Autora: Silvia Brancolini
“El sonido no cambia quien eres, te recuerda el estado en el que tu cuerpo ya sabe funcionar”
Vikrampal
“Todo parece imposible hasta que se hace”
Nelson Mandela
RESUMEN
Introducción: La dismenorrea es uno de los problemas ginecológicos más frecuentes en mujeres en edad fértil y se repercute de forma importante en su calidad de vida, su salud mental y su desempeño académico, social y laboral, en un contexto todavía marcado por la normalización del dolor menstrual y el estigma asociado a la menstruación. En los últimos años se ha reconocido la salud menstrual como un tema de derechos humanos y de salud pública. Aunque los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los anticonceptivos hormonales son el tratamiento de primera línea, un número relevante de mujeres no responde adecuadamente o presenta efectos secundarios. Objetivos : analizar la dismenorrea y su dimensión integral del dolor menstrual, así como explorar los efectos de un plan de cuidados complementarios basado en la terapia de sonido con gong en un grupo piloto de mujeres con dismenorrea. Metodología: Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y longitudinal con diseño piloto en tres mujeres con dismenorrea (dos primarias y una secundaria), que recibieron cuatro sesiones individuales de terapia de sonido con gong. Se utilizaron un gong Chau de 24” y un shanti bell y se evaluaron, en ocho momentos (antes y después de cada sesión), seis ítems en escala tipo Likert de 0 a 4 (energía, dolor, sentirse enferma, tristeza, nivel de estrés y nivel de ansiedad) mediante el cuestionario CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01. Resultado: Los datos muestran una reducción muy marcada en casi todos los parámetros tras las cuatro sesiones: el dolor se reduce aproximadamente un 91%, la sensación de enfermedad un 86%, la tristeza un 100%, el estrés un 89% y la ansiedad un 75%, mientras que la energía se mantiene estable; además, se observa un descenso progresivo de las puntuaciones tras cada sesión confirmada con testimonios de menstruaciones posteriores menos dolorosas y con menor necesidad de analgésicos. Discusión: los resultados indican que el gong ayuda a disminuir de forma importante el dolor, el malestar físico y las emociones negativas, con un efecto que parece acumularse sesión tras sesión, lo que coincide con la percepción subjetiva de las mujeres encuestadas; y son coherentes con otros estudios sobre terapias complementarias y con las explicaciones actuales sobre dolor, estrés y relajación profunda . Conclusiones: este estudio piloto sugiere que la terapia de sonido con gong podría ser una intervención complementaria prometedora para aliviar el dolor menstrual y reducir el estrés y el malestar emocional en mujeres con dismenorrea, en coherencia con el enfoque biopsicosocial del dolor y con los fundamentos teóricos de la terapia sonora; no obstante, las limitaciones del diseño (muestra pequeña, limite de tiempo, ausencia de grupo control) obligan a interpretar los resultados con cautela y señalan la necesidad de futuros estudios con muestras mayores y diseños controlados que permitan confirmar y ampliar estos hallazgos.
Descriptores (palabras clave): dismenorrea, dolor menstrual, terapia de sonido, gong, mujer, endometriosis, terapia complementaria, musicoterapia.
2.1 ABSTRACT
Introduction : Dysmenorrhea is one of the most frequent gynecological problems in women of childbearing age and has a significant impact on their quality of life, mental health, and academic, social and work performance, in a context still marked by the normalization of menstrual pain and the stigma associated with menstruation. In recent years, menstrual health has been recognized as an issue of human rights and public health. Although nonsteroidal anti-inflammatory drugs (NSAIDs) and hormonal contraceptives are the first-line treatment, a relevant number of women do not respond adequately or present side effects. Objectives : To analyze dysmenorrhea and its integral dimension of menstrual pain, as well as to explore the effects of a complementary care plan based on gong sound therapy in a pilot group of women with dysmenorrhea. Methodology : A quantitative, descriptive and longitudinal pilot study was carried out in three women with dysmenorrhea (two primary and one secondary), who received four individual sessions of gong sound therapy. A 24” Chau gong and a shanti bell were used and, at eight time points (before and after each session), six items were evaluated on a Likert-type scale from 0 to 4 (energy, pain, feeling ill, sadness, level of stress and level of anxiety) using the questionnaire CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01. Results : The data show a very marked reduction in almost all parameters after the four sessions: pain decreases by approximately 91%, feeling ill by 86%, sadness by 100%, stress by 89% and anxiety by 75%, while energy remains stable; in addition, a progressive decrease in the scores is observed after each session, confirmed by testimonies of subsequent menstruations being less painful and with a lower need for analgesics. Discussion : The results indicate that the gong helps to significantly reduce pain, physical discomfort and negative emotions, with an effect that seems to accumulate session after session, which coincides with the subjective perception of the women surveyed, and are consistent with other studies on complementary therapies and with current explanations about pain, stress and deep relaxation. Conclusions : This pilot study suggests that gong sound therapy could be a promising complementary intervention to relieve menstrual pain and reduce stress and emotional distress in women with dysmenorrhea, in line with the biopsychosocial approach to pain and with the theoretical foundations of sound therapy; however, the limitations of the design (small sample, time constraints, absence of a control group) require the results to be interpreted with caution and indicate the need for future studies with larger samples and controlled designs that allow these findings to be confirmed and expanded.
Keywords : dysmenorrhea, menstrual pain, sound therapy, gong, woman, endometriosis, complementary therapy, music therapy
3 . INTRODUCCIÓN
La dismenorrea es uno de los trastornos ginecológicos más frecuentes en mujeres en edad reproductiva y se caracteriza por dolor pélvico o abdominal de intensidad variable asociado al ciclo menstrual, a menudo acompañado de síntomas sistémicos como cefalea, fatiga, náuseas, alteraciones del tránsito intestinal y cambios del estado de ánimo. (Itani et al., 2022)
Diversos estudios señalan que la dismenorrea afecta a un porcentaje muy elevado de mujeres jóvenes y disminuye con la edad adulta, lo que la convierte en un importante problema de salud pública infravalorado. (Itani et al., 2022)
A pesar de su alta frecuencia, el dolor menstrual sigue normalizados socialmente, lo que contribuye a que muchas mujeres no consulten al médico o lo hagan tras años de sufrimiento, tolerando el dolor como si fuera una parte “inevitable” de la condición femenina. (Christensen, 2024)
Más allá del dolor físico, la dismenorrea tiene un impacto significativo en la calidad de vida, la salud mental y el desempeño académico, social y laboral de las mujeres.
