Autora: Graciela E. Cipoletta
Observa tu mente. Sé curioso. Da la bienvenida a la incertidumbre.
Ilumínate y relájate. Ofrécele al caos una taza de té. Deja ir eso de ‘nosotros y ellos.
No te des la vuelta. Todo lo que haces y piensas afecta a todos los demás en el planeta.
Deja que el dolor del mundo te toque y provoque el florecer de tu compasión.
Y nunca pierdas la confianza en ti mismo
RESUMEN
Introducción: El presente estudio tiene como objetivo principal analizar la enfermedad de Parkinson en personas entre 40 y 60 años, abordando la terapia de sonido con gong como intervención complementaria en el estado físico y emocional de la enfermedad. La investigación explorar métodos terapéuticos complementarios y no invasivos, que promueven el bienestar integral y la calidad de vida de los enfermos de Parkinson desde una mirada integrativa. Objetivos: este estudio profundiza sobre como la terapia de sonido con gong actúa en el estado físico y emocional de personas con enfermedad de Parkinson, en un rango de edad entre los 40 y 60 años. El trabajo se estructura en cuatro ejes fundamentales: etiopatogenia, manifestaciones clínicas y tratamientos actuales de la enfermedad, estudio de prevalencia e incidencia a nivel global y nacional, el uso del gong como herramienta terapéutica, evaluando su viabilidad dentro del abordaje multidisciplinar y por último, el plan de cuidados complementarios diseñado para mejorar la calidad de vida de personas con Parkinson. Metodología: Se evaluó la influencia de la terapia de sonido con gong mediante el Cuestionario Beneficio Gong Vikrampal V22-01. Con una periodicidad semanal, se realizaron intervenciones individuales donde se registraron cualitativamente, antes y después de cada sesión, el estado físico y emocional de los participantes, con el fin de obtener medidas que permitieran establecer conclusiones al respecto. Resultados: los hallazgos muestran que la terapia de sonido con gong produce efectos significativamente positivos en personas con Parkinson. Se observaron notables mejoras en la reducción de la ansiedad, estrés, tristeza y sentido de estar enfermo. Además, los participantes reportaron un incremento de la energía vital, que mejoraba su calidad de vida. Conclusión: se evidencia que el Gong puede ser una herramienta terapéutica no invasiva efectiva como apoyo complementario en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Se resalta la necesidad de fomentar futuras investigaciones que profundicen su efectividad desde un enfoque científico y clínico.
Descriptores (palabras clave): Enfermedad de Parkinson, Gong, Terapias de sonido, Terapia complementaria, Bienestar emocional y fisico.
2.1.ABSTRACT
Introduction: The main objective of this study is to analyze Parkinson’s disease in individuals between 40 and 60 years of age, addressing gong sound therapy as a complementary intervention for the physical and emotional state of the disease. The research explores non-invasive complementary therapeutic methods that promote holistic well-being and quality of life for Parkinson’s patients from an integrative perspective. Objectives: This study delves into how gong sound therapy acts on the physical and emotional state of people with Parkinson’s disease, within an age range of 40 to 60 years. The work is structured around four fundamental pillars: etiopathogenesis, clinical manifestations, and current treatments of the disease; the study of prevalence and incidence at global and national levels; the use of the gong as a therapeutic tool, evaluating its viability within a multidisciplinary approach; and, finally, the complementary care plan designed to improve the quality of life of people with Parkinson’s. Methodology: The influence of the therapy was evaluated using the Gong Benefit Questionnaire Vikrampal V22-01. On a weekly basis, individual interventions were conducted, and the physical and emotional state of the participants was recorded qualitatively before and after each session, in order to obtain measures to establish relevant conclusions. Results: The findings show that gong sound therapy produces significantly positive effects in people with Parkinson’s. Notable improvements were observed in the reduction of anxiety, stress, sadness, and the sense of being ill. Furthermore, participants reported an increase in vital energy, which improved their quality of life. Conclusion: Evidence suggests that the gong can be an effective noninvasive therapeutic tool as complementary support in the treatment of Parkinson’s disease. The need to encourage future research to further investigate its effectiveness from a scientific and clinical approach is highlighted.
Keywords: Parkinson’s Disease, Gong, Sound Therapies, Complementary Therapy,
Emotional and physical wellbeing
3. INTRODUCCIÓN
La enfermedad de Parkinson (EP) es el segundo trastorno neurodegenerativo más prevalente en la actualidad después del alzheimer, afecta al sistema nervioso central, es crónico y progresivo, pero no es mortal. 10 millones de personas en el mundo vive con enfermedad de Parkinson. La incidencia de la enfermedad de Parkinson aumenta con la edad, pero se calcula que 4% de las personas son diagnosticadas antes de los 50 años. Los hombres tienen 1.5 veces más probabilidad de tener la EP que las mujeres. Cuando una gran población de personas tiene una enfermedad como el Parkinson, es esencial entender con precisión cuántas personas tienen la enfermedad, dónde viven y por qué la tienen (Parkinson’s Foundation, 2025)
Los términos de incidencia y prevalencia se usan frecuentemente al hablar de estadística de la EP. La incidencia es la medida de nuevos casos que surgen en una población durante un período determinado. Se mide con el número de personas diagnosticadas por año. En cuanto a la prevalencia, es la medición de todos los individuos afectados por la EP en un momento determinado.
Según los últimos datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) y la Federación Española de Párkinson (FEP) actualizados a 2025-2026, las cifras en España son las siguientes:
1. Prevalencia
Afectados: Se estima que en España viven actualmente unas 200.000 personas con la EP.
Posición mundial: España es el noveno país del mundo con mayor número de personas afectadas. Debido al envejecimiento de la población, las proyecciones indican que para 2050 España será el país con mayor prevalencia por habitante del mundo (unos 850 casos por cada 100.000 habitantes).
Distribución por edad: Aunque es más frecuente a partir de los 65 años (afecta al 2% de los mayores de esa edad y al 4% de los mayores de 80), un 15% de los pacientes son menores de 50 años.
2. Incidencia
Nuevos diagnósticos: Cada año se diagnostican en España unos 10.000 nuevos casos.
Retraso diagnóstico: Se estima que existe un retraso en el diagnóstico de entre 1 y 3 años, lo que significa que aproximadamente un 30% de los nuevos casos están aún sin diagnosticar.
Se desconoce qué causa la enfermedad, pero el riesgo de padecerla es mayor en las personas con antecedentes familiares. La exposición a la contaminación atmosférica, los plaguicidas y los disolventes puede aumentar el riesgo.
Los síntomas de la EP empeoran con el tiempo, pudiendo reducir considerablemente el bienestar y la calidad de vida, llegando a desarrollar una incapacidad. La EP causa síntomas motores, como: lentitud de movimientos, temblor, movimientos involuntarios, rigidez, dificultad para andar, pérdida del equilibrio y síntomas no motores, como: deterioro cognitivo, trastornos mentales, demencia, trastornos del sueño, dolor, alteraciones sensoriales. Los movimientos involuntarios (discinesias) y las contracciones musculares dolorosas (distonías) pueden causar problemas a la hora de hablar y de moverse. Muchas personas con la enfermedad de Parkinson también acaban padeciendo demencia. Los tratamientos y medicamentos pueden reducir los síntomas, algunos comunes como los temblores, las contracciones musculares y la dificultad para el habla. La levodopa, el medicamento más eficaz para mejorar los síntomas, el funcionamiento y la calidad de vida de los afectados por esta enfermedad, no es accesible ni asequible, o no está disponible en todas partes, especialmente en los países de ingreso bajo y mediano (Organización Mundial de la Salud, 2023).
Dado que actualmente no existe una cura para el párkinson, los tratamientos son indispensables para controlar los síntomas y mejorar significativamente la calidad de vida de los EP. La terapia de sonido con Gong, surge como un tratamiento complementario, el uso del sonido terapéutico mediante instrumentos como el Gong ha comenzado a ganar terreno en el campo de las terapias integrativas. Investigaciones como la de (Vikrampal, 2022) documentado mejoras significativas en el estado emocional, el nivel de energía y la reducción de síntomas físicos tras la aplicación de Baños de Gong en diferentes países. Esta técnica, que combina frecuencias y vibraciones sonoras profundas, parece estimular la relajación del sistema nervioso autónomo y facilitar estados de bienestar.
La terapia de sonido es una práctica ancestral que ha acompañado al ser humano desde los albores de la civilización. Culturas como la tibetana, la hindú, la egipcia o la griega ya utilizaban instrumentos como cuencos, tambores, gongs y cantos armónicos para inducir estados de sanación, meditación y conexión espiritual. Estas tradiciones comprendían el sonido como una vibración capaz de actuar sobre el cuerpo, la mente y el alma, favoreciendo la armonización integral del ser humano (Goldman, 2017).
Oliver Sacks, destacado neurólogo y escritor, ha sido uno de los grandes impulsores de la aplicación de la música en condiciones neurológicas como el Parkinson. En su libro “Despertares” describe como EP expuestos a la música. Lograron tener una capacidad de movimiento impensable por su daño base (Miranda et al., 2017).
El trastorno de la marcha, específicamente el fenómeno de congelación o freezing, destaca como uno de los síntomas motores del Parkinson que no logra remitir mediante cirugía o fármacos. Para mitigar este síntoma refractario, se emplean herramientas rítmicas como el metrónomo. Asimismo, investigaciones señalan que la práctica del tango resulta beneficiosa para mejorar la movilidad en estos pacientes (Miranda et al., 2017).
La Terapia de Sonido se postula como una herramienta eficaz para abordar los síntomas de la EP, a través de la aplicación de frecuencias sonoras que inducen estados de relajación profunda, modulan el sistema nervioso autónomo y favorecen la regulación emocional (Bartel et al., 2017).
Un estudio sobre la meditación con sonido redujo la tensión, la ira, la fatiga y la depresión. Un hallazgo muy relevante fue que los participantes que nunca habían experimentado este tipo de terapia mostraron una reducción del estrés físico y mental aún más marcada que los que ya la conocían (Goldsby et al., 2017)
El desarrollo de este estudio nace de la motivación personal como profesora de Kundalini Yoga a un grupo de personas con EP. Durante las clases, en el momento de la relajación, comencé a distintos instrumentos como gong, cuencos cantores, biaurales, palos de lluvia, tambor chamánico, Zaphir, entre otros y descubrí que a medida que avanzábamos en nuestras clases, los tiempos de relajación se extendían, por ejemplo: comenzamos con períodos de 5 minutos, dados que la gran mayoría comenzaba a moverse, entraba en estado de alerta. Hoy en día, después de 1 año desde nuestro primer encuentro, el tiempo de relajación medio es de 20 minutos. Los participantes expresan una sensación de calma, paz, relajación y hay uno en particular que comenta obtener soluciones a problemas diarios, lo define como que tiene “claridad mental”
3.1. Relevancia del proyecto escogido.
Este estudio pretende ser la punta pie inicial para el desarrollo, investigación y evolución de la terapia de sonido con Gong, como intervención no farmacológica y de bajo riesgo, para mejorar la calidad de vida de las personas que padecen Párkinson en etapas tempranas. Responde a la necesidad de aportar datos objetivos sobre una técnica de sanación milenaria que ha demostrado su efectividad a lo largo del tiempo.
