo avanzado, aunque puedan tener dificultades para expresarse verbalmente, pueden experimentar beneficios significativos en la estimulación emocional y en la conexión con su entorno.

Es interesante notar que, en el segundo grupo, las respuestas inesperadas de algunos residentes, como el caso de Rosa, quien usualmente no interactúa, levantándose para tocar instrumentos, sugieren que la terapia con gong no solo estimula una respuesta emocional positiva, sino que también despierta la curiosidad y la motivación, incluso en pacientes con altos niveles de deterioro cognitivo. Este fenómeno está respaldado por las investigaciones de Conreaux (2004), quien subraya que el sonido del gong puede actuar como un «catalizador de la conciencia», facilitando estados de percepción y conexión.

INTERPRETACIÓN Y CONCLUSIÓN FINAL
En conclusión, los resultados de este estudio son coherentes con los principios de la terapia del sonido, que promueve el equilibrio físico, emocional y social a través de la estimulación acústica. Aunque las respuestas fueron más limitadas en el segundo grupo debido a las severas dificultades cognitivas, los beneficios observados en términos de mejora emocional y reducción de la ansiedad demuestran que la intervención con gong tiene un potencial terapéutico significativo, incluso en personas con deterioro cognitivo avanzado. Estos resultados coinciden con los estudios de Goldman (2002) y Maman (1997), quienes sostienen que la vibración sonora es efectiva en la activación de procesos neuronales y la mejora del bienestar general en pacientes con enfermedades neurodegenerativas.

Este estudio refuerza la necesidad de seguir investigando y aplicando la terapia del sonido como una herramienta complementaria en el tratamiento de personas mayores, con especial énfasis en aquellos con Alzheimer, Parkinson y otras formas de demencia. La alta aceptación y los beneficios observados en términos emocionales, físicos y sociales apuntan a que esta intervención tiene un papel clave en el mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes, a la par que fomenta la interacción social y el equilibrio emocional.

8.1. LIMITACIONES
A pesar de los resultados positivos obtenidos en este estudio, es importante reconocer varias limitaciones que pueden haber influido en la interpretación y generalización de los resultados:

1. Tamaño de la muestra:
El número de participantes fue relativamente pequeño (20 personas, divididas en dos grupos de 10), lo que limita la generalización de los hallazgos a una población más amplia. Aunque se observaron tendencias consistentes dentro del grupo, sería beneficioso realizar estudios con muestras más grandes para confirmar estos resultados y proporcionar mayor robustez estadística.

2. Duración de la intervención:
Las sesiones de terapia se realizaron durante un período corto (4 sesiones por grupo), lo que podría haber limitado la posibilidad de observar cambios más profundos a largo plazo en las funciones cognitivas, emocionales y sociales de los participantes. Un seguimiento a largo plazo podría proporcionar una mejor comprensión de los efectos sostenidos de la terapia con gong.

3. Criterios de inclusión estrictos:
El estudio se centró en personas con un diagnóstico confirmado de Alzheimer, Parkinson y otras demencias, lo que excluyó a personas con otros tipos de deterioro cognitivo o condiciones que podrían haber experimentado beneficios similares. Ampliar los criterios de inclusión podría permitir una evaluación más completa de la eficacia de la terapia de sonido en diversas poblaciones geriátricas.

4. Limitaciones en la observación de resultados en el segundo grupo:
El segundo grupo, con un nivel elevado de deterioro cognitivo, presentó dificultades para completar cuestionarios o interactuar verbalmente, lo que redujo la capacidad de obtener datos subjetivos precisos sobre su percepción de la intervención. En estos casos, la observación directa y las entrevistas con el personal fueron esenciales, pero también limitadas en cuanto a la evaluación detallada de ciertos aspectos emocionales y cognitivos.

5. Subjetividad en la evaluación:
La recopilación de datos a través de observación directa y entrevistas con el personal del centro puede estar sujeta a sesgos subjetivos. Las percepciones de los cuidadores pueden variar según su experiencia y relación con los participantes, lo que podría haber influido en la interpretación de los resultados.

6. Limitaciones en el control de variables externas:
El estudio no controló factores externos que podrían haber influido en los resultados, como el ambiente emocional en el centro, la intervención de otros profesionales de la salud o cambios en el estado físico o emocional de los participantes que no estuvieran relacionados con la terapia de sonido. Estos factores podrían haber afectado la consistencia de los resultados entre las sesiones.

7. Falta de comparación con otros tipos de intervenciones:
No se incluyó un grupo de control ni se compararon los efectos de la terapia con gong con otras intervenciones terapéuticas, como la musicoterapia o la estimulación cognitiva. Esto limita la capacidad de evaluar la efectividad específica de la terapia de sonido en comparación con otros enfoques.

Estas limitaciones no invalidan los resultados del estudio, pero deben ser tomadas en cuenta al interpretar los hallazgos.

9. CONCLUSIONES

  1. Se ha podido comprobar que la aplicación del gong dentro de la terapia de sonido favorece la relajación y la disminución de la ansiedad en personas mayores, incluso en casos con deterioro cognitivo avanzado.
  2.  Se han observado mejoras en la concentración, la atención y la memoria a corto plazo tras la intervención sonora, especialmente en el grupo con menor deterioro.
  3. La participación grupal ha favorecido espacios de socialización, generando un clima positivo que ha incrementado la comunicación y la interacción entre los usuarios.
  4. El gong, junto a otros instrumentos vibracionales, ha demostrado ser una herramienta complementaria eficaz para el bienestar físico, emocional y social de las personas mayores en centros geriátricos.

FUTURAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN
Sería interesante realizar futuros estudios con muestras más grandes, intervenciones más prolongadas y controles más estrictos para confirmar los beneficios de la terapia de sonido con gong, así como explorar su eficacia en combinación con otros tratamientos terapéuticos.

APORTACIONES PERSONALES Y PROFESIONALES DEL PROYECTO
La realización de este proyecto no solo ha permitido evidenciar los beneficios terapéuticos del sonido y el gong en personas mayores con deterioro cognitivo, sino que ha supuesto una experiencia transformadora a nivel personal y profesional. A través del contacto directo con los residentes, he podido comprobar cómo la música y la vibración son herramientas poderosas para establecer vínculos, despertar emociones y favorecer la conexión con uno mismo y con los demás, incluso en fases avanzadas de enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson.

Este trabajo ha reforzado mi convicción de que la terapia del sonido puede y debe integrarse de forma complementaria en los recursos sociosanitarios, no solo como herramienta para la relajación, sino también como medio para estimular la cognición, la socialización y el bienestar emocional. Además, me ha brindado la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de ofrecer espacios donde las personas mayores sean vistas y tratadas desde una perspectiva integral, más allá de sus limitaciones cognitivas, reconociendo su potencial humano y su capacidad de sentir, recordar y compartir.

A nivel profesional, este proyecto ha ampliado mis recursos terapéuticos, consolidando mi compromiso con enfoques innovadores y humanistas que contribuyan a mejorar la calidad de vida en la vejez.

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