Numerosos estudios demuestran que el dolor menstrual intenso se asocia a ausencias escolares, disminución del rendimiento, dificultades para mantener la concentración y limitación de la actividad física y social, así como a mayores niveles de ansiedad, depresión y alteraciones del sueño. (Navarrete Rubio, 2022)
En adolescentes y mujeres jóvenes, la combinación de dolor recurrente, falta de comprensión por parte del entorno y escasa educación menstrual puede generar sentimientos de incomprensión, vergüenza y soledad. Estos datos subrayan la relevancia de abordar el dolor menstrual desde una perspectiva integral que incluya dimensiones físicas, emocionales, sociales y culturales, más allá de la mera prescripción farmacológica. (Åkerman et al., 2024)
En los últimos años, organismos internacionales y entidades de derechos humanos, como Amnesty International y la Organización Mundial de la Salud (OMS), han empezado a reconocer la salud menstrual como un tema de derechos fundamentales, ligado a la igualdad de género, al derecho a la salud y a la participación plena en la educación y en el trabajo. Se ha puesto de manifiesto que las barreras de acceso a productos menstruales, la pobreza menstrual, la falta de baños adecuados en centros educativos y laborales y el estigma asociado al sangrado tienen consecuencias directas en la asistencia a clase, en las oportunidades laborales y en la dignidad de las mujeres y niñas. ( Amnistía Internacional España, 2024)
La normalización del dolor y la banalización de los síntomas contribuyen, además, a retrasos diagnósticos importantes en patologías como la endometriosis, que afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva y puede cursar con dismenorrea severa, dolor pélvico crónico e infertilidad.
En este contexto, la aprobación de marcos legales que reconocen la“menstruación incapacitante” como motivo de baja laboral, como ocurre en España con la Ley Orgánica 1/2023, representa un avance en el reconocimiento institucional del impacto de la dismenorrea sobre la salud y la vida cotidiana de las mujeres. Esta norma introduce la posibilidad de acceder a una baja por menstruación incapacitante secundaria, visibilizando que el dolor menstrual severo no es simplemente una molestia, sino que puede llegar a limitar de forma importante el desempeño y la participación social. No obstante, la ley se centra principalmente en la dismenorrea secundaria diagnosticada, mientras que muchas mujeres con dolor intenso sin diagnóstico específico continúan encontrando dificultades para que su malestar sea reconocido en el sistema sanitario. [BOE-A-2023-5364]
El tratamiento habitual de la dismenorrea se basa en antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y anticonceptivos hormonales, que han demostrado ser eficaces en un porcentaje elevado de casos y se consideran terapias de primera línea. Sin embargo, una proporción no despreciable de mujeres no responde adecuadamente o presenta efectos secundarios gastrointestinales, neurológicos o cardiovasculares que limitan la adherencia a largo plazo. (Itani et al., 2022)
Esta situación ha impulsado el interés por intervenciones no farmacológicas como modificaciones dietéticas, el ejercicio físico, el yoga, la fisioterapia, la acupuntura, la aplicación de calor local o técnicas de relajación, que han mostrado beneficios moderados en la reducción del dolor y en la mejora de la calidad de vida, aunque la evidencia sigue siendo heterogénea y se necesitan estudios adicionales con diseños más robustos. (Itani et al., 2022)
En paralelo, ha aumentado la atención hacia terapias complementarias basadas en el sonido y la música, que han mostrado efectos beneficiosos en dolor crónico, ansiedad, estrés y bienestar emocional en diferentes contextos clínicos. Goldsby et al. (2017), con sus estudios sobre los beneficios de la meditación con cuencos tibetanos y gongs, describen reducciones significativas en tensión, ansiedad y malestar físico tras sesiones de sonido, con alta aceptación por parte de los participantes y un perfil de riesgo muy bajo.
Además, trabajos recientes sobre terapia de sonido con gong en población con trastorno de ansiedad generalizada (Trisakti Devi Dasi, 2025) , procesos oncológicos ( Fernández et al.,2024) o dolor crónico ( Herrera Díaz, 2025) indican mejoras relevantes en estrés, ansiedad, calidad del sueño y percepción del dolor, lo que sugiere que el gong podría ser un recurso terapéutico útil en el ámbito de la salud mental y del manejo del dolor.
Desde un punto de vista teórico, la terapia de sonido con gong se fundamenta en principios de resonancia y arrastre vibracional, así como en modelos neurofisiológicos como la teoría del “gate control” del dolor propuesto por Melzack y Wall (1965) y la modulación de las ondas cerebrales. (Henz et al. 2018)
La evidencia disponible indica que determinadas prácticas sonoras y meditativas pueden favorecer estados de ondas theta y delta, asociados a relajación profunda, reducción de la activación simpática y reorganización de los circuitos de procesamiento del dolor y de las emociones. (Vikrampal, 2025)
Estos mecanismos resultan especialmente relevantes en la dismenorrea, donde el dolor y el estrés mantienen una relación bidireccional y el contexto emocional y sociocultural puede amplificar la experiencia dolorosa, generando un círculo vicioso difícil de romper solo con fármacos.
Sería necesario promover espacios donde las mujeres pudieran hablar del dolor menstrual sin tabúes y conocer recursos no farmacológicos validados, para poder empoderarse en la gestión de su propia salud.
Sin embargo, la revisión de la literatura muestra que los estudios que relacionan directamente dismenorrea y terapias de sonido son todavía escasos. La mayor parte de la investigación sobre terapia de sonido con gong se ha centrado en ansiedad (Trisakti Devi Dasi, 2025) , estrés crónico, trastornos de la conducta alimentaria ( Bravo Balboa, 2025) , procesos oncológicos ( Fernández et al.,2024) , y solo de forma incipiente se empieza a explorar su impacto en el dolor menstrual y en la salud ginecológica. Este vacío de conocimiento contrasta con el creciente interés de la población por terapias complementarias y con la necesidad de ofrecer alternativas de bajo riesgo a mujeres que no logran alivio suficiente con los tratamientos convencionales.
En este escenario, la presente tesis se plantea como una aportación exploratoria que combina, por un lado, la revisión del conocimiento actual sobre dismenorrea, su impacto biopsicosocial, las limitaciones de los tratamientos convencionales y el marco legal vigente, y por otro lado, la implementación de un plan de cuidados complementarios basado en la terapia de sonido con gong en un pequeño grupo piloto de tres mujeres con dismenorrea.
El objetivo es analizar de forma integral el dolor menstrual y explorar, de manera preliminar, el potencial del gong como herramienta complementaria para reducir el dolor, el estrés y el malestar emocional, en coherencia con la creciente demanda de abordajes más humanizados, integrales y respetuosos con las preferencias de las mujeres.
Se considera, por tanto, que el proyecto es relevante tanto desde la perspectiva clínica y de cuidados (siendo una intervención de bajo riesgo que podría complementar los tratamientos habituales) como desde la perspectiva social y de derechos, al visibilizar el impacto de la dismenorrea y contribuir al debate sobre salud menstrual, calidad de vida y acceso a recursos terapéuticos innovadores.
A partir de este marco introductorio, en el siguiente apartado se desarrollan las bases teóricas y conceptuales que sustentan el estudio, profundizando en la dismenorrea, en la dimensión integral del dolor menstrual y en los fundamentos de la terapia de sonido con gong.
Esta investigación piloto no pretende ofrecer conclusiones definitivas, pero sí abrir una línea de trabajo que integre la mejor evidencia disponible, la experiencia clínica y las preferencias de las mujeres, situando a la terapia de sonido con gong como una posible pieza más dentro de un enfoque integral del cuidado menstrual.