Esta propuesta adquiere relevancia clínica y social considerando la importancia de la enfermedad de Parkinson a nivel mundial y nacional, el impacto en la vida diaria de la persona, tanto en su autonomía, equilibrio emocional, relaciones sociales y laborales, bienestar físico. Podría decirse que se ofrece como una alternativa replicable y humanizada que se integra fácilmente dentro de modelos de atención más amplios y sensibles al bienestar integral de las personas.
4. OBJETIVOS
4.1. Objetivo General
Analizar la enfermedad de Parkinson en personas entre 40 y 60 años, abordando la terapia de sonido con gong como intervención complementaria en el estado físico y emocional de la enfermedad.
4.2. Objetivos Específicos
4.2.1. Describir la etiopatogenia, las manifestaciones clínicas, la clasificación y tratamiento de la enfermedad de Parkinson en personas entre 40 y 60 años.
4.2.2. Determinar la prevalencia e incidencia de la enfermedad de Parkinson tanto a nivel mundial como en el contexto nacional español.
4.2.3. Examinar la terapia de sonido con gong como intervención complementaria en el abordaje de la enfermedad de Parkinson en personas entre 40 y 60 años.
4.2.4. Elaborar un plan de cuidados complementarios mediante la aplicación de la terapia de sonido con Gong para el estado físico y emocional en la enfermedad de Parkinson de personas entre 40 y 60 años.
5. MARCO TEÓRICO
5.1. Enfermedad de Parkinson
5.1.1. Definición
La enfermedad de Parkinson (EP) se puede definir desde tres perspectivas distintas:
Como definición Fisiopatológica, el origen en el cerebro, el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (ninds) la describe como: “»Es un trastorno neurodegenerativo que ocurre cuando las células nerviosas en la sustancia negra, una zona del cerebro que controla el movimiento, se deterioran o mueren. Estas neuronas producen dopamina, y su pérdida provoca los problemas motores característicos» (National Institute of Neurological Disorders and Stroke, 2023).
Como definición Clínica, se define como una patología crónica, progresiva y degenerativa que afecta tanto al sistema nervioso central (SNC) como al periférico (SNP), presentando una sintomatología diversa y compleja. Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más prevalente después del Alzhéimer y pertenece al grupo de los llamados trastornos del movimiento (Federación Española de Párkinson, 2023)
La Organización Mundial de la Salud (OMS), va un poco más allá, reconociendo que no afecta solo al movimiento, sino también a las funciones cognitivas y sensoriales:
«La enfermedad de Parkinson es una afección degenerativa del cerebro asociada a síntomas motores: lentitud de movimientos, temblores, rigidez y desequilibrio y a otras complicaciones, como el deterioro cognitivo, los trastornos del sueño y el dolor» (Organización Mundial de la Salud, 2022).
Breve Reseña Histórica
Las primeras descripciones de síntomas compatibles con la enfermedad de Parkinson (EP) se remontan al año 2500 a. C. en textos de medicina ayurvédica (Kampavata), y posteriormente en escritos de Galeno. Sin embargo, la primera caracterización clínica moderna fue realizada por James Parkinson en 1817 en Essay on the Shaking Palsy (Martínez-Fernández et al., 2016), donde describió alteraciones del movimiento y la marcha (Parkinson, 2002).
Posteriormente, Jean-Martin Charcot identificó la rigidez como signo cardinal y amplió la comprensión clínica de la enfermedad, que con el tiempo incorporó también síntomas no motores (Arredondo-Blanco et al., 2018).
En el siglo XX, la identificación de los cuerpos de Lewy y el déficit de dopamina permitió el desarrollo de la levodopa como tratamiento principal. No obstante, sus limitaciones a largo plazo impulsaron el avance de terapias como la estimulación cerebral profunda y el ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) (Martínez-Fernández et al., 2016).
Importancia como enfermedad neurodegenerativa
La enfermedad de Parkinson (EP) es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente a nivel mundial, con mayor prevalencia en población envejecida. Su carácter progresivo, la combinación de síntomas motores y no motores, y la ausencia de tratamientos modificadores generan una elevada carga de discapacidad e impacto socioeconómico (Pang et al., 2019; World Health Organization, 2023).
Además, la EP ha ampliado la comprensión de la neurodegeneración al evidenciar que no se limita a lo motor, incorporando síntomas no motores como trastornos del sueño, deterioro cognitivo y alteraciones emocionales, que pueden preceder a los síntomas motores (Chaudhuri et al., 2006).
Actualmente, las terapias son fundamentalmente sintomáticas y no detienen la progresión de la enfermedad, lo que ha impulsado el desarrollo de enfoques multidisciplinares orientados a mejorar la calidad de vida (Bloem et al., 2021).
Alteraciones neuroanatómicas y neuroquímicas
La enfermedad de Parkinson se caracteriza por un proceso progresivo de neurodegeneración que afecta principalmente a la sustancia negra pars compacta, alterando los circuitos de los ganglios basales implicados en la regulación del movimiento (Kalia & Lang, 2015). A nivel neuroquímico, destaca la disminución de dopamina, junto con alteraciones en otros sistemas como el colinérgico, serotoninérgico y noradrenérgico, lo que explica la presencia de síntomas no motores y su carácter multisistémico (Bloem et al., 2021).
Degeneración dopaminérgica
La degeneración dopaminérgica constituye el núcleo fisiopatológico de la enfermedad de Parkinson. La pérdida progresiva de neuronas en la sustancia negra disminuye los niveles de dopamina en el cuerpo estriado, alterando los ganglios basales y generando los síntomas motores característicos (Kalia & Lang, 2015).
Este proceso es gradual e irreversible, y en el momento del diagnóstico ya existe una degeneración significativa, lo que evidencia una fase preclínica prolongada y refuerza su valor como modelo de estudio temprano de enfermedades neurodegenerativas (Bloem et al., 2021).
Factores Genéticos
Tradicionalmente, la enfermedad de Parkinson (EP) se consideraba un trastorno idiopático asociado principalmente a la edad y a factores ambientales. Sin embargo, a partir del descubrimiento en 1997 de una mutación en el gen SNCA, se han identificado múltiples genes implicados en formas familiares de la enfermedad, con patrones de herencia autosómica dominante y recesiva (Billingsley et al., 2018).
No obstante, la mayoría de los casos (aproximadamente el 90 %) son esporádicos y sin un origen genético definido. Aunque entre el 15 % y el 25 % de los pacientes presentan antecedentes familiares, las formas estrictamente hereditarias representan solo entre el 5 % y el 10 %. Esta agregación familiar puede estar influida también por factores ambientales compartidos (Castillo et al., 2015).
La contribución genética a la EP es heterogénea e incluye tanto variantes raras de alta penetrancia, asociadas a formas monogénicas, como variantes comunes de menor efecto que aumentan la susceptibilidad a la enfermedad. Esta diversidad genética refleja la complejidad etiológica de la EP (Blauwendraat et al., 2020).
- Variantes de Herencia Autosómica Dominante
En este patrón de herencia, la alteración de una sola copia de un gen es suficiente para aumentar drásticamente el riesgo o causar la patología.
Gen SNCA (α-sinucleína): Fue el primer gen identificado como causa directa de la EP. Las mutaciones puntuales o la multiplicación del locus (duplicaciones o triplicaciones) provocan una sobreproducción de la proteína alfa-sinucleína. Este exceso facilita su agregación en oligómeros tóxicos que constituyen los cuerpos de Lewy, provocando la degeneración neuronal (Hernandez et al., 2016).
Gen LRRK2: La variante G2019S en este gen es la causa genética más frecuente a nivel global. A diferencia de otras mutaciones, el fenotipo clínico de los portadores de LRRK2 es prácticamente indistinguible del Parkinson esporádico de inicio tardío (Blauwendraat et al., 2020).
- Variantes de Herencia Autosómica Recesiva
Estas formas suelen estar asociadas a la aparición de la enfermedad en edades tempranas o juveniles y requieren la presencia de mutaciones en ambos alelos del gen afectado.
Gen PRKN (Parkina): Es la causa más común de Parkinson de inicio temprano. La parkina actúa como una ligasa de ubiquitina que etiqueta proteínas y mitocondrias dañadas para su eliminación; su ausencia provoca un fallo en el control de calidad celular (Hernandez et al., 2016).
Gen PINK1: Este gen codifica una quinasa que trabaja en conjunto con la parkina para mantener la homeostasis mitocondrial. Las mutaciones en PINK1 impiden que las células identifiquen mitocondrias disfuncionales, lo que deriva en estrés oxidativo y muerte celular (Hernandez et al., 2016).
- Factores de Riesgo Genético: El Gen GBA1
Las mutaciones en el gen GBA1, originalmente asociado a la enfermedad de Gaucher, constituyen el factor de riesgo genético más relevante identificado hasta la fecha para la enfermedad de Parkinson (EP). Aunque no determinan de forma directa su desarrollo, los portadores presentan un riesgo entre cinco y diez veces mayor, así como una progresión más rápida de los síntomas motores y cognitivos (Blauwendraat et al., 2020).
Hasta el momento, se han identificado variantes patogénicas en más de 20 genes vinculados a formas monogénicas de EP, generalmente de alta penetrancia y asociadas a presentaciones atípicas o de inicio temprano (Blauwendraat et al., 2020).
En este contexto, la Sociedad Española de Neurología (2023) recomienda que las pruebas genéticas no se realicen de forma generalizada, sino en casos seleccionados y bajo asesoramiento genético especializado. Asimismo, destaca la importancia de interpretar los resultados considerando la penetrancia, los factores epigenéticos y las implicaciones clínicas, éticas y familiares.
Por último, la variabilidad genética en enzimas implicadas en el metabolismo de tóxicos, especialmente pesticidas, podría influir en la susceptibilidad individual al desarrollo de la EP.
Factores ambientales
Diversas investigaciones sugieren que la etiología de la enfermedad de Parkinson (EP) está estrechamente relacionada con la exposición a agentes tóxicos ambientales, como pesticidas, tricloroetileno (TCE) y contaminación del aire. Estos compuestos se asocian con alteraciones en la función mitocondrial, un proceso clave en la fisiopatología de la enfermedad, y pueden ingresar al organismo tanto por ingestión como por inhalación, en contextos laborales y cotidianos. En este sentido, la exposición continuada, especialmente a pesticidas, no solo incrementa el riesgo de desarrollar EP, sino que también puede acelerar su progresión (Dorsey et al., 2024).
Asimismo, la exposición a pesticidas, herbicidas, metales pesados y otros contaminantes se ha vinculado con daño neuronal mediado por estrés oxidativo, disfunción mitocondrial e inflamación crónica, contribuyendo al proceso neurodegenerativo (Bloem et al., 2021). En particular, la vía inhalatoria adquiere relevancia, ya que permite el acceso directo de estos tóxicos al sistema nervioso central a través de las vías olfativas. La hiposmia, frecuente en fases tempranas de la EP, podría reflejar un daño inicial en el bulbo olfatorio previo a la afectación de áreas motoras (Dorsey et al., 2024).
Finalmente, aunque algunas toxinas han estado presentes históricamente, la exposición masiva a contaminantes industriales y pesticidas sintéticos es relativamente reciente y coincide con el aumento global de la EP desde la industrialización. Este hecho refuerza el papel de los factores ambientales y su interacción con la susceptibilidad genética en el desarrollo de la enfermedad (Dorsey et al., 2024).
5.1.2. Manifestaciones clínicas
Síntomas Motores
La enfermedad de Parkinson presenta síntomas que se deben a la alteración de la coordinación y control del movimiento producida por la disminución de los niveles de dopamina. Cada persona evoluciona distinto, esto significa que no presentan los mismos síntomas (Federación Española de Párkinson, 2023).
Los síntomas motores son los que involucran movimientos, los más característicos y reconocibles de la EP, son:
Temblor en reposo: es el síntoma más reconocible, son movimientos rítmicos e involuntarios, generalmente en las extremidades, mientras los músculos están relajados. Suelen desaparecer cuando la persona se mueve o cambia de postura. Está presente aproximadamente en el 70% de las personas con EP (Federación Española De Párkinson, 2023). Cabe mencionar que “no tot temblor es Parkinson” y “no todos los que tienen
Parkinson tiemblan”, entre un 30% y 40% de los pacientes con EP no presentan temblor (Sociedad Española de Neurología (SEN), 2025)
Rigidez: los músculos se sienten tensos y duros, como si ofrecieran resistencia al movimiento, tanto para flexionar como extender las extremidades. Es común en muñecas, tobillos, codos y rodillas (Federación Española de Párkinson, 2023).
Bradicinesia: se define como una alteración que dificulta la planificación, el comienzo y la realización de acciones motoras voluntarias y rítmicas. Se caracteriza por una reducción paulatina tanto en la celeridad como en el rango de movimiento durante la ejecución de tareas cotidianas. Dentro de este concepto se integran la hipocinesia, referida a la disminución en la amplitud del movimiento, y la acinesia, que consiste en la incapacidad para iniciar el movimiento o el mantenimiento prolongado de una postura (Neri-Nani, 2017)
Inestabilidad postural: aparece habitualmente en fases más avanzadas y se asocia a alteraciones del equilibrio y aumento del riesgo de caídas (Organización Mundial de la Salud, 2023).
Síntomas no Motores
Los síntomas no motores, pueden aparecer antes que los motores, son variados y afectan múltiples sistemas del cuerpo. La evolución del síntoma es única en cada persona con EP, de ahí que los síntomas no serán iguales en todas las personas, ni todas las personas presentarán los mismos síntomas (Federación Española de Párkinson, 2023).
Trastornos cognitivos: La evidencia científica indica que, más allá del déficit dopaminérgico, las alteraciones en los sistemas colinérgico y noradrenérgico también contribuyen al deterioro cognitivo observado en la enfermedad de Parkinson, afectando funciones como la atención, la pérdida de memoria y las funciones ejecutivas (Tröster, 2019).
Funciones ejecutivas: es el déficit cognitivo más común y temprano. Incluye dificultades en la planificación, la toma de decisiones, capacidad de cambiar de una tarea a otra y la resolución de problemas complejos. Los pacientes suelen tener problemas para organizar actividades diarias que antes eran automáticas (Tröster, 2019).
Atención y Velocidad de procesamiento mental: se manifiesta como una lentitud en el pensamiento. La mente tarda más en procesar estímulos verbales o conductuales, responder preguntas, hacer cálculo mental, mantener la concentración de manera sostenida y problemas para recuperar información almacenada en la memoria (Tröster, 2019).
Memoria: la pérdida de memoria se atribuye a un posible daño en los ganglios bsales y los lóbulos frontales del cerebro, lo que dificulta tareas comunes como hacer café. El paciente tiene la información, pero le cuesta recuperarla sin ayuda o pistas externas (Tröster, 2019).
Lenguaje: la dificultad en el lenguaje afecta tanto a la comprensión como a la expresión. Las personas pueden tener problemas para encontrar las palabras adecuadas durante una conversación, especialmente en situaciones de presión o estrés: También pueden presentarse dificultades para comprender oraciones complejas. En cuanto al habla, son frecuentes los trastornos en el lenguaje, habla arrastrada o no articulada por el debilitamiento de los músculos a causa de los cambios cerebrales. Dificultad para nombrar objetos correctamente, se presenta sobre todo en los estadios medio y avanzado de la EP (Tröster, 2019).
Habilidades visuoespaciales: las alteraciones perceptivas se manifiestan comúnmente como la visualización de personas, objetos o destellos que carecen de una base real, lo cual suele generar inquietud en el paciente a pesar de su naturaleza inofensiva. Estos episodios pueden iniciar de forma sutil mediante, alucinaciones de paso o la sensación de una presencia cercana no identificada. Pueden presentar dificultades para medir la distancia y la percepción de la profundidad, esto puede interferir a la hora de aparcar. Se considera que el origen de estos síntomas está vinculado tanto a los efectos secundarios del tratamiento farmacológico como al avance neurodegenerativo de la patología (Tröster, 2019).
Alteraciones emocionales
Depresión: la depresión es uno de los síntomas no motores más prevalentes, afectando a cerca del 40-50% de los pacientes. Se caracteriza por estado de ánimo bajo, sentimientos de tristeza, pérdida de interés en actividades, fatiga, cambio en el apetito y el sueños y sentimientos de culpa o inutilidad (Federación Española de Párkinson, 2023).
Ansiedad: preocupación excesiva y persistente, acompañada de palpitaciones, sudoración y tensión muscular. Suele manifestarse en forma de ataques de pánico o fobia social, a menudo vinculada a los periodos «OFF» de la medicación, donde los síntomas motores recrudecen (Federación Española de Párkinson, 2023).
Apatía: la apatía se caracteriza como una pérdida de motivación y una reducción de las conductas dirigidas a un fin. El paciente muestra indiferencia emocional y falta de iniciativa, lo que suele ser malinterpretado por los familiares como «pereza», cuando en realidad es un déficit neurobiológico (Postuma et al., 2015).
Anhedonia: es la incapacidad para experimentar placer en actividades que antes resultaban satisfactorias. Está estrechamente ligada a la disfunción del sistema de recompensa cerebral, el cual depende directamente de la dopamina (Bloem et al., 2021).
Labilidad Emocional: se traduce en cambios bruscos e involuntarios en el estado de ánimo, como risa o llanto inapropiados o desproporcionados al contexto, fenómeno conocido como incontinencia afectiva o afecto pseudobulbar (Federación Española de Párkinson, 2023). La anhedonia puede presentarse de forma independiente o asociada a la depresión y afecta de manera significativa al bienestar emocional y a la calidad de vida de las personas con Parkinson (Aarsland et al., 2017).
Trastornos del sueño
Los trastornos del sueño son considerados marcadores prodrómicos y síntomas transversales de la enfermedad de Parkinson. No solo afectan la recuperación física del paciente, sino que impactan directamente en la función cognitiva y el estado de ánimo (Federación Española de Párkinson, 2023).
Trastorno de Conducta del Sueño REM (TCSREM): durante la fase REM, las personas con Parkinson presentan una ausencia o pérdida de la atonía muscular normal. Mientras que en individuos sanos esta parálisis temporal funciona como una barrera de seguridad para impedir la ejecución de los sueños, en estos pacientes la regulación falla. Esto resulta en una actividad motora involuntaria, como hablar, gritar o golpear, lo que incrementa el riesgo de lesiones físicas (Postuma et al., 2015).
Hipersomnia diurna excesiva: Necesidad excesiva de dormir durante el día, con episodios frecuentes de somnolencia ((Federación Española de Párkinson, 2023)
Ataques de sueño: Episodios incontrolables de sueño que ocurren súbitamente durante el día (Federación Española de Párkinson, 2023).
Acinesia nocturna: Dificultad para moverse en la cama, interfiriendo con la calidad del sueño (Federación Española de Párkinson, 2023).
Insomnio: Dificultad para iniciar o mantener el sueño, o despertar precozmente sin poder volver a dormir (Federación Española de Párkinson, 2023).
Síndrome de piernas inquietas: Sensación incómoda en las piernas, induciendo una necesidad imperiosa de moverlas, especialmente en la noche. (Federación Española de Párkinson, 2023).
Movimientos periódicos de las piernas: Movimientos involuntarios y repetitivos de las piernas durante el sueño, interrumpiendo el descanso (Federación Española de Párkinson, 2023).
Dolor
El dolor no se trata simplemente de una molestia física, sino de una alteración sensorial del sistema nervioso central (Bloem et al., 2021). Puede presentarse como muscular, articular o neuropático, variando en intensidad y localización (Federación Española de Párkinson, 2023)
Fatiga
Se define como una sensación abrumadora de cansancio, falta de energía o agotamiento que no se alivia necesariamente con el reposo. Según la Federación Española de Párkinson (2023), se debe distinguir entre la fatiga física (falta de fuerza muscular) y la fatiga mental (dificultad para mantener la concentración).
5.1.3 Tratamiento de la enfermedad de Parkinson
Tratamiento farmacológico
El tratamiento farmacológico constituye el eje central en el manejo de la enfermedad de Parkinson y suele iniciarse cuando los síntomas afectan la autonomía y la vida social del paciente. Su objetivo es controlar la sintomatología para preservar la independencia y mejorar la calidad de vida. Las intervenciones farmacológicas se orientan a restaurar los niveles de dopamina o a imitar su acción, empleando la dosis mínima eficaz. Asimismo, es imprescindible un seguimiento clínico continuo que permita ajustar el tratamiento según la evolución de la enfermedad y la tolerancia del paciente (Federación Española de Párkinson, 2025).
Actualmente existen múltiples estrategias farmacológicas:
Levodopa: es el tratamiento más eficaz para los síntomas motores, ya que se convierte en dopamina en el organismo. Suele administrarse junto con inhibidores periféricos (carbidopa o benserazida) para mejorar su eficacia y reducir efectos adversos como náuseas (Sociedad Española de Neurología, 2023). No obstante, con el tiempo puede perder efectividad y provocar fluctuaciones, así como efectos secundarios como alteraciones psíquicas, hipotensión, trastornos digestivos y discinesias.
Agonistas de la dopamina (AD): imitan la acción de la dopamina y se emplean principalmente en fases iniciales. Se clasifican en no ergóticos, que permiten retrasar el uso de levodopa o combinarse con ella, y derivados ergóticos, cuyo uso es limitado por su asociación con valvulopatía cardíaca.
Inhibidores de la Monoaminooxidasa; IMAO-B. reducen la degradación de la dopamina al inhibir las enzimas responsables, prolongando su efecto en el sistema nervioso (Federación Española de Párkinson, 2023).
Amantadina: se utiliza principalmente para reducir las discinesias inducidas por la levodopa (Federación Española de Párkinson, 2025).
Anticolinérgicos: son útiles para el tratamiento del temblor, especialmente en pacientes jóvenes, aunque su uso es limitado por efectos secundarios como confusión, visión borrosa, retención urinaria y alteraciones de la memoria (Federación Española de Párkinson, 2025).
Líneas futuras: Se encuentran en fase avanzada de ensayo clínico fármacos modificadores de la enfermedad como los inhibidores de LRRK2 y anticuerpos contra la alfa-sinucleína (Cure Parkinson’s, 2026).
Tratamiento quirúrgico
El tratamiento quirúrgico está indicado cuando el abordaje farmacológico no logra controlar los síntomas motores de forma suficiente o cuando la medicación produce efectos secundarios limitantes. En este contexto, la Estimulación Cerebral Profunda (ECP) consiste en la implantación de electrodos en el núcleo subtalámico o en el globo pálido interno. Este es un procedimiento reversible y ajustable que, al estar conectado a un generador de impulsos programables, administra una estimulación eléctrica continua que mejora significativamente la sintomatología motora (Parkinson’s Foundation, 2024).