4 . OBJETIVOS
4.1 . Objetivo General
Analizar la dismenorrea y su dimensión integral del dolor menstrual, así como explorar el efecto de un plan de cuidados complementarios basado en la terapia de sonido con gong en un grupo piloto de tres mujeres con dismenorrea.
4.2. Objetivos Específicos
- Describir el concepto de dismenorrea, sus características clínicas, factores de riesgo y tratamientos disponibles.
- Relatar la dimensión integral del dolor menstrual, considerando los aspectos físicos, emocionales y los niveles de estrés asociados en un grupo piloto de 3 mujeres entre 15 y 38 años de Tarifa y Algeciras, Cádiz
- Revisar las bases teóricas y científicas de la terapia de sonido con gong como intervención complementaria en el manejo del dolor y del estrés.
- Diseñar y aplicar un plan de cuidados complementarios basado en la terapia de sonido con gong en un grupo piloto de tres mujeres entre 15 y 38 años residentes en Tarifa y Algeciras (Cádiz) con dismenorrea, evaluando su efecto sobre el estado físico general y emocional mediante una escala tipo
5 . MARCO TEÓRICO
- . Concepto de dismenorrea
- Definición de dismenorrea
La dismenorrea es el término médico con el que se designan los calambres dolorosos durante el ciclo menstrual.
Se considera el problema ginecológico más común en mujeres de todas las edades y grupos étnicos, y es una de las causas principales de dolor pélvico. Cuando el dolor es agudo, puede irradiarse hasta la espalda o las piernas.
- Tipos de dismenorrea: primaria y secundaria
La dismenorrea se clasifica en primaria y secundaria: cuando no hay una causa específica subyacente, se habla de dismenorrea primaria, que suele comenzar en el primer año tras la menarquia; en cambio, si los síntomas están relacionados con otras patologías del aparato reproductor, se trata de dismenorrea secundaria, que se manifiesta generalmente más de dos años después de la menarquia.
Entre las causas más habituales de esta última se encuentran la endometriosis, la adenomiosis, la enfermedad inflamatoria pélvica, la salpingitis crónica, los quistes ováricos, el uso de dispositivos intrauterinos, la estenosis cervical, los fibromas uterinos, los pólipos uterinos y el embarazo ectópico.
Según diversos especialistas, las mujeres con dismenorrea grave presentan una mayor probabilidad de desarrollar otras patologías dolorosas y crónicas.
- Características clínicas: intensidad, duración y patrones del dolor
Según Humanitas Research Hospital (s.f.), el dolor se desencadena por las contracciones del útero inducidas por las prostaglandinas, moléculas relacionadas con la inflamación que estrechan los vasos sanguíneos y privan al útero de oxígeno durante breves periodos (isquemia), causando así los calambres.
Existen también otros “colaboradores” del dolor, como la vasopresina (una hormona que contrae aún más los músculos y los vasos) y sustancias inflamatorias como los leucotrienos, que aumentan tanto las contracciones como la sensibilidad al dolor. (Danuso, N., 2025).
En ocasiones influye también la forma del útero: si está demasiado flexionado hacia delante o hacia atrás (anteflexión/retroflexión), o si el canal cervical es estrecho, la sangre menstrual sale con más dificultad, lo que eleva la presión intrauterina y aumenta la molestia. (Pinkerton, 2025).
Además de los mecanismos bioquímicos, la percepción del dolor está modulada por la teoría del “gate control» propuesta por Melzack y Wall (1965), que describe un mecanismo de modulación en la médula espinal que regula la transmisión de las señales dolorosas al cerebro.
Una «puerta» en el cuerno dorsal decide si el dolor pasa: señales intensas debidas a los calambres (como en la dismenorrea) lo abren, mientras que estímulos táctiles o vibratorios lo cierran, reduciendo la percepción.
En los dolores menstruales, las contracciones uterinas envían alarmas potentes que abren la puerta; la ansiedad y el estrés asociados la mantienen abierta, amplificando la molestia en un círculo vicioso. (Armour et al., 2019)
Las vibraciones profundas del gong activan fibras sensoriales táctiles que, según la teoría del gate control, «cierran» la puerta del dolor en la médula espinal, distrayendo de las señales de calambres menstruales y favoreciendo la relajación parasimpática. (Melzack & Wall, 1965).
1.4 Factores de riesgo asociados
La dismenorrea es una patología que tiende a desarrollarse más en las más jóvenes y disminuye con la edad adulta; diversos estudios y revisiones indican que entre el 45% y el 95% de las mujeres en edad fértil experimenta dismenorrea, con picos de prevalencia entre adolescentes y jóvenes adultas
(menos de 24 años), y que entre el 2% y el 29% refiere dolor severo. (Itani et al., 2022)
Son particularmente vulnerables las chicas menores de 20 años, aquellas que tuvieron la menarquia antes de los 11 años, las mujeres con menstruaciones abundantes o flujo irregular, las que nunca han tenido hijos o cuyas madres padecen o han padecido dismenorrea, y las fumadoras.
(Humanitas, s.d.)
1.5 Diferenciación entre dismenorrea fisiológica y patológica
La dismenorrea primaria es fisiológica porque no deriva de ninguna patología. Es el “normal” dolor menstrual que llega 6/12 meses tras la menarquia con síntomas leve-moderado, dura 8-72 horas y se puede gestionar con AINE; mientras la dismenorrea secundaria es patológica porque causada da patologías pélvicas, llega al menos 2 años tras la menarquia, con dolores fuertes (no necesariamente durante las menstruaciones) y con síntomas asociados que van a empeorar con el tiempo.
- Dimensión integral del dolor menstrual
La dismenorrea, además del dolor pélvico/abdominal característico, se acompaña frecuentemente de síntomas multisistémicos clasificables en dos dimensiones principales: físicos y psicológicos/emocionales.
2.1 Aspectos físicos del dolor menstrual Síntomas físicos:
- Sistémicos: cefalea, fatiga, letargo, náuseas, distensión abdominal, lumbalgia;
- Gastrointestinales: alteraciones apetito, diarrea/estreñimiento, vómitos;
- Musculoesqueléticos: mialgias, dolor lumbar, pesadez en
extremidades. (Itani et al., 2022)
- Aspectos emocionales
Los síntomas físicos suelen ser acompañados de síntomas psicológicos/emocionales como la ansiedad, la irritabilidad, la depresión y las alteraciones del estado de ánimo. (Itani et al., 2022)
Estos síntomas multidimensionales justifican el enfoque biopsicosocial en su abordaje terapéutico, donde intervenciones como la terapia sonora con gong pueden actuar simultáneamente sobre el dolor físico (gate control) y la componente emocional/estrés (ondas cerebrales).
- Relación entre estrés y dolor menstrual
El estrés y el dolor menstrual mantienen una relación bidireccional: el estrés puede intensificar la dismenorrea y, a su vez, el dolor menstrual recurrente eleva los niveles de estrés.
El estrés hace que el cuerpo produzca más cortisol, alterando el equilibrio hormonal, incrementando prostaglandinas y provocando contracciones uterinas más dolorosas y fuertes.
De otro lado, el dolor crónico menstrual reduce la calidad de vida generando ansiedad, irritabilidad y depresión, creando así un círculo vicioso.