No es un tratamiento curativo, sirve para mejorar los síntomas motores del EP, permitiendo reducir las dosis de levodopa, mejorando la calidad de vida de la persona.
Otras terapias con dispositivos:
Perfusión continua de levodopa/carbidopa (Duodopa®) o levodopa / carbidopa /entacapona (Lecigon®) en gel intestinal (LCIG): consiste en la administración continua de un gel intestinal mediante una bomba programable conectada al duodeno o yeyuno a través de gastrostomía percutánea. Es una técnica invasiva y reversible que reduce las fluctuaciones motoras, permite disminuir la medicación oral y mejora síntomas no motores (Federación Española de Párkinson, 2025).
Infusión subcutánea continua de apomorfina: se administra mediante inyecciones intermitentes o perfusión continua a través de una bomba programable, generalmente en el abdomen. Está indicada en fases avanzadas y permite reducir las fluctuaciones motoras, aunque requiere criterios específicos de selección de pacientes (Federación Española de Párkinson, 2025).
Perfusión subcutánea de foslevodopa / foscarbidopa. (Duodopa® solución perfusión): se administra de forma continua mediante una bomba subcutánea programable. Su mayor solubilidad permite una absorción más estable, reduciendo las fluctuaciones motoras “ON-OFF” y los picos dopaminérgicos asociados a discinesias (Federación Española de Párkinson, 2025).
Tratamiento no farmacológico
Ultrasonido Focalizado de Alta Intensidad, HIFU: es una técnica no invasiva que utiliza ondas sonoras para actuar sobre áreas cerebrales implicadas en el control motor, sin necesidad de cirugía abierta. Actualmente, su uso está aprobado principalmente para el tratamiento del temblor y se aplica de forma unilateral en el lado más afectado. Aunque presenta potencial para ampliar su indicación a otros síntomas motores, su aplicación bilateral y eficacia a largo plazo continúan en estudio (Federación Española de Párkinson, 2025).
Ultrasonido Focalizado de Baja Intensidad, LIFU: se encuentra en fase de investigación y se utiliza como técnica de neuromodulación reversible, capaz de estimular o inhibir la actividad neuronal. Emplea energía mecánica de baja intensidad y puede facilitar la apertura transitoria de la barrera hematoencefálica, lo que permite la administración localizada de terapias génicas y fármacos neuroprotectores (Cure Parkinson’s, 2026).
Abordaje multidisciplinar
El abordaje multidisciplinar de la enfermedad de Parkinson es fundamental, para ofrecer un tratamiento integral y personalizado. No existe una sola disciplina que pueda abordar el sistema motor, cognitivo, emocional y social, por ello diferentes profesionales deben trabajar de forma coordinada para adaptar el tratamiento a cada persona y etapa de la enfermedad.
Diversos estudios han demostrado que los programas multidisciplinares mejoran la funcionalidad, reducen complicaciones, optimizan la adherencia terapéutica y favorecen una mayor percepción de calidad de vida tanto en las personas afectadas como en sus cuidadores (Ferreira et al., 2020).
Entre los profesionales implicados nos encontramos:
Neurología: diagnóstica y realiza el seguimiento especializado a lo largo de toda la enfermedad. Diseña el plan de tratamiento y monitorea la progresión de la. enfermedad. Ajusta el tratamiento farmacológico y valora la aplicación de terapias avanzadas como la estimulación cerebral profunda (Federación Española de Párkinson, 2025)
Fisioterapia: es la disciplina fundamental para el mantenimiento de la movilidad, el equilibrio y la funcionalidad. Las intervenciones se orientan a mejorar la marcha, reducir la rigidez, prevenir caídas y fomentar la autonomía en las actividades de la vida diaria. También busca reducir la espasticidad, los temblores, la falta de aire y la fatiga. Está encaminada a fomentar la autonomía de la persona con párkinson el máximo tiempo posible (Federación Española de Párkinson, 2025)
Logopedia: intervienen desde etapas tempranas para atender alteraciones como la disartria, hipofonía y la disfagia. Estas dificultades afectan significativamente la comunicación, nutrición y participación social, tratarlas es de vital importancia para mantener la calidad de vida del EP (Federación Española de Párkinson, 2025)
Terapia ocupacional: se puede comenzar en cualquier etapa, fundamentalmente cuando aparecen dificultades para realizar las tareas diarias. Permite al EP mantener su independencia (Federación Española de Párkinson 2025)
Trabajo social: se puede dar en cualquier etapa de la enfermedad, cuando el EP y su familia lo requieran. Les ayuda a gestionar aspectos sociales y emocionales, facilita el acceso a recursos, servicios sociales, ayudas técnicas y planificación de cuidados a largo plazo, ayuda a prevenir el síndrome de sobrecarga del cuidador. Intervine a nivel individual, grupal y comunitario, desde el sistema sanitario, el de servicios sociales u otras entidades / asociaciones (Federación Española de Párkinson, 2025)
5.1.4 Terapias complementarias
Terapia de sonido
La terapia de sonido se define como el uso clínico y terapéutico de ondas sonoras, música y frecuencias específicas para mejorar el estado físico, emocional y cognitivo del individuo. A diferencia de la musicoterapia convencional, la terapia de sonido pone especial énfasis en el fenómeno de la resonancia y en cómo las vibraciones afectan directamente a la fisiología humana (García, 2022). Según Goldman (2017), esta práctica se basa en la premisa de que todo en el universo, incluidas las células del cuerpo humano, se encuentra en un estado de vibración constante; cuando una parte del organismo pierde su frecuencia óptima, el sonido actúa como un agente regulador para restaurar el equilibrio.
La terapia de sonido es considerada una terapia vibracional, usa la vibración del sonido como agente terapéutico y por ello se engloba dentro de las Terapias vibracionales o bioenergéticas (Petey, 2025)
Fundamentos: Cuando una frecuencia armónica atraviesa el cuerpo se producen dos fenómenos fundamentales, la resonancia simpática y el arrastre o sincronización:
Resonancia: Desde una perspectiva física y terapéutica, se define como la capacidad de una frecuencia para alcanzar y vibrar en simpatía con otro objeto, logrando que este último comience a oscilar a la misma velocidad (Goldman, 2017). En el cuerpo humano, este fenómeno implica que las ondas sonoras externas pueden influir en los tejidos, órganos y sistemas biológicos que se encuentran en un estado de desequilibrio.
Según García (2022), la resonancia actúa como un mecanismo de restauración; cuando un instrumento terapéutico (como un cuenco de metal o un diapasón) emite una frecuencia armónica pura, el cuerpo tiende a sincronizar sus propias vibraciones internas con dicho estímulo. Este proceso no solo ocurre a nivel macroscópico, sino que impacta directamente en la estructura celular, debido a la alta conductividad del agua presente en el organismo (Organización Mundial de la Salud, 2023).
Principio de arrastre o sincronización: Este fenómeno físico ocurre cuando dos sistemas que vibran a frecuencias diferentes terminan sincronizándose bajo una misma pulsación (Goldman, 2017). En el contexto terapéutico, se utilizan frecuencias armónicas para «arrastrar» las ondas cerebrales o el ritmo cardíaco hacia estados de relajación profunda, permitiendo que el cuerpo entre en procesos de homeostasis (García, 2022). Según la Organización Mundial de la Salud (2023), este mecanismo es fundamental para inducir estados de relajación profunda, ya que permite trasladar al cerebro desde frecuencias de alerta (Beta) hacia estados de calma (Alfa) o meditación (Theta) mediante el uso de frecuencias de batimiento o instrumentos armónicos.
Este principio demuestra que el cuerpo humano no es un sistema aislado, sino un conjunto de osciladores biológicos que tienden a buscar la armonía con el entorno acústico dominante (Goldman, 2017)
A través del Instituto Internacional de Terapia de Sonido (IITS), durante la Luna Wesak de 2022, se llevó a cabo un estudio internacional coordinado por Vikrampal, aplicando un Baño de Gong estructurado en 42 espacios simultáneos. Con 363 participantes evaluados mediante el Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01, se registraron mejoras significativas en energía, estrés, ansiedad y tristeza, lo que respalda el impacto terapéutico de esta intervención a nivel físico y emocional (Vikrampal, 2022). Evidenciando así el profundo impacto de esta herramienta vibracional en la salud emocional colectiva. Esto respalda la notable efectividad del Gong incluso con una sola intervención.
Bases Fisiológicas: Diversos estudios han explorado la interacción entre las ondas acústicas y los sistemas biológicos:
- Estimulación del nervio vago: La exposición a frecuencias armónicas bajas y constantes estimula el nervio vago, lo que reduce la actividad del sistema simpático y activa el sistema parasimpático, promoviendo la homeostasis (García, 2022).
- Reducción del cortisol: La exposición a ciertos sonidos ha demostrado disminuir los niveles de cortisol, la hormona des, estrés mientras aumenta la producción de óxido nítrico, que favorece la vasodilatación y la respuesta inmunitaria (Organización Mundial de la Salud, 2023).
- A nivel celular: la vibración mecánica actúa directamente sobre las membranas, facilitando el transporte de nutrientes y la eliminación de desechos metabólicos gracias a la conductividad hídrica del organismo (Goldman, 2017).
Bases Psicológicas: El sonido tiene la capacidad de puentear el pensamiento analítico y acceder directamente al sistema límbico, el centro de las emociones en el cerebro. Esto permite que el individuo procese bloqueos emocionales o traumas sin la necesidad de una intervención verbal extensa (García, 2022).
Otro pilar psicológico es la inducción de estados alterados de conciencia a través de la respuesta de seguimiento de frecuencia (frequency following response). Mediante el uso de tonos biaurales o instrumentos con alto contenido de armónicos, es posible inducir ondas cerebrales alfa y theta, asociadas con la relajación profunda, la creatividad y el acceso a contenidos del inconsciente (Goldman, 2017). Esta transición reduce la ansiedad y mejora la autorregulación emocional, proporcionando un espacio de introspección y calma mental.
Según varias investigaciones publicadas en el Instituto Internacional de Terapia de Sonido (IITS), el uso del gong ha mostrado resultados significativos en distintos contextos. Ramirez P., (2025), documentó beneficios en la reducción del estrés crónico, mejorar la calidad del sueño y favorecer el bienestar general. Mientras que Echevarria, (2025), encontró una disminución significativa en los niveles de ansiedad y miedo en adulto mayor.
Beneficios generales del sonido terapéutico
En la Salud Física:
- Reducción del estrés sistémico: estudios han evidenciado que las sesiones de terapia de sonido pueden disminución de los niveles de cortisol y activación del sistema parasimpático (García, 2022).
- Mejora en el sistema inmunológico: dado que la vibración actúa a nivel celular, esto permite mejorar la circulación linfática y fortalecer el sistema inmunológico al optimizar la respuesta regenerativa del cuerpo (Organización Mundial de la Salud, 2023).
- Apoyo en enfermedades neurológicas. La terapia de sonido se ha utilizado como complemento en el tratamiento de enfermedades como el Parkinson y la esclerosis múltiple, mejorando la movilidad y la calidad de vida de los pacientes (Bartel et al., 2017)
Psicológicos y Cognitivos
En el ámbito mental, el sonido terapéutico actúa como un regulador de la actividad cerebral. El uso de instrumentos con tonos sostenidos facilita la transición hacia estados de ondas cerebrales alfa y theta, lo que se traduce en una reducción de la sintomatología ansiosa y una mejora en la calidad del sueño (Goldman, 2017).