Dolor → Estrés → Umbral del dolor más bajo → Dolor percibido mayor
- Impacto del dolor menstrual en la calidad de vida y el desempeño cotidiano
A todo lo que hemos dicho hasta aquí, se suma el problema socio-cultural derivado de la normalización del dolor menstrual, el estigma, la vergüenza y la desinformación. Un estudio australiano reveló que el 88% de las mujeres reportó dismenorrea, aunque solo el 34% había consultado alguna vez a un médico; en cambio, el 86% había buscado información en otras fuentes como Internet, redes sociales, familiares o amigos. (Christensen, 2024)
Esto genera altos niveles de estrés debido también a la normalización del dolor, que cada vez se subestima más, se pone en duda o se atribuye solo a factores psicológicos, contribuyendo así a un retraso diagnóstico (medical gaslighting) de 6-8 años, complicando a veces gravemente la estadificación de la patología.
Aunque esta normalización cultural perpetúa el estigma, legislaciones pioneras como la Ley Orgánica 1/2023 [BOE-A-2023-5364] marcan un avance hacia su reconocimiento como cuestión de salud pública. Esta norma establece un permiso por «menstruación incapacitante secundaria» de hasta tres días mensuales, retribuido al 100% para dismenorrea severa certificada médicamente.
En la sociedad actual, las mujeres son señaladas con demasiada frecuencia como «exageradas» o «en busca de atención» ya durante la pubertad, por médicos, familiares, profesores y la colectividad en general, lo que las lleva a sufrir en silencio durante años, también por miedo a perder el empleo o a consecuencias académicas, generando estrés, ansiedad y depresión; y en casos de patologías más graves, incluso infertilidad e invalidez.
La OMS reconoce la salud menstrual como cuestión de salud pública y derechos humanos, pidiendo normalizar el ciclo, eliminar el estigma y garantizar acceso a información y productos para reducir la vergüenza y las barreras educativas/laborales. (World Health Organization, 2022)
Como se recuerda en el Día Mundial de la Higiene Menstrual (28 de mayo), es necesaria una sensibilización global sobre dignidad y acceso.
Hace falta más conciencia empezando precisamente por los profesionales sanitarios, más información en las aulas escolares y en la sociedad, buscando eliminar el tabú ligado a las menstruaciones para ayudar a las chicas a superar la vergüenza que las aflige, de modo que puedan gestionar sus necesidades con dignidad y confort. Hoy en día, este estigma menstrual, a menudo fruto de normas patriarcales, influye en la salud mental de las chicas y en sus ausencias escolares. (Babbar, k., 2022)
Un diagnóstico preciso de las causas primarias y secundarias, asociado a una intervención terapéutica adecuada, conlleva mejoras significativas en la calidad de vida.
- Tratamiento y manejo de la dismenorrea
3.1 Tratamientos convencionales: farmacológicos y no farmacológicos
Los fármacos de primera línea recomendados son los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y los anticonceptivos hormonales combinados, que reducen la producción de prostaglandinas (moléculas asociadas a la inflamación) y la intensidad de las contracciones uterinas.
Las evidencias científicas confirman que los AINE son significativamente más eficaces que el placebo y el paracetamol, con una eficacia del 70-90% en el control del dolor menstrual, mientras que los anticonceptivos hormonales son particularmente útiles en formas secundarias o graves. (Itani et al., 2022) No obstante, el 18-20% de las mujeres no responden adecuadamente o toleran mal estos tratamientos debido a efectos secundarios gastrointestinales (náuseas, úlceras), neurológicos o metabólicos, especialmente con uso prolongado. Para pacientes con dismenorrea leve-moderada que no desean hormonas o no toleran AINE, el paracetamol representa una alternativa segura, aunque menos eficaz. (Itani et al., 2022)
Los tratamientos quirúrgicos son opciones para la dismenorrea secundaria, como la fulguración de lesiones endometriosicas, miomectomía/embolización para leiomiomas uterinos, dilatación para estenosis cervical y ablación endometrial para sangrado abundante. La histerectomía es la terapia definitiva en casos refractarios. (Pinkerton, 2025)
La decisión terapéutica debe ser compartida entre médico y paciente, considerando eficacia, tolerabilidad, costes, preferencias personales, control del ciclo y riesgos (p. ej., tromboembolismo venoso y cáncer de mama en el caso de terapia hormonal).
Las mujeres con dismenorrea deben ser informadas sobre la patología y los tratamientos disponibles para maximizar la adherencia y la satisfacción. (Itani et al., 2022)
Los enfoques no farmacológicos, como el calor abdominal y el ejercicio físico, muestran una eficacia comparable a los AINE en algunos estudios, mientras que modificaciones dietéticas ( omega-3, vitaminas B/D/E, jengibre etc), yoga, masajes, acupuntura, terapia sonora o hipnosis son opciones prometedoras y de bajo riesgo, pero aún sin eficacia comprobada de forma robusta. (Itani et al., 2022)
3.2 Limitaciones de los tratamientos actuales y necesidad de estrategias integrales
Como hemos visto a lo largo de la tesis, existen numerosas limitaciones en los tratamientos actuales para la dismenorrea:
- Fármacos de primera línea: El 18-20% de las mujeres no responden adecuadamente a los AINE o los toleran mal, recurriendo a fármacos menos eficaces como el Efectos secundarios gastrointestinales (náuseas, úlceras), neurológicos y metabólicos son especialmente relevantes con uso prolongado.
- Anticonceptivos hormonales: Además de contraindicaciones
(tromboembolismo venoso, riesgo de cáncer de mama), generan efectos adversos (náuseas, insomnio, alteraciones metabólicas) y muchas mujeres rechazan las hormonas por motivos culturales/personales.
- Tratamientos quirúrgicos: son invasivos, con largos tiempos de recuperación, altos costes privados y extensas listas de espera públicas.
Por estos motivos, son necesarias estrategias integrales que superen las limitaciones farmacológicas.
3.3 Intervenciones complementarias: terapia de sonido con gong
Esta terapia se posiciona como intervención de bajo riesgo con efectos adversos prácticamente nulos, no invasiva y económicamente accesible. Actúa simultáneamente sobre:
- Dolor físico: Mecanismo gate control (Melzack & Wall, 1965)
- Componente emocional: Rompe el círculo vicioso estrés-dolor menstrual
La Ley Orgánica 1/2023 reconoce la dismenorrea como problema de salud pública en España, pero solo cubre formas secundarias certificadas [BOE-A-2023-5364].
La terapia con gong ofrece una solución integrativa para:
- Dismenorrea primaria (no patológica)
- Pacientes no respondedoras/intolerantes a fármacos
- Enfoque biopsicosocial completo
En conclusión responde perfectamente a las lagunas terapéuticas identificadas, validando su implementación clínica.