- Mejora concentración: se documentó un incremento en la claridad mental y la capacidad de concentración, debido a que la sincronización hemisférica promovida por el sonido reduce el ruido mental y el pensamiento rumiante (Garcia, 202)
- Mejora del sueño: Implementación de la terapia de sonido en la mejora del sueño en adultos mayores. IIts. (Instituto Internacional de Terapias de Sonico). Ramirez , (2025).
Equilibrio emocional y bienestar subjetivo
- Mejora el bienestar percibido por pacientes con cáncer de mama. Se ha demostrado que con la terapia de sonido ha mejorado la percepción de mejoría en las pacientes con cáncer de mama. (Vikrampal Sandes et al., 2024).
5.1.5 Terapia de sonido con Gong
Origen del Gong:
Se cree que los gongs se remontan a la Edad del Bronce aproximadamente 3000 a.C. a 2000 a.C.. La primera mención escrita data del siglo VI, durante el reinado del emperador Hsuan Wu en China. En el siglo VI a.C., Gautama Buddha reconoció el sonido del gong como una herramienta poderosa para la meditación y la transformación de la consciencia. Buddha envió monjes a marcar los gongs con la frase «Tan Loi», que significa
«La felicidad ha llegado» o «Dios ha regresado a la Tierra» (Pesek et al., 2016)
Características de la terapia de sonido con Gong:
La terapia de sonido con gong—también conocida como baño de gong o gong sound therapy, va sobre cómo mejorar y potenciar la capacidad innata de sanación que tiene nuestro cuerpo-mente, además de cómo experimentar un estado de totalidad y elevar la conciencia. A mayor conciencia, mayor sentido de la totalidad. El estado de totalidad implica un equilibrio dentro y entre todos los aspectos del Ser: emocional, piscológico, físico y espiritual.
Las principales características son:
- Uso de resonancia compleja: los gongs producen múltiples armónicos y ondas sonoras superpuestas que envuelven al receptor, creando un campo vibratorio denso y envolvente.
- Sesiones inmersivas: los participantes suelen permanecer en posición relajada mientras el practicante ejecuta patrones no rítmicos que facilitan estados de profunda relajación o trance
- Contexto integrativo: esta modalidad se practica en espacios de bienestar, centros de meditación o terapia complementaria, muchas veces acompañada de otros instrumentos armónicos como cuencos o diapasones
- Aplicación multidimensional: además del bienestar físico y emocional, se postula que la terapia puede influir en estados de conciencia y procesos interiores subjetivos
5.1.6 Beneficios de la terapia de sonido con Gong en la enfermedad de Parkinson
Estado Físico: Neuro-plasticidad y Control Motor
Las investigaciones actuales se centran en la estimulación somatosensorial. El Gong no solo emite sonidos audibles, sino ondas infrasónicas (vibración mecánica) que interactúan con el sistema motor.
Sincronía Neuronal: Estudios piloto realizados, indican que la terapia vibratoria sónica (similar a la producida por el Gong) disminuye la sincronía neuronal patológica en el cerebro, lo que se traduce en una reducción directa de la frecuencia e intensidad de los temblores (Huelight, 2024).
Mejora de la Marcha y «Freezing»: Investigaciones presentadas en el Congreso BAMT 2024 confirman que los estímulos rítmicos externos ayudan a los pacientes a mantener la fluidez del movimiento, reduciendo los episodios de bloqueo de la marcha mediante la activación de vías motoras alternativas (Soler Almendros, 2024).
Rehabilitación del Habla: El uso de frecuencias armónicas ha demostrado ser una herramienta eficaz para la rehabilitación vocal, ayudando a los pacientes a mejorar el volumen y la articulación, síntomas que suelen deteriorarse con la progresión de la enfermedad.
Estado emocional: regulación del Estrés y bienestar percibido
Reducción de la Ansiedad y Depresión: Un estudio de revisión sistemática publicado en 2025 destaca que las intervenciones sonoras reducen significativamente los niveles de cortisol y mejoran la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), lo que ayuda a combatir la ansiedad crónica en pacientes neurodegenerativos (Cai et al., 2025).
Efecto Mindful/Meditativo: Investigaciones recientes con electroencefalogramas (EEG) muestran que el sonido del Gong facilita un desplazamiento hacia estados de ondas cerebrales que favorecen la atención plena, reduciendo la fatiga mental y mejorando el estado de ánimo (Walter & Hinterberger, 2022)
Conexión Social: estudios como los del Institut de Recerca Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (2024), subrayan que estas terapias grupales fomentan un sentido de pertenencia, lo cual es vital para mitigar el aislamiento emocional que acompaña al Parkinson.
El estudio de Goldsby, et al. (2017) también reveló que los participantes experimentaron un aumento significativo en la sensación de bienestar y tranquilidad tras la terapia sonora. Este hallazgo refuerza el valor del gong como herramienta complementaria en el abordaje del malestar emocional asociado a trastornos como el estrés crónico, la ansiedad o el insomnio.
5.1.7 Cuidados complementarios
Intervenciones basadas en la terapia de sonido con Gong:
Las intervenciones con Gong en el contexto de la enfermedad de Parkinson se definen como una modalidad de cuidado complementario no invasivo que utiliza la inmersión sonora y la vibración mecánica para modular la sintomatología motora y no motora. A diferencia de la musicoterapia convencional, el Gong genera un espectro de armónicos complejos y frecuencias bajas que impactan tanto el sistema auditivo como el somatosensorial (Fernández-Company et al., 2024).
- Estimulación Rítmica y Control Motor:
La intervención se fundamenta en la capacidad del sonido para actuar como un «marcapasos» externo. El uso del Gong proporciona estímulos rítmicos estables que facilitan la sincronización motora, ayudando a reducir la bradicinesia y los episodios de congelación (Soler Almendros, 2024). Estas intervenciones permiten que el cerebro utilice vías auditivo-motoras alternativas para compensar las deficiencias dopaminérgicas.
- Terapia Vibroacústica y Rigidez:
El Gong se utiliza por su capacidad de emitir vibraciones de baja frecuencia que penetran en los tejidos corporales. Esta estimulación vibroacústica actúa sobre los mecanorreceptores y los husos musculares, promoviendo una reducción de la rigidez y el temblor. Según, Standaerd D.G. et al., (2020), la vibración mecánica profunda induce una relajación fisiológica que mejora la amplitud de movimiento y reduce el dolor asociado a la distonía muscular.
- Regulación del Eje Hipotálamo-Pituitario-Adrenal (HPA):
En el ámbito de los cuidados emocionales, las sesiones de terapia de sonido con gong, buscan la reducción del estrés crónico. La intervención induce un estado de predominio parasimpático, evidenciado por un aumento en la variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC) y una disminución del cortisol salival (Cai et al., 2025). Este estado de relajación profunda es fundamental para mitigar la ansiedad y la depresión, factores que a menudo exacerban los síntomas motores del Parkinson.
- Aplicación Clínica y Seguridad:
Las intervenciones actuales se estructuran en sesiones de 22 a 45 minutos, despendiendo si la sesión es individual o grupal, donde la persona preferentemente esta tumbada. Se considera un cuidado seguro, aunque los protocolos recientes sugieren precaución en pacientes con hipersensibilidad auditiva o dispositivos electrónicos implantados (como estimuladores cerebrales profundos), requiriendo siempre una supervisión profesional (Goldsby et al., 2017).
5.1.8 Importancia del abordaje Holístico
El abordaje holístico en la salud se fundamenta en la premisa de que el bienestar de un individuo es el resultado de la interdependencia entre las dimensiones física, emocional, social y espiritual. En la enfermedad de Parkinson, este enfoque es crítico debido a que los síntomas no motores (depresión, ansiedad, aislamiento) suelen tener un impacto más severo en la calidad de vida que las propias dificultades motrices (Bukowska et al., 2016)
•Importancia en el Bienestar Físico y Emocional
La integración de terapias complementarias, como el uso del Gong, permite un cuidado integral. Mientras que la farmacología tradicional actúa sobre los receptores de dopamina, el abordaje holístico busca la autorregulación sistémica.
A nivel físico: Se promueve la homeostasis mediante la relajación profunda y la reducción de la espasticidad.
A nivel emocional: Se ofrece un espacio de contención donde el EP es un participante activo en su proceso de relajación, lo que refuerza su sentido de autoeficacia (Goldsby et al., 2017).
•Humanización de los Cuidados
La humanización de la asistencia sanitaria implica rescatar la dignidad del paciente en el entorno clínico. Según la literatura reciente, humanizar el cuidado en enfermedades neurodegenerativas significa personalizar la intervención y reconocer la vulnerabilidad emocional del paciente. Las intervenciones sonoras humanizan el cuidado al:
Reducir la tecnificación excesiva: el sonido del Gong ofrece un entorno orgánico y sensorial que contrasta con la frialdad de los entornos hospitalarios.
Fomentar la empatía terapéutica: el terapeuta de sonido actúa como un facilitador que valida el estado emocional del paciente a través de la escucha y la resonancia (Soler Almendros, 2024).
La terapia de sonido con Gong como intervención complementaria en el Estado Físico y
Emocional de
Promover la conexión social: en sesiones grupales, se rompe el estigma de la enfermedad, permitiendo que el paciente se relacione desde el bienestar y no desde la discapacidad.
La tendencia actual en cuidados paliativos y crónicos sugiere que el acceso a terapias que promuevan la paz mental y el alivio del sufrimiento emocional debe ser parte integral de la cartera de servicios de salud. La humanización no es un «extra» opcional, sino un componente ético que garantiza que el tratamiento del Parkinson sea integral y compasivo (Fernández-Company et al., 2024).
5.2. Marco legal
Contexto Internacional
En el contexto internacional, la Organización Mundial de la Salud ha reconocido el valor de la medicina tradicional y complementaria, promoviendo su integración en los sistemas nacionales de salud mediante el documento Estrategia de la Organización Mundial De La Salud sobre medicina tradicional 2014-2023. Este informe, insta a los países a regular y evaluar científicamente estas prácticas para garantizar su seguridad y eficacia (Organización Mundial de la Salud, 2023).
El uso de la terapia de sonido con Gong se encuadra legalmente en España bajo el concepto de Intervención No Farmacológica (INF). Su aplicación como técnica no invasiva se apoya en la Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente, que garantiza el derecho a elegir opciones que mejoren la salud, y se alinea con la Estrategia en Enfermedades Neurodegenerativas del SNS, la cual impulsa tratamientos complementarios para abordar los síntomas que la farmacología convencional no logra mitigar totalmente.
Marco Normativo en España
El abordaje de la enfermedad de Parkinson en España se sustenta en un marco normativo que prioriza la dignidad y la calidad de vida del paciente, detalle:
Partiendo de la Constitución Española, el Artículos 43 garantiza el derecho a la protección de la salud, y el Art. 49 obliga a los poderes públicos a realizar políticas de previsión, tratamiento y rehabilitación para las personas con discapacidades físicas o psíquicas.
Ley General de derechos de las personas con discapacidad, Real Decreto Legislativo 1/2013: esta ley es clave porque define que la discapacidad no es solo una «enfermedad», sino la interacción entre las limitaciones de la persona y las barreras del entorno.
La Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Esta normativa no solo reconoce la necesidad de asistencia, sino que impulsa la implementación de estrategias que prevengan el agravamiento de los síntomas y fomenten la independencia.
La Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad, cuyos artículos 25 y 26 consagran el derecho a la salud y a la rehabilitación para lograr la máxima autonomía e independencia física, mental y social (Organización de las Naciones Unidas, 2006). El artículo 19 habla sobre el derecho a una vida independiente, elegir dónde y cómo vivir, evitando el aislamiento social. Ratificada por España y adaptada mediante la Ley 26/2011. Establece un marco de derechos globales para las personas con discapacidad, que obliga a eliminar barreras y asegurar la participación e igualdad de oportunidades.
El pasado 12 de marzo del 2025, el Congreso de los Diputados aprobó una proposición de ley histórica destinada a mejorar la atención integral de las personas con enfermedades neurodegenerativas, como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), el Parkinson, el Alzheimer y otras dolencias del sistema nervioso central. Esta iniciativa responde a una demanda histórica de pacientes con enfermedades como el Parkinson.
Establece, entre otras medidas, la creación de un procedimiento urgente para el reconocimiento del grado de discapacidad y dependencia, que deberá resolverse en un plazo máximo de tres meses. También contempla la coordinación de equipos multidisciplinares de atención, el refuerzo de la atención domiciliaria y el acompañamiento desde el diagnóstico (Congreso de los Diputados, 2025).
La Estrategia General en Enfermedades Neurodegenerativas del Sistema Nacional de Salud, subraya la importancia de un enfoque multidisciplinar, avalando el uso de terapias no farmacológicas para tratar dimensiones que la medicina convencional no cubre plenamente, como el impacto emocional (Ministerios de Sanidad, 2016). Esta recomendación se encuentra desarrollada en el documento: Abordaje del Parkinson y otros Parkinsonismos (Ministerio de Sanidad, 2021), que recomienda la implementación de terapias rehabilitadoras desde el diagnóstico inicial.
La estrategia general en Enfermedades Neurodegenerativas del Sistema Nacional de Salud en la línea Estratégica 2 “Atención sanitaria y social a las enfermedades neurodegenerativas” , en su Objetivo General 3: Atención integral a pacientes y familiares, habla de prestar la mejor atención integral sanitaria y social a la población afectada, a las personas que les cuidan y a los familiares, basada en la mejor evidencia científica disponible y la necesaria continuidad asistencial (Ministerio de Sanidad, 2016)
Respecto al ámbito Autonómico, cabe mencionar que la gestión de la sanidad está transferida a las Comunidades Autónomas. Cada comunidad tiene sus propios planes de salud específicos donde se suelen incluir las asociaciones de Parkinson como prestadoras de servicios de rehabilitación.
Tomando como referencia lo antes detallado, se puede afirmar que el uso de la terapia de sonido con gong se encuadra en España bajo el concepto de Intervención No Farmacológica (INF). Su aplicación como técnica no invasiva se apoya en la Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente, que garantiza el derecho a elegir opciones que mejoren la salud y se alinea con la Estrategia en Enfermedades Neurodegenerativas del SNS, la cual impulsa tratamientos complementarios para abordar los síntomas que la farmacología convencional no logra mitigar totalmente. Concretamente este proyecto busca validar científicamente su aporte como terapia integrativa, brindando al colectivo de Parkinson la posibilidad de eliminar una barrera interna (la ansiedad y el estrés) para que la persona pueda participar en igualdad de condiciones, lograr autonomía mental y social, favorece una mayor seguridad personal, mejora su calidad de vida.
5.3. Marco social:
La enfermedad de Parkinson (EP) se manifiesta como una patología compleja que impacta de manera transversal en el individuo, exigiendo un proceso de adaptación crónico y prolongado. El presente estudio se propone como una Intervención No Farmacológica (INF) orientada a mitigar la ansiedad, el estrés y el deterioro del estado físico general de los pacientes, abordando tanto la sintomatología derivada de la propia neurodegeneración como los efectos secundarios asociados al tratamiento farmacológico.
Situación mundial
A nivel global, la Organización Mundial de la Salud (2022) señala que el Parkinson es una enfermedad neurológica cuya prevalencia, discapacidad y mortalidad están creciendo más rápido en todo el mundo, superando incluso al Alzheimer. En los últimos 25 años, el número de personas con EP en el mundo se ha duplicado. Se estima que más de 8.5 a 10 millones de personas viven con esta enfermedad. Esta duplicación se debe, según los expertos, a que la población envejece más tarde, o lo que es lo mismo vivimos más años. Por otro lado, la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD advierte que la calidad de vida de las personas con EP se deteriora rápidamente si no hay intervenciones adecuadas. El mayor impacto no solo es el temblor como la gran mayoría de las personas creen, sino los síntomas no motores (ansiedad, estrés, depresión, trastorno del sueño…) que la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD identifica como los más desatendidos por los sistemas de salud.
En su Plan de Acción Mundial (2022-2031). La ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD ha aprobado el «Plan de acción mundial intersectorial sobre la epilepsia y otros trastornos neurológicos». Este plan obliga a los países a:
- Mejorar el diagnóstico temprano.
- Proporcionar tratamientos no farmacológicos y apoyo psicosocial.
- Fomentar la investigación en terapias innovadoras para mejorar la autonomía.
La mayoría de las personas que padecen Parkinson tienen más de 60 años, pero una de cada diez tiene menos de 50. Afecta ligeramente más a hombres que a mujeres. El Parkinson es la enfermedad neurológica de más rápido crecimiento en el mundo: se cree que el número de personas con Parkinson se duplicará a 20 millones para el año 2050. (Parkinson’s Europe. (s.f.).
Situación en España
España cuenta con una particularidad, hoy por hoy tiene una de las esperanzas de vida más altas del mundo y dado lo analizado anteriormente, se presenta como un desafío social.
En España conviven entre 120.000 y 160.000 personas conviven con el Parkinson en España y más de 1 millón en Europa. Cada año se diagnostican unos 10.000 nuevos casos. Se estima que hay unas 30.000 personas que aún no saben que tienen la enfermedad, a menudo porque confunden los síntomas iniciales (como el dolor de hombro o la depresión) con el envejecimiento normal (Federación Española de Párkinson, 2023).
España es uno de los países más envejecidos del mundo, el 70% de las personas con
EP tienen más de 65 años. Un 15% son personas menores de 50 años (Federación Española de Parkinson, 2021). El coste sanitario se estima en más de 17.000 euros anuales por paciente, según datos de la Fundación del Cerebro (2016).
España cuenta con un fuerte apoyo a través de las asociaciones, como la Federación Española de Parkinson y las asociaciones que la representan en cada comunidad autónoma, como lo es la Asociación de Parkinson en Castellón de la Plana, lugar en el que resido y tomo como dato para llevar a cabo este estudio. La Federación Española de Párkinson surge por el impulso de 5 asociaciones de párkinson y 27 años después la forman 70 asociaciones, con una representatividad de más de 13.000 personas afectadas, familiares y personas cuidadoras. Se creó para fortalecer y promover el movimiento asociativo en España y mejorar la calidad de vida de las personas con párkinson y sus familiares. Actualmente, las asociaciones de párkinson se han convertido en un referente indispensable para las personas con EP, cubren una laguna asistencial del Sistema Nacional de Salud al ofrecer terapias rehabilitadoras, información fiable y contrastada, orientación, asesoramiento personalizado y apoyo emocional; fomentar el sentido de pertenencia y reducir la vulnerabilidad y el aislamiento social de las personas que conviven con el párkinson (Federación Española de Párkinson, 2023).
La realidad española antes descrita nos indica que el paciente con EP se enfrenta a largos períodos de convivencia con la enfermedad, donde el control de la ansiedad y el estrés es vital para mantener la convivencia familiar y la autonomía.
Investigaciones como terapias no farmacológicas
El efecto de la música en pacientes con Parkinson cuenta con respaldo científico gracias a estudios como los de Oliver Sacks. En su célebre obra Despertares, el neurólogo describe los beneficios observados al integrar la música en el tratamiento de personas con esta enfermedad (Miranda et al., 2017)
El doctor Sacks (2007) describió con asombro cómo el estímulo sonoro lograba lo que la medicina química a veces no podía: “Yo sabía que la música, al parecer, de alguna manera y al menos durante algunos minutos, sobrepasaba el mal de Parkinson y liberaba a los pacientes: les permitía el movimiento libre. A veces se podía ver incluso que cuando se imaginaba la música, también podían funcionar de una manera similar: sólo pensando en ella, superaban en parte sus impedimentos. Y todo cambiaba con la música: las ondas cerebrales cambiaban y había un cambio neurológico profundo” (p. 273)
En estrés y dolor, la musicoterapia es muy eficaz para reducir los niveles de estrés, pues disminuye los niveles de cortisol y noradrenalina (Parra, 2008).
Estudios recientes que ayudan a reforzar las evidencias sobre el beneficio de la Terapia de sonido con Gong, como terapia no farmacológica, publicados en el Instituto de Terapia de Sonido relacionado con el estado físico general y emocional:
Estudio realizado Pérez (2025), Efectos del Baño de Gong en el acompañamiento al tratamiento médico Oncológico, los resultados obtenidos con Terapia de Gong sugieren una disminución significativa de los niveles de estrés, ansiedad y tristeza en la participante, así como mejoras importantes en parámetros relacionados al bienestar físico: percepción de energía y sensación de enfermedad.
Estudio realizado por Guijarro (2025), Efectos de la Terapia individual de Gong en la reducción de temblores en una persona con Parkinson en sus primeras etapas, los resultados obtenidos con Terapia de Gong indicaron una reducción del estrés en un 53.9%, una mejoría de la ansiedad del 69.8%, una reducción del 66.7% de la sensación de estar enferma, se evidenció un incremento en la relajación, descendió el nivel de temblores y se redujo la preocupación en un 59.4%.
Estudio realizado por Rosero (2025) Impacto de Terapia de sonido con Gong sobre el Cortisol como hormona del estrés, los resultados permiten concluir que la terapia de sonido con gong tiene un impacto significativo en la disminución del cortisol, lo que le posiciona como una herramienta potencialmente eficaz para el manejo de estrés y sus consecuencias. Un dato relevante respeto del Nivel de estrés dio como resultado que el 80.2 % de los participantes no sentían estrés y las categorías de mayor intensidad desaparecieron por completo. En cuanto al Nivel de ansiedad, el 63.6% reportó no sentir ansiedad y desaparecieron también las categorías de mayor intensidad, lo que respalda el efecto positivo de la terapia sonora sobre la regulación emocional y la reducción de la ansiedad.
6. METODOLOGÍA
6.1. Diseño
Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y de tipo longitudinal, basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert (la escala: CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL (V22-01)) para analizar la evolución de las percepciones de los participantes sobre la Terapia de Sonido con Gong en el Estado físico y Emocional en personas con Parkinson.
El set de gongs utilizados en las sesiones fue:
- Gong planetario Marte 32”/80 cm – Nota fundamental: Re – Frecuencia 144.72 Hz (Hans Cousto).
- Gong sinfónico 24” /60cm. Nota fundamental La2 – Frecuencia 110,4 Hz.
- Zaphir primavera.
- Zaphir otoño.
Se utilizó solo el Gong como instrumento para poder obtener un resultado más preciso sobre su intervención en las percepciones de los participantes.
En cuanto al abordaje de los Síntomas No Motores (Psicoemocionales), la EP conlleva frecuentemente cuadros de apatía, depresión y pérdida de iniciativa debido a la afectación de las vías dopaminérgicas. El Gong de Marte actúa como un catalizador emocional que:
- Fortalece la función ejecutiva y la voluntad: Proporciona la claridad mental necesaria para superar la duda y la indecisión, fomentando la autonomía e independencia del paciente.