Estudios sobre sound healing muestran reducciones significativas del dolor percibido (40%-65%) y del estrés, convirtiendo la terapia con gong en un tratamiento complementario para quienes padecen dismenorrea. (Goldsby et al., 2017)
Un caso de estudio confirmó: mujer de 60 años con artrosis, neurofibroma y ansiedad, tras 10 sesiones de gong redujo el dolor un 100%, el estrés un 35% y la ansiedad un 32,5%. (Herrera Díaz, 2025)
Esta teoría explica por qué el dolor no es solo físico, sino influido por emociones. Ayuda a comprender cómo factores emocionales, estigma y estrés crónico pueden amplificar la percepción del dolor menstrual, mientras que terapias complementarias sonoro/vibracionales con gong pueden ayudar a reducirla.
- . Terapia de sonido con Gong como intervención complementaria
4.1 Concepto y fundamentos de la terapia de sonido
El “Webster’s New Encyclopedic Dictionary 1993” define asì la palabra “Sound Therapy” :
“tratamiento basado en el descubrimiento de que las células sanguíneas humanas responden a cierta frecuencias sonoras cambiando de forma y color; y la hipótesis de que los glóbulos rojos y las células enfermas pueden ser sanadas o armonizadas por medio del sonido”.
Los principios fundamentales de la Terapia del Sonido son:
- Principio de resonancia: Todos los objetos, incluidas las partes del cuerpo humano (órganos, músculos, huesos, ), se encuentran en constante estado vibratorio que genera sonido. Cuando todo el organismo vibra en armonía a su frecuencia saludable, denominamos este estado «salud». Si una parte corporal vibra fuera de esta armonía, surge la «enfermedad». (Goldman, s.f.)
- Principio de arrastre: El sonido, como forma de energía, tiene capacidad para arrastrar o modificar la frecuencia vibracional de objetos o tejidos Por ello, es posible restaurar partes que vibran en disonancia hacia su vibración original de equilibrio y armonía. (Goldman, s.f.)
Dado que el sonido puede reorganizar la estructura molecular, sus aplicaciones terapéuticas potenciales son ilimitadas, posicionándose como herramienta complementaria innovadora para condiciones como la dismenorrea. (Goldman, s.f.)
4.2 Efectos fisiológicos y emocionales del sonido en el cuerpo
Como explica Vikrampal en su libro “El arte de meditar con el gong”, tras años de investigación y estudio se puede afirmar que el gong actúa sobre diversos sistemas del cuerpo produciendo efectos positivos en todo el organismo.
Las vibraciones profundas del gong actúan:
- sobre el sistema nervioso central modificando las ondas cerebrales (de alfa a theta), lo que lleva a un estado de relajación profunda, suprime la respuesta de «lucha o huida» y reorganiza los circuitos neuronales que reducen la percepción del dolor;
- sobre el sistema parasimpático activando el nervio vago, reduciendo el estrés y regulando funciones autónomas como la digestión, el descanso, etc.;
- sobre el sistema vascular disminuyendo la frecuencia cardíaca, bajando la presión arterial, favoreciendo la coherencia cardíaca y la oxigenación;
- sobre el sistema respiratorio liberando el diafragma, haciendo la respiración más profunda y facilitando el intercambio de oxígeno;
- sobre el sistema óseo estimulando la resonancia estructural, movilizando fluidos y ayudando a la regeneración ósea;
- sobre el sistema muscular liberando tensiones, relajando las fibras musculares y mejorando la movilidad;
- sobre el sistema endocrino regulando la producción hormonal, estimulando la glándula pituitaria, equilibrando los chakras y las emociones;
- sobre el sistema digestivo activando el sistema parasimpático, mejorando la función intestinal y ayudando a procesar mejor las emociones reprimidas;
- sobre el sistema linfático estimulando el drenaje linfático, facilitando la eliminación de toxinas y fortaleciendo el sistema inmunitario;
- sobre el sistema glinfático (sistema de limpieza del cerebro descubierto en 2012) induciendo ondas cerebrales delta, promoviendo la limpieza cerebral y favoreciendo la regeneración neuronal durante el sueño;
- sobre el sistema energético desbloqueando meridianos, activando los chakras, elevando la frecuencia vibratoria y la conexión espiritual.(Vikrampal, 2025)
Por todos estos motivos, la terapia sonora con gong puede ser un valioso aliado en el tratamiento del estrés, de la ansiedad y del dolor en mujeres con dismenorrea primaria y secundaria, al tratarse de un enfoque no invasivo y de bajo riesgo.
4.3 Aplicación de la terapia de sonido en mujeres con dismenorrea
La terapia sonora con gong se inserta aquí como tratamiento de bajo riesgo: sus vibraciones activan el «cierre» de la puerta del dolor (teoría del gate control de Melzack & Wall, 1965), reduciendo la percepción de calambres y estrés.
Es ideal como complemento o alternativa cuando los fármacos son inadecuados, rompiendo así el ciclo dolor menstrual-estrés. (Loewy, 2022)
Un reciente estudio piloto con 20 mujeres con endometriosis confirma que, tras cuatro sesiones de gong, el estrés y la ansiedad disminuyeron un 41%, y recomendaron este tratamiento al 100% a todas las participantes. (Díaz
Hernández, 2025)
Sandes et al. (2024) confirman que con sesiones de terapia sonora con gong se ha observado una disminución del dolor y del estrés en pacientes oncológicas, y esto puede extenderse también al dolor por calambres menstruales debido a prostaglandinas y vasopresina.
5.1 Marco Legal
El marco legal en España ha experimentado una transformación histórica con la Ley Orgánica 1/2023, de 28 de febrero [ BOE-A-2023-5364]. Esta norma, que modifica la Ley Orgánica 2/2010 sobre salud sexual y reproductiva, eleva la salud menstrual a la categoría de cuestión de salud pública. Entre sus disposiciones más innovadoras, destaca la creación de una incapacidad temporal especial por «menstruación incapacitante secundaria». Este permiso permite una ausencia laboral de hasta tres días mensuales, retribuida al 100% por la Seguridad Social desde el primer día, eliminando así los costes para la entidad empleadora. Esta tutela, vigente desde junio de 2023, posiciona a España como el primer país de la Unión Europea en legislar este derecho, sumándose a una reducida lista de países como Japón, Corea del Sur, Indonesia, Taiwán, Vietnam y Zambia. Este avance legislativo no solo ofrece protección económica, sino que valida institucionalmente la gravedad de la dismenorrea, combatiendo siglos de invisibilización.
ESTUDIO LONGITUDINAL
6 . METODOLOGÍA
En este apartado se describen los principios metodológicos para evaluar los efectos de la terapia de sonido con gong en mujeres con dismenorrea primaria y secundaria en un estudio longitudinal, detallando su diseño, participantes, instrumentos y procedimientos utilizados para garantizar una recogida de datos sistemática a lo largo del tiempo. Una vez finalizada la recogida de datos mediante cuestionarios, se llevó a cabo una revisión inicial de los mismos antes de febrero, con el objetivo de identificar posibles errores, omisiones o inconsistencias en las respuestas.
Esta revisión preliminar permitió detectar cuestionarios incompletos, respuestas incoherentes o datos faltantes derivados del error humano propio de la participación voluntaria de los sujetos del estudio. En los casos en los que se identificaron incidencias, se aplicaron criterios metodológicos previamente establecidos, tales como corrección de correos electrónicos o
nombres/apellidos incompletos, con el fin de preservar la validez y la fiabilidad de los resultados, asumiendo que dichos sesgos no son atribuibles al investigador, sino a la naturaleza del método de recogida de datos y al error humano inherente al estudio.
6.1 Diseño
Se realizó un estudio cuantitativo, descriptivo y de tipo longitudinal, basado en la aplicación repetida de una escala tipo Likert (la escala: CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01) con el objetivo de analizar la evolución de las percepciones de los participantes sobre el dolor y el estrés debido a la dismenorrea a lo largo del tiempo.
Para tener un estudio lo más “puro” posible se utilizó el gong durante toda la sesión y el shanti bell al final para introducir el pensamiento semilla.
Instrumentos utilizados:
-Chau Gong Sela 24” nota Sol 148.8 hz,
-Shanti bell “Koshi Agua”.
Se realizaron 12 sesiones individuales de terapia de sonido con gong durante cinco semanas (4 sesiones cada participante).
Las sesiones tuvieron una duración indicativa 50 minutos y se dividieron de la siguiente manera:
- 5/10 minutos de charla inicial para dar la bienvenidas y para explicar y compilar el cuestionario,
- 5 minutos de sonido con gong unido a una relajación guiada,
- 25 minutos de sonido con gong generando un campo sonoro complejo con múltiples armónicos y batimientos que favorecen la activación de ondas cerebrales de baja frecuencia para generar trance o sueño profundo apagando la conciencia y dejando fluir la vibraciones a nivel celulares y energéticos (es un proceso pasivo pero altamente restaurador),
- 5 minutos de sonido con Koshi para introducir el pensamiento semilla,
- 5 minutos de silencio para la integración de la experiencia,
- 10 minutos como fase de integración con escucha activa para facilitar la transición al estado de vigilia, y para la compilación del cuestionario para medir el efecto terapéutico de la terapia de sonido con gong.
Las participantes recibieron las sesiones tumbadas sobre una esterilla con los pies orientados hacia el gong, ojos cerrados, brazos y piernas ligeramente separadas con las palmas de las manos hacia arriba.
Al término se proporcionó un vaso de agua; práctica estándar en terapias vibracionales para apoyar la detoxificación celular y la rehidratación post-sesión.
El estudio se estructuró en cuatro sesiones, cada una diseñada para ir incrementando el efecto terapéutico, tanto con diferentes intenciones y pensamientos semilla, como con diferentes partituras a lo largo de las 4 sesiones. Las primeras 2 sesiones se centraron en la mejora emocional/psicológica, poniendo intenciones y pensamientos semilla relacionados en la relajación, bienestar y soltar tensiones, con esta partitura:
Algunos testimonios después de las primeras 2 sesiones:
- El gong es intenso pero el koshi es como una caricia caliente.
- Me siento muy relajada, casi dormida con sueño y sin tener perception del tiempo que pasaba!
- Tenía hormigueo en manos, pies y boca, muchos pensamientos, ¡pero qué relajación! Y el tiempo ha volado, te diría que han pasado 5 minutos! Ha sido increíble porque pensaba “yo sè que estoy dormida pero tengo la mente despierta!”
Mientras las últimas 2 se centraron en la mejora física para un cuerpo sano y fuerte, en paz con su feminidad, con la partitura que sigue:
Algunos testimonios después de las últimas 2 sesiones:
- Wow, ha sido mágico y cuánta energía! Me ha gustado como has terminado la sesión con el gong y también con el koshi y el pensamiento semilla que me ha dado escalofríos para la emoción!
- La primera y la segunda vez era más sobre la relajación y la calma, ¡pero esta vez ha sido diferente!
- Tenía muchísimo calor en los ovarios, como fuego, pero también tenía frío en los pies con escalofríos.
Al término de las 4 sesiones he preguntado si habían tenido alguna mejoría durante la última regla para poder comparar el bienestar antes y después de la terapia de sonido con gong, y las respuesta fueron:
- Después de la 3° sesión he tenido regla pero muy diferente del mes pasado: el dolor de 7-8 ha pasado a 3-4, antes tenía que tomar pastillas para el dolor todos los días de la regla, mientras esta vez he tenido que tomarla solamente el primer dia, y tampoco he tenido mucho sangre.
- Este mes el dolor ha sido menos intenso que el mes pasado y el 3 ° día ya sin dolor.
6.2 Sujeto(s) del estudio
La población estuvo compuesta por 3 mujeres (2 con dismenorrea primaria y 1 con dismenorrea secundaria, causada de la endometriosis). La muestra fue seleccionada mediante muestreo no probabilístico por conveniencia, entre mujeres fértiles que aceptaron participar voluntariamente.
Los criterios de exclusión fueron: ser hombre o ser mujer sin tener dismenorrea, no participar en las 4 sesiones y no compilar el cuestionario.
6.3 Ámbito y periodo del estudio
El estudio se realizó en Tarifa, Cadiz en un estudio privado durante los meses de octubre y noviembre de 2025, con un total de doce sesiones celebradas más o menos una vez a la semana por 5 semanas.
Cada sesión tuvo una duración indicativa de 50 minutos y se desarrolló en un espacio confortable para favorecer la relajación.
6.4 Recogida de información
Para evaluar el efecto de la intervención he recogido las informaciónes con una Escala Likert, que es una herramienta de medición utilizada en encuestas para evaluar opiniones, actitudes o percepciones sobre un tema, presentando afirmaciones y pidiendo al encuestado que indique su nivel de acuerdo o desacuerdo en una escala de puntos.
Escala Likert utilizada:
CUESTIONARIO BENEFICIOS GONG VIKRAMPAL V22-01.
Se utilizó un cuestionario tipo Likert de 0 a 4 puntos, compuesto por 6 ítems, evaluando el estado físico general (“tengo energia”, “tengo dolor”, “me siento enferma”) y el estado emocional (“me siento triste”, “nivel de estrés”, “nivel de ansiedad”) en mujeres con dismenorrea. Las opciones de respuesta oscilaron entre 0 («nada») y 4 («muchísimo»).
6.5 Procedimiento de recogida de la información
Los participantes completaron el cuestionario en formato electrónico en 8 momentos: antes de la sesión y después de la sesión, por todo el tiempo del proyecto (4 tratamientos cada persona). Consentimiento informado firmado en todas las fases. Se garantizó la confidencialidad de todos los datos durante todo el periodo del estudio y en cualquier posible publicación posterior (Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales).
6.6 Aplicación de cuestionarios en el tiempo
Los cuestionarios se aplicaron en diferentes fases del proyecto para observar cambios en percepciones, expectativas o resultados. La temporalidad de las aplicaciones fue:
T1: antes y después de la primera sesión (la primera semana después de la regla)
T2: antes y después de la segunda sesión (la semana siguiente)
T3: antes y después de la tercera sesión (la semana después)
T4: antes y después la cuarta y última sesión (después de haber tenido de nuevo la regla y poder medir la diferencia entre una menstruación y la otra)
6.7 Análisis de los datos
Los datos fueron analizados mediante estadística descriptiva y pruebas de comparación de medias para muestras relacionadas. Se calcularon medias, desviaciones estándar y se aplicó la prueba t para muestras dependientes para comparar los resultados entre T1, T2, T3 y T4. El análisis fue realizado con Excel 2010.