- Regulación afectiva: Facilita la canalización constructiva de la frustración y la ira, emociones recurrentes ante la pérdida progresiva de facultades.
- Impulso vital: Infunde coraje, pasión e iniciativa, cualidades esenciales para que el paciente mantenga un rol activo en su proceso de rehabilitación.
El Gong sinfónico posee una estructura sonora que contiene todo el espectro de frecuencias audibles, genera armónicos que facilitan la relajación profunda activando el sistema nervioso parasimpático.
La sinergia entre el Gong Marte y el Gong sinfónico permitió abordar tanto la relajación sistémica como la necesidad de activación motora.
Los gongs estaban suspendidos en un doble soporte, el gong Marte estaba ubicado en la parte superior, el sinfónico en la inferior. La caja de resonancia estaba dirigida axialmente desde los pies a la cabeza.
Las sesiones de terapia individual con Gong fueron diseñadas bajo un enfoque holístico y estructuradas con una duración total de aproximadamente 60 minutos. Las sesiones se desarrollaron en un entorno de bienestar con temperatura estable y mínima estimulación sensorial, favoreciendo la reducción de la respuesta simpática y de la rigidez muscular por estrés ambiental, lo que optimizó la receptividad neurosensorial y propioceptiva de la paciente ante las vibraciones del gong.
Se solicitó al participante (sesiones individuales) que se tumbe sobre la esterilla, se le proporcionó cojín y manta para brindar un mayor confort. Se comunicó que en caso de necesitar otro cojín o manta lo indicarán, esto se planteó dado que las personas con EP suelen tener distintas molestias y varía en el día.
El protocolo de Terapia de sonido con Gong, aplicado se desarrolló de la siguiente manera:
- se inicia induciendo al participante a buscar un estado de calma y relajación, guiada con la voz, poniendo énfasis en la conexión consciente con la respiración profunda, se solicita exprese interiormente su intención, durante 5 minutos.
- posteriormente empiezan a sonar los Gong durante 32 minutos ininterrumpidos, utilizando distintas secuencias de percusión: apertura de la energía durante 1 minuto, secuencia para el Estrés 7 minutos, secuencia para la Ansiedad 7 minutos, armonizar Nadis y Chakras 7 minutos y por último Experimentar y Relajarme 7 minutos, el último minuto se utiliza para ir reduciendo la intensidad gradualmente.
- Después del último sonido, se deja unos minutos de silencio para la integración de las sensaciones físicas y emocionales, se incorpora el pensamiento semilla, siempre el mismo en cada sesión: Inhala, siente la vida aquí y ahora, Exhala el control. Inhala paz y calma, Exhala la duda. Se acompaña ese pensamiento con el sonido de Zaphir.
- Después de un periodo de tiempo entre 5 y 10 minutos de silencio absoluto, permitiendo al cuerpo integrar la experiencia en cuerpo, mente, alma y corazón, se guía con la voz al participante, para que vaya moviendo su cuerpo, volviendo a su espacio, a su respiración natural y vaya despertando con amabilidad. Momento de fundamental importancia dado la patología de los participantes.
Al concluir la sesión se ofrece un vaso de agua, para ayudar a liberar las toxinas. Les sugiero para una integración de la experiencia y para mantener el estado de relación en los días posteriores, realizar respiración larga y profunda tumbado/a con la mano izquierda en el corazón y la derecha en el abdomen por 3 minutos o más según lo sientan.
6.2. Sujetos del estudio
La población estuvo compuesta por pacientes diagnosticados con Parkinson, pertenecientes a la Asociación de Parkinson de Castellón. La muestra fue seleccionada mediante muestreo no probabilístico por conveniencia, compuesta por tres personas adultas:
- 1 hombre de 45 años, en Etapa Inicial – estadio 2- bilateral: los síntomas afectan a ambos lados del cuerpo. Padece sobre todo rigidez y bloqueo. Le diagnosticaron Parkinson con 39 años.
- 2 mujeres de 53 años, a ambas le diagnosticaron párkinson con 50 años. Una con Etapa Inicial – estadio 1: Los síntomas le afectan solo a un lado del cuerpo. En su caso predomina el dolor y cansancio. No hay pérdida de equilibrio y la persona es totalmente funcional. La otra con Etapa inicial – estadio 2 -: los síntomas afectan a ambos lados del cuerpo. Padece sobre todo rigidez y bloqueo. Tiene problemas para caminar bien, las tareas cotidianas empiezan a requerir más tiempo y esfuerzo.
Los criterios de inclusión establecidos fueron los siguientes:
- Edad comprendida entre 40 – 60 años
- Contar con diagnóstico profesional de Parkinson
- No estar bajo el efecto de sustancias psicoactivas durante las sesiones
- Aceptar participar voluntariamente y firmar el consentimiento informado.
Los criterios de exclusión establecidos fueron los siguientes:
- Ausencia de diagnóstico clínico de la enfermedad de Parkinson
- No pertenecer a la Asociación de Parkinson de Castellón
- Presencia de otras enfermedades neurológicas o condiciones médicas graves no relacionadas con el Parkinson que puedan interferir con la participación o la interpretación de los resultados.
- No se previó una posible pérdida muestral por el seguimiento, dado que cada participante seleccionó el día y hora que más se adapta a su estilo de vida para asistir al estudio sin complicaciones.
6.3. Ámbito y periodo del estudio
El estudio se realizó en un entorno privado de kundalini yoga en Castellón de la Plana-
Comunidad Valenciana – España, en un contexto de entorno académico de clases de Kundalini yoga y yoga terapéutica (en silla, oncológica y Parkinson)
Periodo: el seguimiento se llevó a cabo desde 01/11/2025 hasta 30/11/2025, se realizaron 4 sesiones individuales por participante, una sesión individual semanal, con seguimiento continuo.
6.4. Recogida de información
Para la recogida de información se utilizó un Instrumento de recolección de datos:
CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01. Se
aplicó antes y después de cada sesión, recogiendo la percepción subjetiva del participante respecto a su estado físico, emocional y mental. Este cuestionario tipo Likert ha sido validado científicamente y consta de 6 ítems, evaluando: tengo energía, tengo dolor, me siento enfermo, me siento triste, nivel de estrés y nivel de ansiedad, puntuados de 0 («nada») a 4 («muchísimo»),
Codificación de la escala.
0: Nada
1: Un poco
2: Algo
3: Mucho
4: Muchísimo
La elección de esta escala y sus ítems permitió una cuantificación granular de las percepciones subjetivas de la participante respecto a la intensidad de sus síntomas y su estado emocional/bienestar a lo largo de la intervención. El cuestionario completo utilizado en este estudio puede consultarse en el Anexo 1.
6.5. Procedimiento de recogida de la información
La recogida de información se realizó mediante la autoevaluación por parte de la participante, al inicio y final de la sesión de Terapia de Gong, mediante el uso del CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01.. Este
instrumento fue administrado mediante formularios electrónicos de Google Forms, tanto antes como después de cada sesión de terapia de Gong, en dicho formulario se firmó un consentimiento de participación, cuál era el objetivo, el uso de confidencialidad de la información y la publicación de los datos. Previamente a la primera aplicación, firmaron un consentimiento donde se garantiza la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y en cualquier posible publicación posterior, Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.
6.6. Aplicación de cuestionarios en el tiempo
El cuestionario se aplicó en dos momentos clave: antes y después de cada sesión.
Esto permitió comparar los cambios percibidos por el participante en las variables:
ESTADO FÍSICO GENERAL:
- Tengo Energía antes y después
- Tengo dolor antes y después
- Me siento enfermo antes y después.
ESTADO EMOCIONAL:
- Me siento triste antes y después
- Nivel de estrés antes y después
- Nivel de ansiedad antes y después.
6.7. Cronograma de estudio
El estudio tuvo una duración total de 5 meses. La terapia con gong es de 4 semanas, desarrollándose una sesión semanal de terapia individual de Gong.
6.8. Análisis de los datos
Los datos cuantitativos recogidos mediante el cuestionario: CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01 fueron analizados mediante estadística descriptiva y pruebas de comparación de medias para muestras relacionadas.
Se calcularon medidas de tendencia central, como medias, medianas y modos, así como variación porcentual para cada ítem y momento de aplicación, se aplicó la prueba t para muestras dependientes para comparar los resultados entre antes y después, con el fin de identificar patrones y tendencias en la evolución de la percepción de las asistentes a lo largo del ciclo de la Terapia de sonido con gong.
7. RESULTADOS
Descripción general de la muestra
Participaron en el estudio un total de 3 personas con diagnóstico de Párkinson, en etapa temprana, estadio 1 y 2, de los cuales el 75 % fueron mujeres y un 25% hombres. La edad media de los participantes fue de 50,33 años.
La intervención fue de tipo longitudinal y se llevó a cabo a lo largo de 4 sesiones de terapia de sonido con gong por participante. En cada sesión se aplicaron dos formularios tipo Likert: “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, uno antes y otro después de la intervención con el objetivo de evaluar los cambios subjetivos percibidos por los participantes en distintos indicadores de bienestar físico y emocional.
Resultados de la escala de hábitos de estudio
A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos a partir del análisis de los ítems de la escala Likert:
Datos de la escala LIKERT: “CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22- 01”, resultados en EXCEL.
Tabla 1: Comparación Valor Promedio de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención.
| ITEMS | Valor Promedio | Variación Porcentual | |
| ANTES | DESPUÉS | ||
| TENGO ENERGÍA | 1,92 | 2,58 | 34,38% |
| TENGO DOLOR | 1,92 | 1,08 | -43,75% |
| ME SIENTO ENFERMO | 2 | 0,42 | -79,00% |
| ME SIENTO TRISTE | 1,25 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ESTRÉS | 1,5 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ANSIEDAD | 1,42 | 0 | -100,00% |
Nota: Tabla de elaboración propia (2025)
Gráfica 1: Comparación Valor pormedio de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención.
La gráfica presentada muestra la evolución de los valores promedio obtenidos por los tres participantes a lo largo de las cuatro sesiones, en cada uno de los ítems del “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, comparando los momentos previos “antes” y “después” a las sesiones de terapia de sonido con Gong.
El análisis de los promedios generales antes y después de las 12 sesiones de terapia de sonido con Gong muestran notable mejoría en la percepción del encuestado, respecto a su estado físico general de salud y estado emocional en todos los ítems evaluados.
A continuación, se analizan los datos, a través de la variación porcentual calculados en cada ítem, que refuerza esa notable mejoría (tabla 1):
Tengo energía: incremento del 34.38%, esto sugiere que el grupo se siente significativamente más activo después de la sesión de Terapia de sonido con Gong.
Tengo dolor: reducción del 43,75%, nos indica una reducción del malestar físico significativo.
Me siento enfermo: reducción del 79%, lo que sugiere una reducción muy significativa en la sensación de enfermedad. Nos indica que la intervención de la Terapia de sonido con gong tuvo un impacto físico directo y efectivo.
Estado emocional (tristeza, ansiedad, estrés): una reducción del 100% en estos niveles, dado que bajaron a “0”, nos sugiere una mejora total. Podemos decir que la causa raíz de estos estados negativos fue eliminada o gestionada con éxito durante el período evaluado.