7. RESULTADOS
Participaron en el estudio un total de 3 mujeres, con edades diferentes (15, 33 y 38 años) para poder ver la percepción de los tratamientos entre mujeres en ciclos de vida diferentes (una adoleciente, una mujer joven y una madre con endometriosis).
A continuación, se presentan los principales resultados obtenidos a partir del análisis de los ítems de la escala Likert:
La gráfica presentada recoge los resultados de una encuesta aplicada a un total de 3 participantes, antes y después de la primera sesión de gong, valorando su nivel de bienestar físico y emocional en una escala Likert del 0 al 4, siendo 0 el nivel menor y 4 el mayor.
Los datos reflejan una clara tendencia hacia puntuaciones altas en las encuestas “ANTES” de la sesión, lo que sugiere un estado general de malestar elevado, mientras la tendencia va bajando “DESPUÉS” de la sesión, mientras la energía va subiendo, sugiriendo que los encuestados están en un estado físico y emocional mejor después de las sesiones de gong.
Tras la segunda sesión de gong podemos notar como los valores se van bajando después del tratamiento, pero lo que llama la atención es que los valores “ANTES” de la sesión son mucho más bajos entre la primera y la segunda sesión, sobretodo el dolor que antes de la primera sesión tenía un valor promedio de 3,67 mientras antes de la segunda baja a 1,67, precisamente de un 54,50%.
A partir de la tercera sesión, se observa una consolidación de la tendencia descendente en todos los parámetros analizados; resulta de especial relevancia clínica la remisión total (puntuación cero) de los valores en el ítem relativo a la «tristeza».
Estas evidencias sugieren un efecto acumulativo del tratamiento, el cual actúa de manera incisiva no solo sobre la componente álgica (el dolor), sino también sobre el bienestar emocional y el estado de ánimo de las participantes.
Tras la cuarta y última sesión vemos como los niveles “DESPUÉS” de la sesión se acercan a cero, en particular se puede notar como el estrés va disminuyendo sesión tras sesión pero sobre todo como disminuye inmediatamente después de la sesión de gong.
Podemos notar que después de la segunda y de la cuarta sesión los niveles de energía bajan porque se alcanza un estado de relajación profunda durante el tratamiento. Este estado de bienestar se ve favorecido por la capacidad intrínseca de las frecuencias del gong para modular la actividad eléctrica cerebral, induciendo un tránsito funcional desde las ondas Beta (propias de la vigilia activa y el estado de alerta) hacia las ondas Theta (características del relajamiento profundo, la introspección y la meditación).
A continuación, se presentan las representaciones gráficas derivadas del procesamiento de los datos brutos obtenidos mediante los cuestionarios:
ANTES
Posteriormente, se procedió a la elaboración de un análisis comparativo con el objetivo de contrastar los datos registrados antes de la primera sesión (es decir, antes de que los sujetos fueran expuestos a los estímulos sonoros) con los resultados obtenidos al finalizar el ciclo de cuatro sesiones.
Dicho análisis comparativo permite evaluar la evolución del bienestar psicofísico y la eficacia terapéutica global de las sesiones de gong sobre la sintomatología objeto de estudio. Esta comparativa es fundamental para determinar no solo el impacto inmediato de la terapia, sino también su capacidad para generar cambios sostenidos en el tiempo.
En este gráfico podemos comparar el estado físico y emocional antes de las 4 sesiones con gong y después, y notamos que tenemos una mejoría general en todos los parámetros, a parte en la energía que se quedó igual:
Tengo energía: pre 1.33 – post 1.33 – reducción del 0%
Tengo dolor: pre 3.67 – post 0.33 – reducción del 91.01%
Me siento enferma: pre 2.33 – post 0.33 – reducción del 85.84%
Me siento triste: pre 2 – post 0 – reducción del 100%
Nivel de estrés: pre 3 – post 0.33 – reducción del 89%
Nivel de ansiedad: pre 1.33 – post 0.33 – reducción del 75.19%
La mayor reducción se observa en el dolor (poco más del 90%) seguida del estrés (89%).
Los porcentajes de reducción se calculan: [antes-después/antes x100], fórmula estándar para analizar la eficacia terapéutica.
Ahora analizamos la mediana (valor central) y la moda (el valor más frecuentemente elegido) entre los datos de las 4 sesiones con 3 mujeres:
Tengo energía => pre: mediana 2 – moda 2 / post: 1 y 2 – moda 1 y 2
Tengo dolor => pre: mediana 2 – moda 2 y 3 / post: 0 y 1 – moda 0 y 1
Me siento enferma => pre: mediana 1 – moda 1 / post: 0 – moda 0
Me siento triste => pre: mediana 1 – moda 0 / post: 0 – moda 0
Nivel de estrés => pre: mediana 1 y 2 – moda 1 / post: 0 – moda 0
Nivel de ansiedad => pre: mediana 1 – moda 0 / post: 0 – moda 0
Estos resultados nos confirman lo que ha sido explicado antes a través de los gráficos.
Estos hallazgos apoyan la hipótesis de la eficacia de la terapia sonora en mujeres con dismenorrea, porque las técnicas sonoras del gong inducen las ondas theta (4-8 hz) rápidamente (como confirman Henz et al. por EEG en meditaciones vibracionales) lo que lleva a un estado de relajación profunda, suprimiendo la respuesta simpática y reorganizando los circuitos neuronales que reducen la percepción del dolor.
8 . DISCUSIÓN
8.1 Interpretación general de los resultados
Los resultados de este estudio piloto muestran que cuatro sesiones de terapia de sonido con gong se asocian con una reducción muy marcada del dolor, del malestar físico general y de la carga emocional en mujeres con dismenorrea. Las reducciones relativas fueron especialmente altas en dolor (−91,01%), sensación de enfermedad (−85,84%), tristeza (−100%), estrés (−89%) y ansiedad (−75,19%), mientras que la energía se mantuvo estable.
La disminución progresiva de las puntuaciones de “antes” a “después” sugiere que el efecto del gong no solo es inmediato sino también acumulativo, lo que coincide con la percepción subjetiva de las mujeres estudiadas, quienes refieren haber tenido menos dolor y por lo tanto haber tenido menos necesidad de recurrir a analgesicos durante la siguente regla.
La estabilidad de la energía se interpreta como una consecuencia del estado de relajación profunda: las participantes se sienten tan relajadas que evalúan su energía como baja, no tanto por cansancio patológico, sino más bien por una especie de “bajón” de activación dentro del trance sonico. Esta conclusión es consistente con la lógica clínica de la dismenorrea: el objetivo principal no es aumentar la excitación sino reducir el dolor, el estrés y la carga emocional, precisamente donde se observan las mayores mejoras.
8.2 Comparación con la literatura sobre dismenorrea y terapias complementarias
Las revisiones recientes sobre dismenorrea señalan a los AINE y a los anticonceptivos hormonales como tratamientos de primera línea, con eficacia del 70–90%, pero también con un 18–20% de mujeres que no responden bien o presentan efectos adversos relevantes. (Itani et al., 2022)
Este contexto justifica el interés por estrategias complementarias de bajo riesgo, como las técnicas mente-cuerpo, el ejercicio, el calor local o la musicoterapia, que han mostrado beneficios moderados en dolor y bienestar aunque con evidencias aún limitadas y muestras pequeñas. (Itani et al., 2022)
En este marco, los descensos observados en dolor, estrés y ansiedad tras la terapia de sonido con gong son coherentes con los estudios de meditación con cuencos/gong ( Goldsby et al., 2017) y con trabajos clínicos de terapia sonora en estrés, ansiedad y dolor crónico, donde también se describen mejoras significativas tras varias sesiones. ( Díaz Hernández, S. 2025)
Los resultados de mi estudio contribuyen a extender este cuerpo de evidencia al ámbito de la dismenorrea, un campo todavía poco explorado pese a su elevada prevalencia e impacto en la calidad de vida.
8.3 Coherencia con el marco teórico: gate control, estrés y ondas cerebrales
La fuerte reducción del dolor puede interpretarse a la luz de la teoría del gate control de Melzack y Wall, según la cual estímulos vibratorios y táctiles activan fibras sensoriales que “cierran” funcionalmente el portón medular, compitiendo con las señales nociceptivas de las contracciones uterinas. ( Melzack y Wall, 1965)
El descenso simultáneo de estrés y ansiedad apunta a una ruptura del círculo dolor‑estrés, donde el estrés incrementa la intensidad del dolor menstrual y el dolor recurrente aumenta, a su vez, la carga emocional.
Los testimonios de estados de trance, pérdida de la noción del tiempo y profunda relajación son compatibles con la hipótesis de inducción de ondas cerebrales más lentas (theta), asociadas a meditación y reorganización de la actividad cortical, tal como se ha observado en estudios EEG de prácticas meditativas y vibracionales. (Henz et al., 2018)
En conjunto, los datos cuantitativos y cualitativos apoyan la idea de que la terapia con gong actúa tanto a nivel espinal (gate control) como central (modulación del estrés y de las ondas cerebrales), coherentemente con los fundamentos neurofisiológicos de la terapia de sonido.
8.4 Limitaciones
Las principales limitaciones identificadas durante el desarrollo de esta investigación son:
- Factor tiempo: El tiempo disponible fue extremadamente limitado, restringiendo la profundidad del análisis y el número de sesiones terapéuticas
- Tamaño muestral reducido: La muestra utilizada de 3 mujeres limita la generalización de los resultados obtenidos a poblaciones más amplias.
- Ausencia de grupo control: La falta de un grupo control aleatorizado impide establecer causalidad directa entre la intervención con gong y las mejoras observadas, porque no permiten descartar la influencia del efecto placebo, expectativas o variabilidad espontánea entre ciclos
Estas limitaciones metodológicas sugieren la necesidad de estudios futuros con mayor escala temporal (por lo menos 6/10 meses), tamaños muestrales más representativos (al menos 10 mujeres) y diseños comparativos rigurosos para consolidar la evidencia preliminar generada en esta tesis.
9 . CONCLUSIONES
Conclusión objetivo 1
“Describir el concepto de dismenorrea, sus características clínicas, factores de riesgo y tratamientos disponibles”
En esta tesis se ha descrito la dismenorrea como un problema ginecológico de alta prevalencia, con importantes repercusiones físicas, emocionales y sociales para las mujeres en edad fértil. Se han identificado sus principales características clínicas (dolor cíclico, intensidad variable, síntomas sistémicos asociados), los factores de riesgo más relevantes y las opciones terapéuticas actuales, evidenciando que, aunque los AINE y los anticonceptivos hormonales son eficaces en un porcentaje elevado de casos, existe todavía un grupo significativo de mujeres con respuesta insuficiente o efectos secundarios que justifican la búsqueda de alternativas complementarias.
Conclusión objetivo 2
“Relatar la dimensión integral del dolor menstrual, considerando los aspectos físicos, emocionales y los niveles de estrés asociados en mujeres con dismenorrea”
El trabajo ha puesto de manifiesto que la dismenorrea no puede entenderse sólo como un dolor pélvico aislado, sino como un fenómeno integral donde se entrelazan síntomas físicos, alteraciones emocionales y elevados niveles de estrés. Se ha evidenciado la relación bidireccional entre dolor y estrés, así como el impacto del estigma y la normalización cultural del dolor menstrual en la calidad de vida, la salud mental y el desempeño cotidiano, reforzando la necesidad de un abordaje verdaderamente biopsicosocial.
Conclusión objetivo 3
“Revisar las bases teóricas y científicas de la terapia de sonido con gong como intervención complementaria en el manejo del dolor y del estrés”
La revisión realizada muestra que la terapia de sonido con gong cuenta con fundamentos neurofisiológicos y clínicos que respaldan su uso como intervención complementaria para modular dolor y estrés. Los principios de resonancia y arrastre, la teoría del gate control, la evidencia sobre ondas cerebrales lentas y la experiencia acumulada en diferentes contextos (estrés, tristeza, dolor crónico, etc.) indican que el gong puede influir simultáneamente en la percepción del dolor, en las respuestas físicas al estrés (corazón, respiración, tensión muscular) y en el estado emocional, con un perfil de bajo riesgo y buena aceptación .
Conclusión objetivo 4
“Diseñar y aplicar un plan de cuidados complementarios basado en la terapia de sonido con gong en un grupo piloto de 3 mujeres entre 15 y 38 años residentes en Tarifa y Algeciras (Cádiz) con dismenorrea, evaluando su efecto sobre el estado físico general y emocional mediante una escala tipo Likert”
El plan de cuidados complementarios diseñado (cuatro sesiones individuales de terapia de sonido con gong) se ha aplicado con éxito en un grupo piloto de tres mujeres con dismenorrea, demostrando ser factible y bien tolerado. Los resultados obtenidos mediante el cuestionario tipo Likert indican reducciones muy relevantes en dolor, sensación de enfermedad, tristeza, estrés y ansiedad, mientras se puede interpretar la estabilidad de los niveles de energía como una consecuencia del estado de relajación profunda, aunque con las limitaciones propias de un estudio piloto sin grupo de control y con muestra pequeña. En conjunto, estos hallazgos sugieren que la terapia de sonido con gong puede constituir una opción complementaria prometedora que merece ser evaluada en estudios futuros con diseños más robustos.
9.1 Futuras líneas de investigación
Una primera línea de investigación podría consistir en replicar este estudio con una muestra más amplia de mujeres de distintas franjas de edad, incorporando un seguimiento longitudinal que permita analizar cómo se mantiene o varía el efecto de la terapia de sonido con gong sobre el estado físico y emocional a lo largo del tiempo.
Asimismo, sería relevante diseñar un estudio comparativo con dos grupos diferenciados: uno de mujeres con dismenorrea primaria y otro con dismenorrea secundaria, incluyendo además un grupo de control (por ejemplo, atención habitual sin terapia de sonido), con el fin de evaluar de manera más rigurosa la eficacia específica de la terapia de sonido con gong y explorar si su impacto difiere según el tipo de dismenorrea.
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