Tabla 2: Comparación Mediana de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención
| ITEMS | Mediana | Variación Porcentual | |
| ANTES | DESPUÉS | ||
| TENGO ENERGÍA | 2 | 3 | 50,00% |
| TENGO DOLOR | 2 | 1 | -50,00% |
| ME SIENTO ENFERMO | 2 | 0 | -100,00% |
| ME SIENTO TRISTE | 1 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ESTRÉS | 1,5 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ANSIEDAD | 1,5 | 0 | -100,00% |
Nota: Tabla de elaboración propia (2025)
Gráfico 2: Comparación Mediana de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención
El análisis de las medianas revela una transformación estructural en el bienestar de los encuestados, confirmando que la mejoría observada no responde a casos aislados, sino que representa la experiencia estándar de la mayoría del grupo. Los resultados evidencian dos fenómenos clave tras la intervención:
Erradicación de la Sintomatología Negativa: En cuatro de los seis ítems evaluados (Sensación de Enfermedad, Tristeza, Estrés y Ansiedad), la mediana descendió a “0”. Esto indica que, para más del 50% de la población, estos síntomas desaparecieron por completo, pasando de niveles de malestar moderado – “Un poco”, “Algo” a una ausencia total de afectación.
Inversión Positiva de Indicadores Físicos: Se observa un cambio cualitativo en la vitalidad y el confort físico. El indicador ‘Tengo Energía’ experimentó un incremento del 50% en su valor central (de 2 a 3), mientras que la percepción de dolor se redujo a la mitad (de 2 a 1).
Tabla 3: Comparación Valor Modal de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención
| ITEMS | Modo | Variación Porcentual | |
| ANTES | DESPUES | ||
| TENGO ENERGÍA | 2 | 3 | 50,00% |
| TENGO DOLOR | 2 | 0 | -100,00% |
| ME SIENTO ENFERMO | 2 | 0 | -100,00% |
| ME SIENTO TRISTE | 1 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ESTRÉS | 2 | 0 | -100,00% |
| NIVEL DE ANSIEDAD | 2 | 0 | -100,00% |
Nota: Tabla de elaboración propia (2025)
Gráfico 2: Comparación Modo de los items del cuestionario “Cuestionario Beneficios Gong Vikrampal V22-01”, antes y después de la intervención
El análisis de los valores modales demuestra que la Terapia de sonido con gong ha logrado un cambio de estado absoluto en la experiencia típica de los evaluados. La transición de los valores más frecuentes (modas) antes y después de la intervención arroja las siguientes conclusiones clave:
Eliminación del síntoma como respuesta estándar: Tras la terapia, la respuesta más frecuente en cinco de los seis indicadores negativos (Dolor, Enfermedad, Tristeza, Estrés y Ansiedad) fue cero (0). Esto significa que la terapia no solo redujo los síntomas, sino que logró que la ‘ausencia total de malestar’ se convirtiera en el estado predominante del grupo.
Optimización del nivel de vitalidad: En el indicador de “Tengo energía”, la moda se desplazó de 2 a 3. Esto confirma que la mayoría de los sujetos pasaron de un estado de “algo de energía” a un estado de “mucha energía” lo que proporciona plenitud física.
Efectividad en el Estado Emocional: es especialmente notable que el Estrés y la Ansiedad pasarán de una moda de 2 (“Algo”) a 0 (“Nada”). Esto sugiere que el sonido actuó como un regulador efectivo del sistema nervioso para la mayoría del grupo.
Análisis mediante t de Student para muestras relacionadas
Para evaluar la significancia estadística de los cambios, se aplicó la prueba t de Student para muestras relacionadas, obteniendo los siguientes resultados:
Diseño: pre–post Escala: Likert 0–4 n = 12 pares antes–después por ítem gl = 11 (grados de libertad)
| ITEMS | Media
Antes |
Media Después | Diferencia Promedio | Desv.
Estándar (sd) |
Valor t | ¿Es significativo? | ||
| TENGO ENERGÍA | 1.92 | 2.58 | +0.67 | 0.89 | 2.60 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
| TENGO
DOLOR |
1.83 | 1.00 | −0.83 | 0.94 | −3.08 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
| ME SIENTO ENFERMO | 2.00 | 0.42 | −1.58 | 0.90 | −6.09 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
| ME SIENTO TRISTE | 1.25 | 0.00 | −1.25 | 0.87 | −5.00 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
| NIVEL DE ESTRÉS | 1.50 | 0.00 | −1.50 | 0.80 | −6.51 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
| NIVEL DE ANSIEDAD | 1.42 | 0.00 | −1.42 | 0.67 | −7.34 | |||
| SÍ | ✅ | |||||||
Nota: Tabla de elaboración propia
Para todas las pruebas, el valor crítico en la tabla (para un 95% de confianza) es 2.201. Si nuestro valor t (en valor absoluto) es mayor a ese número, el cambio es real. Los resultados mostraron diferencias significativas en todos los ítems evaluados, lo cual respalda la efectividad de la terapia de sonido con Gong en la mejora del bienestar subjetivo de los participantes.
El patrón es consistente y clínicamente relevante en el contexto de pacientes con Parkinson.
Bienestar Físico: los resultados indicaron un aumento estadísticamente significativo en los niveles de energía tras la intervención. Asimismo, se observó una reducción significativa en la percepción del dolor. La sensación de estar enfermo también mostró una mejora notable.
Bienestar Emocional: en cuanto a las variables psicológicas, se hallaron cambios altamente significativos en todos los indicadores evaluados. Los niveles de tristeza se redujeron a cero tras la intervención. De igual manera, se registró una eliminación total de los síntomas reportados en estrés y ansiedad, donde ambos pasaron de medias iniciales de 1.50$ y
1.42 respectivamente a una ausencia total de los mismos.
7. DISCUSIÓN
Los resultados del presente estudio respaldan el valor de la Terapia de Sonido con
Gong como intervención complementaria en el abordaje de la enfermedad de Parkinson (EP). La intervención reveló, a lo largo de las doce sesiones, una reducción significativa en los indicadores clave asociados a los síntomas motores y no motores. Específicamente, se observó una disminución considerable en los indicadores estrés, ansiedad, tristeza y dolor, además de una mejora en la sensación subjetiva de la enfermedad. Estos cambios se vieron acompañados por un incremento sustancial en la percepción de energía y el bienestar físico general de los participantes.
La evaluación sistemática, mediante cuestionarios estructurados aplicados antes y después de cada sesión, permitió identificar una tendencia sostenida hacia la mejora del estado emocional y físico. Estos hallazgos son consistentes con la evidencia científica previa, la cual describe cómo la musicoterapia en la EP genera beneficios emocionales y una mejoría general percibida (Lopes et al., 2025).
Asimismo, los testimonios de los participantes refuerzan y complementan estos resultados cuantitativos; los sujetos reportaron mejoras subjetivas importantes en cada sesión, destacando una mayor calidad del sueño, reducción del dolor físico, estabilidad emocional y una mejor conexión con el entorno familiar. Esta convergencia entre datos objetivos y percepciones subjetivas coincide con los hallazgos de Pesek (2016), quien demostró que los efectos de las vibraciones sonoras son definidos como curativos y relajantes, permitiendo alcanzar un estado de paz interior y un renovado impulso vital.
A la luz de los resultados obtenidos y en concordancia con la literatura científica analizada, se concluye que la Terapia de Sonido con Gong constituye una intervención complementaria eficaz y de bajo riesgo para el abordaje integral de la EP. El estudio demuestra que la exposición sistemática a las frecuencias y vibraciones del gong no solo mitiga la sintomatología no motora, sino que promueve un cambio cualitativo en la percepción de bienestar y vitalidad. Por lo antes expuesto, se puede concluir que la Terapia de sonido con gong, se posiciona como una herramienta de alto valor, capaz de humanizar el tratamiento y devolver al paciente una sensación de control y armonía sobre su propio cuerpo y estado anímico.
8.1. Limitaciones
Las limitaciones encontradas a lo largo del desarrollo de este estudio fueron:
- La muestra de estudio fue pequeña, 3 personas. No fue fácil encontrar participantes con la enfermedad de Parkinson dispuestos a participar. Esto se debe a las características propias de la enfermedad, se les complica muchas veces el desplazarse al lugar.
- Tiempo limitado para hacer el seguimiento del caso en estudio Terapia de sonido con Gong en personas con Enfermedad de Parkinson, ya que no podían comprometerse a más.
- Otro aspecto para considerar es que la gran parte de la evaluación se basó en la percepción subjetiva, aunque valioso, puede estar influido por factores emocionales o contextuales.
- Riesgo de pérdida total de datos: ayudar a algunos de los participantes a “guardar” correctamente el “Cuestionario”, para evitar perder toda la información de la sesión.
- Finalmente, el estudio no contó con un grupo de control, lo que impide comparar los efectos de la intervención con una condición sin tratamiento. Con la incorporación de un grupo de control permitiría fortalecer la validez del estudio y confirmar que los beneficios observados se deben a la terapia de sonido específicamente.
9. CONCLUSIONES
- Comprender las particularidades de las personas con Parkinson es fundamental para desarrollar estrategias de cuidado y terapéuticas adecuadas, que reconozcan y respeten sus necesidades singulares. Este conocimiento contribuye a promover intervenciones más personalizadas y efectivas.
- Conocer la prevalencia e incidencia de la enfermedad de Parkinson a nivel mundial y nacional, es fundamental para proponer la terapia de sonido como una terapia complementaria a los intervinientes externos en el abordaje integral del Parkinson, como lo son las asociaciones, servicios sociales, servicio sanitario u otras entidades.
- La exploración de la reacción de las personas con Parkinson ante la terapia de sonido como intervención complementaria en el abordaje de la enfermedad de Parkinson, permitió evidenciar respuestas positivas tanto a nivel físico como emocional. Se observo que los participantes responden de manera favorable a la estimulación sonora, manifestando una disminución importante en el estado emocional como en el estado físico general.
- Desarrollar un plan de cuidados complementarios mediante la aplicación de la terapia de sonido con Gong para el estado físico y emocional en la enfermedad de Parkinson, permitió cuantificar las mejoras significativas en cada intervención. Proponer las intervenciones con acuerdo de sus necesidades de días y horas, ha sido de vital importancia para el desarrollo y efectividad del estudio, como también el bienestar de la persona.
- Las personas con Parkinson conllevan cuidados y atención especial, según el estado de su patología, toma de medicamentos, etc. La integración de la terapia de sonido con Gong como herramienta terapéutica, representa un recurso valioso para el día a día, dado que impacta favorablemente en la calidad de vida de la persona.
En este contexto, la terapia de sonido con Gong se introduce como una terapia complementaria, que puede ser integrada tanto a nivel individual como grupal en las personas con Parkinson, para mejorar el bienestar físico y emocional, como la calidad de vida de dichas personas.
Futuras líneas de investigación
Sería interesante replicar este estudio con una muestra más representativa de personas con Parkinson en distintos estadios de la enfermedad, para evaluar la terapia de sonido con gong desde un enfoque comparativo. Siendo recomendable, realizar estudios longitudinales a mediano y largo plazo, para valorar la permanencia de los beneficios observados e incorporar la escala de medición para el insomnio, dado su importancia en los trastornos que provoca la enfermedad.
Diseñar estudios con terapia de sonido con gong, incluyendo mediciones biométricas como el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, nivel de cortisol, con el fin de comprender mejor los mecanismos neurofisiológicos implicados.
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